martes, 6 de noviembre de 2012

El curioso incidente del perro a medianoche


Sinopsis.-
Christopher es un adolescente con síndrome de Asperger. Una noche que no puede dormir, sale a pasear y encuentra muerto a Wellington, el caniche de su vecina. Investigará el incidente hasta descubrir el terrible secreto que oculta su padre.

El autor.-
Mark Haddon es un novelista y poeta inglés; también ha trabajado con discapacitados y como ilustrador de sus propios libros para niños y adolescentes. Esta fue su primera novela para un público adulto.

Mi opinión.-
No había oído hablar del síndrome de Asperger hasta que empecé este libro. Es un trastorno relacionado con el autismo, de base genética, que dificulta la interacción social. Supone una especie de ceguera emocional que impide reconocer gestos faciales o cualquier otra forma de comunicación no verbal. 

La novela es muy fácil de leer. Distribuida en capítulos cortos y ordenada según el listado de números primos porque al protagonista le gustan los números primos, la lógica y las matemáticas y no le gusta nada que le abracen. Se siente perdido en un mundo demasiado retorcido, lleno de dobleces y malentendidos.

Como es obligatorio en una novela de misterio, la intriga se despliega en las primeras páginas. Christopher encuentra a Wellington, el perro de su vecina, muerto. A partir de aquí empieza a escribir en un diario el curso de sus investigaciones, de manera clara y metódica, inspirándose en Sherlock Holmes, su personaje favorito. Incluye también en el libro (y es lo más importante) explicaciones, anécdotas sobre sus profesores y compañeros de clase y recuerdos de su vida que nos ayudan a conocerle y a entender como funciona su mente. 

Christopher no consiente que le abracen o le toquen; esto es algo que le inquieta profundamente y cierra los ojos, se tapa los oídos y grita para aislarse del mundo agresor que se escapa a su lógica. Sin embargo, la creatividad del ser humano es siempre sorprendente y ante los límites y trabas a la expresión de las emociones que supone este síndrome, padres e hijo inventan maneras de comunicarse:



“… Levantó su mano y desplegó sus dedos como un abanico. Levanté mi mano y desplegué mis dedos como un abanico e hicimos que nuestros dedos se tocaran. Hacemos esto porque a veces Padre quiere darme un abrazo, pero no me gusta que me abracen, así que hacemos esto, y significa que Padre me quiere”. 



De una manera no explícita, esta novela también es el relato de la frustración y el cansancio de los padres, enfrentados al trastorno de comportamiento de su hijo que deteriora su relación de pareja. La enfermedad afecta no sólo al individuo, sino también a todo su entorno.

Está claro que definir qué comportamientos son enfermedad o síndrome depende de la cultura en la que se vive. A veces llego a pensar que en occidente tenemos un exceso de enfermedades que se ponen de moda y pasados varios años desaparecen o se integran en la normalidad. 

Hoy la manera de pensar y sentir de Christopher es un síndrome que trastorna nuestra “normalidad”; a principios del siglo XX eran las feministas las consideradas enfermas. Quizá dentro de unos años hayamos aprendido a comunicarnos de otras formas y este trastorno se considere "normal", pero hasta entonces, la vida para la gente diferente es más complicada. Por casualidad, ayer leí un artículo sobre una familia de Estados Unidos, todos diagnosticados como Asperger. Esta es su fotografía, creo que nada en ella nos hace pensar que no puedan ser tan capaces y felices como el resto. 


Merece la pena acercarse a esta novela, por la ternura con la que está escrita y porque tampoco falta un suave sentido del humor. 




The curious incident of the dog in the night-time
El curioso incidente del perro a medianoche 
Mark Haddon 
Vintage

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