lunes, 29 de junio de 2015

Serie TV: True Detective de Cary Fukunaga (2014) - Temporada 1/08

Episodio 8
Form and Void

Desordenado y vacío se traduce el título en castellano. Antes de dar mi opinión sobre el último episodio tengo que hacer referencia a cómo se ha emitido (mal) esta serie en la televisión española. La Sexta comenzó a emitirla en abierto a una hora totalmente inconveniente, 23.30 horas o más, después de otra serie que no ha tenido la aceptación que se esperaba. Y además para terminarla de arreglar el pasado lunes día 15 de junio, emitieron los 3 episodios restantes uno detrás de otro, sin tener en cuenta que terminaría casi a las 3.00 de la madrugada. No es serio. Es posible que True Detective sea una serie difícil de seguir para determinado público y que requiera un esfuerzo considerable, pero desde luego lo vale y no ha sido muy inteligente programarla de esa manera, con tanta desgana.

El episodio anterior terminaba con un jardinero segando la hierba y trazando una espiral. Recordatorio de que todo vuelve aunque creamos que no. Ahora conocemos algo más de este siniestro personaje, cómo es y cómo vive. En un paraje casi salvaje, cubierto de vegetación descuidada. No tiene nada que ver con su oficio de jardinero. La casa que ocupa junto a una mujer es grande y está semiabandonada, como ellos; hay algunos cobertizos también. Debió de ser una gran casa en su momento pero ahora más parece una madriguera. El interior de la casa no es mucho mejor. Cosas amontonadas por todos sitios: muñecas rotas, un perro que recibe patadas, vajilla sucia. Él es un Childress, trabajaba en los colegios de los Tuttle haciendo un poco de todo: jardinero, pintor. Los Childress han sido bastardos de los Tuttle, durante varias generaciones. Los Childress viven en Carcosa. 

Errol Childress, el jardinero


Rust y Marty tienen claro que van a seguir con la investigación. Aunque el retorno de las cosas inacabadas ha sido un tema recurrente durante todos los episodios, esta vez sí que los protagonistas esperan llegar hasta el final. Empiezan a revisar toda la investigación y encuentran una pista en las orejas verdes del monstruo que perseguía a los niños por el bosque. Un detalle en el que no había reparado. A partir de ese detalle, de una manera un poco forzada (es lo que menos me gusta de toda la serie) encuentran una pista sobre Childress. Pero antes de continuar con la investigación deben arreglar su relación y lo harán en otra magnífica escena, en el coche, Marty conduce mientras se dirigen a la casa de Childress. El espacio cerrado e íntimo del coche se presta a confidencias y Cohle nos ofrece nuevamente un monólogo existencial sobre cómo somos los seres humanos, carne sensible que crea su identidad haciendo juicios de valor. Y como siempre deja a Marty fuera de juego.
 
El Rey de Amarillo en Carcosa
Superado el dolor por la infidelidad de Maggie y Rust, Marty también terminará reconociendo su parte de culpa en el asunto (guiado por Rust, por supuesto). Ahora ya están listos para el enfrentamiento final con el Rey de Amarillo; enfrentamiento que se producirá en Carcosa. Un laberinto de piedra y ramas secas, lóbrego y húmedo, donde Cohle tendrá que dejarse guiar por la voz pegajosa e hipnótica de Childress y donde tendrá su última alucinación antes de la muerte. 

Se ha criticado mucho el final de esta serie por considerarlo un poco blando y por no ser explicativo. No se establecen claramente las relaciones de los Childress y los Tuttle con los asesinatos. Ningún otro participante en las desapariciones, abusos de todo tipo y muertes es arrestado o al menos investigado; al final se cierra el caso culpando únicamente a Childress, el bastardo basura blanca, como asesino en serie. Puede que no sea el mejor final que podría haberse escrito pero el discurso final (metafísico) de Cohle y Hart deja abierta una puerta a la esperanza y todos la necesitábamos ya. Yo, sin embargo, hubiese terminado directamente, sin incluir ese discurso reconciliador de Cohle, con la fotografía que dejo aquí abajo. Recuerda a un Cristo doliente pero resucitado, ¿no? 



Dudo mucho que se emita en abierto la segunda temporada de esta serie en ninguna televisión española y es una pena. Una serie diferente y de gran calidad. Así queda el final: todo se reduce a una única historia, la lucha de la luz contra la oscuridad y para Cohle la luz está ganando.



jueves, 25 de junio de 2015

Exposición Pintura: Rogier van der Weyden (2015)

Rogier Van der Weyden o Roger de le Pasture nació en Tournai (Bélgica) en 1399. Y pertenece a los pintores conocidos como Primitivos flamencos. El Museo del Prado tiene una buena colección de este estilo de pintura, proveniente de las Colecciones Reales. Parece que los reyes españoles desde Juan II de Castilla hasta Felipe II estuvieron muy interesados en adquirir sus obras.

Personalmente, durante el bachillerato recuerdo que El Descendimiento fue el primer cuadro que me explicaron con detalle en el colegio. Yo creo que por eso he tenido siempre un especial interés por ese cuadro y por su autor. Siempre que voy al Museo del Prado aprovecho para verlo y no me canso de contemplarlo. Es el único cuadro del que tengo un póster en mi casa. Además cuando estuve viviendo en Villalba, cerca de El Escorial vi que había allí una copia realizada por Michel de Coxcie y también descubrí otro cuadro de Van der Weyden que no conocía: El Calvario que ahora ha sido magníficamente restaurado. En El Descendimiento, el autor debió pasar muchas horas estudiando geometría para distribuir a los personajes en un espacio tan pequeños para las dimensiones de las figuras y conseguir esa armonía de emociones, además de no descuidar detalles como la nariz enrojecida de María de Cleofás llorando.

El Descendimiento 


Detalle de El Descendimiento

Con motivo de esta restauración se han reunido en esta exposición otras obras de la época que arropan a las principales piezas de Van der Weyden: los ya mencionados, El Descendimiento y El Calvario, y otras como El Tríptico de Miraflores o la Madonna Durán. 

El Calvario, detalle. Lágrimas de Cristo 


Dos cosas llaman la atención de este pintor: el tratamiento escultórico que da a sus pinturas y la pasión por el mínimo detalle reproducido con minuciosidad. La excelente restauración de El calvario ha permitido descubrir las lágrimas de Cristo crucificado y recuperar el verdadero color de las túnicas de la virgen y san Juan, oscurecidas por el paso del tiempo. Estas túnicas dan la sensación de ser sudarios, de manera que, simbólicamente, los vivos estarían más muertos que el mismo crucificado. Sus pliegues realzan el volumen de las figuras y el paño de honor del fondo de la pintura, de un precioso color rojo enmarca la escena que no puede ser más sencilla. Es el último cuadro del autor, fechado en 1455; no se debió a ningún encargo y por esto actuó con total libertad para pintarlo. Sólo el rojo de la pasión y el blanco de la muerte aportan color a la profunda emoción de los personajes.

El Calvario restaurado

En la Madonna Durán, 1435-1438, el autor utilizó casi exclusivamente también esos dos colores. El manto de la Virgen es rojo y la túnica del niño blanca. Las dos figuras están situadas en una hornacina, simulando ser esculturas. En ese espacio cerrado, la Virgen sentada es el trono donde su hijo reposa. El niño juega, arrugando el libro que lee la virgen.


Madonna Durán, detalle. El niño arrugando el libro

 Por último, también me gustaría destacar un tapiz de lana y seda perteneciente al Museo de Tapices de La Seo-Cabildo Metropolitano de Zaragoza, realizado hacia 1450-1460 y que representa varias escenas de la vida de Jefté. La última de estas escenas en la parte derecha del tapiz, es una batalla donde apenas pueden distinguirse los caballeros de sus caballos. Jefté es un personaje bíblico, uno de los jueces de Israel y guerrero que dirige sus tropas en la guerra contra los amonitas. 

Jefté y los amonitas

Una preciosa exposición, lástima que termine el día 28 de junio. Os dejo un video sobre la restauración de El Calvario, merece la pena verlo. Y después de septiembre se podrá seguir visitando en el Monasterio de El Escorial. Si alguien sigue interesado en van der Weyden existen videos en Youtube sobre el ciclo de conferencias que el Museo del Prado ha estado haciendo sobre el autor. 


Museo Nacional del Prado. 
24 marzo-28 junio 2015

lunes, 22 de junio de 2015

Serie TV: True Detective de Cary Fukunaga (2014) - Temporada 1/07

Episodio 7
After you’ve gone

Al final del episodio anterior, Marty y Rust se habían reencontrado. A partir de ahora, predomina el tono de nostalgia. Empieza el capítulo con una rocola sonando en un bar de mala muerte. En 2012, los dos protagonistas, enfrente uno de otro, con la única compañía de unas cervezas. Así es como los hombres solucionan sus cosas, con cerveza. Rust le recuerda a Marty que tienen una deuda pendiente y que el código ético de los hombres exige que salden esa deuda para seguir adelante o para terminar definitivamente. 


Antes de seguir con la investigación, los dos hombres tienen que ponerse al corriente de lo que ha sucedido en sus vidas desde aquella pelea que tuvieron. Han pasado 10 años, han envejecido más de lo que les correspondía. Rust ha estado dando tumbos por todo el país, emborrachándose y drogándose; hasta que comienza a investigar otra vez el asesinato de Dora Lange. Marty y Maggie se divorciaron. Marty no mantiene una buena relación con sus hijas y también ha dejado la policía. Tiene un buen negocio y mucha soledad. Cena comida preparada, solo delante del televisor todos los días y busca citas con mujeres a través de páginas web de contactos.

Conocemos también qué ha sido de Maggie. Se volvió a casar y tiene una casa elegante, luminosa y blanca. Marty y ella mantienen un breve encuentro y ella tiene la sensación de que Marty ha ido a despedirse porque puede morir. Maggie sabe cómo localizar a Rust, en el bar donde trabaja y va a verle. Pero Rust no es muy amable con ella.  

Rust comparte con Marty toda la información que ha estado recopilando desde los últimos años y consigue convencerle para retomar la investigación por la desaparición de la niña Marie Fontenot, claramente relacionada con el asesinato de Dora Lange. Encuentran una pista fundamental. Una antigua empleada de los Tuttle les habla de su vida promiscua, de los hijos y nietos bastardos, de los abusos contra las empleadas, del incesto y de Carcosa. Carcosa, el que se come el tiempo, un viento de voces invisibles donde la muerte no es el final


Después de 6 episodios, la trama sobre el asesinato de Dora Lange, todavía no está clara. Hay demasiados hilos sueltos. Pero siempre aparece como tema recurrente durante toda la serie la circularidad del tiempo, las rutinas y repeticiones constantes, la degradación. Rust está vez está dispuesto a cerrar ese círculo aunque tenga que morir. Así termina este episodio; el jardinero (que ya había aparecido) siega el césped trazando una espiral. 


viernes, 19 de junio de 2015

Cine: Crónicas diplomáticas de Bertrand Tavernier (2013)

Crónicas diplomáticas (Quai d'Orsay) es un despropósito en la línea del humor absurdo o de la sátira politica, con especial énfasis en la verborrea. Arthur Vlaminck (Raphaël Personnaz) es un joven más o menos de izquierdas que empieza a trabajar en el gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores francés (Thierry Lhermitte) que, manifiestamente, es de derechas. Tiene como tarea escribir un discurso crucial que el ministro dará en Naciones Unidas y que tiene como tema la seguridad internacional. Es un discurso sobre la intervención militar de un pequeño país del que se sospecha que tiene armas de destrucción masiva. 

Un discurso que tiene que cumplir ciertas normas sobre su contenido y expresión, dictadas por el propio ministro. Debe ser florido, rebosar de eficacia, unidad, músculo, legitimidad, resiliencia y acción urgente; todo ello destinado a preservar la paz en el mundo porque el ministro está muy interesado en alimentar su candidatura al Premio Nobel de la Paz. Paradójicamente, todo el discurso debe tener mucha profundidad y poco contenido. Un contrasentido, sí. Pero es que el ministro es algo especial. 

Un hombre de cabellos plateados y cuerpo atlético que es pura fachada; que reconoce lo bueno que es un libro por la cantidad de frases que están subrayadas (¿??¿?), con lo que podemos suponer que nunca ha comprado un libro nuevo. Y que cita constantemente a los clásicos sin saber lo que dice. Un hombre muy dinámico, tanto, tanto que cada vez que abre la puerta para entrar en una habitación los papeles de las mesas salen volando. Un hombre tan tan inteligente que utiliza nuevas palabras, como “stabiloter”. Como vi la versión original en francés no sé cómo la habrán traducido al castellano; supongo que algo parecido a estabilotear que en realidad sería subrayar con un rotulador fluorescente, principalmente de la marca stabilo.

Arthur prepara sucesivas versiones del dichoso discurso y ninguna de ellas satisface al ministro que, lógicamente, cada vez cambia de criterio sin avisarle. Mientras tanto Arthur tiene que bregar también con el resto de asesores del ministro, tan impresentables y ambiciosos como él. Los asesores se dedican a contradecirse unos a los otros, a darse puñaladas traperas y a ver quién puede ascender antes, pisoteando a los demás.

En medio de ese aparente caos vacío y de ritmo trepidante para no ir a ningún sitio, destaca el señor Maupas (Niels Arestrup), jefe del gabinete, que mientras el ministro va y viene, habla y mete la pata, se luce y hace el ridículo, se dedica a sortear las verdaderas crisis internacionales con la autoridad que el sentido común y la experiencia le dan.

En realidad la película es adaptación de un comic publicado en 2010 y 2011, por Christophe Blain y Abel Lanzac (pseudónimo del diplomático francés Antonin Baudry) y que se inspira de la experiencia de este último en el gabinete de Dominique de Villepin. Una buena comedia para pasar el rato. La primera comedia que dirige Bertrand Tavernier. 

El ministro

martes, 16 de junio de 2015

Serie TV: True Detective de Cary Fukunaga (2014) - Temporada 1/06

Episodio 6: 
Haunted Houses

Los episodios 5 y 6 forman una unidad; suponen una especie de transición, un enlace entre el pasado de los protagonistas y el futuro de la investigación, que se cerrará en los próximos episodios. Esto no quiere decir que no tengan interés, pero de alguna manera se corta el estilo narrativo y resultan ser más convencionales.

A pesar de las diferencias, ¡eso es amor!
Asistimos a un nuevo episodio de rabia y violencia incontenible de Hart. Después de descubrir a su hija mayor adolescente en actitud sexualmente comprometida con dos chicos, Hart ajusta cuentas (a puñetazos) con ellos de forma abusiva, como padre y como policía. Se ha iniciado también la separación entre Hart y Cohle y éste último sigue en su tiempo libre investigando viejos casos de desapariciones y asesinatos de mujeres no resueltos. Y vuelve a salir la iglesia del reverendo Tuttle.

En su trabajo como policía, se hace evidente que Cohle tiene un talento especial para tratar con los delincuentes más brutales y cobardes y hacerles confesar sus crímenes; parece empatizar con ellos para después desearles la muerte más cruel. Así lo hace con una madre acusada de matar a sus hijos, bebés, que siempre se negó a utilizar métodos anticonceptivos porque eran pecado. Cohle la va rodeando poco a poco, envolviéndola con su voz suave y melodiosa, susurrándole hasta que ella confiesa y entonces él sólo tiene que recomendarle que se suicide si le queda algo de dignidad. Es un policía muy efectivo para conseguir confesiones.

Maggie mintiendo
Por otra parte, Maggie Hart es interrogada durante la investigación que tiene lugar en el año 2012. Han pasado ya unos años desde su divorcio y no guarda resentimiento hacia Marty. Ya he comentado otras veces que Maggie es un personaje al que no han sabido sacarle partido, pero en este episodio podemos conocerla un poco mejor. Incluyendo su capacidad para mentir, ante los policías investigadores, sin pestañear. Sabe exactamente qué decirles sin comprometerse y sin comprometer a los otros. Dice que se quedó agotada bregando con hombres estúpidos que se creían inteligentes. Supongo que lo dice por Hart, del que no guarda muy buena opinión; en otro momento de la entrevista dice que Marty no sabía quién era ni qué quería, sin embargo Rust sabía perfectamente quién y cómo era y se aceptaba a sí mismo. Maggie había utilizado a Rust para provocar un enfrentamiento con Marty y por fin librarse de él. No creo que estuviera orgullosa de hacerlo pero era una cuestión de supervivencia para ella prescindir de una vez de un hombre tan caótico, irresponsable y cobarde. 

Por supuesto Marty había vuelto a beber y a tener aventuras con jóvenes; y a pesar de que tenía la voluntad de no hacerlo era incapaz de controlarse. Le bastaba una llamada de teléfono de su nueva amiga, la adolescente prostituta rehabilitada que conoció en uno de los primeros capítulos, para volver a caer. Esta joven únicamente tiene que ofrecerle la posibilidad de practicar sexo anal para que él se desbarate y pierda los papeles. No sé qué significado se le puede dar a la importancia que Hart le concede al sexo anal, ¿sublimación de una relación homosexual deseada?

La oferta de sexo anal

Marty, como siempre, intentará solucionar el enfrentamiento con Rust a puñetazos. Esto supondrá su separación definitiva y su baja en la policía. Al final del episodio, Marty y Rust se reencuentran en 2012 para por fin intentar solucionar el caso de Dora Lange. 




sábado, 13 de junio de 2015

Serie TV: True Detective de Cary Fukunaga (2014) - Temporada 1/05


Episodio 5: The secret fate of all life

Ledoux
Este episodio sigue la investigación policial con el mismo estilo que el anterior. Hart y Cohle localizan una pista que les puede llevar a Ledoux. Rastreando entre la maleza llegan a una casa abandonada y le capturan. Ledoux es un personaje repulsivo, sucio y sudoroso; empieza a hablar con Cohle sobre estrellas negras y Carcosa. Ha visto en sus sueños que Cohle venía a buscarle. 


Hart empieza a registrar la casa. Encuentra a dos niños encerrados allí (como Hansel y Gretel). El niño está muerto y la niña ausente por lo que ha vivido. Asistimos a otro arranque de violencia incontenible por parte de Hart. Esta vez plenamente justificado. Cohle demostrará entonces que es capaz de bordear la legalidad para encubrir el desliz de un compañero. Así que preparan el escenario para fingir que han sido atacados por los dos mafiosos y que, repeliendo el ataque, se han visto obligados a disparar y han abatido a Ledoux y a su cómplice. Todo es mentira, pero las autoridades y sus superiores están deseosos de cerrar el caso y condecoran a los dos detectives, considerados ahora héroes.


Terminé el post anterior diciendo que el capítulo 4 era el que menos me había gustado; pero lo cierto es que no entendí su propósito. Ahora me doy cuenta de que, junto con este, cierran un círculo. La investigación policial se da por terminada y los detectives siguen con su vida; incluso Hart vive la reconciliación con su familia. Pero Cohle intuye que siempre es lo mismo. Siente que el tiempo es un círculo plano de desesperanza donde todo se repite y nada se soluciona nunca. Han cogido a Ledoux y piensan que es el culpable del crimen, pero años después tendrán la prueba de que no fue así.


Durante los siguientes 7 años, aparentemente les va bien. Hart deja de beber y Cohle tiene una novia. Pero nada ha cambiado en realidad: los problemas resurgen en casa de Hart (esta vez con su hija adolescente) y Cohle se aburre con su novia. Estamos en 2002 y en un interrogatorio rutinario surge una nueva pista sobre el asesinato de Dora Lange. Así se confirma que nada nuevo sucede nunca y que el círculo vuelve a comenzar. 


Entendemos a partir de entonces que en 2012, se ha iniciado una investigación contra Cohle por considerarle implicado en el asesinato de Dora Lange y otros más. Realmente no tenemos la certeza de su implicación, pero tampoco lo contrario. Es verdad que Cohle es un personaje con un pasado turbio, antes y después del asesinato de Dora Lange; tiene alucinaciones, puede desaparecer durante meses sin dar razones y además es capaz de pensar, sentir y decir cosas como ésta:

“En la eternidad, donde no hay tiempo, no puede crecer nada. Nada puede crearse. Nada cambia. Así que la muerte creó el tiempo para hacer crecer las cosas que luego matará. Y vuelves a nacer pero en la misma vida en la que siempre has nacido. Ese es el secreto de la vida, que estás atrapado en una pesadilla”. 

Los capítulos 4 y 5 deben verse como una unidad que cierra el círculo de la investigación policial y lo vuelve a abrir, de manera que Cohle aparezca como culpable. Atrapados eternamente en un tiempo circular.  


viernes, 12 de junio de 2015

Serie TV: The Fall Temporadas 1 y 2 (2013-2014)

Varias razones me hacen considerar esta serie como una de las mejores que he visto en los últimos años. Se trata de la investigación de unos asesinatos en Belfast, Irlanda del Norte. Como la policía local se encuentra bastante perdida, destinan allí a la detective Stella Gibson (Gillian Anderson) para que investigue este caso especialmente. Todas las víctimas se parecen físicamente: mujeres jóvenes (en la treintena), morenas de pelo largo y bien consideradas profesionalmente. Todas ellas vivían solas y alguien había entrado repetidamente en sus casas. A veces se llevaba pequeños trofeos y otras simplemente olisqueaba su ropa interior.

Stella Gibson
Ella es la que, desde el primer momento, piensa en un asesino en serie. Pertenece a la policía metropolitana de Londres y poco más sabemos de su vida. Es muy silenciosa, apenas habla en susurros; tiene alrededor de 45 años, rubia, ojos azules, discreto maquillaje, faldas de tubo ceñidas de largura apropiada para trabajar e impresionantes taconazos de aguja totalmente inconvenientes para perseguir asesinos. Muy atractiva y seductora. Lleva siempre un diario y escribe en él sus deseos y frustraciones, recuerdos de abandonos y las impresiones que le dejan sus sueños, a veces no muy agradables.

En la parte contraria está Paul Spector (Jamie Dornan), el asesino. Es un psicoterapeuta especialista en la elaboración del duelo. Marido cariñoso, aunque un poco ausente, padre atento de dos niños pequeños, con un buen currículum profesional, respetado en su vecindario. Guapo, alto, moreno, de ojos profundos y asesinos, con barba que le da cierta severidad y una infancia turbulenta. También habla en voz baja, nunca se altera. Aunque es metódico, muy inteligente y perfeccionista, está aprendiendo a matar y eso le hace cometer errores.

Paul Spector y su hijo
Stella y Paul, policía y asesino. Son ambos cazador y presa uno del otro. Algunas veces, el director los presenta de forma paralela en planos alternos: Stella follándose a un compañero de trabajo y Paul matando a una de sus víctimas. No sé por qué el director ha elegido hacerlo así. Quizá porque quiere que pensemos que tienen más cosas en común de las que podíamos pensar. Eso también es lo que se intuye al final de la segunda temporada; final que, por otra parte, queda abierto a la especulación y te deja con el alma en vilo.


No es una serie sanguinolenta o efectista; no se recrea en la muerte o en el dolor. Pero sí que opta por mantener al espectador en la incomodidad y el desasosiego de ser considerado un mirón. La lentitud y un ritmo pausado favorecen la contemplación de los mínimos detalles que Paul Spector debe tener en cuenta para planificar los rituales de sus crímenes. No se trata de descubrir quién es el asesino ni por qué mata; más bien es una oportunidad para analizar cómo han cambiado las relaciones de género.

En algunas críticas sobre la serie he leído que Stella es un personaje frío. Todavía hay gente que piensa que las mujeres somos como mantas zamoranas y nuestra obligación es darle calor al mundo. Stella es una policía muy competente, muy inteligente, muy preparada; no tiene por qué dar calor a nadie. Demuestra claramente sus sentimientos y su compasión por las víctimas, pero con sus compañeros es lo que tiene que ser, profesional. Excepto cuando por alguna razón se siente sexualmente atraída por alguno de ellos. Entonces no tiene ningún problema en invitarle abiertamente a su habitación y en que se sepa. Tan segura está de sí misma que puede rechazar con la misma elegancia los avances de los hombres que no le interesan.

Jim Burns
En este caso está, Jim Burns (John Lynch), su superior en la investigación. Un hombre que ha pasado los 50 y que tuvo una aventura de una noche con Stella. Un hombre débil, que ha conseguido medrar en su posición por su servilismo con los poderosos. Un adicto al alcohol, un adicto a Stella, un adicto a cualquier cosa que le dé una oportunidad de justificarse. Un hombre problemático y lloroso que es rechazado por Stella con un simple chasquido de sus dedos.

Sin duda sorprende de Stella su vida sexual. Sin compromiso, sin emociones, con dignidad y respeto, con responsabilidad. Sabe cuándo quiere empezar y cuándo quiere terminar. Elige hombres jóvenes, fuertes y sin complejos; de su entorno laboral porque su profesión le absorbe completamente. Ha tenido también experiencias lésbicas. No quiere ponerse límites y no le importa que se sepa. Vive toda su vida con intensidad y respeto por ella misma y por los demás, aunque éstos a veces no sepan apreciarlo (como Jim Burns). 


Stella reivindica su independencia de criterio. Ante su jefe (y antiguo amante) no le importa reconocer la inconveniencia de sus relaciones, pero le pone en evidencia al resaltar el doble rasero con que los hombres miden: si un hombre se folla a una mujer, está bien; si es una mujer la que se folla a un hombre está mal. Típica doble moral masculina.

En cuanto a Paul, el elegante asesino, la serie no se entretiene en explicar la psique de un asesino en serie. No le conocemos y no nos interesa conocerle. Paul ha tenido una infancia difícil y puede que esté infravalorado en su trabajo, pero otros muchos también viven así y no matan. Él es muy capaz de, al menos aparentemente, dar amor y sentir amor por su mujer y por sus hijos. Mantiene una relación muy especial con su hija de 8 años, Olivia. Olivia tiene pesadillas por la noche; posiblemente ha visto algo relacionado con la actividad secreta de su padre o quizá se empieza a manifestar en ella la misma tendencia homicida que tiene su padre. Olivia, totalmente entregada a su padre, instintivamente se cree en la obligación de protegerle de un peligro, aunque sea demasiado pequeña para comprender. 

Stella y Paul se encuentran por fin en la sala de interrogatorios. Él ha sido ya formalmente acusado de los asesinatos pero sólo quiere hablar con ella. En su intento de manipulación de la situación, Paul utiliza datos de la vida privada de Stella que ha sacado de sus diarios pero ella no se deja intimidar. Casi le escupe a la cara que es un asesino porque le gusta matar, nada justifica que odie a las mujeres, ni su infancia, ni sus complejos. Sólo es un adicto a dominar y a provocar terror. Él se defiende y para insultarla no la llama zorra como haría cualquier otro hombre. La llama solterona estéril y en su delirio de esposo y padre ejemplar le dice que no ha empezado a matar antes porque la paternidad le ocupaba todo su tiempo. Parece que se prepara tercera temporada. 


viernes, 5 de junio de 2015

Cine: Lost River de Ryan Gosling (2014)

La puerta del cabaret
Creo que en el cine nunca había pasado tanto miedo e inquietud como viendo esta película. No me fui porque tenía que ir por los pasillos sola. No digo más. Es una película de violencia irracional insinuada, pero es precisamente esto, que la violencia está siempre presente, como una carcoma, lo que hace que sea una película sofocante. Y la música, campanas que doblan a muertos. Merece la pena ir a verla. 

Ryan Gosling, actor, se estrena en esta peli como director, guionista y productor. Puede que haya querido abarcar demasiado y resulte un poco pretenciosa, pero yo creo que para un actor de Hollywood tiene mérito enfrentarse a una película que a veces es tan explícitamente inquietante, macabra y violenta. Fue muy criticada en Cannes y en cierto sentido fue una decepción pero es que en Europa somos más exigentes. Igual termina siendo película de culto dentro de unos años, a pesar de sus excesos y carencias.

Está ambientada en una ciudad fantasma, Lost River, arrasada por la crisis financiera y por las hipotecas basura de mierda que nos han metido en esta estafa que estamos pagando sólo algunos y para otros sigue siendo una oportunidad para enriquecerse. Se ha rodado en Detroit, paradigma de lo que acabo de decir. Pues eso, una ciudad en otro tiempo próspera y consolidada arrasada por la codicia. Todos los que han podido se han ido de esa ciudad devastada y la naturaleza, hecha hierbajos y matojos que empiezan a ocupar lo que antes había sido suyo. ¿Una metáfora de la desaparición de la civilización? No sé pero a veces, el escenario elegido es tan desolador como en una película apocalíptica.

El cabaret fantasmagórico
Mantiene durante todo el tiempo una atmósfera de cuento o de pesadilla dentro de un cuento. A pesar de la desolación del paisaje, aún se puede encontrar belleza. Bones, el héroe adolescente (Iain de Caestecker) debe romper con la maldición de la ciudad sumergida por un pantano para poder salvar a su familia, pero antes deberá luchar contra Bully (Matt Smith), el mafioso local que tiene la costumbre de cortarles los labios a quienes desafían su poder. Rat (Saoirse Ronan), la adolescente enamorada de Bones, le dará la clave para romper el maleficio: enfrentarse al dragón. 

Al mismo tiempo, Billy (Christina Hendricks), la madre de Bones, incapaz de pagar la hipoteca que ni siquiera sabía que había firmado, intenta conseguir dinero trabajando en un cabaret-burdel macabro regentado por el mismo banquero que la ha estafado y que tiene una entrada que parece la misma puerta del infierno. Accede a trabajar allí, en un espectáculo donde los actores y cantantes simulan asesinatos, torturas y otras sanguinolentas varietés. Pero también hay un sótano y es todavía más inquietante. Para conseguir dinero más rápidamente, las mujeres pueden meterse en claustrofóbicas cápsulas de plástico transparente, parecidas a sarcófagos, y los hombres pueden pegarles, aterrorizarlas y violarlas.

El final es un final de cuento. Pero después toca levantarse de la butaca del cine y salir por los pasillos de luz tenebrosa. Además me llevé del cine la idea fija muy significativa e igualmente simbólica, de que el banquero es también el dueño del burdel y que además finge o quizá es de verdad sordo, para las súplicas, los gritos o los intentos de negociación. Los banqueros, los nuevos monstruos. 



Dirección, guion y producción: Ryan Gosling
Fotografía: Benoît Debie
Música: Johnny Jewel

martes, 2 de junio de 2015

Serie TV: True Detective de Cary Fukunaga (2014) - Episodio 1/04

Episodio 4: Who goes there

Este episodio es el más policíaco de los emitidos hasta ahora. Se desarrolla en 1995. Hart y Cohle siguen la pista de Ledoux que lleva varios años desaparecido. Vuelven a hablar con el marido de Dora Lange, Charlie, que había sido compañero de celda de Ledoux y obtienen el perfil de un pedófilo, alguien que participaba en extraños ritos de adoración al diablo, donde hombres respetables e influyentes se dedicaban a torturar y asesinar a niños y mujeres. Nuevamente salen en la conversación con Lange el Rey de Amarillo y Carcosa.


Además Hart está viviendo su propia crisis personal y matrimonial. Después de la escena de celos con su joven amante, donde Hart ha hecho exhibición de su violencia largamente reprimida, la chica le revela a Maggie Hart la aventura que tiene con su marido. Por supuesto, Maggie, como una digna esposa tradicional, le pone las maletas en la puerta de su casa y planea pedir el divorcio. Es lo que le falta a Hart para terminar de estallar. Va al hospital donde Maggie trabaja como enfermera y monta un espectáculo del que le tiene que rescatar Cohle. Marty sólo quiere ser un buen esposo y padre (aunque tenga que irse de putas para ello), intenta proteger a su familia de todo lo malo que hay en el mundo y se lo pagan abandonándolo. Este es el argumento (bastante tonto) que utilizan muchos hombres para disculpar sus aventuras adúlteras. Hart anda bastante perdido y su mundo se derrumba y no sabe por qué, porque en realidad él sólo hace lo que han hecho los hombres durante milenios y lo que las mujeres han aguantado todo ese tiempo. Lo que no sabe Hart es que las mujeres han cambiado. Y aunque Maggie sigue siendo un personaje bastante previsible y plano, le da con la puerta en las narices.  No sé que evolución seguirá este personaje. A mí es el que menos me gusta. Parece que únicamente tiene entidad por su relación con Hart. Ya veremos. 



En fin, el resto del capítulo como decía es policial. Como Ledoux está relacionado con el mundo de las drogas, empiezan a meterse en los ambientes nocturnos, discotecas y garitos inmundos, donde se trapichea con todo tipo de sustancias. Contactan también con un grupo de moteros metidos a traficantes que Cohle había conocido cuando trabajó como policía infiltrado. Son los Iron Crusaders. Para ganarse su confianza Cohle tiene que participar en un golpe con ellos. Un robo de un alijo de drogas, con muchos disparos y un secuestro, en medio de la noche en un peligroso barrio afroamericano. Una secuencia memorable de 6 minutos sin cortes ni edición que podéis ver más abajo.

Ginger, líder de los Iron Crusaders
En cierta manera es un episodio muy convencional y un poco repetitivo. No desentona con respecto de los otros pero lo que aporta, podría haberse contado en menos tiempo. Sí que es cierto que sirve para describir el carácter de los personajes en 1995 y para preguntarse, cómo un policía temerario y eficaz como Cohle, llega a la situación en que le encontramos en el 2012. Ya conocíamos su pasado de policía infiltrado, pero no le habíamos visto vivirlo. Destaca por su arrojo y decisión a la hora de conseguir lo que quiere, en su trabajo o fuera de él. Es significativa su manera de vivir al límite, de mirar a la muerte a los ojos y no importarle que venga a por él. Es interesante cómo acepta lo que tenga que llegar a diferencia de Hart, un hombre inseguro y un polvorín andante, que siempre está a punto de estallar de un momento a otro. Ya lo había hecho con el noviete de su amante y ahora con Maggie en el hospital. Parece un hombre bastante infantil y que no se conoce ni se acepta en absoluto. 

Por lo demás, el episodio está muy bien ambientado y muy bien filmado; pero no arriesga como los anteriores. No tiene la profundidad "metafísica" de los anteriores.