jueves, 26 de septiembre de 2013

Novela: Posesión de A.S. Byatt

Sinopsis.- 
A través de una carta hallada por casualidad, Roland y Maud, investigadores universitarios, empiezan a descubrir la relación amorosa entre Randolph Henry Ash y Christabel Lamotte, dos poetas victorianos. Reconstruirla con todos los vestigios que van encontrando influirá en sus vidas.

La Autora.-
Antonia Susan Byatt es profesora de literatura inglesa y norteamericana, Dama de la Orden del Imperio Británico, Caballero (sí, caballero) de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y Premio Booker por esta novela. Ángeles e Insectos es otra de sus novelas que, como Posesión, también ha sido adaptada al cine. 

Mi opinión.-
Creo que ya he comentado en otra entrada, cuánto me gustan las novelas estructuralmente complejas, con saltos en el tiempo, diferentes puntos de vista y que requieren la implicación absoluta del lector o lectora, que de alguna manera te consideran un personaje más. Son novelas que establecen un juego muy particular entre autor y lector, una complicidad especial. En esta novela se alternan voces y estilos diferentes, dos romances separados por un siglo, intriga y novela de suspense, humor británico y también unos toques de crítica ácida (very british) sobre la actividad académica y los estudios literarios. 

Roland Mitchell arrastra una vida acomplejada, es licenciado en literatura inglesa y tiene un trabajo precario. Comparte su vida con Val, que también estudió literatura, pero trabaja como secretaria. Su relación potencia frustraciones, resentimientos y complejos mutuos, pero no son capaces de terminarla. Siguiendo una investigación para el profesor Blackladder, Roland encuentra los borradores de unas apasionadas cartas, sin destinatario, escritas por el poeta Randolph Henry Ash. Decide continuar su investigación sin comunicarlo a nadie y así conocerá a Maud Bailey.

Maud Bailey se ha especializado en la obra de Christabel Lamotte, poetisa de la misma época que Ash, minusvalorada en su tiempo y que ahora es un icono de feministas y lesbianas. Maud es hermosa y de cabello muy rubio, algo que oculta debajo de un turbante; de buena familia, muy comprometida con su trabajo y con dificultades de relación. 

Randolph y Christabel, los poetas, fueron amantes clandestinos; él estaba felizmente casado. Sumergirse en su vida, a través de las huellas que fueron dejando, sirve para que Roland y Maud reconstruyan la suya. En esa reconstrucción utilizarán los poemas y las cartas personales de Randolph y Christabel y para aquello que los amantes dejan en silencio, los investigadores encontrarán las voces de quienes les conocieron, y es que por muy reservados que seamos y aunque lo hagamos de manera inconsciente y mínimamente, siempre dejamos huella en los otros. Consultan también el anodino diario de Ellen Ash (la esposa del poeta) que parece decir más de lo que escribe; el diario atormentado de Blanche Glover, amiga o amante de Christabel; y también el diario de Sabine de Kercoz (prima de Christabel) que será decisivo para averiguar qué pasó con ella durante los meses que estuvo desaparecida y que además expresa las dudas e inquietudes del aprendizaje del oficio de escribir. 

Uniendo todas estas piezas, llega un momento en que el lector o lectora sabe más de la historia de los poetas que los investigadores mismos. Desde este punto de vista, obtenemos un trato preferencial por parte de la autora; así nos considera sus iguales. 

Además la novela también es una lectura sobre la minusvaloración de las mujeres. Val y la profesora Beatrice Nest, a finales del siglo XX, han visto frustradas sus carreras, como Christabel Lamotte fue ignorada en el siglo XIX. La inercia (masculina) en la manera de abordar lo que debe ser objeto de conocimiento, impide valorar las alternativas o nuevos enfoques que las mujeres pueden aportar; el dominio de los hombres sobre qué o quién debe ser objeto de conocimiento ha supuesto el desprestigio de la visión de las mujeres sobre lo humano. Por esta razón, nadie cree que el trabajo que Val escribe sobre el poeta Ash sea suyo; por esta razón, el profesor aconseja a Beatrice Nest que estudie los aspectos más domésticos de Ellen Ash; y por esta misma razón, Maud, debe ocultar su pelo, atractivo y referente sexual, para ser tomada en serio. 

Diferentes estilos para todas estas historias entretejidas. El misterio de los amantes y la investigación casi policial; la pasión de su aventura impregna la vida de Roland y Maud, cien años después; las dificultades y las rivalidades en el ámbito académico tienen forma de guerra de baja intensidad en la que los americanos (y su opulencia) derrotan siempre a los británicos (y sus bajos presupuestos). Y también hay sitio para el humor y las situaciones esperpénticas, como todos los personajes convergiendo al final de la novela en un cementerio inglés, en una noche de tormenta y con árboles amenazadores.

He leído en una entrevista como Byatt aborda los primeros trabajos sobre una novela. En esta, concretamente, los colores tuvieron siempre mucha fuerza. Cada personaje está asociado a un color que le define en su personalidad más profunda y compleja: Maud y Christabel y el color verde; Roland y el color blanco. Pero además la autora también "colorea" el proceso de creación de la novela: al principio, era una red grisácea de pensamientos, de fantasmas y poemas; después, la idea de la posesión empezó a tomar protagonismo y el color se convirtió en negro con pinceladas de carmesí; al incorporar el mundo de las hadas, los bosques encantados y la conquista de un ideal, se introdujeron en la novela los tonos verdes y dorados. Me parece que no hay manera mejor de explicar esta novela. Desde luego ha sido la lectura más intensa de todo el año 2013.



Posesión
A.S. Byatt
Traducción de María Luisa Balseiro
Ed. Anagrama

jueves, 19 de septiembre de 2013

Cine: Mud de Jeff Nichols

Jeff Nichols ha escrito y dirigido esta película melancólica y pausada que recuerda a las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn. Es una película de crecimiento, del paso de la adolescencia, de la orfandad. Sobre todo es una película sobre los hombres y la masculinidad y también el relato de un modo tradicional de vida que desaparece. 

El mundo que desaparece es el de las casas-barcaza dedicadas a la pesca tradicional en la orilla del Misisipi en Arkansas. Si el propietario de la casa-barcaza la abandona, el estado la derriba. Ellis vive en una de estas casas con sus padres; su madre quiere el divorcio y empezar una nueva vida en la ciudad; su padre, huye de cualquier tipo de cambio. Es el mundo que Ellis ha conocido hasta ahora y que tendrá que abandonar. 

Ellis y su amigo Neck son dos adolescentes que hacen un descubrimiento fascinante. Encuentran una barca encajada en lo alto de un árbol, en una isla del Misisipi. Es todo lo que necesitan, a sus 14 años, para distanciarse del mundo de los adultos; sin embargo, encontrar esta barca supone todo lo contrario. Conocen a Mud y se enfrentan a la vida por primera vez como adultos. 

Mud ha matado a un hombre y se refugia en esta isla. Es supersticioso: tiene unas botas de la suerte, un tatuaje de la suerte y una camisa también de la suerte. En la isla, espera reunirse con Juniper, su amor desde la infancia que, junto con Tom, algo parecido a un padre, han sido su única familia. Ambos dicen de Mud que es un mentiroso, vive de fantasías que son difíciles de mantener en el tiempo. Es simbólico, que el personaje se llame Mud, barro en inglés; un adán de barro que vive en una isla desierta.

Ellis y Neck, pasan del miedo a la fascinación por Mud. Confían en él y a partir de entonces se dedican a ayudarle para que se reencuentre con Juniper. Existen toda clase de tropiezos para que esto no sea así, pero Mud, el caballero de la armadura oxidada al rescate de la dama en apuros, se enfrentará a los malos que quieren impedir su reencuentro. No es una película misógina, pero sin ningún pudor, considera culpable de todas las desgracias de Mud a Juniper (sobre todo porque conocemos la historia desde el punto de vista de él). Y de alguna manera es cierto, porque en realidad todos los que seguimos siendo adolescentes consideramos responsables de nuestras desdichas a los otros. Y es justo que en esta película, que es una película de hombres, que habla de los sentimientos y miedos de los hombres, sea así. 

Los adolescentes, Ellis y Neck, sienten miedo la primera vez que se atreven a cruzar el río. Son un infinito de pequeñez (los humanos) frente a un infinito de grandeza (el río); Mud y Tom, adultos, ya no tienen miedo al río, al contrario es un horizonte sin límite abierto a  una nueva vida. 

Matthew McConaughey, interpreta a Mud. No es un actor al que yo haya seguido mucho, pero tengo que reconocer que en este papel está perfecto. Sam Shepard es Tom, Tye Sheridan interpreta a Ellis y Jacob Lofland es su amigo Neckbone. Reese Witherspoon es Juniper. La película se apoya también en una excelente fotografía y en la banda sonora de David Wingo, que hacen del río el protagonista principal. 



viernes, 13 de septiembre de 2013

Novela: Mal de piedras de Milena Agus

La autora.-
Milena Agus dijo en una entrevista que los escritores son personas con grandes problemas y que sólo a través de la escritura los pueden manejar. Es escritora y profesora de literatura italiana, vive en Cerdeña. Creo que se está rodando una película sobre este libro, no sé, será muy difícil plasmar toda esta poesía leve y cotidiana en imágenes. Con Mal de piedras ganó el Premio Elsa Morante que otorga la prensa cultural italiana. 

Mi opinión.-
Una mujer joven que está a punto de casarse cuenta la historia de su familia, deteniéndose especialmente en Abuela, su abuela paterna, con la que tenía una relación más personal. 

Ambientada en Cerdeña, desde la Segunda Guerra Mundial, entremezcla los destinos de la familia, con los acontecimientos más importantes del país, de una manera muy sutil. Es una evocación poética del pasado, pero no queda muy claro si es un pasado inventado o no: escrita como un relato oral, es bien sabido que cada vez que contamos una historia la reelaboramos. 

También se puede considerar una novela de crecimiento, puesto que la protagonista descubre, contando la historia de sus abuelas, la vida oculta de estas mujeres y que la visión que tenemos de los demás depende más de lo que nosotros pensemos de ellos que de lo que en realidad hacen. 

Abuela es una mujer hermosa y apasionada, que solo quiere vivir un amor. Ese deseo le hace escribir poemas a sus pretendientes. Poemas ardientes que su familia considera un deshonor y que asustan a los pretendientes. Vive un matrimonio de conveniencia que más tarde se convierte en una pasión erótica, pero no consigue saber lo que es el amor, la cosa principal, hasta que conoce al Veterano. Siempre dice que su vida está hecha de dos mitades, antes y después de la cura en el balneario donde conoció al Veterano. 

Abuela está enferma de “mal de piedras”, de amor (o de la falta de amor) y de exceso de imaginación, algo que su familia considera un pecado, una inmoralidad y motivo suficiente para hundirla a palizas. Encuentra su refugio en la escritura a escondidas y sobre todo en la invención de otra vida. Los personajes de la novela se dejan llevar por su incapacidad para expresar el amor o por no saberlo reconocer cuando llega. Abuela piensa que el amor son palpitaciones y vértigo y ruido y mareos y vahídos y locura y arrebato y … al final quizá sólo sea el humo de una pipa. 

La otra abuela de la protagonista, Lía, también ha tenido dos vidas. Embarazada y soltera tiene que huir de su casa e instalarse en la ciudad y hacerse pasar por viuda. Se hace severa, ordenada y rígida, pero a escondidas también escribe poemas. 

Resulta ser una novela muy triste, donde las vidas inventadas son más reales que las vidas efectivamente vividas; más apasionadas y más placenteras.

Tiene un estilo muy fluido, aparentemente sencillo, erótico-poético y muy emocional. Una oralidad que se presta a la confidencia. Todo es muy evocador y cuando, conocemos toda su vida y sentimos pena por Abuela, el final de la historia nos sacude por sorpresa.


Mal de Piedras
Milena Agus
Traducción de Celia Filipetto
Ed. De Bolsillo - Siruela 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Novela: No me pesa quererte de Corín Tellado

Bueno, sí. He leído mi primera novela de Corín Tellado. La culpa la tienen los expurgos de las bibliotecas públicas de Zaragoza; si no, yo no encontraría cosas así. No creo que repita la experiencia, pero tengo que reconocer que no es tan diferente al fenómeno 50 sombras de Grey; aunque no haya sexo explícito en Corín Tellado, algo de “recochura” no falta. Cito textualmente: “Quedó erguido, enfundado en el pijama, con la pechuga al aire, velludo y fuerte”. Pues eso, “recochura” ¡Pobre Corín!, viviendo la posguerra española supongo que le fue imposible abordar más abiertamente el deseo libidinoso. 

El argumento de No me pesa quererte lo podéis imaginar: historia de amor con carrera de obstáculos. Janis y Guido, exóticos nombres, son un joven matrimonio, enamorado y apasionado, al que la madre de ella (que finge una enfermedad para no quedarse sola) le hace la vida imposible. Hay final feliz… y divertido. 

Corín Tellado murió hace poco tiempo, en el año 2009. Durante 50 años se dedicó a escribir, siempre en el género rosa-más-rosa-más-rosa-de-todo-lo-rosa; fueron unos 4.000 títulos. ¡4.000 libros! Bien es cierto que repetía siempre la misma trama y que las novelas, por lo menos la que yo he conseguido, se leen en 20 minutos (es una miniatura de libro de apenas 120 páginas y de 10x15 cm.). Pero aun así son 4000 títulos. En el año 2000, todavía publicó una novela en internet y algunos de sus libros fueron también al cine. 

Andrés Amorós, catedrático en la Universidad Complutense e historiador de la literatura española, escribió un libro analizando diez novelas de Corín Tellado, Sociología de una novela rosa. En este ensayo empieza hablando de la cultura de masas y de la idea (errónea) de que la cultura es algo sagrado y cubierto de polvo, encerrado en una urna y destinado a no-se-sabe-qué tipo de culto. Para él, la cultura también debe tener sitio en la calle y afirma que la división entre literatura culta y literatura popular, que nos parece un invento de mitad del siglo XX, ha existido siempre. Lo novedoso es la difusión que ahora tiene la literatura popular, que se va incrementando exponencialmente. Hoy ya no podemos decir que las 50 sombras de Grey, sean literatura popular, porque el fenómeno ha pasado a ser literatura de difusión planetaria

Decía el profesor Amorós, en su libro, que las lectoras podían reconocerse con toda facilidad, en estos personajes que sufrían mucho y obtenían su recompensa en el capítulo final. Y que probablemente por esto tenían tanto éxito. Es literatura de pura evasión para la frustrante rutina de muchas mujeres españolas, en los años 50, 60 y 70 del siglo XX. Teniendo en cuenta esto, habría que agradecerle a Corín Tellado que pusiera un poco de color e ilusión en unas mujeres, difuminadas entre la grisura del franquismo.

Sin embargo, a pesar de su gran éxito, yo no he podido encontrar a nadie que (reconozca que) haya leído estas historias. He preguntado a mis primas mayores y a las hermanas mayores de mis amigas (por si fuese cuestión de edad) y ninguna de ellas ha leído a Corín Tellado. ¿Qué pasa? Probablemente la mayor parte de las ventas fuesen en Latinoamérica, pero también puede ser que nos sonrojemos al reconocer que la hemos leído. 

Yo creo que no debemos avergonzarnos nunca de lo que leemos; otra cosa es que nos aburra y lo dejemos. Todo esfuerzo por escribir, merece tener un lector comprensivo. Os lo digo yo, que sólo hace unos meses que llevo este blog y sufro para poder escribir una entrada semanal. No os animo a leer a Corín Tellado, pero ... qué me decís de la portada.


No me pesa quererte
Corín Tellado

Editorial Rollán S.A.