lunes, 24 de diciembre de 2012

Novela: Frankenstein


Sinopsis.-
El doctor Frankenstein está obsesionado con la idea de descubrir el principio de la vida. La Criatura que nace de esas investigaciones provoca involuntariamente el rechazo en su creador, el horror y la destrucción. 

La Autora.- 
Mary Shelley (1797-1851) fue hija de Mary Wollestonecraft, destacada feminista, y de William Godwin, filósofo político. Se fugó con el poeta Percy B. Shelley, causando un gran escándalo en su entorno familiar, aunque posteriormente se casara con él. Después de la temprana muerte de su marido se dedicó a gestionar y editar la obra de éste, y aunque Frankenstein es su novela más conocida, escribió algunas más. Una de ellas, The last man (El último hombre, de la que no he encontrado traducción al castellano), describe el colapso final de la humanidad a finales del siglo XXI. 

Mi opinión.-
Frankenstein o el moderno Prometeo, el que recibe de los dioses el misterio/fuego de la vida y por compartirlo/utilizarlo con los hombres es castigado. Más o menos es así. Fue una de mis primeras lecturas. Evidentemente no era la versión original, sólo una adaptada de biblioteca juvenil. Ahora, creo que no recomendaría leer estos clásicos juveniles porque distorsionan las obras e inducen a errores. Primer error: el monstruo no se llama Frankenstein. Segundo error: el doctor Frankenstein no crea un monstruo. No, rotundamente no. Frankenstein no crea un monstruo, da vida a una criatura deforme, horrenda, diferente, pero es el rechazo social lo que la convierte en monstruo. 

En fin, en aquel momento me quedé con una fuerte impresión pero también con una idea completamente errónea. Hasta que no vi Remando al Viento de Gonzalo Suárez, dirigida en 1987, no me acerqué a la lectura adulta del libro. 

El caso es que este verano, a través de streaming, en realidad no sé cómo, conseguí ver la adaptación para el National Theatre de Londres de Danny Boyle (Óscar por Slumdog Millionaire), en la que dos actores, soberbios actores ingleses, (Jonny Lee Miller y Benedict Cumberbatch) se intercambiaban, en diferentes días, los papeles de Criatura y Doctor. Así que decidí leer otra vez la obra original. 

Se han dado muchas interpretaciones de Frankenstein: el peligro de la investigación científica sin ética, el desafío a Dios creador, incluso la usurpación del poder de gestación de las mujeres. Ellen Moers fue pionera en dar una interpretación feminista del mito y su relación con ciertos sentimientos de frustración hacia la maternidad. La madre de Mary Shelley murió al nacer ésta por complicaciones en el parto y la misma Mary  también tuvo que soportar la muerte de sus hijos. 

Pero también en Frankenstein se presentan también otro tipo de conflictos. Por ejemplo, la lucha por la identidad individual y el rechazo del ser diferente. Se ha calificado a esta novela como gótica y precursora de las novelas de ciencia ficción, aunque en ella la Criatura no tiene nada de sobrenatural, al contrario, es humana, plenamente humana. Es un ser diferente, feo, incluso monstruoso, que es rechazado por su creador. Un rechazo que se produce de forma instantánea, anterior incluso a su conversión en monstruo. El doctor Frankenstein demuestra un grado extremo de crueldad al rechazar a su Criatura nada más nacer (aunque nazca como adulto) y ésta demuestra una gran humanidad al crecer en el abandono y la soledad. Más tarde cuando se vuelvan a encontrar, la primera petición de la Criatura será un nombre, una identidad que el doctor le negará sin piedad. Suplicará en vano un nombre y una compañera a su creador, como confirmación de su individualidad. 

El doctor Frankenstein da vida a una criatura excepcional en fuerza, capacidades, resistencia e inteligencia. ¿Por qué quien ha decidido crear, decide rechazar su creación? Sin duda está aterrorizado por las consecuencias de sus actos. Su castigo por haber desafiado a la naturaleza/a los dioses será vivir consumido en el horror por lo que ha hecho, incapaz de reaccionar o de expiar su pecado.

Así, cruel, atormentado por su imprudencia, tan abrumado por su culpa, que reniega de su criatura, la abandona a su suerte, el doctor Frankenstein ha terminado resultándome más repulsivo que su Criatura por su extraordinaria pasividad y cobardía; al mismo tiempo, no he podido evitar sentir una gran ternura por la Criatura, convertida en monstruo en contra de su voluntad. 



Frankenstein o El moderno Prometeo
Mary W. Shelley
Traducción de María Engracia Pujals
Edición de Isabel Burdiel
Cátedra. Letras Universales

lunes, 17 de diciembre de 2012

Novela: Los pájaros amarillos


Sinopsis.-
Bartle, joven soldado de 22 años, vuelve a casa después de estar destinado en Irak durante la guerra. 

El autor.- 
Kevin Powers nació en Virginia (EEUU). Sirvió en el ejército de EEUU de 2004 a 2005, durante la Segunda Guerra del Golfo. Ha escrito poesía y Los pájaros amarillos es su primera novela. En una entrevista dijo que el impulso de escribir esta novela, surgió de la esperanza de encontrar algo de verdad en la más extrema de las experiencias humanas, enfrentarse a la muerte absurda.

Mi opinión.-
No quiero recomendar este libro. Es mi primer impulso al terminar de leerlo. Es una novela reflexiva, de introspección, en algún sentido de crecimiento, autobiográfica. Poesía en prosa. Muy dura. Con un lenguaje crudo, lacerante. Escrita desde el abismo. Los críticos han dicho que es "alta literatura". Pero no son esos los motivos por los que no quiero recomendarla. Nunca ha sido mi intención en este blog hacer una crítica literaria al uso. Trato nada más de dar mi opinión sobre cosas (libros, pelis y algún día más cosas) que me gustan o me sorprenden o me irritan. Esta novela, desde luego, no me deja indiferente, ni desde un punto de vista literario ni moral. Pero, de alguna manera, me parece indecente.

Hace unas semanas vi un reportaje en Página 2, el programa de crítica de libros de Televisión Española donde entrevistaban a Kevin Powers. Le  presentaban como un joven veterano de la guerra de Irak, una promesa literaria que necesitaba dinero para pagarse la universidad y que decidió enrolarse. Cuando oí esto, lo primero que pensé fue que Kevin Powers sería negro. El caso es que para mi estereotipo, un soldado americano que se alista a los 17 años por dinero y va a la guerra de Irak, descartando que pudiera ser hispano por el apellido, obligatoriamente debería ser negro. Pero no, el caso es que Kevin Powers es blanco, joven, guapo, aparentemente sano, de clase media y de un pequeño pueblo de Virginia, en la costa este americana. 

Me puse a buscar en internet y encontré alguna entrevista donde se explaya un poco más sobre su decisión de alistarse. Pues sí era adolescente, quería ir a la universidad y rebelarse contra sus padres; no tenía suficiente dinero y el ejército se prestó a pagarle los estudios; por otra parte, también había una cierta tradición entre los hombres de su familia de irse a matar a otros hombres-mujeres-niños al otro lado del culo del mundo para hacerse hombres. Bien. Lo de irse a matar a gente por dinero ya es moralmente reprobable, pero irse a matar para hacerse hombre me dejó sin palabras. 

Me puedo imaginar que en su entorno socioeconómico, ultraliberal capitalista, si no tienes dinero no eres nada ni nadie. Me puedo imaginar que la presión social por el triunfo en EEUU lo es todo. Me puedo imaginar que todos sus amigos-conocidos-primos hacen lo mismo y se alistan porque no tienen otra opción. Me puedo imaginar que en su ciudad natal la tasa de paro juvenil supere el 70%. Pero no puedo creerme que no haya otra salida.

Si asumimos cualquiera de esas razones, entenderemos que la decisión de alistarse para ir a la guerra por dinero es sumamente racional y adecuada a lo que se quiere obtener; pero una de las grandes estafas morales que perpetran los hombres (entendido como género masculino no como ser humano) es convencernos de que sus decisiones son siempre racionales. Nunca se estudia, ni se admite, la emocionalidad en las decisiones de los hombres. He leído algo sobre los motivos que impulsan a alguien a “profesar” como terrorista y el análisis, en caso de que sean hombres o mujeres, siempre es diferente. Nunca se cuestiona que los motivos de los hombres sean racionales; en cambio, en el caso de las mujeres terroristas, las explicaciones que se manejan siempre son emocionales: la maternidad frustrada, el desengaño amoroso o simplemente haber sido seducidas por un terrorista. 

Kevin Powers, a través de su personaje Bartle, admite, en el párrafo que transcribo de Los pájaros amarillos, un motivo puramente emocional en su decisión de alistarse: le llamaban maricón en el instituto y quería demostrar que era un hombre:

“Entonces, por qué no encontrar un sitio donde acurrucarte y morir de la forma menos dolorosa posible, dado que eres un cobarde y que a decir verdad fue esa misma cobardía la que te metió en el lío, porque querías ser un hombre y la gente se reía de ti y te empujaba en el bar y en los pasillos del instituto y te llamaban maricón porque te gustaba leer novelas y poemas a veces; dado que, en lo más profundo de tu ser, sabes que fuiste porque querías ser un hombre y que ya no lo vas a conseguir y que eres demasiado cobarde como para ser un hombre y superarlo. Entonces, por qué no encontrar un sitio limpio y seco y acurrucarte a esperar con el menor dolor posible y quedarte dormido y no despertar y que les den por culo a todos.” (126)

Es un libro desgarrador, que del horror hace poesía, escrito desde la soledad moral más absoluta. Pero no puedo/no quiero recomendarlo. Y mucho menos ahora que, hace dos días, otro adolescente perdido ha matado a 20 niños y 6 mujeres en una escuela en Connecticut. Sé que es injusto por mi parte, pero ¿no pueden aprender a ser hombres de otra manera?


Los pájaros amarillos
Kevin Powers
Traducción de Jesús Gómez Gutiérrez
Ed. Sexto Piso

lunes, 10 de diciembre de 2012

Novela: Fortunata y Jacinta


Sinopsis.-
La historia de la familia Santa Cruz desde 1869 a 1876, como un reflejo de la burguesía de la España de la Restauración. Juanito Santa Cruz, el hijo, joven y despreocupado, es amante intermitente de Fortunata y marido de Jacinta. El triángulo amoroso sirve de excusa para describir las relaciones entre clases sociales y el freno que supone la burguesía ociosa e involucionista, anclada en el pasado.

El autor.-
Benito Pérez Galdós (1843-1920). Fue el máximo representante de la novela realista-naturalista en España, sobre todo incluyendo el lenguaje de las clases más populares. También fue político, considerado de izquierdas y al parecer esto influyó en que no le se otorgase el Premio Nobel. 

Mi opinión.-
Recomendar un clásico de la literatura española del siglo XIX sería una obviedad, pero si yo tuviera hij@s les obligaría a leerla. Es la novela más conseguida del naturalismo en español y destaca, sobre todo, por su descripción detallada de la burguesía, ñoña, rancia y meapilas, coexistiendo con las clases más bajas. La novela está ambientada en la España de la Restauración, un período complicado; y aunque Galdós, es el máximo exponente en España de la reflexión socio-política en la novela, lo que más me interesa es destacar los personajes.

Maxi y Juanito. Fortunata y Jacinta.
La galería de personajes es impresionante. Muy especialmente las mujeres, mujeres muy fuertes, acostumbradas a “cargar” con hombres aniñados que sólo les traen problemas. Fortunata y Jacinta, dos imágenes especulares, buena y mala, virtuosa y perdida, rica y pobre, compañeras unidas por la desgracia de amar a un cretino; también destaco a Mauricia la dura, alcoholizada, escandalosa y al final de su vida con delirios místicos; la beata doña Guillermina y doña Lupe y su pecho postizo de algodón (una metáfora también de su corazón, a medias insensible), burguesas que hacen de la caridad un negocio. 

Creo que el siglo XIX fue la cumbre de la novela, para la literatura española y también para otras del entorno. Un siglo apasionante, convulso y sobre todo, revolucionario. Podríamos poner como inicio y final de siglo, la Revolución Francesa y la Revolución Rusa y transversalmente y de manera silenciosa la Revolución de las Mujeres. En el siglo XIX se vivió el despegue definitivo de la incorporación de la mujer a la vida, a todas las dimensiones de la vida: literaria, social, política; y al mismo tiempo fue el siglo más ferozmente misógino de la historia. 

Sólo tenemos que fijarnos en las protagonistas de las grandes novelas. No importaba que fuesen ricas o pobres, burguesas o del pueblo, cultas o semianalfabetas, todas, absolutamente todas, malcasadas y prematuramente muertas por venenos, sobrepartos o abuso emocional. Después de haber desafiado al orden burgués, eran estigmatizadas, despellejadas y rechazadas por la sociedad. La lista sería interminable: Madame Bovary y el arsénico, en 1857; Ana Karenina y el tren, en 1877; Fortunata y un mal parto, en 1887; Nana y la viruela, en 1880; Thérèse Raquin y sus remordimientos, en 1867.

Nunca he entendido por qué estas mujeres, sin duda basadas en personajes reales, sólo eran capaces de desafiar las convenciones por unos hombres pequeñoburgueses, que frecuentemente no merecían la pena; y tampoco sé si este tipo de novelas reflejaba fielmente esa realidad o se escribían para advertencia/escarnio de lo que podía pasarles a las transgresoras. Quizá la solución, como siempre, sea más sencilla y puedo pensar, afinando el cinismo que me caracteriza, que esa disección del carácter y los sentimientos más profundos de las mujeres y su despellejamiento público, sólo fuera un ajuste de cuentas por algún gatillazo del autor. 

Describir así a las mujeres (mujeres fuertes perdidas por peleles), y sobre todo castigarlas por su osadía, podría ser una muestra de machismo; pero ¿cómo describen estos autores a los hombres? En Fortunata y Jacinta no salen muy bien parados. El padre de Juanito es un ser débil, que ha sufrido una educación muy estricta en su infancia y ahora el bienestar económico hace posible que su hijo se eduque como un parásito; el hermano mediano de Maximiliano, es un cura glotón; su hermano mayor, un político chaquetero; los amigos de Juanito, depredadores como él. Creo que sólo se “salva”, muriendo en la novela, Manuel Moreno Isla, enamorado en secreto de Jacinta y que, casualmente, vive en Londres, porque no soporta la grisura del país. 

Antes he dicho que Fortunata y Jacinta podían considerarse imágenes especulares; creo que lo mismo se puede aplicar a mis personajes “favoritos”: Juanito Santa Cruz, llamado El Delfín y Maximiliano Rubín. Enfermo social y enfermo mental, respectivamente. Ñoños, infantiloides, impotentes, parásitos, sobreprotegidos por madres desbordantes, asfixiantes; incapaces de ser hombres en su hogar. Dedicados a torear a las mujeres del pueblo y después sacudirse el gabán y volver a la respetabilidad de su casa burguesa. Son la imagen de la debilidad e indolencia del país; debilidad física en el caso de Maxi y moral en el caso de Juanito. Maximiliano encuentra la salvación en su delirio, pero Juanito seguirá siendo inconsistente y voluble, dedicado a la caza de jóvenes como Fortunata a la que Galdós describe como “infeliz joven abandonada, miserable y quizá maloliente”. 

Hubo una muy buena adaptación para la televisión hace unos años dirigida por Mario Camus e interpretada por Ana Belén (Fortunata), Maribel Martín (Jacinta), François-Eric Gendron (Juanito Santa Cruz) y Mario Pardo (Maximiliano Rubín). Se puede ver a través de la web de rtve.es/alacarta. Y también hay una nueva adaptación de Ana Karenina para el cine, otra sufridora que no me podré resistir a ver. 


Fortunata y Jacinta 
Benito Pérez Galdós
Edición de Francisco Caudet
Ed. Cátedra. Letras Hispánicas

lunes, 3 de diciembre de 2012

Dans la maison (En la casa)


Esta es la primera película que veo del director François Ozon; me ha encantado y sobre todo, sorprendido por su capacidad para ir dosificando y alternando humor, fina ironía y suspense. 

Un profesor de literatura francesa, escritor frustrado, propone a sus alumnos, algo tan sencillo como que escriban sobre su fin de semana. Las redacciones presentadas por los alumnos son desastrosas: sólo tienen tiempo e interés para comer pizza el sábado y no hacer nada el domingo. Excepto uno de ellos, Claude García, que demuestra un considerable talento para escribir y consigue intrigar al profesor, de tal manera, que éste se involucra en la narración. 

Si alguien nos facilitase hurgar en la vida e intimidad de los demás, ver sin ser vistos sin ningún riesgo, ¿podríamos resistirnos? Esto es lo que Claude hace: elige a un compañero de clase, Rapha y acude cada tarde a su casa para ayudarle con las matemáticas, conoce a sus padres y se va inmiscuyendo en su vida, hasta resultar incómodo. Cada día escribe para el profesor las visitas a la casa, profundizando en la intimidad de la familia. 

Así, el profesor puede asomarse a la vida de otro hogar burgués convencional, otra familia normal, aburrida, sin grandes alegrías ni conflictos, que será la materia prima con la que ambos, profesor y alumno, trabajarán. Una vez que el alumno se sitúa en el epicentro de ese hogar, será el profesor quien dará las indicaciones para construir un buen relato. A partir de entonces, ¿a quien seducirá, Claude? ¿a la madre burguesa de mirada perdida en el aburrimiento?, ¿al hijo adolescente con dudas sobre su sexualidad? O quizá el objeto de su seducción sea el mismo profesor. Todas las posibilidades son válidas a la hora de iniciar su creación. 

Por supuesto, cuanto más va invadiendo Claude la intimidad de la familia, más dudas morales se le plantean al profesor, pero una vez embarcado en la aventura ya no podrá renunciar e incluso involucrará a su mujer (Kristin Scott-Thomas) que pasa por un momento laboral difícil.

Este planteamiento podría parecer abusivo o escabroso, pero no lo es, porque François Ozon, presenta esta invasión de la intimidad como un aprendizaje literario: el profesor sólo quiere enseñar y el alumno sólo quiere aprender a escribir. Todo con un sentido del humor agridulce, incluyendo una crítica hacia la literatura y a la vacuidad del arte contemporáneo. 

La película es una mirada sobre la vida burguesa y sus preocupaciones: la pérdida del trabajo, el aburrimiento, la frustración, los deseos de cambio. Hace pensar en si los lazos que mantenemos con nuestras familias, parejas e hijos, son lo suficientemente fuertes para resistir algo aparentemente tan inocente, como la llegada de Claude. Sorprendentemente, la familia del profesor no es tan sólida como aparenta y, en una especie de carambola o efecto secundario o daño colateral, queda trastornada por la entrada de Claude en la vida de los Rapha. 

Una de las cosas que más me ha gustado y que te mantiene en tensión es que nunca tenemos la seguridad de si lo que vemos es real o la materialización del relato que el alumno escribe. Algo que hace que la peli no sea totalmente "redonda" es el desenlace que resulta un poco blando, demasiado fácil; pero la última escena es todo un homenaje a La Ventana Indiscreta de Hitchcock.

Respecto a los actores, sólo conocía el trabajo de Kristin Scott-Thomas (Cuatro bodas y un funeral, El Paciente Inglés, Las hermanas Bolena), que está maravillosa interpretando a Jeanne, la esposa y confidente del Profesor Germain, atribulada porque va a perder su empleo como galerista de arte; Fabrice Luchini, actor consagrado en Francia en cine y teatro y varias veces nominado a los Premios César, interpreta magistralmente al Profesor Germain y Ernst Umhauer es el adolescente manipulador de mirada hambrienta y deseoso de aprender. 

La banda sonora de Philippe Rombi y la fotografía de Jérôme Alméras, completan perfectamente el trabajo de François Ozon. Fue Concha de Oro en el último Festival de San Sebastián, a la mejor película y al mejor guión. Muy recomendable. 



Dans la maison
Director: François Ozon (basado en obra de teatro de Juan Mayorga)
Intérpretes: Fabrice Luchini, Ernst Umhauer, Kristin Scott-Thomas, Emmanuelle Seignert

lunes, 26 de noviembre de 2012

Expiación



Sinopsis.- 
Verano de 1935. Cecilia Tallis y Robbie Turner han vuelto de la universidad. Cecilia es la hija mayor de una familia burguesa y Robbie el hijo de su criada y protegido de la familia. Han crecido juntos, pero ahora su relación se ha vuelto “inapropiada”. Briony, la hermana pequeña de Cecilia, ha llegado a la adolescencia entre la indiferencia y el abandono de sus padres. Ahora tiene prisa por llegar a ser adulta y comenzar su carrera de escritora. En la casa de verano de los Tallis se produce una violación. La imaginación de esta niña desorientada no será cuestionada por ninguno de los adultos que la rodean. 

El autor.- 
Ian McEwan, 1948. The Times le considera como uno de los 50 escritores más brillantes desde 1945, perteneciente a los Young British Novelist y ha sido premiado con el premio Booker en 1998. Otras obras: Amsterdam (1998), Sábado (2005), Solar (2010). Escribió Expiación en 2001.

Mi opinión.-
Leí Expiación hace varios meses, antes del verano pero es de esas historias tan intensas que hay que dejar reposar antes de dar una opinión sobre ellas. 

La novela está dividida en cuatro partes. En las tres primeras un narrador omnisciente relata la historia desde distintos puntos de vista y en la última, es la anciana Briony quien toma la palabra para, aparentemente, cerrar la historia.

En la primera parte, me gusta mucho cómo el autor se refiere a los caracteres de las hermanas, a través de la descripción de sus dormitorios: Cecilia, es el impulso, la emoción y el caos, es “… libros sin cerrar, ropas sin doblar, cama sin hacer…” y Briony es el orden, la severidad y el control, “… un santuario erigido a su demonio dominante… un espíritu ordenado y … la pasión por los secretos”

El vestido de seda verde
El narrador omnisciente, habla con todo detalle, del calor sofocante, de los cambios en el cielo y la vegetación, de la vida aparentemente idílica de esta familia hasta aquella noche de verano, en la que Briony, por primera vez, será protagonista de la vida. 

La segunda parte se desarrolla en 1940, durante la evacuación de los soldados británicos en Dunkerque. Robbie después de pasar unos años en la cárcel por la acusación de Briony, se alista en el ejército y es destinado a Francia. Durante la evacuación, conocemos su versión sobre lo sucedido años antes, su experiencia de la cárcel y cómo la guerra le ha servido para escapar de ella y cómo la esperanza de rencontrarse con Cecilia, le sirve para escapar del horror de la guerra; su sentido del compromiso y de la ética, su compasión por las vidas rotas de las víctimas, al mismo tiempo que recuerda su vida rota. 

La tercera parte también está ambientada durante la guerra. Briony ya ha cumplido dieciocho años y ha roto toda relación con su familia. Está estudiando enfermería y es destinada a un hospital en Londres. Vive el dolor, la suciedad, la enfermedad y la muerte, como castigo por la falsa acusación contra Robbie. Se sumerge en la fragilidad humana, con la única esperanza de recobrar las fuerzas suficientes para enfrentarse a su hermana y a Robbie y esperar su perdón. La férrea disciplina del hospital y el trabajo extenuante le dejan poco tiempo para pensar, aunque al final del día siempre vuelve el desasosiego. Lo único que puede hacer para sobreponerse es escribir. Es en esta tercera parte, donde el autor, a través de Briony hace una reflexión sobre la escritura y el proceso de creación: “… Penetrar en una mente y mostrarla en acción … y hacerlo con un designio simétrico, constituía un triunfo artístico…”.

La cuarta parte aparentemente cierra las otras tres, pero en realidad es una vuelta a empezar. Briony ha arrastrado la culpa durante toda su vida y ya anciana y con los primeros síntomas de senilidad, decide escribir la verdad de lo que pasó con Cecilia y Robbie. ¿Pero qué parte es verdad y cuál invención literaria?Confiesa que decidió reescribir, reinventar la historia, pero ni siquiera podemos estar seguros de que ésta sea la última versión. Reviviendo la historia y a sus personajes, distorsionando los recuerdos, inventando memorias, reflexionando una y otra vez sobre su culpa ha buscado durante toda su vida la expiación sin llegar a alcanzarla nunca. 

Todo surge de un malentendido. Briony acusa a Robbie, no sabemos si lo hace por celos, por imprudencia, por maldad. Sólo sabemos que tiene trece años y los adultos que la rodean la creen; una alta burguesía, aparentemente abierta y liberal, pero predispuesta a creer que los que no pertenecen a su clase, siempre se dejan llevar por sus bajos instintos y terminan siendo una amenaza para su tranquilidad. 

Hay un principio fundamental en sociología que es el Teorema de Thomas. Más o menos dice que “si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias”. Es decir, si un grupo de personas supone que hay un delito (aunque no sea así) y tratan a una persona como delincuente y le hacen sufrir las consecuencias, crean el delito que no ha existido. La violación no existió pero las consecuencias para el "supuesto culpable si". Esta novela es todo: es una reflexión sobre la escritura, una novela de amor imposible, una novela de costumbres de la alta burguesía y también es una novela de guerra.

En 2007, Joe Wright dirigió una versión para el cine, protagonizada por Keira Knightley, James McAvoy y Vanessa Redgrave. Es una muy buena película; merece ser vista otra vez por muchas cosas, especialmente por el plano-secuencia de la evacuación de Dunkerque y el vestido de seda verde de Cecilia Tallis.




Expiación 
Ian McEwan
Traducción Jaime Zulaika
Ed. Anagrama

lunes, 19 de noviembre de 2012

El Hobbit


Sinopsis.-
Entre la “Edad de las hadas” y la “Edad del dominio del hombre”, Bilbo Bolsón vive feliz “en un agujero en la tierra”. Un día recibe la visita del mago Gandalf, un antiguo conocido, que le convence para iniciar una aventura acompañado de trece enanos. Todos juntos tratarán de recuperar el tesoro custodiado por el dragón Smaug. Un año emocionante en la tranquila vida de Bilbo Bolsón.

El autor.-
J.R.R. Tolkien (1892-1973) nació en Sudáfrica y se crió en Inglaterra. Su madre se convirtió al catolicismo en 1900 y fue rechazada por su familia protestante; después de su muerte en 1904, Tolkien y su hermano quedaron bajo la tutela de un sacerdote católico. Combatió en la I Guerra Mundial.

Durante sus estudios de filología en Oxford inventó un idioma, el élfico. Tolkien estaba también muy interesado en la literatura medieval inglesa y en las sagas mitológicas escandinavas y germana. Trabajó como profesor de lengua y literatura inglesa en su antigua universidad.  

La saga.-
Utilizó todos estos conocimientos en la creación de la saga mítica compuesta por El Silmarillion, El Hobbit y El Señor de los Anillos; éste es su orden cronológico, pero aunque sus historias están relacionadas, pueden leerse independientemente. Proyecto épico, sin duda. 

El Silmarillion fue el primero que leí y el que me resultó más complicado; se nota que es una recopilación de relatos publicada por el hijo de Tolkien, siguiendo sus instrucciones, cuando éste ya había muerto. Después leí El Señor de los Anillos, que me cautivó por su dimensión simbólica, y el último ha sido El Hobbit donde aparece por primera vez el anillo de poder que será el hilo conductor de todas las historias desarrolladas más tarde, ya con un lenguaje más adulto, en El Señor de los Anillos.

Mi opinión.- 
El Hobbit es un cuento de aventuras, narrativa fantástica en estado puro. Bilbo Bolsón pertenece a la raza de los hobbit. Son personajes sencillos y afables; de estatura pequeña y pies muy grandes y peludos; les gusta comer,  fumar y hacer aros con el humo de los cigarros; la jardinería, las fiestas y las bromas; y sobre todo no les gusta nada complicarse la vida, ni son dados a las aventuras. Pero Bilbo es diferente; se dice que un antepasado suyo se casó con una hada.

Dice Isabel Romero Tabares en su libro En el corazón del mito. La dimensión espiritual de El Señor de los Anillos, que los cuentos de hadas cumplen tres funciones: renovar, evadir y consolar. Teniendo en cuenta que Tolkien, escribió El Hobbit, entre 1920 y 1930, cuando acababan de salir de una guerra, que él padeció directamente, y se fraguaba la siguiente, no es de extrañar que el mundo necesitase renovación, evasión y consuelo. Pero hay que añadir también, que los cuentos tienen una dimensión de aprendizaje.

El Hobbit se publicó en 1937 pero no se sabe exactamente cuando lo escribió. En realidad, era un libro para entretener a sus hijos pequeños, así que me lo puedo imaginar contándoles la historia una y mil veces antes de ponerla sobre papel. Horas y horas, pensando y reelaborando el mundo que después desarrollaría en El Señor de los Anillos. Está escrito con un lenguaje muy sencillo y descriptivo, llegando al detalle e involucrando constantemente al lector en la historia, dialogando con él con frases como: “… y vaya desatino, pensaréis vosotros…" o “Si ahora deseáis saber algo de Smaug, deberéis …”. Además del viaje fantástico de Bilbo, incluyó poesía, acertijos y también las ilustraciones. ¡Cuánto talento y cuánta dedicación!

Aunque al estar destinado a un público infantil, no tiene la profundidad de El Señor de los Anillos, sí que despliega un cierto simbolismo, relacionado con lo que decía antes de que los cuentos tienen una dimensión de aprendizaje: un protagonista inocente que vive apaciblemente, una designación “casi divina”, un viaje iniciático, toda clase de pruebas y fatigas, Gollum y su combate de acertijos y la derrota del dragón, la madurez y la vuelta a casa. Símbolos, símbolos y más símbolos.

Además de disfrutar con la literatura fantástica de Tolkien, me resulta fascinante su capacidad y su talento para crear todo un mundo, habitado por diferentes razas; inventar un lenguaje y sus reglas gramaticales y sintácticas; dibujar paisajes y plasmarlos en mapas que los propios personajes utilizan en sus aventuras. Juega a ser dios creador.

Lo recomiendo para disfrutar un buen rato. Además estoy deseando ver la peli con mi querido Martin Freeman (Love actually, The office, Sherlock); se estrena en diciembre. Aunque creo que una trilogía sobre El Hobbit es alargar demasiado. 









El Hobbit
J.R.R. Tolkien
Anotado por Douglas A. Anderson
Traducción Manuel Figueroa
Ed. Minotauro



lunes, 12 de noviembre de 2012

La hora de las sombras


Sinopsis.-
Jens Davidsson tiene 6 años y pasa una temporada en casa de sus abuelos, en la isla sueca de Öland. Nils Kant es un vecino de la isla, admirador de Hitler y que se cree destinado a grandes cosas que no llegan. Jens desaparece un día de espesa niebla. 20 años más tarde Gerlof, abuelo de Jens, recibirá nuevas pistas sobre lo que ocurrió aquel día. 

El autor.-
Johan Theorin es un periodista y escritor sueco, nacido en 1963. Ha escrito varias novelas de misterio, todas situadas en la isla de Öland, en el mar Báltico, de donde es originaria su familia. La hora de las sombras es la primera novela de El cuarteto de Öland, cada una de ellas dedicada a una estación. Ésta es la de otoño.

Mi opinión.- 
He empezado a asistir a un taller de lectura dedicado a la novela negra y este es el primer libro recomendado. Hay entre los asistentes, discrepancias sobre lo que debe y no debe ser considerado novela negra. 

Por una parte, las características de la novela negra clásica son violencia en un ambiente de bajos fondos, envenenado por la corrupción política, gánsteres, femmes-fatales y por último detectives cínicos y de vuelta de todo; por otra, puede ser interesante considerar que lo esencial es la resolución de un misterio y despojarla de esos elementos que pueden resultar folklóricos. No me preocupan mucho las clasificaciones con límites tan definidos y tengo que reconocer que La hora de las sombras no se corresponde con la definición de novela clásica negra, pero sí es capaz de mantener la tensión hasta la resolución del misterio. Y eso la hace una excelente novela. 

Está estructurada de una forma muy original. En capítulos alternos desarrolla dos tramas situadas en diferentes momentos: la vida de Nils Kant desde 1936 y la investigación realizada por Gerlof y Julia, abuelo y madre de Jens, a mediados de los 90. Ambas tramas se cruzan en 1972, en el momento de la desaparición del niño. Tanto Julia como su padre Gerlof, viven desde entonces atormentados por la culpa, alejados uno de otro sin mantener ninguna relación. 

El autor recrea muy bien el ambiente de misterio a través de las descripciones del paisaje, del lapiaz, de una niebla inusual, claustrofóbica; un entorno de oscuridad y sombras. También aprovecha que es una zona rica en leyendas de monstruos, trasgos y apariciones fantasmales. Es alucinante como con palabras logra  mantener la inquietud y el desasosiego en el lector: “Las huellas de barro seco de un par de botas ascendían por los peldaños del sótano hasta Julia”.

El lapiaz
En Öland, a pesar de que ahora es un destino turístico en Suecia, todo es gris, opaco y desapacible, también las relaciones humanas. Desaparece un niño y los habitantes quieren suponer que se ha ahogado, pero en realidad saben que el criminal es uno de ellos. Una nueva pista hace que Julia vuelva a su pueblo y junto con Gerlof descubrirán una sociedad profundamente violenta y codiciosa, que ha preferido enterrar episodios siniestros desde la Segunda Guerra Mundial y que se siente incómoda ante esta nueva investigación. A pesar del riesgo, las veladas amenazas y las siguientes muertes, Julia y Gerlof continúan  porque afrontar afrontar el dolor de la desaparición es la única manera de recuperarse del trauma.

Durante toda la novela podemos ir “apostando” sobre cuál es el motivo de la desaparición. El más obvio, la maldad de un individuo perturbado, pero el autor va insinuando que pueden existir otros motivos ocultos; aclarando las tinieblas de esa sociedad opaca como la densa niebla, hasta llegar al inesperado e inquietante final, para mí un poco forzado. 

Desde las primeras páginas, los lectores sabemos que Nils y Jens, un ser violento y un niño de 6 años, se encontraron aquel día de espesa niebla y desde que Julia y Gerlof lo averiguan llega “el momento de contar historias espantosas.” 

Siempre hemos tenido en España, la sensación de que las sociedades nórdicas eran un ejemplo de civismo, buena conducta y desarrollo social, cultural y económico, pero cada vez más descubrimos que, como el resto de sociedades, no es así; tienen sus zonas oscuras y están sometidas a la codicia y a comportamientos miserables; al alcoholismo y a la violencia de género; sin olvidar tampoco un pasado de colaboración con el nazismo. 


La hora de las sombras
Johan Theorin
Traducción Carlos del Valle
Editorial: Literatura Mondadori

martes, 6 de noviembre de 2012

El curioso incidente del perro a medianoche


Sinopsis.-
Christopher es un adolescente con síndrome de Asperger. Una noche que no puede dormir, sale a pasear y encuentra muerto a Wellington, el caniche de su vecina. Investigará el incidente hasta descubrir el terrible secreto que oculta su padre.

El autor.-
Mark Haddon es un novelista y poeta inglés; también ha trabajado con discapacitados y como ilustrador de sus propios libros para niños y adolescentes. Esta fue su primera novela para un público adulto.

Mi opinión.-
No había oído hablar del síndrome de Asperger hasta que empecé este libro. Es un trastorno relacionado con el autismo, de base genética, que dificulta la interacción social. Supone una especie de ceguera emocional que impide reconocer gestos faciales o cualquier otra forma de comunicación no verbal. 

La novela es muy fácil de leer. Distribuida en capítulos cortos y ordenada según el listado de números primos porque al protagonista le gustan los números primos, la lógica y las matemáticas y no le gusta nada que le abracen. Se siente perdido en un mundo demasiado retorcido, lleno de dobleces y malentendidos.

Como es obligatorio en una novela de misterio, la intriga se despliega en las primeras páginas. Christopher encuentra a Wellington, el perro de su vecina, muerto. A partir de aquí empieza a escribir en un diario el curso de sus investigaciones, de manera clara y metódica, inspirándose en Sherlock Holmes, su personaje favorito. Incluye también en el libro (y es lo más importante) explicaciones, anécdotas sobre sus profesores y compañeros de clase y recuerdos de su vida que nos ayudan a conocerle y a entender como funciona su mente. 

Christopher no consiente que le abracen o le toquen; esto es algo que le inquieta profundamente y cierra los ojos, se tapa los oídos y grita para aislarse del mundo agresor que se escapa a su lógica. Sin embargo, la creatividad del ser humano es siempre sorprendente y ante los límites y trabas a la expresión de las emociones que supone este síndrome, padres e hijo inventan maneras de comunicarse:



“… Levantó su mano y desplegó sus dedos como un abanico. Levanté mi mano y desplegué mis dedos como un abanico e hicimos que nuestros dedos se tocaran. Hacemos esto porque a veces Padre quiere darme un abrazo, pero no me gusta que me abracen, así que hacemos esto, y significa que Padre me quiere”. 



De una manera no explícita, esta novela también es el relato de la frustración y el cansancio de los padres, enfrentados al trastorno de comportamiento de su hijo que deteriora su relación de pareja. La enfermedad afecta no sólo al individuo, sino también a todo su entorno.

Está claro que definir qué comportamientos son enfermedad o síndrome depende de la cultura en la que se vive. A veces llego a pensar que en occidente tenemos un exceso de enfermedades que se ponen de moda y pasados varios años desaparecen o se integran en la normalidad. 

Hoy la manera de pensar y sentir de Christopher es un síndrome que trastorna nuestra “normalidad”; a principios del siglo XX eran las feministas las consideradas enfermas. Quizá dentro de unos años hayamos aprendido a comunicarnos de otras formas y este trastorno se considere "normal", pero hasta entonces, la vida para la gente diferente es más complicada. Por casualidad, ayer leí un artículo sobre una familia de Estados Unidos, todos diagnosticados como Asperger. Esta es su fotografía, creo que nada en ella nos hace pensar que no puedan ser tan capaces y felices como el resto. 


Merece la pena acercarse a esta novela, por la ternura con la que está escrita y porque tampoco falta un suave sentido del humor. 




The curious incident of the dog in the night-time
El curioso incidente del perro a medianoche 
Mark Haddon 
Vintage

lunes, 29 de octubre de 2012

Blancanieves, la peli



Sinopsis.- 
Antonio, famoso torero, sufre una grave cogida cuando su mujer, embarazada, está viéndole en la plaza. La mujer muere en el parto y Antonio, tetrapléjico por las cornadas, rechaza a Carmencita su hija recién nacida. 

Mi opinión.- 
Carmencita no eligió el mejor día para nacer y ese destino de luto le acompañará toda su vida. Sin embargo, a pesar del abandono pasará una infancia llena de luz, hasta la muerte de su abuela. El nuevo luto tiñe de negro su vestido de comunión.

Reconozco que iba a ver la película con prejuicios por todo aquello del toreo y  la mantilla, ¡otra vez!, pero es preciosa. Todo un homenaje al primer cine europeo y algo más. Una apuesta muy original y arriesgada que podría parecer oportunista después de que The Artist ganara un Óscar. Pero nada más lejos, situar el cuento de Blancanieves en el mundo del toreo es un acierto. Pocos escenarios tan adecuados para enfrentar la pulsión de la vida y la muerte; la tragedia, el fatalismo y el humor; lo grotesco y la desmesura. 

El hecho de que sea una película muda potencia la expresividad de miradas, gestos y primeros planos; en definitiva una experiencia sensorial. Y la excelente banda sonora de Alfonso Vilallonga, muy potente, complementa perfectamente la ausencia de diálogos.

Pero lo que más me ha gustado, sin duda, es la fotografía de Kiko de la Rica (La comunidad y Lucía y el sexo). La fotografía en blanco y negro, para mí, tiene un atractivo especial. No sé si es la iluminación, el contraste entre diferentes grises o la textura de la película, pero hace que casi la puedas tocar. Los rostros de los espectadores, en la plaza de toros, traspasan la pantalla y parecen sacados de las fotos de Val del Omar sobre las misiones pedagógicas o de la España Oculta de Cristina García Rodero.

Val del Omar 
La película mantiene un tono de pesadilla como le corresponde a un “cuento de hadas”. Va oscureciendo a medida que Carmencita va creciendo y al final también aparecen morbo y frikismo. Todos los personajes desfilan para fotografiarse con el torero muerto. Eso es morbo, ¿o no?



De las interpretaciones por supuesto, Maribel Verdú que afila y perfecciona su maldad durante toda la peli: es “inocente” enfermera, elegante dominatrix, anfitriona de la alta sociedad, madrastra castradora y homicida e intrigante ávida de poder. Y es que aunque es la mala malísima a veces hasta podemos simpatizar con ella.

Destacaría a otro de los personajes y este sí que es la maldad oscura: el apoderado don Carlos interpretado por Josep María Pou. Un individuo turbio, codicioso, dueño de Blancanieves-Carmencita en la vida y en la muerte. Incluso desaparecida la madrastra, esta niña no para de sufrir y es don Carlos quien se aprovecha ahora de su situación, exhibiéndola morbosamente de feria en feria. Ya definitivamente convertida en Blancanieves, inconsciente e indefensa, rodeada de sus enanitos y sin que aparezca el Príncipe. No sabría describir el abuso al que es sometida sin destripar el final de la película, pero sí que, viendo la última escena, recordé Viridiana de Buñuel y especialmente el final de La Regenta (otra Blancanieves de pesadilla) que encaja aquí perfectamente: 

…reconoció a la Regenta desmayada. Celedonio sintió un deseo miserable, una perversión de la perversión de su lascivia: … inclinó el rostro asqueroso sobre el de la Regenta y le besó los labios. Ana volvió a la vida … había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo”.

En otra entrada de este blog he intentado comprender el cuento de Blancanieves desde otra perspectiva; tratando de evitar la visión de los celos de una mujer que empieza a envejecer por la belleza de una joven, y considerando que el conflicto entre ambas es simplemente una lucha por el poder. En el mundo de los hombres, las mujeres excluidas utilizan todas las armas para conseguir un poco de poder y ante la amenaza, lo defienden con uñas y dientes o con manzanas y veneno. Evidentemente se le puede reprochar a la madrastra su mala leche y su perversidad; pero si ella escribiera la historia seguro que podríamos comprenderla. 

Es de las mejores películas que he visto últimamente. Las luces y las sombras sustituyen a los colores; los gestos a la palabra; y el desasosiego y la tragedia a los finales felices. Eso, ¡la vida y la muerte!

Viridiana



Blancanieves
Guión y Dirección: Pablo Berger
Fotografía: Kiko de la Rica
Música: Alfonso de Vilallonga
Vestuario: Paco Delgado
Intérpretes: Maribel Verdú, Macarena García, Sofía Oria, Ángela Molina y Josep María Pou

jueves, 25 de octubre de 2012

Blancanieves, el cuento


¿Por qué ha habido tantas pelis de Blancanieves en tan poco tiempo? 

Nuestra principal tarea en este mundo es encontrarle sentido a la vida. Dice Bruno Bettelheim, en su libro “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”, que el niño encuentra ese sentido en los cuentos de hadas. Cuentos de hadas que repetidos, reinventados, versionados y decantados durante siglos, son leídos y releídos por niños y adultos en una espiral sin fin. Parece, entonces, que podríamos encontrar en los cuentos la manera de enfrentarnos a nuestros conflictos más íntimos. 

Un rey y una reina desean tener una hija y su deseo se cumple. A medida que la niña crece se consolida el triángulo amoroso: padre-hija-madre. Hasta que la madre, celosa, muestra sus deseos homicidas. 

El punto de partida de Blancanieves es terrorífico ¿no?, pero ya en las primeras versiones escritas empieza el proceso de dulcificación. La madre muere de parto y es la madrastra quien se encarga de amargarle la vida (y la muerte) a la pobre Blancanieves. Respecto al padre hay diferentes opciones: o muere o está sometido a la madrastra o impedido de alguna otra manera. En definitiva, es un padre ausente o débil.

Así el triángulo desaparece y comienza el combate entre las dos mujeres. En teoría, por un hombre; en realidad, por el poder. Bettelheim dice que Blancanieves y su madrastra simbolizan tanto los conflictos entre madre e hija como “las tendencias incompatibles dentro de una misma persona”.

El cuento sigue con el intento frustrado de homicidio, el abandono en el bosque y el encuentro con los enanitos; pero este inicio de vida independiente y adulta se trunca cuando el conflicto no resuelto del pasado vuelve en forma de manzana envenenada. 

El conflicto sexual latente entre las dos mujeres se manifiesta. Blancanieves es una adolescente fácil de tentar y esta vez la madrastra se encargará personalmente de ello (está visto que no puede confiar algo tan importante a un hombre). Sin embargo, no le hará falta matarla; la dejará paralizada en una preadolescencia eterna. Catatónica, enterrada en vida en un ataúd de cristal, será más fácilmente de controlar. Al menos eso cree la madrastra. En realidad para Bettelheim, “el sueño letárgico es un periodo de gestación que prepara para la madurez”.

Después llegará el príncipe y se fijará en una inmadura y catatónica Blancanieves ¿por qué? No lo sabremos nunca. Sólo sabemos que su intervención es crucial para que Blancanieves despierte. En el cuento original el príncipe no la besa; en las versiones más edulcoradas sí. En definitiva es lo mismo, Blancanieves renace a su nueva vida de adulta, gracias a la intervención del príncipe. Termina el cuento con la salvación por el amor, el castigo mortal a la madrastra y la felicidad eterna. 

Madres castradoras impidiendo el desarrollo de sus hijas, parece una explicación muy sexista y anticuada. Y el resto de enseñanzas que se me ocurre que podemos sacar de este cuento, tampoco me convencen nada:
- ¿completar nuestro desarrollo sexual a escondidas para no desafiar a la madrastra?
- ¿esperar inmóviles a que un príncipe nos rescate?

Pues eso, nada convincentes. En fin, que quería dar mi opinión aquí sobre la nueva peli, pero me he ido por las ramas. En mi próximo post: Blancanieves de Pablo Berger. Adelanto que el último plano es desasosegante. 


¿Qué diría la madrastra si hubiese podido escribir el cuento?


Psicoanálisis de los cuentos de hadas
Bruno Bettelheim
Ed. Crítica Grijalbo Mondadori

viernes, 19 de octubre de 2012

Germinal


Sinopsis.- 
Hace 150 años los obreros mendigaban trabajo por los caminos, de pueblo en pueblo, hambrientos y vagabundos, confundidos con los delincuentes. Étienne Lantier ha sido despedido por abofetear a su jefe. Así llega a la mina y conoce a la familia de Maheu. Encontrará allí la miseria, la solidaridad, el egoísmo y su toma de conciencia para la mejora de las condiciones laborales de los mineros. Francia, 1866.

El autor.- 
Émile Zola (1840-1902), es el primer representante del intelectual comprometido y de la novela naturalista francesa. Hijo de un emigrante italiano que llegó a ser oficial del ejército de Napoleón y que murió joven dejando a la familia en una situación económica precaria. Murió intoxicado y nunca quedó claro si había sido o no asesinado.

Mi opinión.- 
Empiezo este curso 3º de sociología y me he propuesto leer los clásicos del siglo XIX que reflejen la sociedad en la que surgió la primera de las Ciencias Sociales. He elegido este clásico francés y, aunque recomendarlo sería una obviedad, aquí os dejo mi opinión. 

La novela naturalista pretendió ser una descripción imparcial pero creo que apasionada de las conductas humanas. No trató de hacer juicios morales, ni tampoco pretendía proponer remedios; pero su hiperrealismo conmocionó de alguna manera a la sociedad de su época. Con una gran influencia del evolucionismo consideraba a los seres humanos determinados por su herencia genética y su entorno social.

Así Zola utiliza todos estos recursos para “fotografiar” con precisión, los pensamientos y las conductas de los personajes, incluidos los animales, y también de la mina. 

Desde el momento que el autor elige un solo narrador que describe a todos los personajes y también su mundo interior, adopta un punto de vista neutral, no se decanta ni por mineros ni por burgueses; se sumerge en la condición humana más íntima para reproducirla con objetividad documental. Sin embargo, creo que su condición de hijo de inmigrante le hace perder esa neutralidad y tener simpatías por los mineros y especialmente por las mujeres mineras, doblemente abusadas, por ser pobres y ser mujeres, y así lo narra a través de Étienne que ve pasear a las chicas mineras con sus enamorados “…derrengadas de fatiga, que todavía eran lo bastante idiotas para fabricar … carne para el trabajo y para el sufrimiento … engendrando muertos de hambre” o cuando describe a Catherine abusada por su novio “… con la resignación pasiva de las chicas que sufren al macho desde hora temprana”.

Y la mina es una “…bestia malvada … perturbando el aire con su penosa digestión de carne humana” y llevando “…hacia el abismo a los hombres que las fauces del agujero parecían beberse”.

Describe la indigencia escrupulosamente, hasta los detalles más míseros (la suciedad, la promiscuidad sexual, la traición); pero aún en esa sordidez en lugar de considerar culpables a los mineros, les ve reducidos a una condición de animalidad, heredada o impuesta; resignados a sufrirla con un fatalismo del que es imposible que escapen. Pero manteniendo su dignidad.

Por muy emponzoñada o tóxica o violenta que sea una situación, Zola encuentra como conmover al lector. Cuando un nuevo caballo se incorpora al trabajo dentro de la mina, Émile Zola nos cuenta lo que Batalla, el viejo caballo de carga que lleva años sin salir de allí, “siente”: "…se acercó y alargó el cuello para olfatear a aquel compañero que caía de aquel modo de la tierra… encontraba en su compañero el buen aroma del aire libre, el aroma olvidado del sol en las hierbas. Y de pronto estalló en un relincho sonoro, de una música llena de alegría donde parecía haber el enternecimiento de un sollozo. Era la bienvenida, la alegría por aquellas cosas antiguas de las que le llegaba una bocanada, y la melancolía de aquel prisionero que no volvería a subir sino muerto”. 

He leído esta novela para acercarme a la sociedad del siglo XIX y me deja un gusto amargo y la sensación de que cuando las cosas cambian para los trabajadores, casi siempre es a peor. Que las crisis son excusas para dejarnos sin derechos que costó alcanzar más de 150 años de lucha obrera. Que debajo de las teorías económicas, de la productividad, de la flexibilidad laboral, de la competitividad no está más que la explotación por codicia.

Algunos economistas del siglo XVIII, entre ellos David Ricardo, propusieron la “Ley de Bronce de los Salarios”: los salarios deben tender de forma natural al nivel mínimo para que el obrero únicamente pueda subsistir y reproducirse. Esto recuerda a aquel médico de un campo de concentración nazi que había calculado la cantidad de calorías que un prisionero debía ingerir para ser productivo y estar lo suficientemente débil para no poder rebelarse contra la tortura.



Germinal
Émile Zola
Traducción: Mauro Armiño
Alianza Editorial 

martes, 16 de octubre de 2012

Lo imposible (The Impossible)


Sinopsis.- 
María y Henry deciden pasar sus vacaciones de Navidad en Tailandia junto con sus tres hijos, el adolescente Lucas y los dos más pequeños. Navidad de 2004. Tsunami.

Opinión.- 
No me gustan las pelis de catástrofe. Suelen ser sentimentalmente manipuladoras, aprovechan cualquier ocasión para retorcerte el brazo y, además, presentan a los protagonistas de tal manera que en un momento despliegan toda su vida anterior, descubren el sentido de la vida, resuelven la catástrofe y salvan muchas vidas, encuentran o reencuentran el amor de verdad e incluso les da tiempo para hacer unas risas, crítica social y varias cosas más. 

Lo imposible no es nada de eso. Es una película honesta. Sobre todo la primera parte; es profundamente sobria y muestra el desastre de una manera realista y abrumadora, de tal forma que sientes la zozobra de los personajes zarandeados por esa fuerza desatada e incontenible de la naturaleza.

Los personajes son arrastrados, no tienen tiempo para pensar, se colocan en posición fetal, liberan su instinto de supervivencia y se aferran a lo poco que pueden encontrar. E incluyo como personaje también al tsunami, que se hace presente antes de entrar en pantalla a través del sonido, del bramido, más aterrador incluso que las imágenes de la devastación. Hay algún crítico que se ha quejado del excesivo protagonismo de la banda sonora, pero creo que en este caso está más que justificado.

También es cierto que en la segunda parte de la peli, el guion flaquea un poco, al director se le va de las manos, se hace previsible y convencional y cae en una cierta sensiblería, especialmente las escenas previas al reencuentro (no digo más). 

Las interpretaciones, me han gustado mucho aunque hubiese preferido un mayor protagonismo de Ewan McGregor (Stars War, Moulin Rouge), pero no se puede pedir todo. Naomi Watts (Promesas del este, Madres e hijas) y Tom Holland, que interpreta a su hijo adolescente, asumen los papeles protagonistas.

He leído que este fin de semana ya ha sido record de taquilla. No me extraña, la película es muy recomendable, muy sólida y nada sentimentaloide. Efectos especiales impresionantes y una apuesta por internacionalizar la débil industria del cine español, lo que no estaría nada mal. 



Lo imposible (The Impossible)
Director: Juan Antonio Bayona
Intérpretes: Naomi Watts, Ewan McGregor y Tom Holland
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Oscar Faura

lunes, 8 de octubre de 2012

50 sombras liberadas


Sinopsis.- Sigue la erótica dependencia de Ana y Christian. Pero ahora sí, el sexo duro es con amor y matrimonio. ¡Bufffffffffffff!

La autora.- E.L. James, es ejecutiva de televisión, esposa y madre. Y actualmente está escribiendo una nueva novela de amor.

Mi opinión.- Bueno pues, compré el libro yo solita y sabía, por supuesto que sí, a lo que me arriesgaba. Un bestseller. En mi defensa dos cosas: una, me compré el tercero para acortar el camino y dos, dejo la lectura en el capítulo 7 de 25 (aprox. 130 páginas de 500) porque no puedo sobrellevar tanto lujo.

Porque es eso y no sexo ni otra cosa. La erótica del lujo. Un hombre enamorado, sexy y millonario que te dice que debes aprender a ……….. ¡gastar dinero, mucho mucho dinero! Y ahí es donde empiezo a reírme a carcajadas. No está mal, pero no da para un libro.

Bueno claro, yo soy working class. Y las working class no podemos apreciar esa vida tan vida lujosa. No tenemos la sensibilidad adecuada (captáis la ironía, ¿no?). Esos bikinis de 540 dólares (en euros …, tampoco me voy a poner a calcular). Esos bikinis decía, cuya mínima cantidad de tela es inversamente proporcional al precio. Esos champanes Bollinger (que he tenido que mirar en internet cuanto valen y no me atrevo a ponerlo aquí). ¡Y qué decir de esos zapatos de novia Jimmy Choossssssssssssssssssss!

Sólo de releer este último párrafo se me acelera el corazón y eso que soy working class, así que imaginaos el efecto devastador en la pobre Ana. Anastasia ¿glamuroso nombre?, recién salida de la universidad, recién casada con ese hombre de mirada de esfinge (y responsable del calentamiento global, ¿las dos cosas a la vez?); ese hombre que nunca llega tarde porque lleva un reloj Platinum Omega; ese hombre que luce su alianza matrimonial de platino, en esa misma mano donde guarda el regalo de postboda para Ana, una pulsera ……… ¡TAMBIÉN DE PLATINOOOOOOOO!

Oh my God! Si todo es platino en tu vida………. no puedes abrir los ojos sin que te deslumbre. Así no me extraña que la única actividad que se pueden permitir sea follar. ¡Uyyyyyyyyyy! Quería decir hacer el amor.

Podría decir que la novela es plana, que la trama es previsible y que los personajes son unidimensionales (WTF, ¿pero Chris no tiene 50 sombras encima? ¡Alguna profundidad de carácter debería tener!).

En definitiva, ¿a alguien le importa? Saltamos de los párrafos del lujo a los tórridos y ¿qué hay en medio? Nada. A partir del capítulo 8 hay algo de persecución policial, problemas de negocios o algo similar que pone sus vidas de lujo en peligro de lujo, pero ahí ya no he querido llegar. Total, van a hacer peli, pues me espero a verla.

El caso es que las opiniones se polarizan. Hay mujeres que no pueden desengancharse y otras que no la soportan; los hombres no creo que sepan que existe este libro. Es claramente un bestseller, prefabricado y dirigido a una audiencia determinada. Si no eres ese público, no te va a gustar. Pero, ¿tiene que enfadarte si no te gusta? No, yo prefiero aprovechar para reírme, aunque tampoco quiera dedicarle tanto tiempo a un chiste.

No es literatura erótica (aunque la autora en su página web se empeñe en calificarla como ROMANCE-SUSPENSE-ERÓTICA). Es una novela rosa, rosa, rosa, y……….. de vez en cuando, o en cada capítulo o dos veces en un capítulo, dice pezón y clítoris.

¿Yo la recomendaría? Claramente, no. Cualquier novela de La sonrisa vertical, tiene más calidad y es sin duda más entretenida. Pero debería ser un desafío para los escritores de renombre. Deberían animarse a escribir literatura erótica porque no es un género fácil.

P.D.  Me acabo de enterar que las pelis son tres. ¡Uy que pereza me va a dar!



Fifty shades Freed
E.L. James
Arrow Books

50 sombras liberadas
Traducción: María del Puerto Barruetabeña Díez
Grijalbo 

lunes, 1 de octubre de 2012

Una botella en el mar de Gaza


Sinopsis.- 
Tal es una adolescente israelí de origen francés. No entiende cómo una persona puede envolverse en bombas y hacerse estallar en un bar o en un autobús, haciendo que la vida/muerte de los demás dependa de si han querido tomar un café o no o de si han tomado un autobús en lugar de un taxi. Un día lanza un mensaje en una botella al mar de Gaza, pidiendo explicaciones a quien lo recoja. Cinco jóvenes palestinos lo encuentran y uno de ellos le contestará. 

Opinión.- 
Es bueno que lleguen películas como ésta que se sale del circuito puramente comercial y que paradójicamente, aunque sean ficción, nos den aproximaciones de cómo se vive en realidad en un país agredido. 

En las noticias habitualmente se habla de las grandes catástrofes o atentados o guerras, pero no queda espacio para la descripción de la violencia cotidiana constante, sostenida y desquiciante en un país sitiado. 

La falta de preparación, de esperanza y de futuro de los jóvenes les hace vivir en una adolescencia perpetua, arrastrados por una rutina que pocos se atreven a romper. En esas circunstancias debe ser difícil enfrentarte y asumir la responsabilidad de tu vida. Deben ser necesarias dosis extra de motivación e ilusión para no dejarse arrastrar hacia la barbarie (porque si te tratan como un ratón y te obligan a vivir en una ratonera, lo lógico es que te conviertas en un ratón).

Cuando Naim, el joven palestino, contesta al mensaje no se imagina que eso cambiará su vida de la forma más inesperada. El hecho de ser tratado como un ser humano por el enemigo y establecer una mínima relación con él (ella en este caso) le supondrá no pocos problemas con los suyos, pero recibir un poco de aire a través del resquicio del email será una nueva vida.

El guion se hace previsible y peca de un exceso de buenismo; pero no hay que olvidar que Tal, la chica protagonista, tiene 17 años y empieza a enfrentarse a la vida real. No es una historia de amor adolescente, sino más bien de esperanza y de salvación individual. Y eso me parece lo más terrible, porque en un conflicto, como el palestino-israelí o israelo-palestino (sé muy bien con quien están mis simpatías, pero no vienen al caso), un conflicto tan enquistado, constantemente en tablas, en un juego diabólico de suma 0 donde nadie gana, parece que la única salvación que queda es la individual y esto duele decirlo, pero suena a traición a los tuyos. 

Tanto actores como director, para mí, son desconocidos. Todos están muy acertados pero me ha parecido espléndida Hiyam Abbas, actriz y directora de cine árabe israelí, que desempeña el papel de madre del protagonista. Espero que vayáis a verla, yo os la recomiendo y no tardéis mucho porque con la prisa que llevan los estrenos no creo que dure mucho más en el cine. 


sábado, 15 de septiembre de 2012

Holmes&Watson. Madrid days.


Sherlock Holmes y el Doctor Watson se desplazan a Madrid para investigar unos crímenes muy similares a los cometidos por Jack el destripador (aquí le llaman “el charcutero”). 


Me confieso culpable, fui a verla. Quería hacerlo porque soy perdidamente sherlockiana –del canon de Conan Doyle y especialmente de la última adaptación-actualización-modernización que la BBC ha hecho para televisión y porque acabo de releer Fortunata y Jacinta (también víctimas de otro depredador) y quería ver los posibles escenarios donde transcurre esta gran novela. Sabiendo que es cine de Garci, ya no te puedes sentir engañado. Y eso ¿que quiere decir? Pues, preciosismo y acartonamiento a partes iguales; lentitud; diálogos intensos hasta la agonía; pesados cortinajes de terciopelo. 

El guion ha sido escrito por el propio Garci en colaboración con Eduardo Torres-Dulce. Y aunque se pierde en divagaciones y pompa, a veces puede hacerte sonreír. Holmes tiene premoniciones, sueña los asesinatos, predice el psicoanálisis y analiza la situación social y política de España envuelto en volutas de humo y sin pestañear: “España es un enigma, Watson”. Incluso da su opinión sobre las corridas de toros, con tibieza, sin ofender a nadie. Una de cal y otra de arena.

En definitiva, el guion me parece débil. Garci abre diferentes subtramas y no llega a profundizar en ninguna de ellas. Ni en la intriga ni en los amoríos. La historia de amor entre Holmes e Irene Adler (Belén López, guapísima) da mucha pereza. Está resuelta en unas cuantas escenas con conversaciones previsibles y sin ninguna pasión. Por otra parte y después de terminada la película me di cuenta (¿torpeza mía?) de que el doctor Watson, vive un aparente, casto y aburrido triángulo amoroso con su recién estrenada esposa y una joven madrileña. Tampoco desarrolla otra trama que hubiera sido más interesante que las anteriores y sobre todo más actual: empresarios triunfadores y sin escrúpulos, rodeando-presionando-babeando al ministro de turno, pájaros de mal agüero, implicados de alguna manera (que no llegamos a saber) en los crímenes y apostando por el progreso a cualquier precio, progreso que no se puede permitir remilgos éticos. 

Respecto a la puesta en escena y la fotografía, son lo mejor de la película. Las secuencias están dispuestas casi como escenas teatrales, estáticas, pero que encajan muy bien con el ritmo lento de la película y del siglo XIX español. La inserción de postales de la época es ... kitsch y supongo que sirve para paliar la falta de presupuesto, pero funciona. Y también los fundidos, como parpadeos, para saltar de una escena a otra. Pero si no se es fan de Garci, y yo no lo soy, la peli se hace lenta y larga. 

La elección de los actores es correcta. Gary Piquer (no conozco ninguna referencia de trabajos anteriores) interpreta a Holmes y da físicamente el papel; delgado, perspicaz, muy demacrado, fumador compulsivo y adicto a sustancias. El doctor Watson, José Luis García-Pérez (me gustó mucho en Cachorro), también da porte al personaje. El problema de ambos es que sus papeles no consiguen emocionar por la debilidad y lo redicho del guion. Me gustaría destacar a Víctor Clavijo (La señora) interpretando a un periodista enamorado de una de las víctimas, Macarena Gómez (La que se avecina), una cabaretera ingenua. Su triste historia de amor sí que aporta una cierta frescura e inocencia. Lástima que el resto del reparto, especialmente las actrices, esté tan desaprovechado: Belén López, Leticia Dolera y Manuela Velasco. Pasaré por alto el comentar la aparición de Gallardón, porque no quiero caer en el insulto.

Quien busque una película de intriga y acción –que sería lo normal dado el título- no la encontrará, pero sí un viaje en el tiempo al siglo XIX, al Madrid denso y un poco rancio que aparentemente tanto le gusta a Garci. Ni los asesinatos ni su resolución le importan lo más mínimo (pasados 10 minutos de la peli, a mí tampoco) y poner a estos dos personajes allí es sólo una excusa para revisitar Madrid. Lo peor es que abusa de un exceso de personajes, estereotipos, que no aporta nada a la trama principal; yo la recomiendo por la fotografía y por ese tono amarillento añejo y decadente que a veces todavía tiene Madrid. 

Lo mejor, el doctor "Guasón" (Watson) se lleva a Londres la receta del cocido... esto chirría, ¿no? Pues eso, ¡Garci en su máximo esplendor! 

miércoles, 18 de julio de 2012

NOSTALGIA

¿Cuántas palabras caben en un bolígrafo? y ¿por qué salen en el orden que yo quiero? Preguntas-piojo, enredadas siempre en el pelo.

En realidad, ¿para qué quiero un bolígrafo, si tengo un teclado?

¡¡¡¡¡¡¡¡Ay!!!!!! Nostalgia

martes, 3 de julio de 2012

El fútbol y yo


Muchas razones me hacen odiarlo. Pero una vez el fútbol me ayudó. 

Estaba en Trípoli (Líbano), en verano estudiando árabe. Trípoli es la segunda o tercera ciudad del país, mayoritariamente musulmana y muy muy conservadora. No está lejos de Beirut, una hora más o menos en bus. Allí compartía piso con unos compañeros de curso, en una parte de la ciudad reconstruida después de la guerra y tan nueva tan nueva que las calles no tenían ni nombre ¡olé!. Mi nivel de árabe no daba –ni daría ahora, por supuesto – para explicarles a los taxistas donde vivía y su nivel de francés o inglés tampoco nos facilitaba el entendimiento ¡bonita palabra!, así que, por cortesía del profe, llevaba la dirección escrita en un papelito. Aproximadamente decía, en árabe claro: “es el edificio alto, de fachada blanca, enfrente de la farmacia, dos calles a la izquierda, después de pasar la plaza donde está el colegio”. Sencillo, ¿no?

Bueno pues, (aquí empieza el problema), una noche volvía de Beirut “la pija” y me di cuenta de que había cambiado de bolso (nada habitual en mí) y el papelito se había quedado en casa (inteligente, ¿no?). Casi medianoche y no podía recurrir a un taxi ¡bien!, mi casa estaba casi a una hora de la estación, ¡yupiiii!, me tocaba volver andando. Tenía que pasar por un control del ejército sirio ¡¡¡¡pánico!!!!. Aunque hacia años que había terminado la guerra civil (magníficamente cubierta por Maruja Torres ¡qué grande!), el país todavía estaba ocupado por el ejército sirio. Sentí miedo (venga va, lo reconozco) y me quedé paralizada. Ahora, sin dudarlo, pienso que los soldaditos (no es despectivo) hubieran preferido estar en casa con sus madres y que yo también les di miedo, aunque fuera unos segundillos, pero entonces no lo ví así. 

Empezaron a acercarse como en las pelis, el fusil-escopeta-ametralladora-o-lo-que-fuera-con la bayoneta calada ¡uy, uy, uy!. Gritaban (y no hacía falta porque no estoy sorda) y lo único que yo entendía era “passport, passport”, “España”, “España”, risas, ¿risas? y de repente más risas y “brsa, brsa” y risas, muchas muchas risas ¡maldita la gracia!. 

Llegó un teniente-capitán-coronel-o-lo-que-fuera (era guapo) y pude entenderme con él. Después de las preguntas habituales: “¿qué haces aquí?”, ¿estás casada?“, ¿por qué estás estudiando árabe?”, “¿eres periodista?”,  “¿estás casada?” ¡¡¡¡otra vez!!!!; y después de las recomendaciones de: “no vayas sola por la calle, si no es con tu marido”, “es medianoche”, “no es seguro si no vas con tu marido”, “te acompaño a casa, ya que no está tu marido” (¡¡¡pero otra vez con el marido!!! ¿será gay?); y después de otra tanda de “brsa, brsa” y por supuesto después de risas, risas, muchas risas (¡qué poco me reía yo!), en el jeep militar que me llevaba a casa le pregunté qué significaba “brsa” y … (pausa dramática) … Era … Barça, F.C. claro.


martes, 26 de junio de 2012

Estudiando durante el verano


Estoy preparando para septiembre tres asignaturas del Grado de Sociología. No es que haya sido mala estudiante, es que llevo una vida muy achuchá. El caso es que no es la primera vez que me pasa lo que os voy a comentar ahora. 

En la asignatura de Teoría Sociológica Clásica, el autor, George Ritzer, menciona a las autoras del XIX, que “osaron” tener una preocupación sociológica feminista. Afirma, que siempre y en todo ha existido una perspectiva feminista (al menos desde la Ilustración), pero que, también siempre, ha sido oscurecida y relegada por los hombres que intentaron, en este caso, hacer de la sociología una ciencia.

Más adelante, consultando el índice del libro me doy cuenta de que el autor dedica un capítulo a estudiar la perspectiva feminista de autoras como Harriet Martineau, Charlotte Perkins Gilman y otras. 

Pero, y esto es lo chocante, en el programa de la asignatura se pasa por alto su existencia. No es la primera vez que me pasa. Me encuentro en una asignatura y el autor escribe en dos líneas sobre la importancia que pudo tener una visión feminista pero obvia analizarla en profundidad. Hasta ahora, y el próximo año empezaré el tercer curso de la carrera, en ninguna asignatura se ha considerado el estudio de la perspectiva feminista de la sociología. 

¿No sería ya momento de estudiarlas? Sus aportaciones, evidentemente, no serían comparables con las de los grandes pensadores. Pero, ¿no nos podrían mostrar otra manera de pensar? o ¿de pensar de la misma manera pero sobre diferentes cosas?