lunes, 23 de octubre de 2017

Novela: Los afectos de Rodrigo Hasbún (2015)

El autor.-
Rodrigo Hasbún es un escritor boliviano de origen palestino, considerado como de los mejores escritores en español menores de 35 años. Antes de ser escritor fue músico. Él dice que ambas actividades buscan una cosa: perseguir el ritmo. Otras obras suyas: Nueve, Los días más felices, El lugar del cuerpo. 

Mi opinión.-
No me resulta fácil dar mi opinión sobre un autor del que sólo he leído un libro y que, además, es relativamente joven. Los afectos es una novela corta que sugiere más que narrar y si no conoces nada sobre la época que retrata puedes perderte en el relato. 

Hans Ertl
A mí, sin embargo, la existencia de esos huecos me ha facilitado una lectura más conmovedora, precisamente por eso porque conozco un poco de la historia convulsa de Latinoamérica, a partir de los años 1960.

Esa historia convulsa puede rastrearse en la vida de una familia boliviana de origen europeo. Hans Ertl, fotógrafo y cámara que había trabajado con Leni Riefensthal para los nazis, se establece en Bolivia después de la II Guerra Mundial. Allí crecerán sus hijas y cada una elegirá un camino vital diferente. Caminos que las separarán y volverán a reunir en distintas ocasiones, pero que supondrán la disolución definitiva de los lazos familiares.

Monika y Hans Ertl
Podemos suponer que la vivencia del exilio y su desarraigo político y social influyen en las tomas de posición diferente, pero no podemos estar seguros de que no hubiese sido así en el caso de seguir viviendo en Alemania. Los distintos capítulos del libro sobre los puntos de vista de cada una de las hijas no son concluyentes; más bien, generan sombras de incertidumbre sobre la fortaleza o debilidad de sus lazos familiares.

El adulterio del padre, la distancia emocional de la madre con sus hijas, la rebeldía política de Monika, la hija mayor, la indiferencia de Heidi por la familia y por el país de acogida y la perplejidad de Trixi ante el desmoronamiento, todo ello podía haberse producido también si no hubiesen vivido un exilio, pero el exilio lo hace todo mucho más duro.

Totó Quintanilla
Al principio, piensas que la protagonista principal es Monika, la hija apasionada y guerrillera, que ha sufrido distintas crisis nerviosas, casada con un joven de buena posición pero deseosa de cambiar profundamente las condiciones sociales de la vida, en búsqueda permanente de no-se-sabe-qué hasta llegar a su propia destrucción. Pero en realidad, la protagonista es la propia familia y su deriva. Por eso me parece que el título, Los afectos, se refiere más a aquéllos que, por obligación, están unidos o inclinados hacia algo, sin más sentimiento.

El cadáver del Che
No resulta una lectura fácil por la diversidad de voces y por las identidades, a veces, poco definidas de algunos protagonistas. Sin embargo, sí que consigue captar la atención del lector por manifestar una profunda melancolía, al mismo tiempo que se expresa con mucha dureza. Y esta dureza se nos hace todavía mucho mayor cuando nos enteramos de que los personajes son reales. Hans Ertl era conocido en Bolivia como el fotógrafo de Hitler y su hija Monika, la vengadora del Che Guevara, fue torturada y ejecutada por el ejército boliviano por participar en la muerte de Totó Quitanilla, polícia y cónsul responsable de la muerte del Che. Creo que esta novela pide una segunda lectura. 



Rodrigo Hasbún
Los Afectos

Ed Random House

viernes, 20 de octubre de 2017

Cine: La llamada de los Javis (2017)

Susana y María son íntimas amigas y están pasando sus vacaciones en un campamento de verano de monjas llamado La brújula. El nombre no podía ser más indicado puesto que las dos vivirán un cambio de dirección drástico en sus vidas. Susana y María son SUMA LATINA, un grupo de música electrolatina no profesional con una única canción que se titula Lo hacemos y ya vemos

Tienen muchas ilusiones, una luz muy especial y están muy locas. Por los chicos y por la música, pero sobre todo por la vida y por su amistad. Son muy decididas pero la aparición glamurosa de Dios y su llamada va a perturbar mucho sus vidas. María es quien sufre las apariciones de Dios. Y hay que decir que las sufre porque al principio no entiende nada. Como es lógico acude a sor Bernarda que es quien debería saber cómo comunicarse con Dios. Sin embargo, Dios ya no entiende el viejo lenguaje de sor Bernarda y las chicas tendrán que buscar otro.


Es la comedia española del año. Empezó siendo una obra de teatro de bajo presupuesto, pensada por los Javis y se consolidó durante varios años como una propuesta fresca e imaginativa en el teatro madrileño. Ahora se ha pasado al cine con las mismas intérpretes, el mismo éxito y la misma frescura.

Miniminishorts y camisetas de miniminitirantes, miniminivestidos de lentejuelas con escotazo en la espalda, son los nuevos complementos que, en el siglo XXI, exige la llamada, la verdadera vocación o las decisiones trascendentes de nuestra vida. Da igual cómo lo queramos llamar. El caso es que a veces un giro radical es lo mejor que nos puede pasar. Pero no hay que perder de vista que un giro de tal magnitud sin duda debe dar miedo y vértigo. No es fácil salirse de las decisiones previamente tomadas, ¿o sí?

La interpretación de las cuatro actrices es inmejorable; llena de ternura, picardía bien escondida y de buen humor. A las dos jóvenes contradictorias, Macarena García y Anna Castillo, les acompañan dos monjas, Gracia Olayo y Belén Cuesta, que aparentemente tienen su vida muy bien dirigida. Sor Bernarda es una monja curtida que intenta dinamizar el campamento con sus cassettes de música motivacional católica, aunque en secreto admira a Whitney Houston, y sor Milagros, una joven novicia confusa y balbuceante, que con su buen corazón y, ahora, muchas dudas sobre su vocación religiosa, reconoce que antes soñaba con cantar como Sole Giménez de Presuntos Implicados.



Es impagable el número musical de sor Bernarda y sor Milagros, a ritmo de country y bajo el lema Felicidad comienza con Fe. Obligatorio ir a verla, especialmente para aquéllos a quienes les brote un sarpullido al oír que es una respetuosa y tronchante película musical de adolescentes y monjas, interpretada únicamente por mujeres. Lo que más me ha gustado de esta película ha sido la sorpresa continua aunque también tengo que reconocer que el final no me ha gustado mucho. Después de darle unas vueltas tampoco se me ocurre a mí un final mejor. 


Dirección y Guion: los Javis, Javier Ambrossi y Javier Calvo
Música: Leiva
Fotografía: Miguel Ángel Amoedo
Intérpretes: Macarena García, Anna Castillo, Belén Cuesta, Gracia Olayo, Richard Collins-Moore

miércoles, 18 de octubre de 2017

Restaurantes en París. Agosto 2017

Merece la pena hacer un breve comentario sobre algunos restaurantes de los que visité en mi último viaje a París. No puedo ser objetiva porque me encanta la cocina francesa y ya hace algún tiempo que quiero hacer un cursillo, pero como no encuentro tengo que contentarme con el Canal Cocina. Cuatro son los restaurantes que voy a reseñar, tres de ellos con menú típico y el cuarto con brunch libre. Además también incluiré un McDonald's, porque no estoy acostumbrada a lo que me sucedió allí.

L'assiette aux fromages


El primer día almorzamos en el Barrio Latino, en el 25 de la Rue Mouffetard, una de las calles más viejas de París y actualmente con mucho ambiente. Situada en la colina de Santa Genoveva quedó a salvo de la reurbanización de Hausmann en el siglo XIX. El restaurante se llama L'assiette aux fromages, especializado claro está en quesos y especialmente en la Fondue Savoyarde, quesos y un toque de vino blanco. Es lo que comimos, acompañada por una ensalada, más bien escasa y poco agraciada. El postre fue también otra fondue, pero esta vez de chocolate con frutas.


El sitio es pintoresco y no sé por qué tienen como decoración una vaca colgada en el techo. La comida estaba bien aunque el servicio no acompañaba. Algunos ya estábamos con el postre y otros todavía no habían empezado con el plato principal. Creo que el volumen del grupo les desbordó. Además en mi mesa, uno de los comensales se precipitó y no esperó a que el chocolate se calentase y nos lo sirvió a todos sin previo aviso encima de las frutas, quitándole toda la gracia al plato. En fin, que fue una comida un poco accidentada pero la fondue de queso para mí era excelente. Es que me encanta el queso.





El siguiente día fuimos a Le Procope. Me quedé sin aliento. Situado en el Distrito VI, en el 13 de la Rue de l’Ancienne-Comédie, cerca del Boulevard Saint Germain. Fue fundado en 1686 por un siciliano, después nacionalizado francés, llamado Francesco Procopio De Coltelli que fue también uno de los “inventores” del helado, ¡bendito sea! Este señor tuvo una vida un poco agitada, mientras tenía 14 hijos, afortunadamente con tres mujeres diferentes, le dio tiempo a gestionar este restaurante que todavía funciona. Tiene también una entrada secundaria, por la Cour du Commerce-Saint André, donde vivió uno de los primeros fabricantes de la guillotina.



Este restaurante fue un punto de agitación política, social y literaria frecuentado por Voltaire, Rousseau y Benjamin Franklin. También se reunía allí el Club de los Cordeliers, sociedad política republicana radical en 1790 que propugnaban la eliminación de la monarquía, el advenimiento de una república por sufragio universal y la defensa de los sans-culotte.

Benjamin Franklin
Da un poco de vértigo pensar y ver que todavía funciona después de tanto tiempo y de tanta conspiración, ¿no? A mí sí. La decoración es muy clásica pero está muy cuidada: arañas de cristal en el techo, paredes enteladas y referencias al gorro frigio y a la revolución por doquier. En la puerta de los baños puede leerse: citoyennes et citoyens, ciudadanas y ciudadanos.

Sopa de cebolla

No consigo recordar cual fue el segundo plato. Era un estofado de carne o un pescado, estaba rico, pero no recuerdo más. Debió quedarse eclipsado por mi plato favorito de la cocina francesa, la Soupe à l'oignon, que tomamos como primero. Un plato difícil, sofisticado y rústico al mismo tiempo. En esta ocasión, llevaba un gratinado de queso de varios centímetros de espesor como yo no había probado nunca. Para mí, una delicia. De postre tarta tatin de manzana. ¡Ummmmm! El Procope, un sitio para volver sin duda, con el deseo de encontrarse allí con la historia, la revolución política y la revolución por el conocimiento también. Lástima que todas las revoluciones acaben siendo tan misóginas.




El día que visitamos el Museo d’Orsay comimos en su restaurante. La antigua estación de Orsay era la cabecera de la línea París-Orléans. Fue proyectada en 1898 por Victor Laloux y su mayor reto era no desentonar con el entorno del barrio. Se inauguró en 1900 y su recinto albergaba también un hotel con su correspondiente restaurante. A partir de 1939 con la electrificación de las líneas férreas la estación había quedado obsoleta y en 1973 también cerró su hotel. Tiempo después se acometió su rehabilitación como museo inaugurado en 1986.


Imagino que este restaurante y también el hotel eran para los viajeros de primera clase. Hoy ha recuperado todo su esplendor asimilando también una cierta dosis de decadencia. Muchos dorados y pinturas al fresco de Gabriel Ferrier y Benjamin-Constant (pintor orientalista que no tiene nada que ver con el filósofo). Hoy las sillas son las encargadas de darle el toque moderno y han sido diseñadas por Jacopo Foggini. Esta sala está clasificada como Monumento Histórico.

Detalle del techo

Tomamos Salade Caesar aux croustillants de poulet, un estofado y de postre Secret chocolat et nougat, un pequeño bizcocho de chocolate con chocolate fundido en el centro y salsa de vainilla. Regular en comparación con Le Procope, pero un sitio fantástico también.


El último día, para despedirnos de París, tomamos el almuerzo en La Bellevilloise, situada en el X Distrito, en la Rue Boyer. Nos prepararon un brunch para nuestro grupo con distintos ingredientes para combinar en ensaladas, guisos de carne y de pescado y diferentes postres y bollería. Yo como soy aficionada a las ensaladas, me preparé una con quinoa y vegetales, pero también añadí un poco de hummus y tzatziki griego, muy refrescante. Después pasé directamente a los postres. Îles flottantes y crêpe au chocolat.


Hoy, además de restaurante es una sala de conciertos, espacio cultural y de reuniones. Pero de 1877 a 1936 fue una cooperativa de trabajadores que, había concertado, con las tiendas de los alrededores precios especiales para sus socios; después también ofrecieron servicios sanitarios y culturales. Un verdadero lugar de resistencia, donde se ofrecía a los trabajadores una esperanza de cambio y mejora para ellos y sus familias.


En 2005, Renaud Barillet, Fabrice Martinez y Philippe Jupin reabrieron el lugar, adaptando el espíritu de la Bellevilloise al siglo XXI, como lugar independiente de actividades artísticas y así hasta hoy y esperemos que mucho más tiempo.


Me quedó tiempo también para visitar un McDonald's. Fue el día que visité por mi cuenta el Museo Cluny y que después había quedado con mi grupo para visitar el Museo del Louvre (la vida del turista es así). Tenía poco tiempo así que frente a Cluny encontré un McDonald's. Pedí una ensalada de pasta con su correspondiente aliño pero además, en París, la sirven con un panecillo integral. En España, que yo sepa, en el McDonald's no te ponen la ensalada con un panecillo. Pero lo más curioso del caso fue que una amable camarera abrió la ensalada y la puso en una tabla de cortar, la cortó en trocitos más pequeños, la puso en un bol de aluminio y le añadió el aliño que yo había pedido, removió y la volvió a meter en el bol de plástico donde habitualmente las venden y me la dio lista para comer. Me quedé sorprendida y encantada porque de otra manera el aliño no se puede repartir bien.


Se habrá notado que soy fan absoluta de las ensaladas. Incluso cuando estoy en mi casa todas las noches ceno ensalada, así que estando en París no iba a ser menos. Para cenar, ensalada. Cerca del hotel, ibis Paris Bastille Opera, había un montón de pequeños restaurantes muy atractivos y de precio asequible. Allí probé la Salade Seguin, la Salade Perigourdine y otras que ya conocía como la Niçoise o la Caesar. La Perigourdine es desde ahora mi favorita.

Esto se veía desde la ventana del McDonalds. Biblioteca de la hora feliz
Queda un poco snob poner los nombres en francés pero me gusta más hacerlo así. Los enlaces con las recetas también van en francés pero son muy fáciles de entender. Otra razón para volver a París: no pude acercarme a probar los helados de Berthillon, los mejores de París desde 1954, Rue Saint Louis, Île Paris. Para volver. 

lunes, 16 de octubre de 2017

Camino de Santiago, Vía aragonesa. Sexta etapa: Martés-Ruesta

Amaneciendo

Seguimos la sexta etapa de la vía aragonesa del Camino de Santiago por la Canal de Berdún. El camino no se ha hecho tan pesado como en la quinta etapa. No hacía tanto calor ni había tanto asfalto. Aunque no recomiendo hacerlo con una fascitis plantar. Ser de Zaragoza, tiene estos inconvenientes. La testarudez me puede muchas veces, siempre, y me he empeñado en terminar estas etapas aunque vaya arrastrando mi dolorido pie.

Aunque estamos lejos, los Pirineos siempre.

Además como, en teoría, ya hemos entrado en el otoño amanece más tarde y anochece antes. Da pereza, pero aquí estamos. Sin reblar. Desde Martés a Ruesta hay unos 22 kilómetros, sin grandes desniveles. La etapa sería cómoda si no fuese por la molestia de mi pie, pero merece la pena el esfuerzo.

Empezamos

En esta etapa, dejaremos la provincia de Huesca para entrar en la de Zaragoza, aunque sigamos en la comarca de la Jacetania. Curioso como las áreas geográficas no se corresponden con los límites administrativos o políticos. Se repite la orografía que encontramos en la etapa anterior. Los pueblos están dispersos y colocados en pequeños altos a lo largo de toda la Canal por una mera cuestión defensiva.

Mianos

El primer pueblo que encontramos es Mianos. En 1170, Alfonso II ordenó la reconstrucción de Mianos en el llamado Pueyo de Mianos y en 1206, Pedro II le concedió al Monasterio de San Juan de la Peña este lugar. Pequeñas calles en cuesta que se dirigen todas hacia la plaza de la iglesia. Es la iglesia parroquial de Santa María, del siglo XII pero, como casi todas en la zona, profundamente reformada durante el siglo XVI. La construcción del pantano de Yesa afectó mucho a este pueblo, porque aunque no llegaba al núcleo urbano sí que afectó a las tierras de cultivo circundantes, contribuyendo a la despoblación de la zona.

Capilla de la Virgen del Arco


En la iglesia se conservan dos joyas inesperadas de la época renacentista: un artesonado con armadura de par y nudillo, decorado con rosas en casetones y ménsulas esculpidas con atlantes y la barandilla que cierra el coro alto. Yo, por lo menos, no podía imaginar que estuvieran allí. La iglesia tiene una única nave con capillas a ambos lados y la curiosidad de tener otra capilla exterior del siglo XVIII, de 1756, actualmente bastante deteriorada dedicada a la Virgen del Arco. En el interior de la iglesia hay también una talla de la Virgen del Rosario. Todo el casco urbano de Mianos está declarado Bien de Interés Cultural.

Techo de la iglesia


Seguimos el camino hacia Artieda que fue en su tiempo asentamiento romano. En 1276, ya tenía condición de villa y pertenecía al Monasterio de Leyre, aunque en 1387 ya había pasado a Jaca. Queda constancia de su labor asistencial como etapa del Camino de Santiago por el hospicio dependiente del Hospital de Santa Cristina de Somport, del que no queda ninguna construcción. Su casco urbano es muy similar al de Mianos y también su iglesia parroquial, reformada también durante el siglo XVI. Está dedicada a San Martín de Tours.

Artieda

La iglesia tiene un atrio porticado en la entrada y adosada a la torre una construcción que alberga la escalera de caracol. Destaca también la capilla de la Virgen del Rosario por su retablo y su bóveda estrellada. Hay también otra talla de la Virgen del Pilar, un cristo del siglo XVI y un pequeño relieve de Santiago. De la primitiva construcción románica de sillarejo apenas queda nada.

Iglesia de San Martín de Tours.
Retablo y bóveda de la Capilla de la Virgen del Rosario


Existe albergue para peregrinos pero cuando yo estuve estaba cerrado. Toda la zona vive con preocupación y mucho activismo en contra, el posible recrecimiento del pantano de Yesa. Sería un desastre por su impacto en el medioambiente, la economía y la población.

Albergue en Artieda

Seguimos el camino. El siguiente pueblo es Ruesta que, actualmente está deshabitado aunque es objeto, desde hace años, de una iniciativa de reconstrucción por parte del sindicato CGT. En el marco de esa reconstrucción se ha habilitado un edificio para albergue de peregrinos y otro para casa de cultura. Visitaremos el pueblo en la próxima etapa. En los años 1960, las casas y campos de cultivo fueron expropiados para facilitar la construcción del embalse de Yesa. 

Castillo de Ruesta

Su castillo del siglo XI debió ser imponente y su torre del homenaje es lo primero que vemos al llegar. Entre 1016 y 1018, Sancho Garcés III de Pamplona reconstruyó y amplió el primitivo castillo y en 1056, Sancho Garcés IV concedió la villa de Ruesta con su castillo a su tío el rey Ramiro I de Aragón. La próxima etapa, el 28 de octubre, será de Ruesta a Undués de Lerda, unos 12 kilómetros.



Así es el camino. Unas veces vas en grupo por un agradable bosque y otras solo en medio de la estepa. 




Seguimos adelante. Ultreia

Por hoy, toca volver a Zaragoza