miércoles, 18 de abril de 2018

Cine: El Cairo Confidencial de Fares Fares (2017)


El Cairo confidencial. El título nos remite a aquella otra gran película de 1997, dirigida por Curtis Hanson y basada en la novela de James Ellroy, L.A. Confidential. Y, es cierto, son muy parecidas, aunque el título en inglés de ésta es The Nile Hilton Incident

El Nile Hilton es un hotel de superlujo de El Cairo donde se encuentra el cadáver de una joven cantante. Así se destapa una red de prostitución de lujo, drogas y corruptelas que alcanzan todos los grados de la policía y que tiene como denominador común a cantantes o aspirantes a actrices de todo el mundo árabe. Además, la acción se sitúa durante las primeras manifestaciones y altercados de la Primavera Árabe.

Referencias a los clásicos

El protagonista, Noredin, interpretado por Fares Fares, es un policía que no va de héroe trágico, pero no sabemos cómo la realidad le atropella. Parece un hombre que alguna vez fue feliz e, incluso, tuvo confianza y esperanza de que su vida sería mejor. Pero ya pasó algún tiempo de ello y ahora trapichea como el resto de sus colegas, en una especie de estructura piramidal de la corrupción cuyo vértice no llega ni siquiera a imaginar.


Durante la investigación, cuando el cadáver de la primera víctima todavía está de cuerpo presente, uno de sus compañeros oficiales pide un cóctel de gambas que, por supuesto, cargará a la habitación de la muerta. Esa es la clase de compañeros que le rodean y lo que está fuera de allí no es mejor. Una camarera del hotel, inmigrante ilegal cristiana, que ha visto todo tiene miedo a hablar. Por no perder su trabajo o por no perder la vida. No se puede jugar con estos mafiosos cuando son ellos quienes dominan el juego.


Desde mi punto de vista, Noredin es un personaje que no está muy definido. Parece un policía rudo y curtido pero en su ingenuidad cree que una de estas prostitutas de lujo se enamora de él, cuando en realidad sólo le está haciendo unas fotos para poder chantajearle.


Esta película fue premiada en la última SEMINCI y también en Sundance y en Seattle. Me ha gustado, aunque yo creía que era una película egipcia. Me parecía extraño que llegase una película egipcia aquí y tuviera éxito. En realidad es una película sueca, dirigida por Tarik Saleh, sueco de origen egipcio, que se ha rodado en Marruecos porque Egipto no autorizó la filmación allí. Mirándola críticamente es demasiado parecida a una película americana, pero funciona bien.


No es adaptación de novela, pero sí está inspirada en un hecho real. Una cantante libanesa fue asesinada por su amante, un hombre de negocios egipcio, muy  muy celoso. Fue juzgado y condenado a muerte, pero después otro tribunal mandó revisar su caso y le condenó a 15 años de cárcel. Parece ser que, durante los disturbios de 2011, consiguió escapar de la cárcel.


Es muy significativo el final de la película. El corrupto escapa y quien pretendía denunciarlo recibe una paliza. Las Primaveras Árabes levantaron muchas esperanzas pero la mayoría de ellas se han visto frustradas. Las revoluciones intentan ir más deprisa y, al final, siempre acaban retrocediendo al mismo punto. Lástima.



Dirección y Guion: Tarik Saleh
Fotografía: Pierre Aïm
Intérpretes: Fares Fares, Tareq Abdalla, Nael Ali, Hania Amar.

miércoles, 11 de abril de 2018

Novela: La puerta de Magda Szabó (2003)


La autora.-
Escritora húngara, considerada de las mejores de la literatura centroeuropea actual. Nació en 1917 y tuvo una educación muy cuidada, como correspondía a una familia burguesa. Sufrió la represión del régimen procomunista y se manifestó como disidente a partir de 1960. Murió en el año 2007. Otras obras suyas: Resentimiento, La balada de Iza, Abigail (no traducida al castellano). 

Mi opinión.-
Pocas veces he sentido la necesidad urgente de que una novela terminase de una vez. Con esta me ha pasado. No le quito méritos a su autora y no cuestiono que esta novela esté considerada como una de sus mejores novelas, pero me ha resultado profundamente angustiante. Desde el principio, cuando Magda confiesa que mató a Emerenc.


Este va a ser el tono de la novela durante toda su extensión. La culpa. El sentimiento de culpa ante un hecho que a mí me parece perfectamente comprensible y que la autora no termina de asimilar. Magda Szabó utilizaba sus propias experiencias para sus novelas. No sé si se podría considerar lo que actualmente se llama autoficción o simplemente es material autobiográfico. La novela se construye alrededor de la relación, durante más de veinte años, entre Magda, una escritora que empieza a tener éxito profesional, y Emerenc, su asistenta o, mejor, mucho más que una asistenta. Además, la autora aprovecha para introducirnos en el mundo burocrático y un tanto desolador de una república prosoviética.


Emerenc es el personaje fundamental. Se presenta como una anciana misteriosa y buena trabajadora, respetuosa, pero también inquietante. Con episodios de cólera difícilmente explicables y también con historias sobre su vida que parecen sacadas de un cuento infantil de terror. Crea una atmósfera de absoluta manipulación y dominio, una red pegajosa donde Magda va cayendo sin darse cuenta.


Se establece una relación tóxica, en la que existen episodios de entendimiento pero en la que, la mayor parte de las veces la emocional Emerenc se impone a la racional Magda. La anciana sobre la joven; la madre sobre la hija; la analfabeta sobre la intelectual. Emerenc sabe cómo despertar la culpabilidad en Magda y por eso su relación se hace inquebrantable. Y cuando esta relación parece que vaya a quebrarse, Emerenc sabe cómo hacerse la víctima, atraer a Magda otra vez hacia la tela de araña y vuelta a empezar.


A veces, mientras leía la novela, sólo quería que Emerenc muriese de una vez por todas, porque me resultaba insoportable. Y no entendía cómo Magda seguía dependiendo de ella. Esto es lo que resulta magistral en la novela, que no la puedas dejar de leer. Es mérito de la autora. En realidad, debemos tener en cuenta que la única voz narrativa es la de Magda. Escribe desde su duelo por la muerte de Emerenc y desgrana los recuerdos de su vida compartida, especialmente, los más dolorosos.


También esta novela tiene una considerable carga simbólica. La puerta, puede ser el símbolo de lo que queramos. Todo lo que escondemos en nuestra vida. La puerta que Emerenc se niega a abrir sólo oculta parte de su vida, pero una vez que Magda consigue abrirla, lamentablemente, esa vida desaparece, carcomida por el paso del tiempo y no queda, ni siquiera memoria de ella. Magda se sentirá siempre culpable por haber abierto la puerta. Será la última victoria de Emerenc sobre Magda.


Esta novela es muy recomendable. Ganó el Premio Fémina a la mejor novela extranjera en 2003. Existe una adaptación al cine protagonizada por Helen Mirren y Martina Gedeck, dirigida por István Szabó. Voy a intentar conseguir el DVD.


La puerta
Magda Szabó

Traducción: Márta Komlósi

Ed. DEBOLS!LLO

miércoles, 4 de abril de 2018

Exposición: Cine y Emociones. Un viaje a la infancia. CaixaForum Zaragoza.


El cine tiene esa gran capacidad para trabajar con las emociones, de manera que contribuye a nuestra educación sentimental. Para bien y para mal. Frente a una pantalla podemos ver cómo diferentes personas encaran las mismas zozobras emocionales y como, básicamente, seguimos siendo primates sin tanto pelo como los otros, podemos por imitación aprender. Sin embargo, también podemos ser fácilmente manipulables. Esto lo sabe explotar muy bien Hollywood.


La Caixa y la Cinémathèque Française han organizado esta exposición como un viaje emocional. Especialmente centrada en la infancia, pero no es una exposición dedicada únicamente a los niños. Tampoco ofrece una visión edulcorada o artificiosa de la infancia. Aparecen también el dolor y el maltrato contra los niños y, lamentablemente, la ausencia casi total de las niñas. Está dividida en varias secciones, cada una de ellas identificada con un color y dedicada a una emoción. La emoción final englobaría a todas ellas y es la que más directamente está unida al cine. Es la Ilusión.

Las aventuras del Príncipe Ahmed de Lotte Reiniger (1926)



Podemos ver más de 200 fragmentos de películas, objetos relacionados con ellas, fotografías, storyboards, carteles, pertenecientes a la Cinémathèque, una institución creada en 1936, precisamente con el fin de preservar las películas y todo lo que con ellas se relacione, pasando a considerarlas no un mero entretenimiento pasajero sino verdaderas obras de arte frágiles.




Así se pueden visitar los espacios destinados a la Alegría y a continuación la Rabia. Después la Risa y las Lágrimas; el Miedo y la Valentía. Al final, lo que nos encontramos es lo que Joseph Campbell llamó el mito único, el viaje del héroe. Irremediablemente destinados a crecer y a vivir todas las emociones, de una manera más o menos caótica u ordenada. Lanzados a la aventura de crecer sin que nadie nos haya pedido permiso. Excepto Peter Pan, claro.


En la Rabia es donde podemos encontrar a Marjane Satrapi, con el cómic Persépolis y su adaptación a cine o el cartel de La lengua de las mariposas, más reconocible para nosotros como una explosión de rabia incontenible. La rabia puede llevar a las Lágrimas que no siempre son de tristeza; a veces surgen de la incapacidad de comprender el mundo de los adultos. Como muestra queda El ladrón de bicicletas y Pa negre, donde los niños se asoman al abismo del mundo adulto, sin herramientas para entenderlo. Y donde los adultos podemos ver que la maldad no necesita turbulencias para poder manifestarse.


Quizá una buena herramienta para enfrentarse a ese mundo incomprensible sea la Risa. La risa espontánea de la incongruencia con lo que consideramos normal. De unas tijeras demasiado grandes para cortar el pelo o de unos adultos vestidos como niños y actuando como tales. La risa espontánea surge también de ver culos.


La risa puede también evitar que sintamos miedo, pero no siempre es así. El cine emprendió pronto la tarea de mostrarnos los orígenes de nuestros propios miedos. Sobre todo de aquello que viene de la oscuridad, de lo desconocido. La luz o su falta fue un elemento clave en el desarrollo del cine de terror. Desde Mary Shelley y su Frankenstein (al que no he visto por la exposición), hemos entendido que las innovaciones científicas nos producen terror. Y que una manera de librarnos de ese terror puede ser plasmarlas en cine.



Cuando los seres humanos nos dejamos emborrachar por el éxito y pensamos que todo el mundo y todos sus elementos están bajo nuestro control, la naturaleza se encarga de demostrarnos que no es así. Así en los años 1930, el rey Kong, King Kong, mítico y gigantesco habitante de la una minúscula isla del Pacífico a la que la civilización (occidental) no ha llegado, se encarga de intentar ponernos en nuestro sitio y de recordarnos que lo salvaje, lo instintivo y lo desordenado se manifestará en nuestro mundo periódicamente y lo pondrá patas arriba si nos atrevemos a molestarlo.


El vestido que Catherine Deneuve llevaba en Piel de Asno. Pedía lo imposible para tratar de evitar la boda con su propio padre. Quería un vestido que tuviera al mismo tiempo el brillo del sol y el resplandor de la luna.


La Valentía nos hace enfrentarnos al miedo, pero para eso debemos de haber casi culminado el viaje del héroe (o de la heroína). La valentía de asumir el propio destino como le ocurre a Harry Potter, que se ha dejado una Nimbus 2000 en la exposición o la valentía para rebelarse contra él, como a la protagonista de Piel de Asno.

La Nimbus 2000

Al final queda la Ilusión. Por lo menos en CaixaForum Zaragoza, hasta el 13 de mayo. La exposición se completa con actividades para niños, conferencias y también cine. Para no perdérsela, aunque no hayan hecho diferencias entre la vida de los niños y la vida de las niñas, las diferencias en la educación de ambos y también las diferentes formas de represión que viven por haber nacido niños o niñas.



Kirikou y la bruja de Michel Ocelot (1998)


Piel de Asno de Jacques Demy (1970)


M, el vampiro de Düsseldorf de Fritz Lang (1931)


La Bella y la Bestia de Jean Cocteau (1946)


Alemania, Año Cero de Roberto Rossellini (1948)


Homeland, Iraq Año Cero de Abbas Fahdel (2015)


La lengua de las mariposas de José Luis Cuerda (1999)


Pa negre de Agustí Villaronga (2010)


Zéro de conduite de JeanVigo (1933)


Las aventuras del Príncipe Ahmed de Lotte Reiniger (1926)


Persépolis de Vincent Paronnaud (2007)

jueves, 29 de marzo de 2018

Novela: Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie (2013)

La Autora.-
Es una, cada vez más, conocida escritora y divulgadora nigeriana. A los 20 años se trasladó a EEUU para seguir sus estudios de comunicación y ciencia política en la Universidad de Connecticut y también en la de Filadelfia.  Pertenece a la etnia igbo. Actualmente vive entre los dos países. Otras obras suyas: La flor púrpura, Medio sol amarillo y Todos deberíamos ser feministas. 

Mi opinión.-
En mi primera reseña sobre esta autora dije que ella pertenecía a una minoría privilegiada respecto a toda la población de Nigeria. Y, en cuanto a su estancia en EEUU, sigo teniendo esa misma impresión. Ha vivido el sueño americano y ahora sigue pudiendo disfrutarlo mientras viaja por todo el mundo. No es que me parezca mal. Es que sólo es un privilegio de minorías. Puede que no sea un privilegio fundamentado en la riqueza, pero sí en el capital intelectual.

Onyeka Onwenu es una cantante que se parece a la madre de Obinze

Y esa es la misma sensación que he tenido en este libro. Sobre todo cuando la protagonista se relaciona con la joven peluquera inmigrante que sólo quiere casarse. En su condescendencia y su incomodidad frente a esta chica creo que hay un sentimiento de superioridad. Es posible que sea superioridad intelectual frente a una chica sin estudios o superioridad urbana frente a una chica del mundo rural o quizá superioridad por pertenecer a una etnia africana distinta. Pero Ifemelu, la protagonista de Americanah, de alguna manera, sufre el racismo por primera vez cuando los blancos de EEUU la tratan como una inmigrante más. Los blancos no ven que ella es una inmigrante negra diferente.

Una canción de Onyeka Onwenu

Ifemelu tiene muchas cosas en común con Chimamanda, la autora de la esta novela. Es una joven africana resuelta y con estudios; que vive plenamente su sexualidad con su novio, Obinze; que sale a discotecas con sus amigas y amigos y que no se entiende con su madre, excesivamente religiosa. Se plantea emigrar porque Nigeria no le ofrece las posibilidades que ella quiere y le resulta fácil conseguir un visado. La embajada de EEUU aprueba su solicitud a la primera. Podría ser el retrato de muchas jóvenes europeas pero es el retrato de una joven africana.

Ifemelu vive en Flatlands (Brooklyn) con su tía Uju

Su experiencia como inmigrante le facilita una nueva identidad que no había vivido hasta ahora. No se había sentido discriminada por ser mujer, ni por ser analfabeta, ni por ser pobre, ni por ser negra. Sin embargo, en EEUU le hacen darse cuenta de que es negra. Y vive la discriminación por serlo. Tiene que recuperar entonces su identidad y lo hace cuidando de su pelo crespo.

El pelo es muy importante y el color claro de la piel morena también 

Otra cosa que me ha llamado la atención de Ifemelu, la protagonista, es las escasas relaciones de amistad con mujeres que inicia cuando está en EEUU. Entiendo lo importante que son para ella las relaciones con sus novios pero parece no tener otra vida que no sea la que le llega a través de ellos. A pesar de haber ido a estudiar y de compartir piso con otras jóvenes, siempre incide en las amistades con mujeres que conoce a través de sus exnovios. Supongo que es algo totalmente buscado por la autora.

Universidad de Nsukka en Nigeria


Un personaje que me ha parecido fascinante es el de Uju. Es la tía de Ifemelu. Una doctora que vive como amante de un personaje político que acaba asesinado. Cuando va a tener a su hijo ilegítimo este mismo político la esconde en EEUU para que no tenga problemas. Allí terminará por emigrar y tendrá que volver a estudiar su carrera para poder ejercer como médica. A medida que las cosas se van poniendo difíciles su carácter también se irá agriando pero siempre demostrará una gran fortaleza, incluso cuando su hijo que no es ni africano ni americano, que no siente ninguna pertenencia, intenta suicidarse. Uju es un personaje que siempre sirve de ejemplo para su sobrina. Es una mujer inteligente que, sin embargo, no tiene oportunidades en la vida si no está “enganchada” a un hombre. Es de una generación diferente a la de Ifemelu.

Lagos la capital de Nigeria
La novela es muy interesante. Se desarrolla con saltos en el tiempo y el hecho de reencontrarte con los personajes en su futuro te hace pensar cómo han llegado allí. El personaje que menos me ha gustado es, precisamente, el de Obinze, el gran amor de Ifemelu. Un personaje pasivo que siempre necesita el empuje de una mujer, ya sea de su madre, de su esposa o de su antigua amante. Es el primer personaje de novela que yo recuerde que sufre las consecuencias de ser un hombre, es decir, que su género le supone un hándicap (lo que habitualmente les sucede a las mujeres). Yo no conozco nada de la historia de Nigeria, pero me ha llamado la atención que, en esta novela, no se mencione nunca el problema del terrorismo. No sé cómo están distribuidas las religiones allí, ni si los cristianos viven en el norte y los musulmanes en el sur o al revés; si se mezclan en las ciudades o viven completamente separados. Pero es extraño que no se haga referencia ni por una vez a Boko Haram, que en 2013 ya estaba activo. 

Ifemelu también vive en Baltimore
Ifemelu y Obinze son jóvenes de la misma extracción social, de la pequeña burguesía nigeriana, con estudios y posibilidades de mejora. Pero cuando solicitan los papeles para inmigrar Obinze recibe una contundente negativa. Y es que, por el hecho de ser hombre, puede ser un terrorista. Pues eso, la primera vez que ser mujer tiene sus ventajas.

 
De vuelta a Nigeria

Chimamanda Ngozi Adichie es una gran comunicadora y aprovecha en su novela también para cuestionar el sueño americano y las casualidades que te llevan al triunfo; pero también critica a las mujeres africanas y su afán por tener una piel morena pero clara; porque no hay que olvidar que se trata sobre todo de una novela sobre la condición humana. Al final Ifemelu prefiere regresar a casa, porque regresa como una triunfadora. En esta novela se habla del racismo y del sexismo y de cómo condicionan nuestras vidas, de cómo los llevamos dentro. Y es que cuando crees que todo lo que te pasa es porque eres negro o mujer, es cuando el racismo y el sexismo han triunfado y se han vuelto una parte indisoluble de ti y son mucho más capaces de debilitarte y destruirte. Novela muy recomendable aunque el final me haya resultado demasiado feliz y correcto. También sigo recomendando Todos deberíamos ser feministas



Americanah
Chimamanda Ngozi Adichie

Traducción: Carlos Milla Soler

Literatura Random House

jueves, 22 de marzo de 2018

Música: London Philarmonic Orquestra

Poco tiempo me queda últimamente para nada, pero no quería perderme este concierto. El programa elegido por la London Philarmonic Orquestra es la música de los movimientos nacionalistas del siglo XIX, herederos tardíos del romanticismo musical. Todos los autores están más o menos relacionados con este movimiento. Incorporan a la música culta canciones populares, folclore, y, especialmente los rusos, un cierto deje orientalista.

Rimski-Korsakov

Empezó el concierto con el Cuento de hadas, Op.29 de Rimski-Korsakov. Una pieza breve que evoca todos los tópicos del cuento de hadas, al menos para mí. El bosque tenebroso, los animales juguetones, la noche peligrosa, la historia de amor aparentemente frustrado, el villano y la bruja. Cada uno puede identificar los ingredientes que más le gusten, todos caben en la melodía. Y el final no deja dudas de que la justicia ha vencido y es hora de dormir. Es un poema sinfónico que quizá haga referencia a una obra de Pushkin, Russlan y Ludmila.


Rimski-Korsakov perteneció al Grupo de los Cinco, los compositores que querían demostrar al mundo que podía existir una música verdaderamente rusa que no imitara a la europea. Aunque a veces también fue crítico con el resto de componentes de los Cinco y trató de acercarse más a la música europea.

Edvard Grieg
La segunda pieza fue el Concierto para piano en La m, Op. 16, de Edvard Grieg, compositor noruego, también destacado representante del movimiento nacionalista. Lo compuso en 1868, cuando tenía 25 años y acababa de casarse. Es una música llena de dulzura y pasión desbordante. El piano es el gran protagonista de la obra y es que Grieg empezó su carrera musical siendo pianista.


Para finalizar el concierto no se podía elegir mejor, la Sinfonía nº6 en Si m, Op. 74, Patética de Chaikovski. Un canto de cisne, como se dice en el programa. Chaikovski murió seis días después de estrenarla. La había compuesto entre febrero y agosto de 1893. Se dice que Chaikovski murió de cólera, pero también se dice que se vio impulsado al suicidio, una vez que iba a descubrirse su homosexualidad. En cualquier caso, dejar este testamento supone un broche de oro que la inmensa mayoría de la gente no nos podemos permitir.

P.I. Chaikovski

Chaikovski también había estado relacionado con el Grupo de los Cinco y especialmente con Rimski-Korsakov, sin embargo, había mantenido su propia personalidad, un poco más alejada del folclore ruso que el resto. Él decía de esta obra: “Toda mi alma está en esta sinfonía. Es la mejor de mis obras”. Y parece cierto.


A mí me parece conmovedora. En sus anotaciones, Chaikovski expresaba su miedo y sus dudas, lamentos y quejas; pero también en la rabia que produce el tener que morir queda espacio para recordar la alegría y los tiempos mejores. Y es eso lo que tradujo a notas musicales. El alma triste y sombría, la desesperación de lo inevitable, el dulce recuerdo. Todo ello vivido con máxima intensidad. Creo que el sobrenombre de "patética" no se debe al propio compositor y además, para algunos autores, el sentido de la palabra estaría más cerca del significado de "conmovedor" que de "sufriente". 

Vladimir Juroswki
El director fue Vladimir Jurowski y como solista al piano Denis Kozhukhin. Ambos rusos, pertenecientes a familias dedicadas a la música y muy solicitados en estos últimos años. Espero que vuelvan por Zaragoza, con un programa tan fantástico como éste. 

Denis Kozhukhin


Ópera: Carmen de Georges Bizet (2018)


Carmen es la mujer fatal por antonomasia. Víctima de sí misma y de su concepción de la libertad. Pero no hay que olvidar que Carmen es una invención de los hombres y esta, especialmente, de Georges Bizet. Bizet cogió todos los tópicos exóticos y los vertió en su obra. Un torero, un soldado y una gitana. Un ambiente conflictivo y muchas ganas de vivir, aunque el destino será el que diga la última palabra.

Auditorio de Zaragoza
Carmen en apariencia es el prototipo de la mujer independiente, pero en realidad, está coartada por lo que los hombres esperan de ella. El patriarcado ha configurado su mente de mujer trabajadora y pobre para que intente seducir a hombres en mejor situación que ella. Primero, el soldado se presenta como un buen partido, pero después es desbancado por un rico torero triunfador. Si Carmen hubiera podido estudiar y acceder a un trabajo, sin duda, hubiese sido una empresaria de éxito. Pero el patriarcado burgués y capitalista se lo impidió.

Irena Parlov. Fotografía Auditorio de Zaragoza

Carmen aparece como una mujer rebelde, pero en realidad vuelve la rebeldía contra sí misma y acaba pagándolo con su vida. No es muy alentador. Esta ópera se estrenó en 1875 y para la mentalidad burguesa de la época fue todo un escándalo. Presentar esa mujer que derrochaba sensualidad y fatalismo no era lo que los caballeros biempensantes de la época querían que sus esposas y sobre todo sus virginales hijas vieran. Aunque me ha sorprendido saber que Friedrich Nietzsche era una auténtico fan y que acudió varias veces a las representaciones. Supongo que era una válvula de escape a los sentimientos del filósofo; una apertura a la luz y a la vida que no se permitía de otra manera. Hoy es la ópera francesa más famosa y representada.

Fotografía Auditorio de Zaragoza

En la obra original, Carmen vive en Sevilla, durante el Trienio liberal de 1820 a 1823; pero para esta representación se ha cambiado la época y se sitúa la acción durante la Guerra Civil de 1936. Todo lo demás sigue igual. Las cigarreras, el ejército, los toreros y los bandoleros. Tipos costumbristas que, aunque exóticos, suponen una antesala del verismo.

Fotografía Auditorio de Zaragoza

En cuanto a esta representación, tengo que decir que me ha gustado mucho. El escenario del Auditorio de Zaragoza, a priori, no está preparado para una representación operística, pero resultó muy interesante y las interpretaciones intensas.

Fotografía Auditorio de Zaragoza
Irena Parlov interpretó a Carmen y me gustó mucho su expresividad y la manera que tenía de tentar a los hombres, golpeándose los muslos. Era como si tuviese un gran poder sobre perrillos que acudían a sus faldas en busca de su destino fatal. Estuvo muy bien también el Coro Amici Musicae, el bailarín Juan Carlos Sánchez, el resto de solistas y por supuesto la Orquesta Reino de Aragón, encargada de la producción. Quizá el que menos me gustó fue Escamillo, interpretado por Vicent Antequera. No sé si sería por la situación de mi butaca, pero tuve la sensación de que su voz se perdía dentro de la orquesta.

FotografIa Auditorio de Zaragoza
Espero muchas más producciones como ésta, para explotar el talento local.



lunes, 19 de marzo de 2018

Ensayo: Reflexiones sobre el proceso de la Reina de Madame de Stäel (1793)

Las autoras.-
Madame de Stäel
Este libro son dos libros. Un estudio sobre las Reflexiones llevado a cabo por María Victoria López-Cordón Cortezo, catedrática de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid, y las propias Reflexiones sobre el proceso de la Reina de Madame de Stäel. La última obra publicada de María Victoria López-Cordón Cortezo es Condición femenina y razón ilustrada: Josefa Amar y Borbón. 

Madame de Stäel fue una salonnière como Madame de Recamier y otras coetáneas. Mantuvo un salón de intelectuales frecuentado por los políticos, filósofos y escritores más famosos de su época. Publicó obras de teatro, ensayos de crítica literaria y novelas: Sophie ou les sentiments secrets (1786), Corinne ou l’Italie (1807), Réflexion sur le suicide (1812). 

Mi opinión.-
Estas Reflexiones fueron publicadas de forma anónima, como muchos otros, en 1793. Se trataba de dar visibilidad a los excesos de la Revolución Francesa y de algo que empezaba a desarrollarse entonces de forma generalizada, “el monstruo de la opinión pública” y su maquinaria propagandística contra la reina por motivos, según la autora, de venganza, xenofobia y quizá también de misoginia.

Olympe de Gouges
De la Revolución Francesa surgieron las democracias burguesas, pero no fue un parto sin dolor. Olimpia de Gouges también dedicó su Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana a la reina María Antonieta y consideraba que ésta no debía ser juzgada por difamaciones interesadas. Gouges terminó en la guillotina, y desde allí gritó su última reivindicación Si las mujeres estamos capacitadas para subir a la guillotina, deberíamos estarlo también para alcanzar la tribuna pública. Definitivamente, la revolución se había vuelto contra las mujeres. Y podríamos decir que fue así porque durante la Ilustración éstas habían alcanzado un claro protagonismo y se permitían cuestionar las leyes de los hombres, monárquicos, republicanos y más tarde izquierdistas. En eso seguimos.

María Antonieta por Elizabeth Vigée-Le Brun. 1783
También Madame de Stäel percibió este odio de la revolución hacia las mujeres y lo criticó especialmente, porque las mujeres habían contribuido grandemente a su triunfo. Con un cierto tono de reivindicación feminista Staël afirmaba que ninguna revolución sería fuerte si no se ocupaba de fortalecer su eslabón más débil, en este caso, las mujeres y su educación.

Madame de Stäel por François Gérard. 1810
Stäel era hija de un banquero francés de origen suizo que terminó siendo ministro de finanzas de Luis XVI. Aun así su relación con la familia real fue mínima. Recibió una gran educación influenciada por su madre que había mantenido un pequeño salón literario. Sufrió una cierta discriminación por parte de la aristocracia por ser calvinista y ella siempre se consideró representante de la burguesía, de la alta burguesía que empezaba a obtener logros explotando sus capacidades en lugar de heredarlos.

Napoleón por Jacques-Louis David. 1812
Políticamente se podía considerar que era conservadora pero inteligentemente partidaria de reformas, especialmente en el acceso a la educación. También defendía el compromiso político de los intelectuales siempre y cuando fuesen capaces de mantener su independencia y de no convertirse en propagandistas. Fue muy crítica, en la época del Directorio, por la concentración de poder propiciada por Napoleón Bonaparte en detrimento de un verdadero régimen republicano.

Madame de Stäel por Elizabeth Vigée-Le Brun. 1808
En lo que respecta a estas Reflexiones, Staël adopta un tono aparentemente neutro afirmando Voy a contar lo que he visto. Se dirige a las mujeres de todos los países y de todas las clases sociales e intenta excitar su compasión hacia la reina a la que pretende salvar o al menos que sea objeto de un juicio justo y no de prejuicios orquestados por motivos espurios. Apela a los sentimientos de los jueces y de la opinión pública, porque la reina pudo exiliarse y quiso seguir la suerte de su esposo y sus hijos. Además su ejecución sería inútil y un ejemplo indecoroso de la ferocidad de la Revolución Francesa, que influiría en el descrédito internacional de ésta.

Un salón de intelectuales
Stäel recomendaba calma, deliberación y uso de la razón, algo totalmente opuesto a una condena basada en las emociones más viscerales, la embriaguez y la venganza. Sin embargo, Stäel no consiguió detener la ejecución de la reina.

María Antonieta por Elizabeth Vigée-Le Brun. 1778
Nos ha quedado una imagen muy negativa de la reina. María Antonieta de Austria se había casado con Luis, delfín de Francia, en 1770. Ya entonces, no debió ser muy bien recibida, porque aprovechando la similitud fonética, empezó a llamársele L’autre-chienne, la otra perra, en lugar de l’autrichienne, la austríaca. En 1774, Luis fue entronizado como Luis XVI y su reinado terminó en la guillotina en 1793. El retrato que llega de ella es el de una niña mimada, consentida y despilfarradora, pero después de leídas las Reflexiones de Madame de Stäel quizá sea un retrato interesado.

María Antonieta y sus hijos. Vigée-Le Brun. 1787
Fue acusada también, al parecer sin motivo, de adúltera y se cuestionó la legitimidad de sus hijos, especialmente de quien debía ser el heredero de Luis XVI que murió en 1789. Luis XVI fue ejecutado en enero de 1793 y María Antonieta encarcelada en la Conciergerie. Allí terminaría meses más tarde Robespierre, principal instigador del juicio contra la reina. Le arrebataron a su segundo hijo varón para reeducarlo e hicieron que testificase contra ella. Parece que el sumario preparado contra ella era bastante inconsistente, pero sólo servía para dar la apariencia de legalidad requerida. El 16 de octubre de 1793 fue ejecutada. Sólo su hija María Teresa llegó a la edad adulta.

Retrato de María Antonieta realizado en la cárcel de la Conciergerie
He estado recientemente en París visitando los sitios turísticos habituales, incluido Versalles. He notado en los guías turísticos una intención de disculpar a los reyes y de presentarlos como víctimas de un ambiente generalizado de corrupción debido más a los ministros y funcionarios de la corte que ha ellos mismos. No sé no tengo conocimientos de la historia de Francia para verificar si eso fue cierto o no, pero podría haberlo sido. No obstante, no podemos olvidar que los reyes era los principales beneficiarios de esa riqueza y por ello deben ser considerados los principales responsables, aunque fuesen monigotes manejados por otros.

Tumba de María Antonieta y Luis XVI en la basílica de Saint Denis. 
De todas maneras, las Reflexiones de Madame de Staël me han parecido muy interesantes. Las escribió inspirada por la prudencia y por el deseo de no verter sangre innecesariamente. Sin embargo, en su momento fue poco escuchada quizá por la misoginia que se intuía en los revolucionarios franceses. Hoy seguimos prácticamente igual. Arrinconamos las opiniones de especialistas, no confiamos en el criterio de los intelectuales y los profesionales y esperamos que "un sentido común" que se alimenta de los instintos más bajos, de la visceralidad más oportunista y de lo que se ha llamado la "dictadura de las emociones, nos dé soluciones oportunistas a problemas complejos. Nos hacen creer que podremos terminar con toda la delincuencia que nos acosa ampliando la prisión permanente revisable, que no es más que un eufemismo para no escandalizarnos con el término más contundente de cadena perpetua, y no es cierto. Si no podemos poner a la "opinión pública" en su sitio, terminaremos debatiendo la conveniencia de restablecer los linchamientos y la ley del talión.



Reflexiones sobre el proceso de la Reina
Madame de Stäel

Estudio de 
María Victoria López-Cordón Cortezo

Abada Editores