jueves, 29 de marzo de 2018

Novela: Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie (2013)

La Autora.-
Es una, cada vez más, conocida escritora y divulgadora nigeriana. A los 20 años se trasladó a EEUU para seguir sus estudios de comunicación y ciencia política en la Universidad de Connecticut y también en la de Filadelfia.  Pertenece a la etnia igbo. Actualmente vive entre los dos países. Otras obras suyas: La flor púrpura, Medio sol amarillo y Todos deberíamos ser feministas. 

Mi opinión.-
En mi primera reseña sobre esta autora dije que ella pertenecía a una minoría privilegiada respecto a toda la población de Nigeria. Y, en cuanto a su estancia en EEUU, sigo teniendo esa misma impresión. Ha vivido el sueño americano y ahora sigue pudiendo disfrutarlo mientras viaja por todo el mundo. No es que me parezca mal. Es que sólo es un privilegio de minorías. Puede que no sea un privilegio fundamentado en la riqueza, pero sí en el capital intelectual.

Onyeka Onwenu es una cantante que se parece a la madre de Obinze

Y esa es la misma sensación que he tenido en este libro. Sobre todo cuando la protagonista se relaciona con la joven peluquera inmigrante que sólo quiere casarse. En su condescendencia y su incomodidad frente a esta chica creo que hay un sentimiento de superioridad. Es posible que sea superioridad intelectual frente a una chica sin estudios o superioridad urbana frente a una chica del mundo rural o quizá superioridad por pertenecer a una etnia africana distinta. Pero Ifemelu, la protagonista de Americanah, de alguna manera, sufre el racismo por primera vez cuando los blancos de EEUU la tratan como una inmigrante más. Los blancos no ven que ella es una inmigrante negra diferente.

Una canción de Onyeka Onwenu

Ifemelu tiene muchas cosas en común con Chimamanda, la autora de la esta novela. Es una joven africana resuelta y con estudios; que vive plenamente su sexualidad con su novio, Obinze; que sale a discotecas con sus amigas y amigos y que no se entiende con su madre, excesivamente religiosa. Se plantea emigrar porque Nigeria no le ofrece las posibilidades que ella quiere y le resulta fácil conseguir un visado. La embajada de EEUU aprueba su solicitud a la primera. Podría ser el retrato de muchas jóvenes europeas pero es el retrato de una joven africana.

Ifemelu vive en Flatlands (Brooklyn) con su tía Uju

Su experiencia como inmigrante le facilita una nueva identidad que no había vivido hasta ahora. No se había sentido discriminada por ser mujer, ni por ser analfabeta, ni por ser pobre, ni por ser negra. Sin embargo, en EEUU le hacen darse cuenta de que es negra. Y vive la discriminación por serlo. Tiene que recuperar entonces su identidad y lo hace cuidando de su pelo crespo.

El pelo es muy importante y el color claro de la piel morena también 

Otra cosa que me ha llamado la atención de Ifemelu, la protagonista, es las escasas relaciones de amistad con mujeres que inicia cuando está en EEUU. Entiendo lo importante que son para ella las relaciones con sus novios pero parece no tener otra vida que no sea la que le llega a través de ellos. A pesar de haber ido a estudiar y de compartir piso con otras jóvenes, siempre incide en las amistades con mujeres que conoce a través de sus exnovios. Supongo que es algo totalmente buscado por la autora.

Universidad de Nsukka en Nigeria


Un personaje que me ha parecido fascinante es el de Uju. Es la tía de Ifemelu. Una doctora que vive como amante de un personaje político que acaba asesinado. Cuando va a tener a su hijo ilegítimo este mismo político la esconde en EEUU para que no tenga problemas. Allí terminará por emigrar y tendrá que volver a estudiar su carrera para poder ejercer como médica. A medida que las cosas se van poniendo difíciles su carácter también se irá agriando pero siempre demostrará una gran fortaleza, incluso cuando su hijo que no es ni africano ni americano, que no siente ninguna pertenencia, intenta suicidarse. Uju es un personaje que siempre sirve de ejemplo para su sobrina. Es una mujer inteligente que, sin embargo, no tiene oportunidades en la vida si no está “enganchada” a un hombre. Es de una generación diferente a la de Ifemelu.

Lagos la capital de Nigeria
La novela es muy interesante. Se desarrolla con saltos en el tiempo y el hecho de reencontrarte con los personajes en su futuro te hace pensar cómo han llegado allí. El personaje que menos me ha gustado es, precisamente, el de Obinze, el gran amor de Ifemelu. Un personaje pasivo que siempre necesita el empuje de una mujer, ya sea de su madre, de su esposa o de su antigua amante. Es el primer personaje de novela que yo recuerde que sufre las consecuencias de ser un hombre, es decir, que su género le supone un hándicap (lo que habitualmente les sucede a las mujeres). Yo no conozco nada de la historia de Nigeria, pero me ha llamado la atención que, en esta novela, no se mencione nunca el problema del terrorismo. No sé cómo están distribuidas las religiones allí, ni si los cristianos viven en el norte y los musulmanes en el sur o al revés; si se mezclan en las ciudades o viven completamente separados. Pero es extraño que no se haga referencia ni por una vez a Boko Haram, que en 2013 ya estaba activo. 

Ifemelu también vive en Baltimore
Ifemelu y Obinze son jóvenes de la misma extracción social, de la pequeña burguesía nigeriana, con estudios y posibilidades de mejora. Pero cuando solicitan los papeles para inmigrar Obinze recibe una contundente negativa. Y es que, por el hecho de ser hombre, puede ser un terrorista. Pues eso, la primera vez que ser mujer tiene sus ventajas.

 
De vuelta a Nigeria

Chimamanda Ngozi Adichie es una gran comunicadora y aprovecha en su novela también para cuestionar el sueño americano y las casualidades que te llevan al triunfo; pero también critica a las mujeres africanas y su afán por tener una piel morena pero clara; porque no hay que olvidar que se trata sobre todo de una novela sobre la condición humana. Al final Ifemelu prefiere regresar a casa, porque regresa como una triunfadora. En esta novela se habla del racismo y del sexismo y de cómo condicionan nuestras vidas, de cómo los llevamos dentro. Y es que cuando crees que todo lo que te pasa es porque eres negro o mujer, es cuando el racismo y el sexismo han triunfado y se han vuelto una parte indisoluble de ti y son mucho más capaces de debilitarte y destruirte. Novela muy recomendable aunque el final me haya resultado demasiado feliz y correcto. También sigo recomendando Todos deberíamos ser feministas



Americanah
Chimamanda Ngozi Adichie

Traducción: Carlos Milla Soler

Literatura Random House

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