Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de agosto de 2019

Exposiciones en Zaragoza. Verano 2019.



Recientemente he visto tres exposiciones de fotografía en Zaragoza que pueden relacionarse, dos a una. Dos de ellas pertenecen al Certamen PhotoEspaña ’19 y la otra está patrocinada por DKV; dos de ellas tienen como protagonista a la guerra y su brutalidad, la otra la identidad humana. Las tres, muy interesantes.

En la Lonja hasta el 8 de septiembre, puede contemplarse Creadores de conciencia. 40 fotógrafos comprometidos. Está dedicada al trabajo de los fotorreporteros en zonas de peligro. Como dice Chema Conesa, el comisario de la exposición, está dedicada a añadir luz a la oscuridad y dar voz a los que no la tienen.


Son fotógrafos, especialmente, comprometidos con la veracidad. Hábiles y rápidos en captar en fracciones de segundo el instante decisivo. Se les acusa de explotar la pornomiseria y, en cierto sentido, puede que sea así; pero yo creo que presentar otras verdades a los ciudadanos acomodados de las sociedades occidentales es una obligación. La sensación con la que me quedo, no obstante, es que esta exposición ya le he visto. Y no es porque me parezca aburrida o repetitiva, sin más. Es que parece que en el mundo las cosas no cambian nunca y que las zonas calientes siguen siendo zonas calientes o, más aún, están a punto de abrasarse.


Son fotos que encuentran la belleza sin artificios, brutalmente. Maquillar la dureza sí que sería un ejercicio de hipocresía. A nosotros nos corresponde elegir si queremos mirar o no; y, después de mirar, si queremos o podemos implicarnos de alguna manera en ese dilema existencial.


La primera exposición del Centro de Historias está relacionada con la anterior. La Guerra Civil, como protagonista no querida, sigue sobrevolando la vida de los retratados. Los últimos. Retratos y testimonios de la Guerra Civil. 2015-2017 puede verse hasta el 15 de septiembre. El abuelo del fotógrafo Luis Areñas murió en 1937, en la Ermita de Bonastre. Se ha incluido en la exposición una reproducción de la carta en que así se le comunica a la familia.






Luis Areñas nació en Francia de padres españoles y hubiese querido conocer a su abuelo. Como no pudo ser ha tratado de rendirle homenaje a través de los retratos y las entrevistas que ha mantenido con Los últimos, combatientes que todavía vivían en los años 2015 a 2017. Entre esos años el fotógrafo, como un fotorreportero más, recorrió pueblos españoles buscándoles e incluyó también el testimonio de mujeres que, si bien no habían luchado en el frente, sí que habían sufrido las consecuencias del horror.



Son ancianos que vivieron y lucharon la guerra cuando eran niños; la que llamaron la Quinta del biberón (mis tíos estuvieron entre ellos). Y, a pesar de los años pasados, todavía sienten la misma desesperanza. Las fotografías se han tomado sobre un fondo blanco. En primer plano, el rostro del anciano que recuerda, siente y se emociona y que, quizá, todavía no entiende qué pasó.



Desde mi punto de vista, es un acierto que no se mencionen los bandos y que el protagonismo lo tengan ese puñado de ancianos, aunque por su testimonio (la exposición se complementa con un vídeo y en la página web del Centro de Historias también se pueden escuchar los audios) pueda intuirse a cuál de ellos pertenecían. Queda así reflejada la pura esencia del ser humano arrastrado a matar para sobrevivir en una situación brutal. Todavía lloran, todavía acusan, todavía no pueden hablar. Algunos todavía disparan.


En el Centro de Historias se puede visitar, también hasta el 15 de septiembre, otra exposición completamente diferente. La fotógrafa Hou-I-Ting.Tejiendo identidades me ha resultado muy interesante. Combina la toma fotográfica (mayoritariamente utilizada por los hombres) con el bordado (mayoritariamente utilizado por las mujeres) y también las videoinstalaciones y reflexiona sobre la identidad de su país, sometido a un proceso de colonización y, especialmente, de la identidad de las mujeres, extranjeras en sus propios países.


Entre 1895 y 1945, Taiwan fue una colonia del Imperio de Japón, que posibilitó la expansión de éste hacia el sur. Y como en cualquier ejercicio de colonialismo se produjeron mejoras económicas que revirtieron en una privilegiada clase social, excluyendo a la mayoría de taiwaneses, y también se produjeron perjuicios como la represión militar de los independentistas.


En las fotografías de Hou-I-Ting se encuentra todavía esa tensión. La exposición está dividida en tres partes. En la primera los protagonistas son los autorretratos bordados. En las imágenes tomadas se incluyen notas características, en forma de bordados, relativas a las culturas colonizadoras: por ejemplo, detalles de las culturas del sur de China o de la cultura japonesa, pero también las influencias occidentales, el cabello de la Venus de Boticcelli o el armiño de la Dama del armiño de Leonardo da Vinci.


En la segunda serie, Embroiderers of the past, el bordado (en colaboración con otras mujeres) se produce sobre fotografías tomadas durante la etapa colonial japonesa. Parecen fotografías sacadas en los campamentos españoles para jóvenes de la Sección Femenina. Se pone de relieve la importancia de la educación y el deporte en los procesos de colonización, en este caso, destinados a mujeres y niñas. Las niñas aprendían la cultura japonesa mientras realizaban actividades lúdicas. Añadir color a estas fotografías es, para la autora, una rebelión frente al poder autoritario.




En White uniform, las mujeres siguen siendo las protagonistas. Durante el periodo colonial japonés se distribuían unas cajas individuales de comida, principalmente arroz, llamadas bento. Hou-I-Ting ha pedido a las trabajadoras que preparan estas cajas que reproduzcan los dibujos de las cajas comercializadas hace 70 años. Así cortan las siluetas y las reproducen con pedacitos de algas encima de una capa de arroz. Después la autora toma las fotografías. Se vincula, de esta manera, la memoria de un tiempo pasado con la eficacia de las trabajadoras del siglo XXI.




Para terminar y para que todo no sea guerra, destrucción o colonización, hay una última exposición en el Centro de Historias muy interesante, hasta el 1 de septiembre. Estuvieron aquí. Por si no lo sabías trata de hacer una reseña de personajes famosos que pasaron por Zaragoza. Están los Duques de Windsor, Virginia Woolf, Dalí, José Martí y muchos más. Quién nos iba a decir que Uma Thurman y Unamuno tendrían algo en común. Pues sí. A ninguno de los dos les gustó Zaragoza. Ellos se lo pierden. Como dijo Dalí: Zaragoza es sólida, piramidal, eterna.











lunes, 11 de diciembre de 2017

Exposición: Dicen que hay tierras al este. Palacio de Sástago.

El Palacio de Sástago había estado cerrado unos meses y ahora se reabre con la exposición “Dicen que hay tierras al este”. Preparar una exposición, sin duda, lleva muchos meses pero ésta no ha podido ser más oportuna. Se tratan en la exposición los vínculos históricos, económicos y culturales entre Aragón y Cataluña, sólo desde los siglos XVIII al XX. Aun así, es una exposición muy extensa e interesante.


Está dividida en doce ámbitos. Desde las relaciones mercantiles a través del Ebro al patrimonio cultural, pasando por el exilio austracista. Los catalanes y aragoneses que tuvieron que abandonar su tierra después de haber perdido la guerra contra la dinastía Borbón; también está presente Agustina de Aragón, los Sitios de Zaragoza y la solidaridad de los aragoneses con los catalanes como consecuencia de los bombardeos de Barcelona por Espartero o la ayuda de Cataluña al frente aragonés durante la última Guerra Civil.


Épocas dolorosas que vivimos juntos. Épocas de grandes relaciones bidireccionales, en una simbiosis beneficiosa para ambos. Pintores, escultores, músicos y escritores; también políticos y militares. Esculturas de Pablo Gargallo y el retrato del General Ricardós pintado por Goya. Obras del oscense Ramón Acín. Y muy pocas mujeres. La ya mencionada Agustina de Aragón y alguna fotografía de la actriz Margarita Xirgú en el Centro Aragonés de Barcelona y poco más. Buscando con más ahínco quizá hubiesen encontrado más.


También se exponen algunos objetos personales de Juan Prim y Prats, personaje histórico con varios título nobiliarios e incluso Grande de España. Para la Wikipedia, militar y político liberal español y para la Vikipedia, militar y político catalán con gran influencia en la política española del siglo XIX. Propuso la independencia para Cuba si así lo decidía el pueblo cubano en referéndum y también fue decisivo en la entronización de Amadeo de Saboya como rey de España (aquel fracaso). La historia de España en el siglo XIX fue muy problemática, ¡cómo estarían las cosas que varios candidatos rechazaron el trono! Además en aproximadamente 70 años, cuatro presidentes de gobierno fueron asesinados: el propio Prim, Cánovas, Canalejas y Dato.

Juan Prim y Prats
La pieza que más me ha gustado es esta escultura de un don Quijote agonizante. No le voy a buscar ningún simbolismo, simplemente es preciosa. Aunque en las fotografías no se aprecie bien, tanto el metal como el vacío contribuyen a formar la imagen que vemos. Hay también un traje de buzo del siglo XIX, de los que se utilizaban para reparaciones en el Canal Imperial.



Una exposición muy recomendable. Yo ya he ido tres veces y no la he visto todavía entera; hay mucho público y esto dificulta la visita. En Zaragoza, ha sido un éxito. Sin embargo, esta declaración de amor a Cataluña no creo que fuera bien recibida hoy allí. Aquí vino a inaugurarla Serrat, que hoy es considerado fascista en su tierra.


El 20 de octubre de este año 2017, el titular de eldiario.es sobre la inauguración de esta exposición era “Aragón declara su amor por Catalunya”. A mí hace tiempo que se me terminó el amor por Cataluña. Concretamente cuando un catalanet me quiso explicar que Fernando el Católico, Fernando de Aragón, había sido (como su propio nombre indicaba), rey de Aragón pero no de Cataluña. Todavía me estoy riendo de la incapacidad de este sujeto para consultar, siquiera, la Wikipedia.


Fernando el Católico, rey de Aragón, de Cerdeña, de Mallorca, de Valencia, de Nápoles y de Navarra, príncipe de Gerona, conde de Barcelona y alguna cosa más. 

Esto es una anécdota provocada por un taujà, palurdo en catalán, pero no podemos olvidar que otros más formados y con más estudios, se han inventado aquello de la Corona catalano-aragonesa, que nunca existió pero que ha calado en la población. Además, la perturbación que vivimos después de la asonada puigmontina no es una anécdota. Ha creado una fractura evidente dentro de la sociedad catalana y todos sufriremos sus consecuencias por muchos años.


No creo que se deba diagnosticar a los colectivos humanos como se hace con los individuos. Pero esto no se va a poder entender si no lo consideramos una especie de neurosis colectiva obsesiva, alimentada durante años desde asociaciones culturales y colegios dedicados a adoctrinar, a recatalanizar según el programa diseñado por Jordi Pujol publicado en la prensa en 1990 y cuyo pdf se puede descargar aquí. En ese proceso de recatalanización era imprescindible construir o reconstruir un enemigo que sirviera de chivo expiatorio. Espanya ens roba


Lo terrible del caso es que, desde 1978,  hemos dejado que esta neurosis creciera porque hemos asumido como nuestras las culpas del franquismo. El franquismo reprimió a catalanes y vascos, es indudable, pero al resto de españoles también. Nos robó los símbolos que eran de todos y los utilizó en su provecho. Por eso, durante años hemos sido reticentes a pasear la bandera constitucional, a identificarnos como españoles y a asumir nuestra historia, con sus fracasos y sus grandezas, sin delirios ni añoranzas imperialistas, asumiéndola críticamente, como debería ser.

Paradójicamente en Zaragoza, donde sopla cierzo día sí y día también, me costó varios días conseguir esta foto. No se desplegaba la bandera. 

Y durante años también, hemos dejado que los nacionalismos periféricos nos mirasen por encima del hombro y nos hemos sentido culpables porque Franco no les dejase hablar en vasco o en catalán, olvidándonos de que tampoco nos dejaba hablar en castellano. Así que, aprendimos a respetar unas diferencias creyendo que nos enriquecían culturalmente a todos, pero al final ha resultado que sólo ocultaban una supuesta superioridad. Hemos permitido que, en cierta manera, esos nacionalismos reprodujesen las estrategias franquistas de inventarse una historia y unas identidades excelsas y grandilocuentes, víctimas sojuzgadas por lo castellano o lo español.

Agustina de Aragón por Juan Gálvez
Yo nunca había creído en la hispanofobia de los catalanes, pero tal y como van las cosas no me quedará más remedio que reconocer lo equivocada que estaba. Soy de la generación que creció amando a Lluís Llach y que sentía la Nova Cançó como algo suyo, aunque no hablásemos catalán; de los que aceptamos con normalidad (y que todavía seguimos haciéndolo) el trilingüismo en Aragón; de los que apreciamos la literatura catalana, las dos, la escrita en catalán y la escrita en castellano; y de los que, engañados por Cataluña, pensábamos que su proyección exterior era algo nuestro, de todos los que la apoyábamos.


Al final, parece que han utilizado, otra vez, nuestra buena fe y la confianza que teníamos en ellos, para intentar hacerse un huequito en Europa. Aunque con el dineral gastado en “embajadas” lo único que hayan conseguido es que les apoye la ultraderecha más rancia, ¡vaya triunfo! Vergüenza ajena daba ver, esta última semana, a una líder política de la izquierda catalana paseando del bracete por Bruselas con la ultraderecha. Por supuesto me dicen que todos los catalanes no son catalanistas. Pero el resto tampoco es que se haya mostrado abiertamente constitucionalista durante todos estos años. Y no hay que olvidar que, por supuesto, afortunadamente para todos, no tenían una pistola en la nuca y podían expresarse en libertad. Lo que me lleva a pensar que gran parte de ellos estaba en silencio esperando ver hacia dónde se inclinaría la balanza para apostar a caballo ganador. Seré malpensada, sin duda.

General Ricardos de Goya

Respecto a la declaración de amor hacia Cataluña, yo tengo muy claro que en el siglo XXI, intentar seducir a quien no quiere ser seducido es acoso y me queda muy claro también que Cataluña ni quiere ni necesita nuestro amor. Así que no me queda más que decirles adiós. Que su república y su independencia les sienten bien porque ahora ya no sólo hay tierras al este. Si tenemos que irnos de Aragón podemos elegir norte, sur y oeste. Así que,…que tingueu sort i que trobeu el que us va mancar en nosaltres. Adéu siau! Pero no dejéis de visitar la exposición. Además han editado un catálogo muy completo. Otra cosa, hoy 11 de diciembre de 2017, expira el plazo para la devolución de las obras de Sijena. ¿Veremos otra maniobra marrullera por parte de las autoridades catalanas o de los pacíficos ciudadanos catalanes?



"Dicen que hay tierras al este"
Vínculos históricos entre Aragón y Cataluña. Siglos XVIII al XX
Palacio de Sástago, Zaragoza
del 20 de octubre de 2017 al 7 de enero de 2018.

Petronila, reina de Aragón y condesa de Barcelona. Contigo empezó todo

jueves, 24 de agosto de 2017

Exposición: M.C. Escher (2017)

En el Palacio de Gaviria de Madrid se puede contemplar hasta el próximo 24 de septiembre esta exposición retrospectiva de Escher, organizada por Arthemisia y que se compone de unas 200 obras. Podemos ver las más conocidas y también las ilustraciones de sus inicios, además de algunas adaptaciones de sus obras para que los asistentes puedan jugar e introducirse en el mundo de Escher.


Escher es un artista atípico. Es una mezcla de científico, artista y músico, que basa la originalidad de su obra en la repetición constante de un motivo pequeño y en la transformación de unas cosas en otras; es el despliegue de la imaginación en todos los planos posibles e imposibles. Sus padres querían que fuese arquitecto pero él prefería dibujar y proyectar casas-locas, espacios imposibles de habitar pero mucho más atrayentes. Y también escuchar música, principalmente las composiciones de Bach.

Panorámica de la exposición
Nació en Leeuwarden, en los Países Bajos en 1898 y en su juventud viajó por Italia y España. Vivió en Italia durante once años, hasta 1935 y también le impresionó muchísimo el arte musulmán de la Alhambra. Supuso una gran influencia en su obra y la clave para enfrentarse al problema del espacio. Por una parte, admiraba la expresividad y rotundidad de la geometría tratada de esa forma tan artística y por otra, le sorprendió mucho la ausencia de seres vivos. En su obra de madurez combinó magistralmente las dos cosas, la geometría y los seres vivos. De alguna manera, se propuso dotar de vida a la geometría.

Callejón cubierto en Atrani, 1931. Xilografía a contrafibra
La exposición se ha dividido cronológicamente en 7 períodos. El primero, lógicamente corresponde a sus inicios como grabador y refleja el enlace entre las ilustraciones y decoraciones de estilo Art Nouveau y la influencia italiana, ejemplificada en los grabados de paisajes y monumentos italianos. En los años 1930, Escher produjo una serie de xilografías para Emblemata, en las que se percibe esta influencia. Se publicó como libro de reflexión y las ilustraciones acompañaban a sentencias en latín y holandés, escritas por A.C. Drijfthout.
  
Este grabado se descartó en la edición final. Son lirios.
Ya en el segundo período, Teselaciones se empieza a notar su originalidad. Queda aquí patente la influencia de la geometría de la Alhambra. Las teselaciones son patrones regulares de figuras que cubren por completo una superficie y esto, cubrir por completo una superficie, era algo que le obsesionó desde el principio. Las teselaciones son más o menos fáciles con figuras geométricas, pero son geniales en Pequeños fantasmas que además parecen felices. Para conseguir esta maestría no le quedó más remedio que volver a estudiar matemáticas.


En la Estructura del espacio busca representar minuciosamente todos los detalles y para ello, en este autorretrato, utiliza como recurso una esfera que pueda reflejar la luz igualmente por toda la superficie.


Las Metamorfosis ocupan el cuarto espacio y son las obras más conocidas de Escher. Es una elaboración mucho más compleja pero que parte de las mismas teselaciones. Estudió también la Gestalt, una corriente de la Psicología humanista, llamada también psicología de la configuración y que se basa en la diferencia y semejanza de la figura y el fondo. Del día se pasa a la noche y de la noche otra vez al día. Los peces se convierten en reptiles que se convierten en aves que se convierten en peces. El mar se convierte en tierra y la tierra en cielo. Ciclos que se repiten incansablemente y que afectan a todas las criaturas.

Verbum, 1942
La más espectacular de todas las metamorfosis es Verbum, una xilografía de 1942. Del triángulo se forma un hexágono; las ranas, peces y aves circulan por toda la superficie al mismo tiempo que la noche y el día. No encontré reproducción de esta obra si no sin duda la habría comprado. Es espectacular y muy simbólica.

Pentedattilo, Calabria. 1931. Xilografía
Ya he comentado que Escher aunque no quiso ser arquitecto terminó proyectando espacios imposibles, sus casas-locas. Eran Paradojas Geométricas, aparentemente posibles y aparentemente habitables. Belvedere y Cascada son los ejemplos más típicos.

Belvedere
En los ámbitos siguientes se puede disfrutar de más grabados, de trabajos por encargo y de la influencia que Escher sigue manteniendo actualmente en la ilustración, la pintura o incluso la publicidad y la comunicación. También hay espacio para su relación con la música, especialmente con la música de Bach y la similitud entre ambas obras. Dicen que Escher escuchaba a Bach cuando estaba trabajando, el Concierto para violín en mi mayor.


Inspirations. Escher por Cristóbal Vila.

Teselaciones
Es una exposición para disfrutarla desde dentro. Hay actividades para niños, para desarrollar la imaginación geométrica, dispuestas por toda la exposición. También hay una pequeña habitación con espejos, donde perderse múltiples veces y encontrarse otras tantas. 

Yo estoy ahí, en un grabado de Escher. Es por el efecto Droste

Aunque la exposición debía terminar el 25 de junio, se ha prorrogado hasta el 24 de septiembre de 2017.


Escher. Palacio de Gaviria
Calle del Arenal, 9 
Madrid.

La cúpula del oratorio. Palacio de Gaviria
Mención aparte merece el Palacio Gaviria. El marqués de Gaviria le encargó la construcción de este palacio a Aníbal Álvarez a mediados del siglo XIX, en estilo italiano. Fue inaugurado en 1851 con un espléndido baile presidido por la misma reina Isabel II. Para agradar a la soberana los techos del salón de baile se decoraron con pinturas de Joaquín Espalter y Rull, inspiradas en los episodios más significativos de la vida de Isabel la Católica y del descubrimiento de América. 

Pinturas de Espalter
El edificio y su decoración han sobrevivido bastante bien, aunque su último uso fue de discoteca. Los lavabos me llamaron la atención. Supongo que, a pesar de la remodelación discotequera, estas piezas se han mantenido, parecen de la época y sin duda traídas de París, como se puede suponer por la indicación de froid y chaud; sin embargo, no me puedo imaginar cómo serían los inodoros en 1851, los de ahora eran muy normales.

Lavabo y grifo


Las habitaciones se disponen alrededor de un patio interior acristalado y en la planta calle destaca la imponente escalinata decorada con mármoles y esculturas de inspiración clásica. Hay también un pequeño oratorio y dos plantas más en el edificio que no se pueden visitar. Lo peor que, en su momento, el patio de la planta baja fue reorganizado y compartimentado en pequeñas tiendas de decomisos.

Techo y Detalle de la escalinata principal


Planta Baja. Patio con las tiendas de "compro oro"