Se dice en la solapa de este libro que en las novelas y en
el cine negro, las mujeres suelen ser o novias redentoras o mujeres fatales. Se
les ha olvidado añadir la silueta de tiza en el escenario del crimen. La víctima. Las cosas van cambiando, despacio, pero van cambiando. Para
este proyecto se ha pedido a veintidós escritoras que enfrenten a sus mujeres
protagonistas con la violencia, que las sitúen en escenarios de dolor y de
muerte. Así nos encontramos con víctimas, con asesinas, con instigadoras, con
sufridoras. Con toda la gama de mujeres enfrentadas a la vida. Como debe de
ser.
Son microrrelatos que pueden leerse en quince minutos. Pero que
no están pensados para ser consumidos sin más. Requieren un tiempo para
asimilarlos. Son duros, esperanzadores, cínicos, destructores y dolorosos. De todo
hay. Cada uno de ellos va acompañado de una ilustración que ha sido expuesta
durante el certamen Aragón Negro. No haré una reseña general, pero os dejo mis microimpresiones
sobre algunos de ellos. Muy recomendables.
Demasiado negrode
Patricia Esteban Erlés. Ilustrado por Fernando Vicente.
Quedará para algunos la duda de quién es el acosador. Pero yo
lo sé.
Fernando Vicente
Salsas trabadas de pan
y mojade Celia Blanco. Ilustrado por Sara Morante.
Una salsa especial para el ogro, para el marido borracho y
maltratador. Una salsa lenta pero inexorable.
Sara Morante
Viejitos felicesde
Marta Robles. Ilustrado por Jorge González
Repulsivo cinismo. Mantis religiosa dedicada en cuerpo y alma
a hacer felices a viejos ricos en sus últimos años de vida.
Jorge González
Diecisiete segundosde
Anna María Villalonga. Ilustrado por Sagar Forniès.
La becaria y el abusador. Una decisión drástica para compensar
tanto abuso.
Sagar Forniés
Hombres poco
corrientesde Susana Hernández. Ilustrado por Alfonso Rodríguez Barrera.
La asesina exquisita.
Alfonso Rodríguez Barrera
Cuatro dedos de Raquel
Lanseros. Ilustrado por Elena Odriozola.
El impulso de una venganza. La venganza curativa de una
pobre huérfana que se quedó sin aquél que le leía cuentos.
Elena Odriozola
Brindisde Rosa
Ribas. Ilustrado por Paco Roca.
No puedo parar de reír, jefe.
Paco Roca
Señora de la limpiezade
Cristina Fallarás. Ilustrado por Pepe Farruqo.
Siempre mujeres limpiando lo que dejan los hombres.
Pepe Farruqo
La doctora Angélika
Bosco de Vanessa Montfort. Ilustrado por MBRichart
La domadora de ángeles negros, ¿está en una cárcel?.
MBRichart
Marcelade Mabel
Lozano. Ilustrado por Enrique Bonet.
Angela Carter fue periodista y novelista británica. Se
considera adscrita al género fantástico y siempre estuvo muy interesada por la
interpretación psicoanalítica de los cuentos tradicionales. De estilo
exuberante y muy poético, irreverente y también cómico. Otras obras suyas: El doctor Hoffman y las infernales máquinas
del deseo, Noches en el circo.
La ilustradora.-
Alejandra Acosta ha sido directora de arte de varias
revistas, ilustradora y docente universitaria. Ha recibido menciones y premios
en varios certámenes de ilustración. Ha publicado también Las relaciones peligrosas.
Angela Carter
Alejandra Acosta
Mi opinión.-
Angela Carter se definió por sus posturas feministas y
socialistas. Aunque su estrategia de recrear los cuentos desde un punto de vista más feminista, también ha sido
criticada porque, en cierta manera, embellece y perpetúa los mismos arquetipos
y estructuras patriarcales.
La cámara sangrienta
En esta colección de diez relatos reescribe los cuentos
tradicionales y les da un nuevo aire mucho más subversivo, oscuro y a veces irónico.
Profundiza en la expresión libre de la sexualidad y el deseo oculto de las
mujeres, en la codicia y en el descubrimiento de uno mismo.
La dama de la casa del amor
Así que utiliza la escritura para revelar los esquemas
mentales utilizados, a veces subrepticia a veces explícitamente, para
adoctrinar a los seres humanos. Pero en esta reescritura yo creo que no siempre
consigue su objetivo. A menudo consigue que la mujer únicamente ocupe el lugar tradicional de un hombre pero que, al mismo tiempo, siga haciendo lo mismo que haría él.
El cortejo del señor león
No siempre es así. En La
cámara sangrienta por ejemplo,el cuento que da título al libro y que es una
reescritura del cuento de Barbazul
con gran carga erótico-morbosa, el personaje salvador es una mujer fuerte, una
mujer anciana y sabia, que sabe anticiparse a la catástrofe. No es frecuente
que una mujer salve a otra mujer del abismo y mucho menos si es su madre. Pero
hay otros cuentos en los que parece que la autora sólo busca esa inversión de
roles de la que hablaban antes.
La cámara sangrienta
Eso pasa en El cortejo
del señor león o en La novia del
tigre donde la protagonista salva de su infelicidad y decadencia a una
bestia, convirtiéndose en su compañera fiel. Especialmente, en este último la
protagonista sólo descubre su verdadera naturaleza abandonándose a lo
desconocido, pero para que esto suceda debe de pasar de manos de su padre a
manos del marido/tigre. Nada nuevo.
La niña de nieve
El rey de los trasgos,
junto con La cámara sangrienta me han
parecido los mejores cuentos. En el primero, la autora se involucra en una
escritura hipnótica. Recrea así la atmósfera de seducción/abducción que el trasgo ha realizado sobre la
joven. Hay un constante viaje entre el pasado y el presente. La joven recuerda
en pasado, quizá, la seducción del trasgo; pero en el presente parece haber
despertado de ese hechizo y planea asesinar al hijo trasgo que tuvo.
Lobalicia
Los tres últimos cuentos tienen como contexto común la
existencia de hombres lobo. Son tiernos lobos enfrentados a caperucitas fuertes,
capaces de sustituir a la abuelita y convertirse en las nuevas lobas. El libro es muy
recomendable por la originalidad de los cuentos y por las excelentes
ilustraciones realizadas con collages, muy inspiradas en la pintura de Leonora
Carrington o Remedios Varo, con un punto perverso muy poderoso. De Alejandra
Acosta tengo también un libro-joya, Del enebro,
editado por Jekyll&Jill, sobre un cuento de los hermanos Grimm.
En el Palacio de Gaviria de Madrid se puede contemplar hasta
el próximo 24 de septiembre esta exposición retrospectiva de Escher, organizada
por Arthemisia y que se compone de unas 200 obras. Podemos ver las más
conocidas y también las ilustraciones de sus inicios, además de algunas
adaptaciones de sus obras para que los asistentes puedan jugar e introducirse
en el mundo de Escher.
Escher es un artista atípico. Es una mezcla de científico,
artista y músico, que basa la originalidad de su obra en la repetición
constante de un motivo pequeño y en la transformación de unas cosas en otras;
es el despliegue de la imaginación en todos los planos posibles e imposibles. Sus
padres querían que fuese arquitecto pero él prefería dibujar y proyectar
casas-locas, espacios imposibles de habitar pero mucho más atrayentes. Y
también escuchar música, principalmente las composiciones de Bach.
Panorámica de la exposición
Nació en Leeuwarden, en los Países Bajos en 1898 y en su
juventud viajó por Italia y España. Vivió en Italia durante once años, hasta
1935 y también le impresionó muchísimo el arte musulmán de la Alhambra. Supuso una gran influencia en su obra y la clave para enfrentarse al problema del espacio. Por una parte, admiraba la expresividad y rotundidad de
la geometría tratada de esa forma tan artística y por otra, le sorprendió mucho
la ausencia de seres vivos. En su obra de madurez combinó magistralmente las
dos cosas, la geometría y los seres vivos. De alguna manera, se propuso dotar
de vida a la geometría.
Callejón cubierto en Atrani, 1931. Xilografía a contrafibra
La exposición se ha dividido cronológicamente en 7 períodos.
El primero, lógicamente corresponde a sus inicios como grabador y refleja el
enlace entre las ilustraciones y decoraciones de estilo Art Nouveau y la influencia
italiana, ejemplificada en los grabados de paisajes y monumentos italianos. En
los años 1930, Escher produjo una serie de xilografías para Emblemata, en las que se percibe esta
influencia. Se publicó como libro de reflexión y las ilustraciones acompañaban
a sentencias en latín y holandés, escritas por A.C. Drijfthout.
Este grabado se descartó en la edición final. Son lirios.
Ya en el segundo período, Teselaciones se empieza a notar su originalidad. Queda aquí patente
la influencia de la geometría de la Alhambra. Las teselaciones son patrones
regulares de figuras que cubren por completo una superficie y esto, cubrir por
completo una superficie, era algo que le obsesionó desde el principio. Las teselaciones
son más o menos fáciles con figuras geométricas, pero son geniales en Pequeños fantasmas que además parecen
felices. Para conseguir esta maestría no le quedó más remedio que volver a estudiar
matemáticas.
En la Estructura del
espacio busca representar minuciosamente todos los detalles y para ello, en
este autorretrato, utiliza como recurso una esfera que pueda reflejar la luz
igualmente por toda la superficie.
Las Metamorfosis ocupan
el cuarto espacio y son las obras más conocidas de Escher. Es una elaboración
mucho más compleja pero que parte de las mismas teselaciones. Estudió también la Gestalt,
una corriente de la Psicología humanista, llamada también psicología de la
configuración y que se basa en la diferencia y semejanza de la figura y el
fondo. Del día se pasa a la noche y de la noche otra vez al día. Los peces se
convierten en reptiles que se convierten en aves que se convierten en peces. El
mar se convierte en tierra y la tierra en cielo. Ciclos que se repiten
incansablemente y que afectan a todas las criaturas.
Verbum, 1942
La más espectacular de todas las metamorfosis es Verbum, una xilografía de 1942. Del
triángulo se forma un hexágono; las ranas, peces y aves circulan por toda la
superficie al mismo tiempo que la noche y el día. No encontré reproducción de
esta obra si no sin duda la habría comprado. Es espectacular y muy simbólica.
Pentedattilo, Calabria. 1931. Xilografía
Ya he comentado que Escher aunque no quiso ser arquitecto
terminó proyectando espacios imposibles, sus casas-locas. Eran Paradojas Geométricas, aparentemente
posibles y aparentemente habitables. Belvedere
y Cascada son los ejemplos más
típicos.
Belvedere
En los ámbitos siguientes se puede disfrutar de más grabados,
de trabajos por encargo y de la influencia que Escher sigue manteniendo
actualmente en la ilustración, la pintura o incluso la publicidad y la
comunicación. También hay espacio para su relación con la música, especialmente
con la música de Bach y la similitud entre ambas obras. Dicen que Escher
escuchaba a Bach cuando estaba trabajando, el Concierto para violín en mi mayor.
Inspirations. Escher por Cristóbal Vila.
Teselaciones
Es una exposición para disfrutarla desde dentro. Hay
actividades para niños, para desarrollar la imaginación geométrica, dispuestas
por toda la exposición. También hay una pequeña habitación con espejos, donde
perderse múltiples veces y encontrarse otras tantas.
Yo estoy ahí, en un grabado de Escher. Es por el efecto Droste
Aunque la exposición debía terminar el 25 de junio, se ha
prorrogado hasta el 24 de septiembre de 2017.
Escher. Palacio de Gaviria
Calle del Arenal, 9
Madrid.
La cúpula del oratorio. Palacio de Gaviria
Mención aparte merece el Palacio Gaviria. El marqués de
Gaviria le encargó la construcción de este palacio a Aníbal Álvarez a mediados
del siglo XIX, en estilo italiano. Fue inaugurado en 1851 con un espléndido
baile presidido por la misma reina Isabel II. Para agradar a la soberana los
techos del salón de baile se decoraron con pinturas de Joaquín Espalter y Rull,
inspiradas en los episodios más significativos de la vida de Isabel la Católica
y del descubrimiento de América.
Pinturas de Espalter
El edificio y su decoración han sobrevivido
bastante bien, aunque su último uso fue de discoteca. Los lavabos me llamaron
la atención. Supongo que, a pesar de la remodelación discotequera, estas piezas se han mantenido, parecen de la época y sin duda traídas de París, como se puede suponer por la indicación de froid y chaud; sin embargo, no me puedo imaginar cómo serían los inodoros en 1851, los de ahora eran muy normales.
Lavabo y grifo
Las habitaciones se disponen
alrededor de un patio interior acristalado y en la planta calle destaca la
imponente escalinata decorada con mármoles y esculturas de inspiración clásica.
Hay también un pequeño oratorio y dos plantas más en el edificio que no se
pueden visitar. Lo peor que, en su momento, el patio de la planta baja fue reorganizado
y compartimentado en pequeñas tiendas de decomisos.
Techo y Detalle de la escalinata principal
Planta Baja. Patio con las tiendas de "compro oro"
Ana Juan es una ilustradora española muy reconocida,
nacional e internacionalmente. Fue Premio Nacional de Ilustración en 2010 y ha
publicado varias portadas del The New Yorker.
Algunos de los libros que ha publicado son: Carmilla,
Promesas, Lacrimosa.
Mi opinión.-
Esta exposición, Ana
Juan. Dibujando al otro lado, está dedicada a dos de los títulos más
importantes en su carrera: Otra vuelta de
tuerca y Snowhite. En Snowhite además ha adaptado el texto
tradicional dándole un nuevo sentido a la narración.
En Otra vuelta de
tuerca de Henry James, la autora ha respetado el texto original y le ha
dado una nueva vida. No más oscura pero sí más surrealista e inquietante. Se
pueden ver los lienzos y también los dibujos preparatorios para la obra. Esta obra
es un clásico de la novela gótica, de fantasmas y aparecidos, pero Ana Juan
consigue darle un aspecto más carnal y opresivo.
A mí me gustó especialmente el cuadro de la joven con una enagua
en forma de jaula y con su cabellera rojiza como su conciencia convertida en un
zorro que no la dejase vivir. Otro ejemplo del ambiente opresivo que tiene que
vivir la protagonista es su retrato de perfil, envuelta en suaves, pero firmes,
cintas de seda indestructibles. O la misma protagonista desfallecida y a punto
de ser devorada por un enorme sapo, que me ha recordado al final de La regenta.
Con Snowhite el
trabajo ha sido diferente y más completo. No sólo se ha dedicado a la
ilustración del texto original, lo ha modificado. La exposición se dedica a las
ilustraciones originales pero también se ha incluido un juego interactivo de
realidad aumentada, Earthland, Snowhite’s
Mistery Tale, en el que acompañamos a los personajes y existen diferentes
finales; hay también una maqueta de la casa donde vive Snowhite y una muñeca de
trapo, triste y desolada, de la protagonista. Completan la exposición aplicaciones
para los dispositivos móviles que permiten entrar en el mundo de Snowhite.
Un mundo gris y desapacible donde la niña se encuentra perdida
y angustiada, en una casa grande y peligrosa que debería ser la suya, pero lo que encuentra fuera tampoco es muy agradable. Inquietante.
Es una lástima que la exposición haya terminado ya. Sin embargo,
se puede disfrutar del trabajo de Ana Juan en todos los libros que lleva
publicados y los que vendrán.