miércoles, 30 de noviembre de 2022

Autoficción: Léxico familiar de Natalia Ginzburg (1963)

La autora.-
Natalia Ginzburg nació en Palermo y pertenecía a una familia acomodada de padre judío y madre educada como católica, pero ambos librepensadores y contrarios al fascismo. Trabajó en la editorial Einaudi coincidiendo allí con Cesare Pavese y otros intelectuales. En 1983 fue elegida diputada del Parlamento italiano por el Partido Comunista. Otras obras suyas: Las pequeñas virtudes, Sagitario, A propósito de las mujeres.  

Mi opinión.-
Hace tiempo leí Las pequeñas virtudes y no me dejó un gran poso. Eran una serie de artículos publicados en diferentes medios a lo largo de su vida y con una gran variedad de temas pero en los que destacaba la gran pulcritud que Ginzburg ponía en el lenguaje.

Con Léxico familiar ocurre lo mismo. Se nota que la autora pulía las palabras hasta encontrarles el brillo que, según ella, debían tener. Sin embargo, a mí consigue comunicarme muy pocas cosas. Y es posible que la autora ponga tanto empeño en el lenguaje que pierda el interés por las emociones y los sentimientos. Y ese es el gran fallo de este libro y, creo, de esta autora, su falta de emoción a la hora de narrar. Entiendo que sea su decisión pero a mí, en algunos momentos, me ha parecido sumamente irritante (hablaré más adelante del padre cascarrabias).

La autora avisa que no va a escribir una autobiografía pero que sí va a hablar de su familia y en ese empeño abarca gran parte del siglo XX y de los acontecimientos cruciales que se produjeron en la Italia de la época. Sin embargo, la autora prefiere prescindir del contexto y pasar de puntillas por el ascenso del fascismo, la represión y el exilio de los intelectuales, la persecución y el confinamiento de los judíos, el encarcelamiento y la muerte de su marido por ser judío y muchas otras cosas.

Ni por un momento muestra ninguna emoción ante ningún acontecimiento. Gracias a la existencia de unas notas finales que, para comodidad de la lectora, deberían haber sido notas a pie página, conocemos a los amigos y algunos intelectuales de renombre que pasaban por su casa, desde su infancia hasta su primera viudedad. Pero sin darles ninguna importancia y sin ni siquiera cambiar el tono con el que ella recuerda y escribe. Es igual que fuese un personaje de su infancia, de su adolescencia o de su juventud; es igual que fuese una modista, una criada o un catedrático; es igual que fuese un fascista que un judío. Todo se mantiene en el mismo tono neutro, frío y aséptico que no entiendo por qué ha elegido la autora.

Apenas podemos detectar una cierta ternura cuando habla de sus padres reproduciendo las frases y coletillas que utilizaban constantemente. Pero casi quedan reducidos a caricaturas, especialmente el padre y su mal humor. Un hombre culto, científico y deportista que tal y como está descrito en este libro, como un cascarrabias, insultante y pedorro a mí me recordaba a don Pantuflo, el padre de los gemelos Zipi y Zape. Y la madre, pues una señora burguesa que vivía en su propio mundo y no percibía las comodidades de las que disfrutaba. Hay un detalle que me saca de quicio y que ya me pasó leyendo Oculto sendero de Elena Fortún. Y son esas mujeres venidas a menos por matrimonio y que se consideran pobres cuando en realidad tienen criadas, modistas, planchadoras y lavanderas y, por supuesto, no tienen que salir de su casa a trabajar y ganar un salario. Pues la madre de Ginzburg parece de ese tipo. Parece que había puesto en su matrimonio unas expectativas que no se cumplieron y, a partir de ahí, sólo le quedó la queja.

No me atrevo a no recomendar este libro porque es un clásico de la literatura italiana del siglo XX pero yo no creo que vuelva a leer un tercer libro de la autora. Lo siento.

Natalia Ginzburg
Léxico familiar
Mercedes Corral, traductora
Lumen

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Cine: La piel del tambor de Sergio Dow (2022)

Leí La piel del tambor hace muchos muchos años, se publicó en 1995 e incluso tengo la edición de tapas duras, porque me gusta mucho como escribe Pérez-Reverte. Me he leído casi todas sus novelas y por supuesto todo Alatriste y pienso volver a releerlo. Si alguien no quiere empezar esta saga por el principio, le recomiendo que comience por Corsarios de Levante. 

Pero volviendo a La piel del tambor me resulta difícil comparar la novela con la película porque no recuerdo muchos detalles. Es extraño pero ni siquiera recordaba el personaje de Macarena Bruner (en la película interpretado correctamente por Amaia Salamanca), licenciada en Bellas Artes y restauradora. Poca importancia le di a este personaje. Quizá sea porque responde al estereotipo que Pérez-Reverte utiliza en alguna otra de sus novelas. Es esa mujer elegante, alta, de piernas larguísimas enfundada en vaqueros carísimos, cuyo destino es atraer/distraer a los hombres de su camino. Es la mujer fatal a su pesar porque, en realidad, ella no hace nada para serlo.

En la película, como no podía ser de otra manera para justificar una historieta de amor, Macarena es el destino ineludible de Lorenzo Quart. Con ella se enfrentará al peligro y a la duda, a la tentación y a su elección final. No es que Macarena sea la causante de su crisis de fe pero, sí que es cierto que ayuda un poquito en la crisis que Quart ya llevaba alimentando un tiempo. En la novela se daba más importancia a esta crisis, sin embargo, la principal interlocutora y antagonista de Quart en este asunto era Gris Marsala, el personaje que yo más recordaba y que en la película (interpretado magníficamente por Alicia Borrachero) no tiene la misma relevancia.

Pero vamos con Lorenzo Quart, Richard Armitage. Es un personaje fuerte, inteligente y misterioso. Atractivo en un nivel superior a El pájaro espino. El director nos hace el favor de mostrarnos, sin camiseta, su cuerpo musculado haciendo abdominales. Es un templario para las luchas de los siglos XX y XXI; luchas que se parecen mucho a las de períodos anteriores. Mitad soldado y mitad sacerdote. Consagrado en cuerpo y alma, a pesar de las tentaciones, a esa duplicidad en la que convergen su sentido del deber y de la lealtad, su fe, su prudencia y su integridad.

La acción se sitúa en Sevilla. Una iglesia barroca y que, prácticamente, está en ruinas, Nuestra Señora de las Lágrimas está amenazada de derribo por parte de la especulación inmobiliaria y se defiende matando a todo aquél que intenta herirla. El planteamiento es en principio así de misterioso aunque después su resolución será más prosaica, más común pero no por ello menos interesante y sorprendente.

Por el camino de la novela a la adaptación cinematográfica se han perdido otros personajes. Entre ellos había un trio de personajes castizo y esperpéntico formado por don Ibrahim, el Potro de Mantelete y la Niña Puñales. Aunque hubiese sido interesante ver como tomaba cuerpo esta Niña que canta coplas a lo largo de la novela y ayuda, junto con sus compañeros, a Lorenzo Quart, me parece lógico que haya desaparecido puesto que, en esta ocasión, Sevilla no tiene nada que ver con los tópicos andaluces sino que queda retratada como la metrópoli que fue y la gran ciudad que actualmente es.

Para compensar ha habido otro personaje que ha salido ganando, monseñor Spada interpretado por Paul Guilfoyle, un actor conocidísimo por su papel del detective Jim Brass en CSI Las Vegas. Monseñor Spada es el director del Instituto para las Obras Exteriores, una institución vaticana que puede competir con la CIA, el Mossad, el MI6 y cualquier otra “casa” dedicada al espionaje y la autoprotección estatal en este mundo de locura.

Es cierto que la película cae en tópicos y por el camino pierde gran parte de la reflexión sobre la fe y el deber moral, que hacía tan interesante la novela. Sin embargo resulta entretenida y para un público tan amplio quizá sea conveniente mantener ese tono. Hace unos años se realizó una serie de TV, titulada Quart, basada en estos personajes y que, en cada capítulo, incorporaba alguna de las leyendas cristiano-esotéricas más conocidas, además de imbricarlas con una trama de conspiración para lograr el poder. No tuvo mucho éxito y el final quedó bastante abierto esperando quizá una segunda temporada que nunca llego. Es una lástima que las novelas de Pérez Reverte adaptadas al cine no hayan tenido una mejor resolución, incluido el capitán Alatriste, pero esperemos contar con muchas más de sus novelas y que pronto publique un nuevo Alatriste.


Dirección: Sergio Dow
Guion: Adrian Bol, Beth Bollinger, Judith Gwill Yturriago, etc.
Música: Roque Baños
Fotografía: Aitor Mantxola
Intérpretes: Richard Armitage, Amaia Salamanca, Paul Guilfoyle, Alicia Borrachero.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Novela: La vida perra de Juanita Narboni de Ángel Vázquez (1976)

El autor.-
Ángel Vázquez fue un escritor y periodista nacido en Tánger en 1929. Fue Premio Planeta en 1962 por su novela Se enciende y se apaga una luz pero, a pesar de ello, siempre se le consideró un escritor maldito. Constantemente insatisfecho con su trabajo quemó las últimas novelas en las que estaba trabajando antes de morir. Otras obras suyas: Fiesta para una mujer sola, El hombre que se enamoró de Bette Davis, Las viejas películas traen mala pata. 

Mi opinión.-
Dos personajes principales hay en esta novela: Juanita Narboni y la ciudad de Tánger, la perra de Tánger. Tan entrelazadas están que, de alguna manera, no se entienden la una sin la otra aunque puedan parecer muy diferentes.

Esta novela es considerada como una obra maestra y estoy totalmente de acuerdo. Aunque también hay que decir que no es nada fácil de leer. Exige mucha concentración por parte del lector y no todo el mundo está dispuesto, actualmente, a dedicar tanto tiempo a una lectura. Otro obstáculo también, aunque es un obstáculo profundamente enriquecedor, es el constante recurso por parte de la protagonista a salmodiar en jaquetía. Una lengua fronteriza, mezcla de castellano, ladino y árabe, con modismos que no se repiten en ningún otro lugar. Quizá sea por todo eso no sea una obra muy conocida o quizá no lo sea por la escasa producción literaria de un autor, considerado en seguida maldito. De cualquier manera, no hay que dejarla pasar.

Se trata de un profundo monólogo interior, una melopea verborreica casi paranoica, de Juanita que abarca décadas de su vida accidentada vida y, por lo tanto, también de esa ciudad mítica que, al final de la novela, ya no existe. Desde la I Guerra Mundial hasta los primeros años 1970, Juanita ve desaparecer el mundo al que pertenecía y no puede hacer nada para evitarlo. No sé si puede decirse que Juanita perteneciera al mundo cosmopolita de una ciudad abierta al mundo, mejor dicho, abierta a determinadas clases sociales del mundo occidental.

Tánger, la ciudad internacional con su mosaico de culturas, lenguas, nacionalidades y religiones era sólo una apariencia de convivencia. Sí, todos se mezclaban en las fiestas y en las celebraciones pero, al final, cada uno regresaba a su comunidad, a su etnia, a su religión y a su clase social. A  pesar de la diversión intercultural, nunca se celebraban matrimonios mixtos y la amistad generalmente tampoco sobrevivía a la edad adulta. Aun así, Juanita trataba de pertenecer a ese ambiente sin conseguirlo. Al final se queda como la última representante de ese tiempo, aquélla que se queda a recoger los despojos de la fiesta y a cerrar puertas y ventanas.

Se queda sola porque sola ha estado toda su vida y no sólo debido a su familia, a su madre omnipresente y represora o a su padre, definido por ella misma como libidinoso, o a su hermana también ligera de cascos. Se queda sola porque vive en su interior una gran represión sexual. No sé cómo podría definirse su trastorno ni qué origen tendrá. Algunos críticos asimilan su situación con la del propio autor. Un hombre homosexual que trataba de esconder su condición pero que sucumbía en los ambientes más sórdidos a sus pulsiones.

Juanita es atrozmente cruel consigo misma y con los demás. Es implacable y dogmática. No perdona a quienes se salen de lo socialmente correcto y por ello trata de putas a sus amigas y a su hermana y tiene constantes brotes de histeria. Al final, como ya he dicho es la última en salir. Todos los demás han sido capaces de crear su propia vida fuera de Tánger, si antes no les ha pillado la muerte. A Juanita, como último recurso, sólo le quedan las visitas al cementerio donde sigue conversando con su madre y poniendo a parir a todos cuantos recuerda. Triste destino de neurótica.

Existen dos adaptaciones a cine de esta novela. La primera de 1981, con Esperanza Roy como protagonista, titulada solo Vida perra y que no he visto y tengo que intentan conseguir; y la segunda, del año 2005, dirigida por Farida Benlyazid y protagonizada por Mariola Fuentes. Esta última sí que la he visto y también la recomiendo. Consigue captar todo ese ambiente de decadencia absoluta en el que Juanita se ve inmersa. Muy recomendables tanto la novela como la película.



Ángel Vázquez
La vida perra de Juanita Narboni
Edición de Virginia Trueba
Cátedra

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Novela: Y líbranos del mal de Santiago Roncagliolo (2021)

El autor.-
Santiago Roncagliolo es un escritor peruano con una trayectoria consolidada y también ha escrito en prensa y ha sido guionista de cine. Recibió el Premio Alfaguara en 2006 por su novela Abril rojo. Otras obras suyas: La cuarta espada, Memorias de una dama, El amante uruguayo; trilogía de historias reales, más o menos noveladas. 

Mi opinión.-
Jimmy es un joven a punto de comenzar la universidad en Estados Unidos. Le han aceptado en Clark Summit, una universidad cristiana de Pennsylvania, y sus padres le aconsejan que estudie Estudios de negocios con enfoque bíblico. Parece una broma, ¿no?, pero, en realidad, esta es la sensación que me ha dejado esta novela. Superficialidad. A pesar de los temas tan trágicos de los que trata, la novela  su modo de desarrollarse me ha resultado superficial. Quizá demasiado pensada para una próxima adaptación al cine o la televisión.  

Por un problema familiar decide posponer sus estudios un año y viajar a Lima para conocer a su familia paterna y cuidar de su abuela enferma. En Lima no sólo se encuentra con una sociedad y un país diferentes a Estados Unidos sino con graves secretos de familia que no llegará descifrar ni mostrará al lector totalmente. Sí que, desde las primeras páginas, nos describe a una familia muy conservadora, muy preocupada por las apariencias y muy religiosa.

Todos los personajes con los que Jimmy se encuentra a partir de entonces le ofrecen una visión fragmentaria y totalmente desconocida de su padre. Sebastián salió huyendo de ese ambiente y podemos imaginarnos porqué. Dejó atrás todo, incluida una pequeña biblioteca de adolescente y joven que da escalofríos. Aparte de los libros de aventuras propios de un niño y adolescente, sus lecturas habituales eran Camino de Escrivá de Balaguer, Los protocolos de los sabios de Sion o las obras completas de José Antonio Primo de Rivera. Vemos ya de qué pie cojeaba, ¿no?

Uno de los puntos centrales de la novela es el análisis de parte de la sociedad peruana en un momento histórico concreto. Los años 1960-1970 fueron cruciales en Hispanoamérica. Las clases altas amenazados sus privilegios desde gobiernos que, entonces, parecía de extrema izquierda, con políticas de expropiación a favor de los pobres y, en cierta medida, apoyados en la Teología de la Liberación que también ponía a la Iglesia católica al servicio de los más desfavorecidos. Hay que reconocer que el autor ha sido muy hábil enraizando la historia de este padre y su hijo dentro de la macrohistoria de Perú. Pero se ha quedado en la superficie.

La novela está dividida en cuatro capítulos: Padre, Hijo, Espíritu Santo y Amén. En Padre conocemos la vida en Estados Unidos de Sebastián, el padre de Jimmy. Su matrimonio fracasado, su paternidad emocionalmente lejana, un trabajo mediocre y la presencia constante de la religión. En Hijo conoceremos la infancia y la juventud de este mismo personaje, para entender algunas cosas. Perteneciente a la clase alta, educado en los mejores colegios pero con una mancha de origen: el encarcelamiento de su padre por relaciones con el narco. En Espíritu Santo veremos su relación con Sodalicio, una comunidad cristiana y los motivos que le impulsan a dejar Perú. Y en Amén, está la vuelta a Estados Unidos de Jimmy, a un hogar que ya no existe y también el reencuentro con su padre que queda truncado por el final abrupto de la novela. Otra razón por la que pienso que el autor no ha querido profundizar en las heridas que la novela le ofrecía.

He mencionado ya a Sodalicio y ésta institución se puede considerar una de las reacciones de la sociedad peruana que se consideraba amenazada. Sodalicio de Vida Cristiana se fundó en 1971. Es una sociedad de vida apostólica para laicos y clérigos que, sin hacer votos, se consagran a una vivencia integral de la fe. Éste era el presupuesto teórico; en la práctica resultó ser una empresa marcada por los escándalos financieros y los abusos sexuales y psicológicos contra niños y adolescentes. Estaba diseñada como una falange, como una fraternidad que excluía a las mujeres (mucho más radical que el OPUS) y con un líder carismático, con algún tipo de trastorno psicológico. Por supuesto, Sodalicio tiene contactos políticos con la extrema derecha fascista. Lo curioso de este caso es que, cuando las víctimas comenzaron a denunciar y a pesar de las advertencias del Vaticano, Sodalicio no se disolvió y, a día de hoy, sigue existiendo. Aquí un reportaje de RTVE, Los pecados de Sodalicio.

Sin embargo, todo este planteamiento no hace que la novela sea emocionante y el autor, que se define como un escritor de novelas de terror, de terror cotidiano, pasa por todos los episodios de una manera bastante aséptica y además engañosa. Deja entrever que Sebastián, el padre de Jimmy, fuese una de las víctimas del líder de Sodalicio, para después señalarle como victimario, para después no dejar claro ninguna de las dos cosas. Va dejando pistas falsas que en un momento se desmontan. Desde el punto de vista formal, resulta una novela monótona, como ya he dicho, planteada casi casi para ser adaptada al cine o a la TV, con diálogos y personajes muy estereotipados, con escenas muy previsibles y que, al final, deja de interesar a pesar de su tono de thriller o de investigación policíaca. No obstante, me ha resultado interesante que, en el centro de los varios conflictos que se analizan en la novela siempre existe una infancia vivida con miedo y con resentimiento, tóxicamente y queda clara así la gran repercusión que tiene en cómo desarrollamos después nuestra vida los adultos. Pero aun así, no la recomiendo.


Santiago Roncagliolo
Y líbranos del mal
Seix Barral


miércoles, 31 de agosto de 2022

Novela: El manuscrito de piedra de Luis García Jambrina (2008)

El autor.-
Luis García Jambrina es escritor y profesor de literatura en la Universidad de Salamanca. También ha sido crítico literario. El manuscrito de piedra fue su primera novela famosa y con ella consiguió el V Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza en 2009. También es la novela que ha dado origen a los Manuscritos de Salamanca en los que Fernando de Rojas aparece como pesquisidor y la Salamanca del siglo XVI como escenario de crímenes e intrigas. Otras obras suyas: En tierra de lobos, La corte de los engaños, La sombra de otro. 

Mi opinión.-
Me gustan las novelas de intriga policíaca, las novelas negras, las novelas enigma incluso las hard-boiled. Si además tratan de recrean una época tan tan lejana como el siglo XVI y tienen también su poquito de intriga política mucho mejor. Tres novelas en una: policíaca, histórica y política. Este sería el resumen de El manuscrito de piedra.

Resulta una novela muy entretenida, bien trabada, con personajes muy sólidos y con un ritmo muy adecuado; se nota que el autor ha hecho una buena investigación para recrear escenarios y escenas. Estos son los pros. Entre los contras podría decir que, a veces, algunos personajes son los encargados de facilitar el contexto histórico y esto se traduce en parrafadas que lastran la novela. Aunque sucede pocas veces es algo que debería tener en cuenta el lector. Además, y aunque no pretendo que una novela ambientada en el siglo XVI, la acción comienza en 1497, se escriba con el castellano utilizado entonces, sí que me hubiese gustado que el autor tratase recrearlo de alguna manera. Ha utilizado vocabulario de la época, referido a los cargos o a la indumentaria de los estudiantes, pero creo que podría haberse esforzado un poco más.

Fernando de Rojas, sí el autor de La Celestina, estudia en Salamanca y es el encargado de investigar el asesinato de Fray Tomás de Santo Domingo, catedrático de la universidad. Rojas pertenece a una familia de conversos que, alguna vez, ya ha sido denunciada a la Inquisición así que no puede negarse a ello. Y es que uno de los puntos centrales de la novela es la batalla por el conocimiento y el saber. No sólo el esfuerzo individual por alcanzarlo reservado para unos pocos privilegiados, sino también las guerras establecidas entre distintas tendencias de saber para alcanzar la hegemonía y el control del pensamiento de los demás. La ortodoxia, que llevada al extremo supone la esclavitud del ser humano obligado a no pensar por sí mismo, y, por otra parte, la heterodoxia que puede dar lugar a la disolución del saber en tan diversas opiniones y sensaciones (hoy también diríamos identidades) que no pueda llegarse a un consenso necesario, porque el conocimiento es poder.

Los crímenes siempre son incómodos pero, además, éste se ha producido unos días antes de que visite Salamanca el príncipe Juan, hijo y heredero de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos y que según se desarrolla la novela vemos que España no se perdió un gran rey con su muerte. Sin embargo, si estas dos muertes se relacionan es posible que estemos ante una conspiración política. Entonces entran en escena los conversos, los perseguidos, los judaizantes y los descontentos con una monarquía que empiezan a considerar como abusiva simplemente porque les hace pagar impuestos. Aquí se produce el despliegue de la novela política.

Sin embargo, tampoco será ese el motivo de las muertes. Al final, el motivo es mucho más prosaico. No se trata de la pugna entre dominicos y humanistas por controlar el conocimiento y por controlar la universidad y por tanto, la educación de los jóvenes; ni tampoco ha sido un magnicidio para salvar al país de un gobernante malo; ni una conspiración judeo-masónica o diabólica. Todo es mucho más prosaico, más visceral y más corriente y tiene como origen el resentimiento.

A pesar de este giro un poco decepcionante y apresurado que da la novela al final, la recomiendo y voy a seguir leyendo la serie hasta completar las aventuras de Fernando de Rojas. Además, esta serie sobre los Manuscritos ha tenido tanto éxito que el Ayuntamiento de Salamanca editó en 2018 un folleto explicativo sobre los principales escenarios de estas novelas y que voy a intentar conseguir.

Los Manuscritos de Salamanca:

  • El manuscrito de piedra (2008)
  • El manuscrito de nieve (2010)
  • El manuscrito de fuego (2018)
  • El manuscrito de aire (2019)
  • El manuscrito de barro (2021)
  • El manuscrito de niebla (2022)


Luis García Jambrina
El manuscrito de piedra
Ediciones B

miércoles, 24 de agosto de 2022

Novela: Entre dos aguas de Rosa Ribas (2007)

La autora.-
Rosa Ribas nació en el Prat de Llobregat en 1963. Estudió Filosofía Hispánica y se trasladó a Alemania donde sigue viviendo, trabajando como profesora de español. Es muy conocida por sus series de novela negra. Una de ellas escrita en colaboración con Sabine Hofmann y protagonizada por Ana Martí. Son tres novelas que constituyen la Trilogía de la España de los Años 50. Pero también cultiva otros géneros representados por Pensión Leonardo o Miss Fifty. Su última novela es La luna en las minas. 

Mi opinión.-
Conocí a esta autora por su novela Pensión Leonardo. Me pareció excepcional, emotiva, rica y muy anclada en la realidad. Después leí Miss Fifty y es todo lo contrario. Una novela alocada, rápida, sarcástica y muy muy divertida. Creo que tratamos con una autora muy versátil y que, además, dedica mucho tiempo a documentarse para escribir sus novelas y que resulten tan diferentes entre sí. A esta autora, conviene seguirle la pista.

No es la primera vez que Rosa Ribas se embarca en novela policíaca. Tengo muchas ganas de poder dedicarle tiempo a sus otras series. Detectives Hernández, una peculiar agencia de detectives familiar y la Trilogía de los años oscuros, escrita en colaboración con Sabine Hofmann. Protagonizada por Ana Martí, una periodista de La Vanguardia y ambientada en la España de los años 1950, como Pensión Leonardo.

Yo he comenzado por su Trilogía de Cornelia Weber-Tejedor que Ribas empezó a escribir en 2007. Weber-Tejedor sí que es policía. Está destinada como comisaria en Frankfurt y como sus apellidos indican está Entre dos aguas. Es medio alemana y medio española y esto quiere decir que para los alemanes es demasiado española y para los españoles demasiado alemana. Y ella no sabe muy bien dónde está. Al tratarse de la primera novela de esta serie sirve de presentación para el personaje y el caso a investigar (uno de ellos) tiene mucho que ver con la familia de Weber-Tejedor y con la emigración española de los años 1950.

Sus propias circunstancias personales y sociales se entremezclan con los casos que tiene que resolver dando como resultado un análisis social. De esta manera, conocemos las raíces de Cornelia y conocemos también sus inseguridades. Algunas derivadas de su propio carácter y de una relación sentimental que parece estar haciendo aguas y otras surgidas directamente de su condición de alemana de primera generación. La autora aprovecha para analizar en paralelo la emigración de los años 1950 y la actual. Su madre fue una de esas emigrantes y el capítulo 11 de la novela, titulado Celsa Tejedor es prolijo en detalles sobre sus expectativas y sentimientos a la hora de emigrar. Ahora los protagonistas de la inmigración quizá sean distintos y las maneras de incardinarse en esa sociedad, a veces, poco receptiva también serán diferentes. Sin embargo, parece que sí se repiten el objetivo principal de la migración, tener oportunidades de mejora social, y también los problemas y abusos que pueden sufrir, especialmente, las mujeres migrantes.

Una novela que presenta al personaje principal con todas sus circunstancias y que nos deja con ganas de más. Recomendable.

Trilogía de Cornelia Weber-Tejedor: 
  • Entre dos aguas
  • Con anuncio 
  • En caída libre


Entre dos aguas
Rosa Ribas
DEBOLS!LLO

jueves, 18 de agosto de 2022

Novela: Vastas emociones y pensamientos imperfectos de Rubem Fonseca (1988)

El autor.-
Rubem Fonseca escritor y guionista de cine brasileño, estudió Derecho y se especializó en derecho penal, pero antes de todo eso había trabajado como policía en Río de Janeiro hasta llegar a ser comisario. Con toda esa experiencia decidió dedicarse enteramente a la literatura a partir de 1965. Murió en 2020. En 2003 recibió el Premio Camoes. Otras obras suyas: El gran arte, Agosto, El seminarista. 

Mi opinión.-
Hoy Fomseca es un escritor de culto, admirado por Vargas Llosa o Thomas  Pynchon y quizá por eso a mí me ha resultado difícil de leer. Frecuentemente los escritores olvidan (o no les importa) para quienes escriben y parecen dedicarse a sí mismos (y a sus colegas) sus obras. No me parece mal pero, a veces, esa actitud puede rayar en la tomadura de pelo.

Esta novela me ha resultado confusa. Desde un punto de vista narrativo la acción se va complicando cada vez más y, además, más rápidamente. Resulta a ratos trepidante pero también plomiza. Existen varios hilos narrativos: la trama policíaca con sus robos, sus muertos y sus piedras preciosas; una crítica ensayo sobre la historia política de la URSS; la historia del diamante Florentino que llega hasta nuestros días; y con ellas, su protagonista. Un hombre obsesionado con la obra de Isaac Bábel, que sueña constantemente y acarrea la muerte de su mujer. Un hombre que padece un falso síndrome que le produce vértigos (con una metáfora de su vida); hermano de un telepredicador y conectado involuntariamente con algunos mafiosos.

Todos estos hilos tienen su sitio y explicación en la novela pero, al mismo tiempo, rompen (supongo que deliberadamente) el ritmo y que va saltando de novela negra y de gánsteres a casi novela histórica; y de novela picaresca y esperpéntica al realismo mágico y a la crónica de actualidad; pero también parece una novela de despertar, de crecimiento en la que luego el protagonista no crece porque, en realidad, la novela se desarrolla en círculos y su punto final se aproxima mucho a su punto de origen. Él está solo y acaba solo; sin dinero, sin película y sin manuscrito.

Si consideramos que está pensada principalmente como novela negra veremos cómo la parte esencial de su trama es el análisis de una sociedad (o de dos) y de sus tipos más marginales. La novela está ambientada en los años 1980 y es entonces cuando empiezan a surgir nuevas tendencias. Así en la sociedad brasileña además del carnaval o como su parte más novedosa surge el personaje del telepredicador que empieza a estar conectado con políticos de altura; en la sociedad alemana o más correctamente, en cualquier sociedad filosoviética se subraya la falta de libertades, el muro que separaba de Occidente y la represión a los intelectuales.

Al final, el título tan complicado me recuerda que todo puede pasar y que todo seguirá igual. Tal y como sucede en el mundo de los sueños. Es una novela inmensa, que forma parte de una literatura muy culta pero que, al mismo tiempo se nutre también de la cultura popular y el contexto sociopolítico. Es prolija en citas cinematográficas y literarias y por ello, en ocasiones, abruma. Pero hay que reconocer el mérito del autor al haber sabido aunar tantas tendencias y tan diferentes entre sí. Aun así no sé si recomendarla para todos los lectores por esa misma razón.


Vastas emociones y pensamientos imperfectos
Rubem Fonseca
Traducción de Mario Merlino
Editorial Thassàlia