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miércoles, 23 de noviembre de 2022

Cine: La piel del tambor de Sergio Dow (2022)

Leí La piel del tambor hace muchos muchos años, se publicó en 1995 e incluso tengo la edición de tapas duras, porque me gusta mucho como escribe Pérez-Reverte. Me he leído casi todas sus novelas y por supuesto todo Alatriste y pienso volver a releerlo. Si alguien no quiere empezar esta saga por el principio, le recomiendo que comience por Corsarios de Levante. 

Pero volviendo a La piel del tambor me resulta difícil comparar la novela con la película porque no recuerdo muchos detalles. Es extraño pero ni siquiera recordaba el personaje de Macarena Bruner (en la película interpretado correctamente por Amaia Salamanca), licenciada en Bellas Artes y restauradora. Poca importancia le di a este personaje. Quizá sea porque responde al estereotipo que Pérez-Reverte utiliza en alguna otra de sus novelas. Es esa mujer elegante, alta, de piernas larguísimas enfundada en vaqueros carísimos, cuyo destino es atraer/distraer a los hombres de su camino. Es la mujer fatal a su pesar porque, en realidad, ella no hace nada para serlo.

En la película, como no podía ser de otra manera para justificar una historieta de amor, Macarena es el destino ineludible de Lorenzo Quart. Con ella se enfrentará al peligro y a la duda, a la tentación y a su elección final. No es que Macarena sea la causante de su crisis de fe pero, sí que es cierto que ayuda un poquito en la crisis que Quart ya llevaba alimentando un tiempo. En la novela se daba más importancia a esta crisis, sin embargo, la principal interlocutora y antagonista de Quart en este asunto era Gris Marsala, el personaje que yo más recordaba y que en la película (interpretado magníficamente por Alicia Borrachero) no tiene la misma relevancia.

Pero vamos con Lorenzo Quart, Richard Armitage. Es un personaje fuerte, inteligente y misterioso. Atractivo en un nivel superior a El pájaro espino. El director nos hace el favor de mostrarnos, sin camiseta, su cuerpo musculado haciendo abdominales. Es un templario para las luchas de los siglos XX y XXI; luchas que se parecen mucho a las de períodos anteriores. Mitad soldado y mitad sacerdote. Consagrado en cuerpo y alma, a pesar de las tentaciones, a esa duplicidad en la que convergen su sentido del deber y de la lealtad, su fe, su prudencia y su integridad.

La acción se sitúa en Sevilla. Una iglesia barroca y que, prácticamente, está en ruinas, Nuestra Señora de las Lágrimas está amenazada de derribo por parte de la especulación inmobiliaria y se defiende matando a todo aquél que intenta herirla. El planteamiento es en principio así de misterioso aunque después su resolución será más prosaica, más común pero no por ello menos interesante y sorprendente.

Por el camino de la novela a la adaptación cinematográfica se han perdido otros personajes. Entre ellos había un trio de personajes castizo y esperpéntico formado por don Ibrahim, el Potro de Mantelete y la Niña Puñales. Aunque hubiese sido interesante ver como tomaba cuerpo esta Niña que canta coplas a lo largo de la novela y ayuda, junto con sus compañeros, a Lorenzo Quart, me parece lógico que haya desaparecido puesto que, en esta ocasión, Sevilla no tiene nada que ver con los tópicos andaluces sino que queda retratada como la metrópoli que fue y la gran ciudad que actualmente es.

Para compensar ha habido otro personaje que ha salido ganando, monseñor Spada interpretado por Paul Guilfoyle, un actor conocidísimo por su papel del detective Jim Brass en CSI Las Vegas. Monseñor Spada es el director del Instituto para las Obras Exteriores, una institución vaticana que puede competir con la CIA, el Mossad, el MI6 y cualquier otra “casa” dedicada al espionaje y la autoprotección estatal en este mundo de locura.

Es cierto que la película cae en tópicos y por el camino pierde gran parte de la reflexión sobre la fe y el deber moral, que hacía tan interesante la novela. Sin embargo resulta entretenida y para un público tan amplio quizá sea conveniente mantener ese tono. Hace unos años se realizó una serie de TV, titulada Quart, basada en estos personajes y que, en cada capítulo, incorporaba alguna de las leyendas cristiano-esotéricas más conocidas, además de imbricarlas con una trama de conspiración para lograr el poder. No tuvo mucho éxito y el final quedó bastante abierto esperando quizá una segunda temporada que nunca llego. Es una lástima que las novelas de Pérez Reverte adaptadas al cine no hayan tenido una mejor resolución, incluido el capitán Alatriste, pero esperemos contar con muchas más de sus novelas y que pronto publique un nuevo Alatriste.


Dirección: Sergio Dow
Guion: Adrian Bol, Beth Bollinger, Judith Gwill Yturriago, etc.
Música: Roque Baños
Fotografía: Aitor Mantxola
Intérpretes: Richard Armitage, Amaia Salamanca, Paul Guilfoyle, Alicia Borrachero.

miércoles, 5 de enero de 2022

Novela: La carne de Rosa Montero (2017)

La autora.-
Rosa Montero es periodista y escritora y, en su juventud, trabajó como actriz en algunos grupos de teatro independiente. Publica regularmente colecciones de sus artículos aparecidos en prensa, libros de cuentos y novelas. También ha recibido reconocimientos en el ámbito académico y docente y algunas de sus obras han sido adaptadas a teatro y cine. Ha sido Premio Nacional de las Letras Españolas en 2017. Otras obras suyas: la trilogía de Bruna Husky Lágrimas en la lluvia, El peso del corazón, Los tiempos del odio. Crónica del desamor, Historia del Rey Transparente, El corazón del tártaro

Mi opinión.-
Me gusta mucho la escritura de Rosa Montero porque se esfuerza en crear personajes muy reales, muy creíbles y muy humanos. Y, además, porque es posible que, voluntariamente o no, todos tengan algún matiz autobiográfico. Emilio de Miguel Martínez en su libro La primera narrativa de Rosa Montero, dice que la autora tiene “tendencia a primar la pintura de tipos humanos” (pg. 50) y es por ello que los describe con lentitud y detalle, con exhaustividad aun en sus quehaceres más cotidianos.

En sus novelas encontramos también temas recurrentes. Uno de ellos es el amor o el desamor, en realidad, podríamos decir que es la indagación sobre los efectos que esta dupla tiene en nosotros, pobres seres humanos desvalidos, puercoespines ateridos que sólo brevemente, antes de clavarse las púas, pueden confortarse. Además, en esta novela la autora se propone estudiar el temor de Soledad Alegre, así se llama la protagonista, a la soledad, a la decadencia y la enfermedad, a la vejez y la muerte a las que deberá enfrentarse una mujer de 60 años. Esta mujer está viviendo, al mismo tiempo, dos crisis que responden a la dinámica de una sociedad que arrincona a quienes cumplen determinada edad. Acaba de ser abandonada por su amante más joven, que prefiere a una mujer todavía fértil y, en segundo lugar, en su trabajo alguien está intentando “moverle la silla” y pretende, de manera más o menos evidente, ocupar su lugar. Aprovecha Rosa Montero esta circunstancia para hacer una crítica mordaz de ciertos sectores de la cultura española de los últimos años y también de su vacuidad. Una novela muy ambiciosa.

Dada la trayectoria vital de Soledad Alegre se podría decir que sus padres no estuvieron acertados al elegir su nombre aunque, por otra parte, también revela el carácter contradictorio de Soledad. Es una mujer fuerte y un poco arisca, pero capaz de empatizar con una vecina con problemas y con Adam, un joven gigoló. Soledad parece que va a hundirse pero es capaz de sortear el abandono y también las zancadillas que, incluso, ella misma se pone. Es la niña abandonada por su padre; es la joven insegura, deseosa y tóxica en su primer amor; es la adulta competente en su profesión pero acomplejada por sus orígenes; es la adulta que se enfrenta al inicio de su vejez con la vitalidad de una adolescente y con el dolor de sentirse invisible para los hombres. Y también es la gemela de Dolores Alegre, porque esta novela es también un juego de desdoblamiento para los dos protagonistas. Tanto Adam como Soledad tuvieron un hermano gemelo perdido. De Dolores sabemos que su gemela llevó una vida peor.

Adam es un joven y guapísimo prostituto ruso que, además, trabaja en lo que sale porque no tiene muchas clientas. Bastante ingenuo y también fantasioso, que vive haciendo castillos en el aire y trata de reconstruir en repetidas versiones el cuento de la lechera. Es una buena persona sin suerte por más que se esfuerce. Una mala suerte que comenzó en el orfanato, cuando alguien eligió adoptar a su gemelo. ¿Por qué a él no? Esa es la pregunta que le ha atormentado toda su vida y ese deseo casi enfermizo de ser aceptado y amado es lo que provoca que Adam se enamore de todas las mujeres que conoce. El efecto querubino (pg. 92) lo llama Soledad.

Si tenemos en cuenta las trayectorias vitales de ambos protagonistas también podría considerar esta novela como novela de crecimiento puesto que ni Soledad ni Adam terminarán igual que empezaron. Y es que aunque los seres humanos tengan 60 años pueden seguir aprendiendo de la vida y conociéndose a sí mismos. La novela también mantiene una trama de intriga muy interesante que la autora ha pedido a sus lectores que no desvelen y, al mismo tiempo, ofrece pinceladas de una serie de escritores malditos con los que Soledad pretende comisariar una exposición en la Biblioteca Nacional.

Así que novela de crecimiento, intriga donde los dobles juegan un papel importante, crítica respecto a un sector cultural muy madrileño y que da a conocer anécdotas de autores muy conocidos. Todo ello tratado con muchísima humanidad y con un fino sentido del humor, de manera que la autora se incluye en la novela y entrevista a Dolores con motivo de su exposición, enfrentándola a un alter ego que la mira casi por encima del hombre. Junto con Marta Sanz, Rosa Montero es mi autora favorita. Quiero empezar a leer todas sus novelas cronológicamente. Sólo me gustaría pedirle una novela más de Bruna Husky.


La carne
Rosa Montero 
DeBols!llo

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Novela: Tus magníficos ojos vengativos cuando todo ha pasado de Juan Ramón Biedma (2015)


El autor.-
Juan Ramón Biedma es guionista y escritor de novela negra y novela fantástica, principalmente. Ha trabajado también en la radio y ha sido crítico de cine. Fue Premio Hammet en 2008 y Premio Valencia de Novela Negra en 2011 por Tus magníficos ojos … reeditada en formato bolsillo con el título Londres 1891. Otras obras suyas: El humo en la botella, La lluvia en la mazmorra, Antirresurección. 

Mi opinión.-
Está novela podría ser descrita de muchas maneras (no sé si eso es bueno o malo). Es policíaca con tintes de novela gótica y fantástica también con toques macabros. También podría ser considerada una guía del Londres de 1891. Aunque sería una guía para no visitar los lugares que menciona. Todos ellos muy relacionados con los bajos fondos: tascas donde los hombres se pelean hasta la muerte por el honor de sus amos, bandas de leprosos que aterrorizan con su sola presencia, prostitución sórdida (más sórdida de lo habitual, quiero decir).

Hasta hay un zoológico humano inspirado en el Jardín de aclimatación de París que funcionó desde 1870 a 1930 y que exhibía a individuos de los pueblos colonizados. Una actividad degradante, racista, suprematista; una horrenda tradición que se remonta hasta la antigua Roma. No sólo eran exhibidos como esclavos, sino también sometidos a experimentos científicos o directamente vendidos para ejercer la prostitución. Cualquiera que no fuese hombre blanco, adulto y con dinero era objeto de abuso en ese Londres cubierto siempre por una niebla asesina.

Al principio pensé que esta novela era un pastiche dedicado a las andanzas de Sherlock Holmes y el doctor Watson. Pero no ha sido así. En realidad, yo creo que se trata de un pastiche que retrata el final de siglo londinense y que la sordidez de los bajos fondos (pero muy bajos, muy bajos) es la verdadera protagonista. La trama policial o de misterio sólo es una excusa para retratar la miseria moral de estos personajes.

He preferido no investigar sobre las cárceles para niños a finales del siglo XIX y sus condiciones de vida. Ni tampoco verificar si de verdad existieron verdugas para ajusticiarles. Sólo pensarlo da escalofríos.

Así, en el pastiche se entrecruzan los ladrones de tumbas, el espiritismo y la resurrección de los delincuentes, la fotografía como vehículo para retratar el pensamiento y convocar a los muertos, el poder patriarcal, el socialismo utópico, la fundación de los falansterios y el ya mencionado zoo humano, junto con toda una variedad de delincuencia común organizada bajo la férula de Moriarty. Un poco excesivo.

Y es que la novela resulta abrumadora en el número de personajes. Cada uno de ellos tiene su correspondiente tara moral y sigue su propia narración de los hechos aunque algunos de ellos van convergiendo en la trama policial; una trama policial que, a medida de que se desarrolla la novela va perdiendo interés y es sobrepasada por la descripción de los ambientes y personajes más abyectos.

A mí me ha resultado un poco fatigosa por lo lenta que es, a veces, y por lo excesivamente larga. Además, relacionar unos secuestros de niñas con la fundación de un falansterio en Suiza chirría un poco, ¿no? No digo más por no espoilear.


Tus magníficos ojos vengativos cuando todo ha pasado
Juan Ramón Biedma


Ed. Lengua de trapo


martes, 28 de julio de 2020

Novela: Se busca persona feliz que quiera morir (2019) de Mariano Gistaín


El autor.-
Mariano Gistaín es periodista y escritor de ficción. Nació en Barbastro pero vive actualmente en Zaragoza. Otras obras suyas: El entierro de Líster, La mala conciencia. 

Mi opinión.-
Cuando las distintas dimensiones de la ciencia nos ofrecen cierto tipo de descubrimientos, de aquéllos en los que no queda muy claro si resultarán ser un avance o no, recurrimos a la literatura para espantar miedos. Así lo hicieron algunos autores y autoras de renombre como Mary Shelley que, visto el poder de la electricidad recién descubierta, se inspiró en ella para dar vida/resucitar a su monstruo, que no se llamaba Frankenstein, y que se ha encargado de aterrorizar a mucha gente durante los últimos dos siglos, entre otras cosas porque esa misma gente no se ha molestado en leer el libro.

Todo empieza en la calle Bolonia
Algo parecido ha hecho Gistaín con la posibilidad de criogenización de todo el cuerpo, de sólo la cabeza o sólo el cerebro, o sólo los recuerdos, o una simple digitalización y posterior ocupación del cuerpo de un comatoso. En fin que hay distintas versiones para todos los bolsillos. Y todo ello con mucho humor y mucha retranca.

Criogenización de cuerpo entero

Además ha situado la acción en Zaragoza y eso siempre está bien y también ha introducido frases y expresiones propias y eso hace mucha gracia. ¿Qué quieres, pollico? A mí me hace mucha gracia.

Los inversores mexicanos se parecen a él.
El protagonista está harto de su vida y responde a un anuncio por casualidad. Un anuncio que ha sido diseñado para él por el célebre método de “crear ficciones para producir realidades” (me pregunto si los historiadores catalanazis conocen este método). Así se embarca en una aventura que no saldrá mal del todo. Además su madre está casi en estado vegetativo como consecuencia del Alzheimer y participando en ese experimento conseguirá unas pastillas que le darán una nueva y juvenil vida, una nueva vida de narcomadre. Además el prota ligará, ligará mucho y con mujeres muy majas y muy inteligentes.

En la calle Zurita tiene su despacho el detective cultural,
junto a su otro negocio de limpiezas
De esta trama surge otra trama subordinada que deriva en una novela de investigación policíaca con la participación del detective cultural Luciano Gracia. Se trata de localizar un cuento escrito en los años 1970 y que tiene la capacidad de transportar a quien lo lee a un bar donde se puede encontrar con los escritores inmortales. Lógicamente son inmortales aquellos escritores a los que se sigue leyendo. Entre ellos está, Mary Shelley. ¡Qué imagen tan bonita ésta de un bar donde pueden encontrarse los escritores porque hay alguien que todavía los lee y los sigue recordando! Sólo por esa imagen ya vale la pena leer la novela. Muy recomendable.


Se busca persona feliz que quiera morir
Mariano Gistaín

Ed. Limbo errante

jueves, 26 de diciembre de 2019

Novela: Los fantasmas de Bécquer de Mariano F. Urresti (2018)

El autor.-
Mariano F. Urresti es escritor y licenciado en historia. Autor de varios libros en los que novela conocidos misterios. Ha obtenido el Premio Finis Terrae de ensayo histórico con La España expulsada. Otras obras suyas son: Los templarios y la palabra perdida, Las claves perdidas del Camino de Santiago, Agatha escribía con sangre, Felipe II y el secreto de El Escorial y Las violetas del Círculo Sherlock

Mi opinión.-
¿Cómo se pueden relacionar las Rimas de Bécquer con una historia de supervivencia durante el desembarco en Normandía que termina siendo una historia de amor lleno de remordimientos en el Mont Saint Michel? Pues para el autor resulta relativamente fácil: con una trama que abarca diferentes ciudades y diferentes épocas. Ciudades españolas y francesas y, dentro de ellas, esos lugares que conocemos porque tienen una reputación especial. Todas ellas están entrelazadas por el deseo de conocer apasionadamente qué ocurrió. Por eso, cuando la trama parece desbocarse un poco, debemos tener en cuenta que el espíritu de Bécquer y lo inesperado sobrevuelan toda la novela.


Desde el Mont Saint Michel hasta Sevilla, pasando por Toledo, los distintos personajes se encuentran y desencuentran en su afán por conocer qué fue de las Rimas originales, perdidas durante la Revolución de 1868. En esa peripecia se ven abocados a conocerse a sí mismos y también a destapar secretos crímenes de otra época. Para hacer honor a Bécquer, aunque su voz se escuche sólo en las Rimas, toda la trama tendrá una cierta apariencia espectral y, bajo la aparente codicia por recuperar los originales que hoy valdrían una fortuna, flotará asimismo un aroma a “saldar cuentas pendientes”. Puro Bécquer.


La novela es coral aunque haya personajes que mantienen un protagonismo mayor. Por supuesto, que estos personajes serán los heridos de amor y desamor que, en el curso de la trama, se verán capaces de reordenar su vida. Un oficial nazi y una anciana francesa; un periodista español descreído, reconvertido en escritor de best-sellers, rebosante de vanidad pero con muy poca seguridad en sí mismo y mucha menos en su trabajo; una pareja al borde del divorcio y un bibliotecario casi ahogado por un mundo de mediocridad que encontrará un nuevo punto de partida; un profesor de universidad codicioso y manipulador. Parece un cóctel muy difícil de amalgamar.

el poeta romántico o el burgués acomodado, ¿por qué no los dos?

De alguna manera, la vida de cada uno de ellos se verá influida por la búsqueda de las verdaderas Rimas. Una búsqueda que tiene como objetivo primordial desvelar cuál era la verdadera identidad de Bécquer. Si fue el poeta romántico por antonomasia que todos conocemos a través de los manuales de literatura y que todos los eruditos mantienen o si fue el poeta que pretendía desvelar conexiones con mundos esotéricos o con otras realidades más etéreas, más inaprensibles. O quizá se trataba de desvelar que simplemente fue un burgués con talento, a sueldo del poder establecido antes de la proclamación de la I República. Pero, ¡qué más da una identidad u otra cuando lo que importa es una obra poética genial! Probablemente mantuvo esas distintas identidades durante toda su vida aunque fuesen contradictorias. La contradicción es la definición más fiel de un ser humano.

Batalla de Normandía, ¿alguien podía pensar allí en la poesía de Bécquer?
Con esta novela me ha pasado lo mismo que con Las violetas del Círculo Sherlock, que la he leído en un fin de semana. Y cuánto me gusta eso. Me encanta que una trama me atrape desde el principio y que no la pueda soltar. Y también me gusta porque, como se puede ver por lo que he escrito en el primer párrafo, al finalizar la novela, la trama te sigue acribillando a preguntas. Aunque también tengo que decir que he localizado un error “horripilante”, lo digo con humor. En la página 106, el autor localiza el Monasterio de Veruela en la provincia de Soria; cuando, en realidad, es término municipal de Vera de Moncayo en Zaragoza. Me he puesto en contacto con él e intentará arreglarlo. Se lo perdonamos, ¿no? Pero que no vuelva a suceder. Por lo demás, una novela muy recomendable.




Los fantasmas de Bécquer
Mariano F. Urresti

Ed. Almuzara

lunes, 5 de agosto de 2019

Novela: Los papeles de Aspern de Henry James (1887)


El autor.-
Está considerado como uno de los grandes escritores universales, situado entre el realismo y el modernismo literario de principios del siglo XX. Nació en Estado Unidos pero adquirió la nacionalidad británica. No sé si le gustaba más el Viejo Mundo que el nuevo. Otras obras suyas: La vuelta de tuerca, Retrato de una dama, La heredera, Las bostonianas; muchas de ellas adaptadas al cine. Se le considera un maestro en lo que los anglosajones llaman novella, relato largo o novela corta. 

Mi opinión.-
Los papeles de Aspern es una de sus más famosas novella y fue publicada en 1887. Tiene como telón de fondo la extremadamente decadente Venecia y uno de sus palacios habitado por dos damas estadounidenses contagiadas también de la decadencia.


Este parece ser un planteamiento recurrente dentro de la obra de James. El contraste entre dos mundos. No en vano, en su tumba se le califica de hombre de dos países, intérprete de su generación en ambos lados del océano. Por una parte, el nuevo mundo representado por algún personaje ingenuo que se ve desbordado por la tradición del viejo mundo. En esta novela, sin embargo, yo no lo veo así.

Tumba de Henry James
Un editor estadounidense, que no es nada ingenuo y que vive obsesionado por un poeta que vivió cien años atrás, se traslada hasta Venecia siguiendo la pista de unos papeles, cartas que Aspern, el poeta, escribió a una de sus amantes. El poeta y la existencia de estas misteriosas cartas están basados en la vida y la relación que mantuvieron P.B. Shelley y Claire Clermont, hermanastra de su esposa y durante bastantes años su propia amante.

Percy B. Shelley, marido de Mary Shelley
El editor será el personaje central a través del cual conoceremos a los otros; fundamentalmente las dos mujeres. Este personaje es lo que se llama el centro de conciencia. Conocemos la trama, el aspecto, la psicología e, incluso, el entorno, a través de sus ojos y, también, de su arrogancia; pero quizá esa no sea la verdadera situación. Me ha resultado un personaje profundamente antipático, codicioso y un poco misógino. Sus descripciones de las dos mujeres son dignas de cualquier acosador.

El jardín es muy importante en la trama
Es curioso, pero al ser el centro de la conciencia y describir los personajes tal y como él los ve, no hace más que describirse a sí mismo. Describe a la antigua amante del poeta como una vieja decrépita y codiciosa y es, especialmente, desagradable con estas descripciones. Y, en cuanto a la más joven, una mujer de mediana edad casi la considera menos que nada, invisible a no ser porque es la llave que le puede conducir a la posesión de los papeles que tanto codicia. No tiene escrúpulos en mentir, en fingir ser otra persona o en cortejar a la más joven de las mujeres.


En un principio, me pareció intuir una cierta misoginia por parte del autor. Sin embargo, reflexionando un poco realmente quien sale peor parado y quien se revela como un personaje poco honesto sería el editor. No sé. En realidad, no se sabe mucho de la vida sentimental de Henry James y eso ha hecho sospechar de su orientación sexual. Esto no sería relevante si no hubiese demostrado un gran interés por los personajes femeninos y, especialmente, por su psicología, pero al mismo tiempo, en esta novella no los trata muy bien.


Henry James ha sido varias veces adaptado al cine. Incluso esta obra lo ha sido, aunque con adaptaciones bastante libres; la última se estrenará en 2018. Pero he descubierto una titulada The lost moment, de 1947, con Robert Cummings, Agnes Moorehead y Susan Hayward que me ha resultado muy interesante por el cambio que, respecto a la novela original, experimenta Tita, la mujer más joven y sobrina de la antigua amante de Aspern. En esta película, Tita sufre un desdoblamiento de personalidad. Es una mujer, rígida, solterona que está entrando en su madurez, vestida de negro y, en otros momentos, es una joven seductora, que parece haber asumido la personalidad de la amante del poeta y cree vivir en otra época. Esperaremos la próxima adaptación protagonizada por Vanessa Redgrave y Joely Richardson, que son garantía de buenas interpretaciones, y Jonathan Rhys Mayers, al que no conozco.




Los papeles de Aspern
Henry James

Trad. Catalina Martínez Muñoz

Ed. Alba minus

lunes, 1 de enero de 2018

Novela: Ojos Ciegos de Virginia Aguilera (2016)

La autora.-
Virginia Aguilera nació en Zaragoza en 1980. Ha participado en varios libros colectivos de relatos y ha recibido varios premios literarios. Por esta novela consiguió el XIX Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca. Otras obras suyas: Helena Kin, Mundo Salvaje, Hijas de Mary Shelley. 

Mi opinión.-
Me gustaría que esta novela iniciara una serie protagonizada por este inusual tándem. La joven Candela, impulsiva e inexperta, y el juez Rodríguez, reflexivo y maduro, podrían recorrer la interesante historia de España de mediados del siglo XIX y entenderíamos que la corrupción y la miseria moral actuales quizá tuvieron sus antecedentes allí. Basta mencionar un párrafo de la novela: “Hacia 1867, la obsesiva construcción de los “caminos de hierro”… se había convertido ya en un auténtico quebradero de cabeza. Los capitales extranjeros había huido…”. Si sustituimos caminos de hierro por aeropuertos, ya empieza a sonarnos la canción.

Candela, ya lo dice su nombre, será luz para los ojos casi ciegos del juez y también para los nuestros, que tenemos un poco olvidada nuestra historia sobre todo si no ha pasado en las grandes ciudades.


La novela se ambienta en un pueblo de Teruel, en 1868, antes del estallido de la Septembrina, la Gloriosa, que como todas las revoluciones terminó en fracaso. Si en los últimos años Teruel ha tenido que esforzarse para no ser invisible, en el siglo XIX podemos imaginarnos lo que sucedía por allí. Los caciques, herederos del feudalismo más rancio, apoyados por la iglesia católica y la ley, no sólo disfrutaban de sus privilegios sino que disfrazaban su codicia y su abyección más absolutas, corrompiendo incluso las nuevas ideas pensadas para liberar a la humanidad.

Un escritorio así utilizaría Candela
En un falansterio llamado Alegría, antes llamado Villacadima, cerca de Monreal, ha desaparecido una mujer. Precisamente la encargada del almacén. El juez y su ayudante tendrán que averiguar qué ha pasado y para ello deberán trasladarse a vivir allí. Se encontrarán con una combinación de brutalidad y silencio que encubre los abusos tradicionales contra los trabajadores y especialmente contra las mujeres trabajadoras. Además de ser testigos de cómo una ideología brutal se implanta en los más pequeños.

Monreal del Campo
Los falansterios eran comunidades rurales autogestionadas y autosuficientes, creadas por uno de los socialistas utópicos del siglo XIX, Carlos Fourier. Se suponía que diseñando una nueva organización social, jerarquizada por funciones no por herencias ni por privilegios, los problemas se solucionarían. Sin embargo, estas comunidades fracasaron enseguida porque en la nueva organización social siempre se filtraban los vicios humanos tradicionales: envidia, codicia y mentira.

Así se proyectaba un falansterio
La novela está muy bien escrita, incluso recuperando palabras y expresiones un poco en desuso, campanudo. Además incluye una introducción a la turbulenta época, repúblicas, restauraciones y pronunciamientos militares. A la narración se añaden fragmentos de interrogatorios judiciales, notas y cartas personales de los protagonistas. Son precisamente estas cartas y notas las que nos permiten entender, antes que los propios personajes, que comienza su historia de amor. Además de la intriga y el costumbrismo, proporciona una reflexión sobre la condición humana. Muy recomendable. 





Ojos Ciegos 
Virginia Aguilera 

Ed. Reino de Cordelia






Una recomendación para la editorial, TERUEL EXISTE. Lo digo porque en la faja del libro, al menos en la edición que yo compré, sitúan la acción en una localidad perdida en el Pirineo cuando en realidad se desarrolla en un pueblo de Teruel.
Suspenso en geografía. 

¡TERUEL EXISTE!

viernes, 8 de diciembre de 2017

Cine: Asesinato en el Orient Express de Kenneth Branagh (2017)

Debe de ser difícil innovar a la hora de meterse en la producción de una nueva versión de un clásico del cine y de la literatura. No he seguido exhaustivamente la carrera de Kenneth Branagh como director pero me sorprende en sus últimas películas el tratamiento tan clásico que ha elegido. Después de ver Mucho ruido y pocas nueces o La huella (magnífica) o En lo más crudo del crudo invierno y ser consciente de su pasión por Shakespeare, nunca conseguiré entender su versión de La cenicienta

A veces pienso que estos directores deciden hacer un cine más comercial, puntualmente, para poder luego dedicarse a proyectos más arriesgados sin comprometer su dinero. No sé. En cualquier caso, esta vez Branagh también ha elegido otro clásico de la literatura inglesa y del cine. Agatha Christie.


Asesinato en el Orient Express es la décima novela protagonizada por el detective belga Hercule Poirot. La escribió en 1934 y se basó para ello en un caso real. El secuestro y muerte del hijo de Charles Lindbergh, cuando el crío tenía año y medio. Conmocionó a la opinión pública.


El referente mítico para esta película es la que rodó Sidney Lumet en 1974 con un porrón de estrellas de Hollywood, como esta vez. En la comparación entre ambas, yo creo que la versión de Branagh sale bastante bien parada. No puedo evitar decir que le sobra algo de metraje y que en 90 minutos podía haberse lucido igual, pero ya me parece que llego a la obsesión con la duración de las pelis.


La ambientación, la fotografía, las interpretaciones, todo es de primera calidad. El reparto es espectacular pero, al tratarse de una película coral, apenas pueden lucirse. Sin dudarlo, destaca Michelle Pfeiffer que, incluso, se parece físicamente a Lauren Bacall (que lo interpretó en la versión de 1974). Y echo de menos que Judi Dench no haya podido dar un recital interpretativo, otra vez será.


Ha habido algunos cambios y adaptaciones para actualizar la peli. Por ejemplo, un personaje es interpretado por un actor afroamericano y no recuerdo que en la versión anterior uno de los personajes compartiese simpatías con los nazis, pero en lo sustancial esta versión es muy fiel al libro. Quien más cambiado está, sin embargo, es el propio Poirot. Y no hablaré de su bigote. 


Durante la peli asistimos a su transformación, a su humanización. Empieza con una exhibición de lógica y arrogancia aplastantes pero, poco a poco, claudica ante la brutalidad del asesinato. Añora a Catherine a la que no conocemos. Probablemente un amor de juventud. Pero es al final, cuando resuelve el caso, cuando sus principios morales se apoderan de su lógica punitiva. Y sufre y deja la sentencia final para otros. No puede condenar a quienes han sufrido tanto, aunque hayan cometido un hecho tan terrible.


Recuerdo de la versión anterior un ambiente mucho más claustrofóbico; pero, en ésta, aunque se sigue rodando en los vagones del tren, inmovilizado por una avalancha de nieve, los planos cenitales evitan esa sensación. Película muy recomendable, además los exteriores en las primeras escenas se rodaron en Malta y yo adoro Malta. 



Hablando de otra cosa, no creo que la película sirva para restablecer el verdadero Orient Express. Se inauguró en 1883 y era el tren más lujoso de la época, para burgueses y aristócratas europeos. Hablar del Orient Express nos remite a viajes exóticos, a otra manera de viajar sin prisa que los aviones y los trenes de alta velocidad han finiquitado. Su ruta principal, la más literaria, conectaba París con Estambul, aunque hubo también otras, por toda Europa que, lamentablemente, dejaban fuera a España. A finales de 2009, ¡sí, siglo XXI!, el Orient Express realizó su último viaje. París-Viena.