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miércoles, 30 de noviembre de 2022

Autoficción: Léxico familiar de Natalia Ginzburg (1963)

La autora.-
Natalia Ginzburg nació en Palermo y pertenecía a una familia acomodada de padre judío y madre educada como católica, pero ambos librepensadores y contrarios al fascismo. Trabajó en la editorial Einaudi coincidiendo allí con Cesare Pavese y otros intelectuales. En 1983 fue elegida diputada del Parlamento italiano por el Partido Comunista. Otras obras suyas: Las pequeñas virtudes, Sagitario, A propósito de las mujeres.  

Mi opinión.-
Hace tiempo leí Las pequeñas virtudes y no me dejó un gran poso. Eran una serie de artículos publicados en diferentes medios a lo largo de su vida y con una gran variedad de temas pero en los que destacaba la gran pulcritud que Ginzburg ponía en el lenguaje.

Con Léxico familiar ocurre lo mismo. Se nota que la autora pulía las palabras hasta encontrarles el brillo que, según ella, debían tener. Sin embargo, a mí consigue comunicarme muy pocas cosas. Y es posible que la autora ponga tanto empeño en el lenguaje que pierda el interés por las emociones y los sentimientos. Y ese es el gran fallo de este libro y, creo, de esta autora, su falta de emoción a la hora de narrar. Entiendo que sea su decisión pero a mí, en algunos momentos, me ha parecido sumamente irritante (hablaré más adelante del padre cascarrabias).

La autora avisa que no va a escribir una autobiografía pero que sí va a hablar de su familia y en ese empeño abarca gran parte del siglo XX y de los acontecimientos cruciales que se produjeron en la Italia de la época. Sin embargo, la autora prefiere prescindir del contexto y pasar de puntillas por el ascenso del fascismo, la represión y el exilio de los intelectuales, la persecución y el confinamiento de los judíos, el encarcelamiento y la muerte de su marido por ser judío y muchas otras cosas.

Ni por un momento muestra ninguna emoción ante ningún acontecimiento. Gracias a la existencia de unas notas finales que, para comodidad de la lectora, deberían haber sido notas a pie página, conocemos a los amigos y algunos intelectuales de renombre que pasaban por su casa, desde su infancia hasta su primera viudedad. Pero sin darles ninguna importancia y sin ni siquiera cambiar el tono con el que ella recuerda y escribe. Es igual que fuese un personaje de su infancia, de su adolescencia o de su juventud; es igual que fuese una modista, una criada o un catedrático; es igual que fuese un fascista que un judío. Todo se mantiene en el mismo tono neutro, frío y aséptico que no entiendo por qué ha elegido la autora.

Apenas podemos detectar una cierta ternura cuando habla de sus padres reproduciendo las frases y coletillas que utilizaban constantemente. Pero casi quedan reducidos a caricaturas, especialmente el padre y su mal humor. Un hombre culto, científico y deportista que tal y como está descrito en este libro, como un cascarrabias, insultante y pedorro a mí me recordaba a don Pantuflo, el padre de los gemelos Zipi y Zape. Y la madre, pues una señora burguesa que vivía en su propio mundo y no percibía las comodidades de las que disfrutaba. Hay un detalle que me saca de quicio y que ya me pasó leyendo Oculto sendero de Elena Fortún. Y son esas mujeres venidas a menos por matrimonio y que se consideran pobres cuando en realidad tienen criadas, modistas, planchadoras y lavanderas y, por supuesto, no tienen que salir de su casa a trabajar y ganar un salario. Pues la madre de Ginzburg parece de ese tipo. Parece que había puesto en su matrimonio unas expectativas que no se cumplieron y, a partir de ahí, sólo le quedó la queja.

No me atrevo a no recomendar este libro porque es un clásico de la literatura italiana del siglo XX pero yo no creo que vuelva a leer un tercer libro de la autora. Lo siento.

Natalia Ginzburg
Léxico familiar
Mercedes Corral, traductora
Lumen

martes, 9 de noviembre de 2021

Ensayo biográfico: Libro de familia de Galder Reguera (2020)

El autor.-
Galder Reguera es gestor cultural y actualmente trabaja en la Fundación Athletic Club. En cuanto a sus intereses literarios ha escrito un ensayo sobre arte contemporáneo, La cara oculta de la luna, novela juvenil, La vida en fuera de juego y, junto a Carlos Marañón, un epistolario Quedará la ilusión. Una correspondencia durante el Mundial de Rusia. 

Mi opinión.-
¿Podríamos calificar este libro de autoficción? No lo sé. Es la reconstrucción de la vida familiar del autor incluso desde antes de su nacimiento y parece que ha querido ser lo más fiel posible a los recuerdos de los intervinientes. Parte de un hecho traumático, la muerte de su padre a quien no llegó a conocer e intenta reconstruir la vida de ese hombre, de su familia de origen y de su entorno más inmediato; de paso, se reencuentra con una imagen renovada de su madre, con unos lazos familiares fortalecidos con su padrastro y sus hermanos y con la certeza de que él siempre ha pertenecido a su familia materna. Y, ni siquiera, con este libro ha conseguido crear lazos con la familia paterna.

Una de las cosas que me ha sorprendido en este libro es que, a pesar de estar ambientado en el País Vasco a partir de los años 1970 (años difíciles en todo el país) no hay ni una mención a ETA. Nadie de su familia ni de sus amigos tuvo nunca ningún encontronazo con la organización. Había, pues, familias con una posición económica y social holgadas que vivieron fuera del ámbito de la extorsión. Quizá el autor no haya querido contarlo porque su libro trata de otra cosa, y sólo menciona un episodio surrealista y un poco ridículo que le sucedió a Javi, su segundo padre. Cuando toda la familia se trasladó a un nuevo pueblo fue a recibirlos un joven alto, con boina y un hacha (¿algún informador de ETA?) y que le dice: “Bueno, cuéntame. De dónde sois y a qué habéis venido” (pg. 247). Era el año 1978. A mí me resulta difícil de entender que haya sido la única relación que esta familia ha tenido con la organización. El detalle del hacha como complemento de moda, no tiene precio. Otro episodio especialmente chirriante es la entrevista de Javi con un militar que tiene que exonerarle de hacer la mili por ser padre soltero y que tampoco tiene desperdicio (pg. 257).

El autor se enfrenta a una nueva imagen de su madre, a la que parece que tiene que disculpar. Una madre adolescente y que ya es viuda y con dos hijos, que pocos años después trata de rehacer su vida (y la de sus hijos) con otro hombre que la maltrata y que, posteriormente termina casándose con Javi, que ejercerá de padre atento y cariñoso y del que, al final, también se divorciará. Este hombre será la figura paterna con la que el autor encuentra una infancia feliz. Y esto, años más tarde, le obligará a sentirse culpable por no haber querido recuperar la figura de su padre biológico antes.

Algo que no se puede evitar en los libros de autores vascos es la utilización de palabras y muletillas en vasco aunque la redacción se haga en castellano. A mí me parece insufrible. El tema de los idiomas en España es peliagudo y muy cansino; parece que, a veces, se utilizan para obstaculizar la comunicación en lugar de favorecerla. Mi impresión personal es que resultaría pedante y ridículo que alguien dijese “Hoy viene mi nanny” y también me parece pedante y ridículo que alguien diga “Hoy viene mi aitite”. A mí me supera.

Es una narración a ratos emocionante y a ratos también reiterativa que te hace desconectar de ella. Creo que si este libro lo hubiera escrito una mujer no habría tenido la misma repercusión. Sin embargo tratar de la paternidad, territorio poco explorado por los escritores, le ha facilitado la atención de público y crítica. No sé si recomendaría este libro. Es una historia muy personal, muy bien narrada pero le falta algo que no sé identificar bien. Quizá sea pasión o desconsuelo o confusión. No sé, pero a veces, parece demasiado fantasiosa. ¿Es posible que a una embarazada de ocho meses no se le note el embarazo?


Libro de familia
Galder Reguera
Seix Barral



miércoles, 12 de mayo de 2021

Narrativa: El uso de la foto de Annie Ernaux y Marc Marie (2015)

La autora.- La literatura de Annie Ernaux ha sido calificada como auto-socio-biografía. Partiendo de su propia vida y experiencias, la autora intenta explicar el mundo y sus contradicciones sin caer en la autoficción. Premio Renaudot en 1984 y Premio Formentor en 2019. Otras obras suyas: L’autre fille, L’occupation, La femme gelée, Une femme, Memoria de chica. 

Mi opinión.- En este libro Annie Ernaux prosigue en su experimentación sobre los límites de la literatura. Continúa poniéndose en el centro de una observación más sociológica que literaria, buceando en su vida cotidiana en un momento excepcional: justo cuando ha comenzado una relación amorosa y le ha sido diagnosticado un cáncer. Ya he comentado que una de las características de su estilo es la brutalidad con la que aborda los sentimientos y las situaciones: “tengo un cáncer” o “estoy embarazada y quiero abortar” más que demostraciones emocionales parecen ser puñetazos dirigidos a sí misma o a su interlocutor con la intención de que no pueda reaccionar. 

En este libro va todavía más allá de esa experimentación y el origen del relato está en unas fotografías de su vida íntima. Podrían considerarse bodegones. Pero además se añade a su propia narración la narración de su amante Marc Marie. Poca información he podido encontrar en la red sobre él; únicamente la relativa a este libro. Me ha parecido extraño.

Cada capítulo comienza con una imagen fotográfica. Después es Annie Ernaux la encargada de describirla lo más fidedignamente posible y de evocar la situación en la que se tomó la foto. Se completa el capítulo con la narración de Marc Marie sobre la misma foto. Es un ejercicio muy interesante, puesto que Ernaux y Marie pactaron no mostrarse los textos y dejarse cada uno una plena libertad de expresión y aun así coinciden en el relato básico. Las fotografías ejercen la misma función que en la documentación de un crimen, coinciden en esa estética fría y detallista, pero esta vez se trata de la documentación de una pasión, de una vida puesta en peligro por el cáncer.

Sin embargo, al no contar en las fotografías con la imagen de los amantes el lector se encuentra con una narración del vacío; de las ropas y los zapatos vaciados, descarnados, como el capullo desechado de una crisálida, surge una reflexión sobre la ausencia y el final. Una ausencia que pueda activarse porque cualquiera de los dos termine con la relación o porque cualquiera de los dos muera. Así se convierte el texto en una reflexión metafísica sobre la muerte, personificada en la muerte de las madres de los protagonistas, pero sin permitir que el tono fúnebre se imponga a la vida.

Quizá sea éste su libro más personal, menos implicado en el análisis sociológico o en la lectura política de una vida cotidiana, como ocurría en los libros que hasta ahora he leído de Ernaux, pero aun así tiene un enorme valor como testimonio individual y, especialmente, como hecho revelador de la fragilidad humana. Como toda la literatura de Annie Ernaux, muy recomendable en la edición, muy cuidada a pesar de ser de pequeño formato de Cabaret Voltaire.

 

El uso de la foto
Annie Ernaux
Trad.: Lydia Vázquez Jiménez
Cabaret Voltaire

miércoles, 17 de marzo de 2021

Narrativa: Memoria de chica de Annie Ernaux (2016)

La autora.- La literatura de Annie Ernaux ha sido calificada como auto-socio-biografía. Partiendo de su propia vida y experiencias, la autora intenta explicar el mundo y sus contradicciones sin caer en la autoficción. Premio Renaudot en 1984 y Premio Formentor en 2019. Otras obras suyas: L’autre fille, L’occupation, La femme gelée, Une femme

Mi opinión.- He dicho en el párrafo anterior que la autora no cae en la autoficción puesto que su característica fundamental, desde mi punto de vista, es que huye de cualquier artificio y de cualquier adorno. Con su literatura, según los críticos, nos enfrentamos a la literatura más real, más encarnada en lo real del siglo XXI.

En esta novela especialmente podríamos decir que Annie Ernaux utiliza los recursos de algunas escuelas de sociología consagradas. La relectura de sus diarios, redactados durante toda su vida, la recuperación de cartas escritas durante el momento estudiado e, incluso, la investigación de las fotografías de la época. No recurre únicamente a los “traicioneros” recuerdos sino que recrea las situaciones que quiere narrar acudiendo a las fuentes originarias. Todo un desafío de estilo literario.

En Memoria de chica resucita los años de su primera juventud: desde su primer trabajo como monitora hasta la elección de una carrera universitaria. Dos hitos en su evolución como persona independiente que trata de controlar su vida alejándose de sus padres. En ese momento examina con atención su origen social, para dar paso a una cierta vergüenza de clase social desfavorecida que incluye también a sus padres.

En esta novela Ernaux empieza a dejar atrás su condición de hija de la tendera, de niña sofocada por un ambiente provinciano y católico aunque bien atendida por sus padres. Y aprovechando su inteligencia y predisposición para los estudios puede acceder a una educación que, en principio, no le habría correspondido. Esto produce un quiebre en su personalidad. Por un lado, la vergüenza por su origen al compararse con otras compañeras de clase social superior y por otro lado, la vergüenza de sentir vergüenza por sus padres. Unos padres que se han desvivido por ella, por darle la mejor educación para que viviese mejor que ellos.

Es una situación difícil de digerir para una adolescente que se enfrenta en 1958 además con su educación católica y con sus primeras experiencias y decepciones sexuales y con las consecuencias que éstas tendrán: el ridículo y el escarnio por parte de sus compañeras, la maledicencia y el insulto por parte de los chicos, pero que ella acepta porque se considera una vanguardista de la libertad sexual, incluso antes de leer a Simone de Beauvoir cuando, en realidad, es una joven analfabeta sexual.

Annie Ernaux utiliza la literatura para dar voz a quienes no han sido escuchados nunca. Es decir, a la clase trabajadora que intenta y consigue que sus hijos lleguen a ser clase media, aunque éstos se sientan incómodos en esa zona fronteriza y dentro de la clase trabajadora a las mujeres, presionadas y utilizadas sexualmente y, al mismo tiempo, condenadas por ello. Es, en este sentido, una literatura subversiva y de clase en el sentido marxista de la expresión.

En el discurso de agradecimiento del Premio Formentor, Annie Ernaux menciona constantemente la expresión no estar en mi sitio que aplica a su adolescencia y primera juventud y especialmente a su estancia en el internado burgués en el que la convivencia con sus otras compañeras, de origen social superior, casi le había convencido de estar ilegitimada e incapacitada para emprender estudios universitarios superiores. Es allí cuando empieza su vocación de escritora y su rebeldía se proyecta en la elección de sus temas. Fijarse en la microhistoria de la vida cotidiana de una adolescente en conflicto y esforzarse en recrearla en toda su crudeza supone una búsqueda de la verdad y de lo real, desprovista de artimañas, excusas y coartadas que no puede identificarse con la autoficción que, desde mi punto de vista, trasciende la autoficción. Elegir para esta literatura un lenguaje y un estilo tan descarnados, neutros y tan desprovistos de emociones en realidad consigue el efecto contrario, revivir la realidad. Cualquier libro de Annie Ernaux es muy recomendable. Está ya entre mis autoras favoritas.


Memoria de chica
Annie Ernaux
Trad. Lydia Vázquez Jiménez
Cabaret Voltaire

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Novela: Reina de Elizabeth Duval (2020)


La autora.-
Elizabeth Duval estudia actualmente Filosofía y Letras Modernas en París. Se dio a conocer hace unos años como activista y performer e, incluso, salió en un célebre programa de citas, First Dates. Está presente habitualmente en las redes sociales más conocidas ¿Cómo se conjuga todo esto? No tengo ni idea pero el resultado es espectacular porque todavía no tiene 20 años, los cumple el 25 de agosto. 


Mi opinión.-
No sé si calificar este libro de autobiografía o de esto que está tan de modo y que se llama autoficción o simplemente de novela con rasgos muy biográficos. Una ya no se puede fiar de nadie respecto a lo que es real o no en la vida de un escritor o escritora. Lo que me parece incuestionable es que se trata de un buen libro que aprovecha ese camino para abrir las puertas a la reflexión. Una reflexión que será emocional, literaria y también sociopolítica.

Elizabeth es una joven que acaba de dejar la adolescencia (si eso es posible en el siglo XXI). Estudia en París y, de alguna manera, ha olvidado su activismo trans (por el que fue conocida en España), porque ella es mucho más que una chica trans. Me parece muy bien que se defina así. En este libro, se presenta a sí misma como un poco pedante y muy intelectual afrancesada (ya sabéis: viste de negro, bebe vino y lee constantemente). Me encanta que sea así.

Es una joven que, entre clase y clase, se aburre. Cae en un cierto bovarismo (pedantería filofrancesa), como Madame Bovary en su pueblo; pero también es capaz de reflexionar sobre su “privilegiada” situación, sobre sus amores, amoríos y amistades y enlazarlos con reflexiones más enjundiosas sobre el sentido de la vida, la utilidad de la política o la crítica literaria.

Como joven de su tiempo ya no utiliza el móvil como objeto externo a sí misma, sino como apéndice íntimo, cibernético-emocional y también como una vía de canalización informativa. Políticamente se define como posmarxista y eso ¿qué quiere decir? No lo sé pero admira a José Luis Rodríguez Zapatero y le define como el mejor político español desde la Transición situándolo, incluso, por encima de Felipe González.

Es increíble la madurez con la escribe Duval. En este diario afrancesado nunca se deja llevar por los sentimentalismos ñoños de una adolescente. Yo creo que esa adolescencia que estamos acostumbrados a ver es una imposición de la psicoafectividad anglosajona y que, en realidad, siempre ha sido ajena a la cultura europea continental, sobre todo del sur de Europa, donde otras generaciones pasaban directamente de la niñez a la juventud y de ésta a la madurez.

Habla del amor contingente y del amor necesario como hacían Beauvoir y Sartre y habla también del cuarto propio de Virginia Woolf. Pero lo hace para reivindicar que ya no tiene que escribir por obligación en su cuarto, que puede escribir en cualquier otro sitio: un bar, un café, una biblioteca y cualquier otro sitio que se le antoje. Y esto puede hacerlo gracias al esfuerzo de las mujeres que le precedieron y que fueron ensanchando las fronteras que podrían disfrutar otras mujeres más jóvenes.

A veces habla de sí en tercera persona. Elizabeth temeElizabeth dice… y esto es lo que me hace sospechar que hay más ficción de la que se nos dice. Sin embargo, esto es parte del atractivo del libro. Elizabeth teme que el amor no aguante la prueba de la razón. Muy recomendable.


Reina 
Elizabeth Duval

Caballo de Troya

jueves, 23 de julio de 2020

Novela: El amante de Marguerite Duras (1984)


La autora.-
Marguerite Duras nació y vivió su adolescencia en Saigón cuando parte del Sudeste asiático era colonia francesa, quedando reflejada esta circunstancia en varias de sus obras. Se trasladó después a estudiar a París y cuando estalló la II Guerra Mundial se incorporó a la Resistencia contra la invasión nazi. Fue también guionista y directora de cine y Premio Goncourt. Otras obras suyas: Un dique contra el Pacífico, La amante inglesa, El amante de la China del Norte. 



Mi opinión.-
Leí esta novela en el momento de su publicación en España y en la traducción de Ana María Moix y me quedé con la historia erótica. Hoy que he vuelto a leerla he descubierto que hay otra historia más trascendente. La historia familiar marcada por el fracaso y la pobreza, por la brutalidad y la muerte. Por curiosidad he contado las páginas que dedica a una y otra y el resultado es Erotismo 38-Familia 55. Sin embargo, recordamos con mucha más intensidad la historia erótica. Somos así de morbosillos.
 

Sin embargo, en esta segunda lectura, el personaje de la madre me ha parecido mucho más importante que el del amante. Una mujer que pensó hacer fortuna en las colonias y que fracasó estrepitosamente. Todavía relativamente joven se quedó viuda con los tres hijos pequeños y después de intentar varios negocios, varias explotaciones agrarias todos resultan ser una ruina. Se ve abocada a la pobreza y la vergüenza delante de sus familiares y todo ello condiciona la relación con sus hijos. Dos chicos y una chica.


Respecto a la hija, la madre duda. No sabe si avergonzarse de ella por la relación que mantiene con el chino o empujarla a que siga teniendo esa relación para que pueda escapar de la pobreza; le permite llevar un viejo vestido de seda que, con la humedad y el calor, se pega a su piel contorneando su cuerpo y exhibiéndolo a los ojos de todos y exige a la directora del internado donde vive su hija que le dé libertad. 


De los tres hijos, sólo el menor tiene nombre, Paul. El hijo menor es sensible y enfermizo. Morirá pronto. El hijo mayor, en cambio, es el preferido de la madre, quizá porque piensa que él está obligado a sacarla de la miseria. Sin embargo, es violento, jugador empedernido, fumador de opio y futuro delincuente y colaboracionista con el régimen nazi, capaz de robarle y de sumirla todavía más en la desesperación. Es un abusador que no dudaría en explotar la belleza de su hermana como prostituta y tampoco en matarla de una paliza si esto se supiera. De alguna manera, durante toda la narración se percibe la presencia del destino y de la predeterminación y del intento reiterado e inútil de trasgredir y romper con esa predeterminación. Ni siquiera trasgredir el orden establecido, nos facilita la escapatoria de lo que está escrito para cada uno de nosotros. La protagonista tiene 15 años cuando comienza su relación con un hombre de 26; son de clases sociales y de razas diferentes. En definitiva, todos los obstáculos posibles para que la relación que, ninguna de las dos familias considera conveniente, no prospere.


Marguerite Duras escribió años más tarde El amante de la China del Norte en la que insistía en la misma historia y que he vuelto a releer también. En esta segunda novela, la escritura es más luminosa. Aparecen las mismas escenas, recreadas y ampliadas, y los mismos personajes excepto Thanh, un sirviente prohijado por su madre y que parece ser de la misma edad que los hijos que en la primera novela no salía. La niña muestra su deseo no consumado también por este personaje. Además, sí que la niña confiesa en esta segunda novela el amor incestuoso por el hermano pequeño y también su enamoramiento de Hélène Lagonelle. El personaje más cambiado, no obstante, es el chino. Se muestra como un hombre más adulto aunque sigue estando abrumado por la pérdida de ese gran amor, mucho más dolido que la niña.


También se hizo una adaptación al cine de la primera novela con la que la autora no estaba conforme. En esa adaptación del año 1992 el director, Jean Jacques Annaud, se centró casi exclusivamente en la historia erótica, recreándola visualmente de manera explícita. Lo que la autora no hacía en el libro. En cualquier caso, recomiendo leer la novela y ver la película para comparar. Yo me quedo con la novela. De todas maneras, en la segunda novela, la autora dio indicaciones como si se tratase de un futuro guion de cine.


lunes, 11 de mayo de 2020

Novela: La muerte juega a los dados de Clara Obligado (2015)


La autora.-
Clara Obligado nació en Argentina y tuvo que exiliarse en España en 1976, debido a la persecución de la Dictadura militar. Es licenciada en Literatura y también organiza talleres de escritura creativa. Recibió el Premio Setenil por El libro de los viajes equivocados. También colabora habitualmente en presa escrita. Otras obras suyas: La hija de Marx, Petrarca para viajeros, La biblioteca del agua

Mi opinión.-
La autora está muy interesada en la experimentación literaria y así presenta un libro híbrido donde cada uno de los textos puede leerse como texto independiente en una colección de cuentos o como capítulo de una novela corta; también pueden leerse de principio a fin o desde el final hacia el principio. Es una escritura que más que por un laberinto espacial desplegado en la superficie está conformada por un laberinto temporal que indaga en el pasado y vislumbra el futuro donde los personajes alcanzarán su azaroso destino.

Buenos Aires, 1936

Este libro que explora los límites de los géneros literarios, de la novela y el cuento junto con El libro de los viajes equivocados (que tengo pendiente de leer) y su último libro publicado, La biblioteca del agua, componen una trilogía dedicada a la exploración de los límites en la narrativa y del lenguaje. Son a la vez dieciocho cuentos íntimamente enlazados y profundamente independientes. También en La biblioteca del agua hay dieciocho capítulos, no sé si este número tendrá un significado especial para la autora.

Las pajaritas de Nada útil
Para enriquecer todavía más la experiencia lectora, la autora nos propone una mezcla de géneros. Matices surrealistas, literatura intimista, cuentos de huidas, poliédricos como una ilustración de M.C. Escher; todos ellos alcanzan cobijo bajo la apariencia de una investigación criminal.

Place des Vosges, Paris

Es la historia de una saga argentina iniciada por el varón dominante y varias mujeres relacionadas con él de diferente manera: unas más próximas en el tiempo y otras más lejanas. Esposa, criada, hija, nietas asumen su vida condicionadas por su origen. La microhistoria de estas mujeres abrumadas es arrollada por la rueda de la macrohistoria de las ciudades americanas y europeas donde han vivido.

La heladera Siam de El efecto coliflor
Este es un libro de mujeres y de sus vidas tan condicionadas por el sexismo y la violencia que, en cada época, tienen sus propias características diferenciadoras. Pero también es un libro de migraciones. De personajes favorecidos por la riqueza y la suerte que estando en el sur quieren ir al norte o que desde el oeste suspiran por viajar al este; y, en el sentido contrario, personajes que viven en la miseria y que tratan de mejorar sus vidas migrando del norte al sur y del este al oeste. Un sinfín de trasvases de personas, palabras y culturas que parece no tener fin.

Leonora
En este libro curioso, incluso, uno de sus personajes se permite ponerle título. En el capítulo nombrado El efecto coliflor, el abandono conyugal de la mujer del policía encargado de la investigación del asesinato, queda paliado por el regalo de la heladera Siam. Ella, Amalia, harta de la obsesión de su marido pr el cajo Lejárraga, sensata y sabia con esa sabiduría milenaria de algunas mujeres, es quien menciona que la muerte juega a los dados porque Lo fundamental no es la solución de los grandes enigmas, sino la vida de todos los días. Novela o colección de cuentos muy recomendable.


Clara Obligado
La muerte juega a los dados
Ed. Páginas de espuma

lunes, 24 de febrero de 2020

Novela: El ángel del olvido de Maja Haderlap (2011)

La autora.-
Maja Haderlap, hasta ahora, escribía poesía en esloveno y ficción en alemán; es una narradora de nacionalidad austríaca. Ha sido profesora de universidad, ensayista y también ha destacado por su poesía. El ángel del olvido es su primera novela y con ella ha ganado el Premio Ingeborg Bachmann. 

Mi opinión.-
Haderlap nació en el bundesland de Carintia y pertenece a la minoría eslovena. Aunque en 1920, se convocó un referéndum y los eslovenos de Austria prefirieron seguir siendo austríacos, en realidad, no fueron reconocidos como minoría hasta después de la II Guerra Mundial y hasta entonces, hasta 1955, no vieron reconocidos sus derechos. Incluso la implementación del bilingüismo en la zona fue ampliamente contestada por los germanoparlantes. En esta región se vivió el horror del nazismo y fue objeto de represión entonces y durante la posguerra, puesto que la minoría eslovena de Austria se consideraba procomunista. Además, con la desintegración de Yugoslavia y la consolidación de la vecina República de Eslovenia y su adhesión a la Unión Europea en 2004, ha resurgido una conciencia identitaria eslovena que trascendería las actuales fronteras y buscaría la unificación. Digo esto porque no es sólo en España donde existen disputas identitarias. Aunque, en realidad, en Cataluña se camufle la codicia de una burguesía suprematista como una mera disputa identitaria de origen popular.

La cocina

Como ya he dicho, durante la II Guerra Mundial, Austria fue invadida por Alemania y se mostró muy satisfecha de ello. Mantuvo una gran inclinación hacia la ideología y los propósitos nazis, aunque hayan querido ocultarlo o disimularlo. La autora lo dice claramente en este libro

Austria, además, nada tenía que ver con los nazis, Austria también había sido víctima, no entendió lo que ocurría, no había estado allí, ni siquiera existía en esos tiempos difíciles. Nadie en aquel país tan hábil en las artes de la simulación dio la bienvenida a los nazis, nadie añoró el Gran Reich Alemán, nadie se convirtió en culpable, nadie participó en la solución final, sólo participaron un poquito, dispararon un poquito, mataron un poquito, gasearon un poquito, pero eso no cuenta, nada cuenta. (pgs. 243-244).

Virgen de Brezje. Los eslovenos son mayoritariamente católicos
Este libro habla de las heridas abiertas, de las cuentas pendientes, de la memoria de las víctimas y de cómo esta memoria pasa a las generaciones que no la han vivido directamente. Cuenta las historias, las pequeñas historias de la gente corriente viviendo en regímenes injustos y sufriendo la injusticia. A veces por pertenecer a una etnia distinta, otras veces por estar en el lado de la frontera equivocado. Se convierten en personas dañadas que involuntariamente trasmiten su dolor a otras. Es la historia de familias que se ven atravesadas por la guerra y después por la posguerra, con heridas emocionales colectivas que se superponen a las heridas emocionales individuales. Y también es la historia de los que han heredado esa carga de dolor y quieren sobreponerse, y que, a pesar de los esfuerzos, no lo consiguen hasta que vuelven a sus raíces, a donde empezó todo, para ajustar cuentas.

Viena

Es un libro muy emotivo. Especialmente, la primera parte, donde la niña va descubriendo la vida de la mano de su abuela; con sus ojos de niña inteligente ya es capaz de percibir la hostilidad entre sus padres y la culpabilidad por pertenecer a una minoría, antes masacrada por los nazis y ahora considerada sospechosa de confraternizar con el nuevo enemigo, los comunistas. A medida que la niña crece, aunque la transición desde la voz infantil a la voz adulta se haga con mucha delicadeza, la narración se va haciendo más confusa y más amarga. Hasta que en las últimas páginas describe sus sueños angustiosos y los paisajes de la infancia como asfixiantes, tan asfixiantes como volver a su casa y a su familia.

Los partisanos eslovenos tuvieron que esconderse de los nazis
Me ha extrañado que hasta la mitad del libro, la protagonista apenas nombre a su madre y la relación que tiene con ella y que cuando lo hace termina en unas pocas páginas. La madre ha sufrido también el aislamiento dentro de su propia familia política y no sabemos muy bien porqué. Sin embargo, la relación de la niña con su abuela domina toda su infancia. Es bastante injusto porque la madre fue la que insistió en que la niña saliese de su aldea a estudiar hasta seguir una licenciatura en la universidad de Viena, momento en que la abuela rompió toda la relación con ella. La relación con el padre resulta muy problemática. Es un hombre borracho que se muestra violento con la madre a la que nadie defiende. En este sentido me recuerda mucho a la protagonista de El corzo: una niña que tiene que hacerse adulta antes de tiempo y termina siendo la madre de su débil padre. Estoy descubriendo que la literatura centroeuropea es muy rica y muy recomendable.  





El ángel del olvido
Maja Haderlap

Ed. Periférica

lunes, 26 de agosto de 2019

Autoficción: Cómo ser una mujer de Caitlin Moran (2011)


La autora.-
Periodista británica que ha colaborado en The Times y ha recibido varios premios por sus columnas. Se dedicó a la literatura desde adolescente para reafirmarse en un hogar humilde, con 8 hermanos. Otras obras suyas: Cómo ser una chica, Moranthology, Moranifesto. 

Mi opinión.-
No sintonizo mucho con el humor británico. Me parece de un excesivo sarcasmo y cinismo. Debe ser por eso que había dejado aparcado este libro, aunque lo compré cuando se editó. Tengo el recuerdo de haber empezado y con el episodio del perro y la compresa lo colgué nuevamente en la estantería.

Ahora lo he retomado porque era de lectura obligada en mi club feminista. No está mal, pasas unos ratos divertidos y te da pie también para reflexionar, aunque, curiosamente, me parece que tiene un cierto sesgo clasista.

Duquesa de York

No sé si este libro puede considerarse autoficción o reportaje periodístico. Sí que me parece que Caitlin Moran, basándose en sus experiencias, ha compuesto un personaje muy parecido a Carrie Bradshaw, esa periodista neoyorquina, descarada y apasionada por la moda, protagonista de la mítica serie Sexo en Nueva York.

Sarah Jessica Parker como Carrie Bradshaw

También Moran es escritora y periodista, pero británica y apasionada de la música y parece que se ha inspirado en su propia vida para escribir este libro. Los capítulos comparten una estructura similar. Parte de una vivencia propia o de alguna amiga, un recuerdo escandaloso y descarado, un pedo, sangre menstrual, los pelos en las piernas, y después reflexiona seriamente sobre las implicaciones que ese hecho ha tenido en su crecimiento como mujer. Por ejemplo, habla de la bragorexia, es decir, de esas bragas diminutas que se perdían en su inmenso culo de adolescente y joven.

Los juanetes de Victoria Beckham

Habla de sus complejos, de sus novios, de su marido, de sus hijos, de su aborto, de la pornografía y de la sexualidad; y también, de cómo era vivir en un hogar de clase media baja, superpoblado de hermanos y teniendo como inspiración y fetiche a la anterior duquesa de York.


Muy curiosamente diferencia a la pornografía de la industria pornográfica, aunque a mí me parece una diferenciación superflua. Sólo existe la industria pornográfica, de más o menos difusión, pero siempre con una estructura industrial. Es una industria explotadora de mujeres y además muy poco variada. Está pensada para calmar o intensificar, ¡vaya usted a saber!, la agresividad de los hombres hacia las mujeres. Por esto, Moran piensa que si existiese más variedad de contenidos en la pornografía sería más respetuosa con las mujeres. Parece que la considera como en un sistema de libre mercado, donde según las distintas opciones se pudiese elegir la mercancía que más conviene, incluyendo también una pornografía más femenina. Una idea excesivamente naif y que, en realidad, creo que oculta un cierto clasismo que he mencionado antes.


Aun con todo, recomiendo este libro. Tiene unas cuantas frases (bastantes) definitivas y contundentes y que deberían pasar a la literatura feminista clásica. Por ejemplo, en la página 161, dice “Necesitamos pájaros que sobrevuelen el techo de cristal y lo llenen de cagadas para que podamos verlo”.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Novela: Oculto sendero de Elena Fortún (2016)


La autora.-
Elena Fortún es muy conocida por la serie de novelas cuya protagonista es Celia. Novelas catalogadas como infantiles pero que pueden leerse también como novelas de crecimiento, impregnadas de una gran frustración. Escribió también otros cuentos para niños y obras de teatro. En el libro Oscuro sendero se intuye por qué. 

Mi opinión.-
Oculto sendero es una obra autobiográfica y que Elena Fortún jamás pensó que se editaría. Es una especie de diario de desahogo pero muy bien estructurado.

En la obra oculta su verdadera personalidad dando vida a una pintora, en lugar de escritora, desde la infancia hasta su madurez. Su infancia está dominada por la incomprensión de los adultos, especialmente de su madre y también por el abuso y la brutalidad de las criadas y entre ellas, hay que mencionar especialmente a Casiana. Manipuladora, injusta y abusiva. A cambio de que la niña pueda dormir con ella cuando tiene miedo, le exige pequeños chantajes: juguetes, frascos de colonia y otros tesoros que María Luisa guarda. Al principio, odié a este personaje, a esta Casiana y me alegré de que, al fin, desapareciera en el libro. Pero después pensé que Casiana quizá tuviera sólo un par de años más que María Luisa, por eso le gustaban las mismas cosas, los pequeños tesoros que la protagonista recibía por ser una niña bien.

El Madrid de la infancia de Elena Fortún

Se nota el resentimiento de clase en sus relaciones con la criada, pero también su excesiva dependencia de ella por miedo a estar sola. María Luisa vive con sus padres y sus dos hermanastros mayores. Poca atención le prestan estos últimos si no es para mortificarla e insultarla. Su madre preocupada por sus imaginarias enfermedades de corazón, tampoco le hace mucho caso. Es descendiente de una familia de buena posición, pero sólo pudo casarse con un viudo de clase media trabajadora, ni siquiera pudo conseguir como marido a un burgués y eso alimentó su frustración.

Bordado. Nipis

María Luisa siempre se ha considerado diferente pero todavía no sabe por qué. Recibe una educación muy escasa, la típica de las señoritas de principios de siglo. Música, dibujo y bordado. Pocas lecturas serias y mucho menos nada que le haga pensar en otra cosa que no sea un buen matrimonio. Sin embargo, también se fija en las señoritas distinguidas que empiezan a vivir su independencia. Las señoritas que se maquillan y perfuman, que fuman en público y que beben y parlotean en cafeterías y bares.

Las mujeres empezaban a independizarse
No importa donde vaya María Luisa, siempre se encuentra en ambientes de cierta brutalidad para su alma en capullo o para sus ojos nuevos. Es una niña y adolescente de extremada sensibilidad y por ello, sus primeras noticias sobre el sexo y las relaciones con los hombres provenientes de la criada Lucrecia resultan repugnantes. Durante unas vacaciones sufre también un episodio de abuso sexual cuando apenas es una adolescente. Un juez baboso y repugnante quiere darle "un besito", aunque ella no quiera y ella asustada se lo cuenta a su madre. En lugar de servir para que el hombre sea acusado como abusador, este episodio hace visible a la niña como pieza de caza para el resto de los hombres del hostal que se afilan los colmillos. Así crece, entre la incomprensión de los adultos y también de las niñas y la enorme culpabilidad que siente.

Hotel Quisisana, donde se encuentra con su amante
Al final, la joven se casa. Más para escapar de su madre que para formar una verdadera familia. Ha conocido a un joven pintor que le ha dado clases de dibujo y que parece distinto a los demás y al reencontrarse con él, piensa que podrá ser un buen candidato. Será su peor decisión. Porqué él cambiará nada más casarse y se mostrará irritable, hosco, envidioso, cobarde y con pocas luces. Seguirá durante su matrimonio la brutalidad y el sentirse desubicada sin saber porqué. Al final aceptará que su orientación sexual no es la habitual durante su estancia en Canarias; aunque su vida no será mucho más feliz. También las relaciones entre mujeres estarán dominadas por estrategias de poder, especialmente, teniendo en cuenta que debían vivirse mucho más discretamente que las relaciones homosexuales entre hombres.


Elena Fortún nació en 1886 y teniendo en cuenta esta autobiografía podemos imaginar que sufrió mucho. A la incomprensión de los demás se unía su propia incomprensión. Era una mujer muy religiosa y conservadora que vio frustrada su carrera como escritora. Tuvo que dedicarse a la literatura infantil, considerada como género menor puesto que su marido presumía de ser un gran escritor y no toleraba que nadie le hiciese sombra. Elena Fortún se escondía en el baño para poder escribir sin molestar. No tuvo una habitación propia.

Un fichú de tul blanco
Me ha extrañado que no haya ninguna referencia al contexto histórico en el que se desarrolla la novela de autoficción. Ni siquiera en los momentos más dramáticos de la Guerra civil, la posguerra, el exilio y la vuelta a España. Eso me ha desilusionado un poco. Sin embargo, la novela es muy recomendable. Incluso por el uso del lenguaje y la recuperación de expresiones un poco ñoñas y también por Introducción crítica de Nuria Capdevila-Argüelles. 



Oculto sendero 
Elena Fortún

Edición 
Nuria Capdevila-Argüelles y María Jesús Fraga. 

Ed. Renacimiento.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Novela: Pétronille de Amélie Nothomb (2014)

Resumir el argumento de este libro es fácil, la amistad entre dos mujeres. Lo difícil es que en literatura se aborde este tema más a menudo. También hay que decir que, en este caso, se trata de una amistad muy peculiar y basada en hechos reales. La escritora es protagonista de su propio relato e incluye en él a una amiga también escritora. Se inscribe entonces en lo que se llama autoficción.

Amélie Nothomb tiene un aspecto delicado, sumamente chic y muy extravagante. Viste siempre de negro, con originales sombreros y frecuentemente con guantes de encaje. Se dedica exclusivamente a la literatura y a cultivar su imagen excéntrica. Por supuesto, protagoniza siempre las portadas de sus libros. Tiene por costumbre escribir varios de ellos al año, pero sólo publica uno. En el espacio de crítica literaria de TV5 en Francia, La grand librairie, comienzan todos los años la nueva temporada entrevistándola. Adora el champán y la conversación original y chispeante y flirtea descaradamente con quien el entrevistador, François Busnel. Aquí la última entrevista

Stéphanie Hochet
Precisamente ese es el inicio de la novela: la necesidad de mantener una buena conversación mientras se está bebiendo champán. Es la necesidad de la autora de encontrar una convinera. Nothomb tiene un gran sentido del humor y puesto que aquéllos con los que se comparte el pan son los compañeros, aquélla con la que se compartirá el vino (aunque sea champán francés de excelente calidad) será una convinera.

Librairie l'astrée donde se conocen Amélie y Pétronille
Esta convinera será Pétronille Fanto. Nombre que, en realidad, esconde a la también escritora Stéphanie Hochet. Una persona, según Amélie Nothomb “insufrible e imbebible” pero gran compañera, perdón, convinera. Stéphanie es todo lo contrario a Amélie por eso se convierte en su imagen especular. Digamos que las dos se compensan.

Shakespeare and Company. Resulta extraño pensar que Nothomb no conociera esta librería.
Los modales aristocráticos de una, frente al descaro proletario de la otra. El triunfo literario frente a los márgenes de la nueva creación. Una joven mujer exquisita frente a un ser andrógino, de edad indefinida y de oscuros pensamientos; arrogante y déspota. Así son Amélie y Pétronille. No sé si serán así también Amélie y Stéphanie.

La diseñadora de moda Vivienne Westwood
En una entrevista para Página 2, Amélie confesó que antes de publicar su libro, Stéphanie lo había leído. Así que, en principio, no ha habido abuso por parte de Nothomb. No hay truculencia, aunque haya algunas situaciones escabrosas. No hay tampoco venganza, sólo amistad y lealtad entre mujeres.

Librairie Le merle moqueur
Por lo demás, la novela me ha resultado desternillante. Aprovecha para dar un buen repaso a ciertos ambientes literarios y también de la moda. La entrevista surrealista con Vivienne Westwood es eso, surrealista; las firmas de libros que obligan a los escritores a vagar por ciudades y a aguantar “impertinencias” de sus seguidores resultan agotadoras, pero también una fuente de nuevos conocimientos; para Nothomb las señoras pretendidamente intelectuales que desprecian a los proletarios son aburridísimas.


Esta novela también resulta una buena guía turística sobre las librerías de París y una guía gourmet sobre los mejores crus. Por encima de todo un elogio sobre la amistad y la ebriedad elegante y no autodestructiva como la que algunos escritores viven. De alguna manera, emborracharse con bebidas espirituosas eleva el espíritu.

Tez como la nieve, ojos como el carbón y labios como el carmín. 
Está escrita cuidando mucho el léxico. De lectura fluida pero de escritura muy ágil y afinada y que, en francés se disfruta mucho más: J’enneigeai mon teint, charbonnai mes yeux et carminai mes lèvres. Recorre una amistad de años, pero mostrando solamente algunos episodios concretos e hilarantes. Un final sorprendente es lo único que le faltaba y también lo tiene. Muy recomendable. 


Amélie Nothomb
Pétronille

Le livre de poche