Mostrando entradas con la etiqueta Cine de aventuras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine de aventuras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de julio de 2022

Cine: Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022) de Sam Raimi

Decía en el post que dediqué a la primera película de Doctor Strange que me temía que todo se quedase en una mera presentación del personaje y que no habría más películas. Me equivoqué. Aquí está la segunda y quizá haya más. 

Doctor Strange sigue siendo interpretado por Benedict Cumberbach y sigue manteniendo los tics más propios de Sherlock. Lo cual le da mucho encanto a un personaje que por su suficiencia y pedantería resultaría un poco grimoso. También vuelve a aparecer Rachel McAdams como la incondicional Dulcinea, un poco puñetera y sin los rasgos ñoños y romanticoides que tenía en la primera peli. Dicho esto pasamos a comentar más en profundidad Doctor Strange en el multiverso de la locura.

Es imprescindible destacar el personaje de Wanda Maximoff (apellido ruso, y ahí lo dejo), la Bruja Escarlata. Interpretado con una amplia variedad de matices por Elizabeth Olsen que ha sido todo un descubrimiento para mí. La Bruja Escarlata tiene un pasado doloroso que no consigue superar y por ello va destilando maldad por todo el multiverso. ¿Qué pasaría si hubiese diferentes versiones, a veces, antagónicas de nosotros mismos? ¿Qué pasaría si fuésemos ángeles en unos lugares y tiempos y demonios en otros?

Esto es básicamente lo que somos los seres humanos. Seres de respuesta a diferentes estímulos. Y cuanto más amenazante es el estímulo, más agresiva será nuestra respuesta. En condiciones de tranquilidad somos, en términos generales, amables, elegantes y cariñosetes; pero ¡ojo!, con que nos sintamos mínimamente amenazados. Sacamos uñas y dientes para defender nuestra entidad tanto física como psíquica y tanto individual como colectiva.

La Bruja Escarlata podría haber derrochado bondad y generosidad como Dorothy, la protagonista de El mago de Oz. En este sentido es como su imagen especular. Es una muestra de cómo nuestra bondad y generosidad, sometidas a condiciones injustas, se pueden convertir en maldad y egoísmo. Wanda es protagonista de una tragedia griega. Es una dolorosa maternidad que expande su locura homicida tras haber perdido a su compañero y a sus hijos. Porque sí, señoras y señores, el dolor nos roe el alma, el trauma nos corrompe y la muerte puede con nosotros. Pero antes de que llegue la muerte del cuerpo, la muerte del alma nos impulsa a morir matando. La posibilidad de la redención de la culpa y la restauración del equilibrio mediante el perdón siempre seguirán existiendo, pero las consecuencias terribles de nuestras malas acciones quedarán allí.

Yo no conocía a este personaje y parece que sus fans han montado en cólera cuando los guionistas y el director han convertido a Wanda en una mala malísima. No la he visto pero hay una serie TV, Bruja Escarlata y Visión, que puede considerarse una precuela de esta película y es donde se narra el origen de los acontecimientos tratados en este multiverso de la locura.

La interpretación de Elizabeth Olsen, subrayada por un vestuario espectacular y un maquillaje soberbio, está a la altura de la de Benedict Cumberbacht y, a veces, la supera. No me ha parecido lo mismo el personaje interpretado por Xochitl Gómez que sólo es una excusa para incorporar a un personaje latinoamericano y que, además, es la hija de dos lesbianas. Eso sí, también tiene superpoderes que tendrá que reconocer y asimilar para empezar a dominarlos y utilizarlos de una forma positiva.

¿Qué decir de Cumberbacht? Sublime, como siempre. Además, macabro, hiriente, comprensivo, autosuficiente, emotivo, arrogante y presuntuoso, dubitativo, miedoso y temerario. En fin, varios doctores Strange pululando por el multiverso porque de eso se trata. Pero no hay que olvidar que, sobre todo, esta película es una película sobre la maternidad. ¿Qué no haría una madre para recuperar a sus hijos?



viernes, 19 de noviembre de 2021

Cine: Sin tiempo para morir de Gary Fukunaga (2021)

No os fieis del título de esta película porque sí, hay alguien que va a morir. Spoiler. Bond, James Bond muere ¡y nadie nos lo había advertido! ¿Por qué, señor, por qué? Desde 1962 se han filmado 25 películas del agente 007, unas mejores que otras, con diferentes actores (cada uno dándole su toque especial al personaje): Sean Connery, brutalmente sexy; George Lazenby, no lo conozco; Roger Moore, con su elegancia británica; Timothy Dalton, no le pegaba nada; Pierce Brosnan, y su gracejo irlandés; y Daniel Craig, mi favorito. 

Hasta ahora es la serie cinematográfica más larga dedicada a un personaje y una de las más taquilleras. Quizá, por eso, nunca nadie se había atrevido a matar al personaje. Desde el punto de vista cinematográfico, la verdad es que poco importa puesto que, para sucesivas películas siempre se puede recurrir a historias que hayan pasado en un momento anterior a éste; pero, desde el punto de vista emocional, ¡hombre, eso se avisa! Cuando Daniel Craig, después de 15 años interpretándolo, dijo que ya estaba aburrido del personaje, lo cual es muy comprensible, no me imaginé que los productores y guionistas serían tan expeditivos y, en lugar, de esta solución optarían por una más que merecida jubilación.

Daniel Craig, desde un punto de vista emocional, es el James Bond más complejo y más oscuro de toda la saga. Es brutal y sexy como Sean Connery aunque más moderno, sobre todo en sus relaciones con las mujeres. Un James Bond más humano y menos personaje de cartón piedra. Junto con Skyfall, donde Bond se enfrentaba a la muerte de un ser querido, esta es la película más emotiva de las que yo he visto. Será por la excepcional reaparición (ninguna chica Bond había repetido película) de Lea Seydoux interpretando a la doctora Swann. Le sobra una n para ser un cisne pero actúa tal cual, con elegancia y delicadeza y, con su dulzura e inocencia, es capaz de hacer olvidar a Vesper Lynd.

Lo peor de esta película, sin duda, es el malo, aunque cuente con una buena interpretación por parte de Rami Malek. Él es Lyutsifer Safin, su nombre casi casi se pronuncia como Lucifer y con eso ya se dice todo. Safin resulta ser un malo demasiado sofisticado, demasiado parecido a otros malos, demasiado fuera del mundo real, demasiado plano, demasiado siseante, demasiado serpiente y, además, resulta ser demasiado demasiado. Sobre todo porque es increíble que haya matado a la madre de la doctora Swann delante de ésta, cuando era apenas una niña y no haya envejecido en los últimos 20 años. Como malo tiene poca chicha. Sin embargo, sí que resulta mucho más inquietante el arma que ha diseñado para terminar con sus enemigos y con algunos de sus amigos también.

Es una nueva arma diseñada para matar selectivamente. El virus Heracles, virus tecnológico diseñado gracias a la genética de sus potenciales víctimas. Aterrador. Poco se ha hablado de esta característica tan específica de una arma que mataría por el simple contacto entre dos seres humanos, un abrazo, una caricia entre el infectado y su víctima serían mortales. Y Bond, James Bond está infectado y si, alguna vez, decidiera abrazar a la doctora Swann o a su hija Mathilde las mataría.

En fin. En esta última película aparece la nueva (sí, nueva) 007, pero esto no quiere decir que sea la nueva James Bond o Jane Bond o comoquiera que se les ocurra llamarla. Aunque, por otra parte, quizá la nueva James Bond ya haya nacido pero todavía tenga que crecer. Y no digo más.

Aparte de estas importantes novedades, la película dirigida por Cary Fukunaga despliega las bazas habituales de la saga. Una vida de lujo, sofisticación y elegancia en alguna costa caribeña y/o europea; un potente coche que se ciñe a las curvas y desafía a los acantilados tal y como James Bond ciñe la cintura de sus compañeras de aventuras; la dosis correcta de alcohol y sol, elegantes trajes; persecuciones vertiginosas y peligros inminentes sorteados con suerte, disciplina y maestría.

Queda fuera de este post hacer un estudio sobre la imagen de las mujeres en toda la saga Bond. Como primera aproximación queda la sensación de que la representación de las mujeres evoluciona según lo van haciendo nuestras sociedades occidentales. Son mujeres cada vez más poderosas e inteligentes, no meros objetos y objetivos sexuales para el mujeriego más mujeriego de todo el cine mundial.

Con esta película ha llegado el final de una etapa. Y es un final heroico. Será la salvación, propia y de los demás, por el sacrificio y la muerte de un hombre valiente y canalla a partes iguales. Y al final quedará un te voy a contar la historia de un hombre bueno. Bond, James Bond ha dejado una considerable herencia y continuará. Sin duda. Pero, ¿cómo? No lo sabemos. 

Por aquí mi opinión sobre la única novela que he leído de Bond, James Bond, Goldfinger y de Spectre, la película de 2015. 


Dirección: Cary Joji Fukunaga
Guion: Neal Purvis, Robert Wade, Cary Joji Fukunaga y otros
Música: Hans Zimmer
Fotografía: Linus Sandgren
Intérpretes: Daniel Craig, Léa Seydoux, Rami Malek, Ralph Fiennes.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Cine: Los Goonies (1985) de Richard Donner


Los Goonies hacen realidad la fantasía que todos hemos tenido de pequeños y, además, la mejora. Especialmente cuando estábamos de vacaciones en un sitio desconocido. Cuando íbamos al pueblo de nuestros abuelos o a cualquier localidad en la playa o, incluso, en la montaña ¿quién no soñaba con encontrar un tesoro o, siquiera, una cueva olvidada o un manuscrito antiguo?


Yo confieso que, en las últimas escenas de la película, cuando el barco de Willy el Tuerto vuelve a surcar los mares, se me acelera el corazón, como si todo eso fuese posible y Odissey Marine Exploration (esa empresa cazatesoros que se dedica al saqueo de pecios españoles) no existiera. En realidad, es como si cualquiera de las aventuras de Los cinco, esos personajes creados por Enid Blyton, se hubiera hecho realidad. Aunque en las aventuras de Los cinco, las chicas tengan un mayor protagonismo.


La película es de 1985 y, aunque se ha reestrenado restaurada, se nota el paso del tiempo. Sin embargo, no deja de tener su atractivo y se confirma año a año su entrada en el Olimpo de las películas de culto de los años 1980.


Se rodó en Astoria, Oregón, en la costa del Pacífico, una pequeña ciudad fundada en 1811 por Johann Jakob Astor. Según la Wikipedia este señor fue el primer multimillonario estadounidense e hizo su fortuna con el comercio de pieles (hoy no estaría muy bien visto). En Astoria se localizan los Goondocks, muelles que anteriormente se utilizaban para atracar las pequeñas barcas pesqueras. A sus habitantes se les llaman los goonies.


Los goonies son cuatro chavales preadolescentes que, posiblemente, pierdan sus hogares y tengan que irse a vivir a una ciudad del interior, disolviéndose la pandilla. A los cuatro chicos se les unen involuntariamente el hermano mayor de uno de ellos y dos chicas que pasaban por allí y que no son muy relevantes. Cuando están preparando ya la mudanza en casa de Mickey encuentran en el desván el mapa de un tesoro y, por supuesto, se ponen a buscarlo.


Mickey es el buen chico dulce y sensible que será un adulto dulce y sensible; su hermano Brad es el guaperas de buen corazón que intenta ligarse a Andy, la joven novia de América de sonrisa perfecta; Stef, la amiga de la chica guapa, es la gafotas, sarcástica y protofeminista declarada; Data es el inventor desastre al que de vez en cuando le funcionan las cosas; Bocazas hoy no tendría sitio en una película, es un salidillo que le tira los tejos incluso a la madre de sus amigos; y Gordi, evidentemente es el gordito del grupo, pero también inteligente y realmente muy gracioso (la escena con el mafioso es antológica). Son personajes arquetípicos pero con la consistencia adecuada para hacer pasar un buen rato.


En la aventura de estos críos se cruzan también unos mafiosos de poca monta y mucho humor. La madre y los hermanos Fratelli parecen sacados de un comic infantil. A partir de su encuentro, la película son carreras, huidas, obstáculos, trampas, persecuciones y amenazas. Es decir, todo lo que hace divertido un viaje de la preadolescencia a la adolescencia, incluido el beso de la chica y el rescate del tesoro.





Director: Richard Donner
Guion: Chris Columbus (idea de Steven Spielberg)
Música: Dave Grusin
Fotografía: Nick McLean
Intérpretes: Sean Astin, Corey Feldman, Josh Brolin, Martha Plimpton, Joe Pantoliano, Kerri Green, Jeff Cohen, Jonathan Ke Quan, Anne Ramsey, John Matuszak

lunes, 12 de agosto de 2019

Cine: El emperador de París (2019) de Jean-François Richet


Vidocq existió en la realidad e inspiró a Victor Hugo el personaje de Jean Valjean, el delincuente que trata de redimirse de su pasado. En el caso de Vidocq, sí que lo consiguió y llegó a ser jefe de la Seguridad Nacional, es decir, de la policía francesa, durante una época de cambios y convulsiones sociales, hasta que en 1833 fundó la primera agencia de detectives privados del mundo.

Había nacido en Arras (Calais) en 1775 y se escapó de adolescente de su casa, comenzando su vida de vagabundeo, primero alistándose en el ejército, después participando en pequeños delitos hasta que en Bélgica se unió a una banda criminal.


Esta película lo sitúa ya fuera de esas peripecias. Es un adulto cansado de arriesgar su vida por nada y que se dedica al comercio legal de tejidos. Sin embargo, la transición a hombre decente encontrará todo tipo de obstáculos e inercias que intentarán llevarle hacia su antigua vida. Se cruzan en su vida dos mujeres nuevas y varios de sus antiguos compañeros de faena y, a pesar de ello y del despliegue de medios y millones de euros, la trama no resulta muy atractiva.


Respecto a las dos mujeres, son personajes muy estereotipados. Prostitutas callejeras que intentan medrar en la vida a través de sus encantos. Una de ellas, Annette, con una cierta posición ética terminará siendo la efímera compañera de Vidocq y la otra, sin escrúpulos terminará siendo baronesa y manejando las redes de tráfico de influencias del nuevo estado para sus propios intereses. Podrían haber sido personajes de mujeres muy fuertes, sin embargo, ambas se pasean por la película poniendo morritos, parpadeando, contoneándose y susurrando. Freya Mayor y Olga Kurylenko hacen lo que pueden con esos personajes tan desvaídos. Sinceramente, creo que el guionista debería haberse esmerado más.


Pienso que ese tipo de mujer, salida de una clase social muy baja y que, con todo el derecho, ha utilizado sus encantos para medrar, una vez que ha conseguido ascender socialmente, tendría mucho más cuidado y mostraría sus evidentes encantos y su capacidad de influir de una manera mucho más sibilina; perfeccionando sus ademanes y modales y guardando una discreción que, especialmente en el personaje de la baronesa, no se ve por ningún sitio.


Además, la película deriva frecuentemente en un puro espectáculo de mamporros a diestro y siniestro, eso sí con mucho realismo, pero creo que desaprovecha oportunidades para incidir en los cambios sociales y políticos, las intrigas palaciegas y las brechas de seguridad que se producen cuando un estado es débil o está en proceso de profunda reestructuración.


Lo mejor de la película Fabrice Lucchini como Fouché y Vicent Cassel como Vidocq. Lucchini interpreta al político al que Stefan Zweig llamó el genio tenebroso; el perfecto político dotado de habilidades camaleónicas, inmoral y pragmático. Y también el Lacrimosa del Réquiem de Mozart. Buen envoltorio para una ocasión perdida.



Dirección: Jean-François Richet
Guion: Eric Besnard y Jean-François Richet
Música: Marco Beltrami, Marcus Trumpp
Fotografía: Manuel Dacosse
Intérpretes: Vincent Cassel, Olga Kurylenko, Freya Mavor, Patrick Chesnais, Fabrice Luchini.

jueves, 4 de julio de 2019

Cine: Aladdin de Guy Ritchie (2019)

He leído por ahí que la película Aladdin debería llamarse Jasmin. Así están cambiando las cosas; aunque sean cambios superficiales porque, en realidad, en el cuento la princesa se llama Badroulbadour; un nombre bastante más complicado que Jasmin. Es cierto que, en esta nueva adaptación, Jasmin tiene un papel distinto, distinta relevancia. Sigue siendo princesa pero se ha dedicado a estudiar y prepararse para ser la sucesora de su padre, la nueva sultana. Aladdin no ha cambiado, es un ladronzuelo de Bagdad, de buen corazón y cualidades humanas que enamoran a Jasmin.


Yo lo primero que hubiese cambiado de esta película es los nombres ya que prefiero los nombres tradicionales de Aladino y Jazmín (entiendo que Badroulbadour quedó descartado desde el principio). Aladino y la lámpara maravillosa pertenece a la recopilación de cuentos tradicionales medievales de Las mil y una noches, aunque fue incorporada posteriormente, en el siglo XVIII por su traductor francés. Antoine Galland había escuchado estas historias en Alepo. Y es que la recopilación tiene muy distintos orígenes. Hay cuentos eróticos, morales, historias de amor, cuentos políticos y de simple entretenimiento. Lo que supongo que los autores nunca habían previsto es que se considerasen cuentos infantiles.


El hilo narrativo que une a estos cuentos tiene su origen en la crueldad de un rey. Sahriyar se entera de que su mujer le es infiel. Así que decide matarla y casarse cada día con una nueva esposa que, para evitarse unos nuevos cuernos, invariablemente terminará ejecutada después de la consumación del matrimonio. Sin embargo, no tiene en cuenta el ingenio de la bella Sherezade. Sherezade encandilará al rey contándole cuentos durante la noche. Unos cuentos que siempre quedarán incompletos hasta la noche siguiente. Cuando pasan las mil y una noches, el rey ya no será capaz de ejecutarla, entre otras cosas, porque ya ha tenido tres hijos con ella. Uno de estos cuentos es el de Aladino.


A mí esta nueva adaptación me ha parecido muy entretenida. La historia de Aladino, pasada por la industria de Hollywood pierde casi todo su contenido pero por lo menos está revestida de música y fotografía que resultan espectaculares. Las canciones ya eran conocidas por la versión animada aunque sea un grave error escucharlas en la versión doblada; además se ha incluido una canción nueva, Speechless, toda una declaración de intenciones para la nueva princesa rebelde que espera ser escuchada aunque la tradición diga que Solo podrás oír, ver y callar, pero esa historia se acaba. Speechless sin duda acaba eclipsando a esa tontez de Un mundo ideallllllllll.


Aladino es el protagonista en los primeros minutos en que la película se parece a El ladrón de Bagdad con sus encantadores de serpientes, vendedores de manzanas, cortinas, balcones, persecuciones y apresamientos. Pero después de eso, Jasmin y sus expectativas eclipsan incluso al genio de la lámpara interpretado, como sabemos por Will Smith. Además el malo de la película tampoco está mal. Pequeños cambios, bienvenidos sean.


Dirección: Guy Ritchie
Guion: John August y Guy Ritchie
Música: Alan Menken
Fotografía: Alan Stewart
Intérpretes: Mena Massoud, Naomi Scott, Will Smith, Chico Kenzari, Billy Magnussen

jueves, 4 de abril de 2019

Cine: Capitana Marvel de Anna Boden y Ryan Fleck (2019)


Ya he comentado por aquí que no se demasiado fan de los cómics, pero me apetece ver sus adaptaciones al cine por diversos motivos. Concretamente me decidí a ver Capitana Marvel porque los trolls machistas-misóginos-cavernícolas estaban boicoteándola y eso es algo que en el año 2019 no podemos permitir. No hace falta ser superfeminista para defender que cualquiera pueda interpretar cualquier papel en el cine y que cualquier personaje pueda ser adaptado a la pantalla grande.


Pero sorprendentemente no sólo ha sido criticada por mostrarse excesivamente feminista (puede ser que la actriz protagonista sea muy feminista pero la película en ningún momento lo es) sino también por mostrar una cierta tendencia a la justicia social que va contra el hombre blanco ¿¿¿??? Ojiplática me quedé cuando leí eso.


Dicho esto, tampoco fui al cine engañada. La película es entretenida pero no pasa de ahí. Es una sucesión de mamporros a diestra y siniestra con algunos toques de humor y pinceladas de sentimentalismo de bisutería. Buena fotografía, buena coreografía, buena música y poco guion.


La acción se sitúa en los años 1990. Vers forma parte de la Fuerza Interestelar del Imperio Kree, casi en permanente guerra contra los Skrulls. Pero Vers tiene sueños recurrentes sobre otra vida o quizá sean recuerdos. En estos sueños se ve a sí misma, en diferentes edades, superando fracasos. Es capturada por los skrulls y consigue huir en una nave pero se estrella en mitad de los Estados Unidos, en el planeta tierra. Un planeta mucho más atrasado que el imperio kree. Evidentemente, lo que consigue con esto es trasladar parte de la guerra a la tierra.


En la tierra recibe la ayuda de un policía cínico pero de buen corazón que, a pesar de vivir en los años 1990, no se asusta de que haya imperios intergalácticos mucho más avanzados y que además estén en guerra. Furia se llama el caballero y ejercerá como un verdadero caballero andante al lado de la dama guerrera.


El descenso de las estrellas a la tierra supondrá para Vers un viaje hacia el descubrimiento de su propia identidad y también de quiénes son los verdaderos amigos y enemigos. En medio de toda esta vorágine de identidades hay alta tecnología aplicada al mundo militar, una fuente de energía inagotable y los superpoderes de la capitana Marvel. Y también un gato muy muy raro que come y escupe cosas muy muy raras.


Para pasar el rato. Por lo menos, no se me hizo tan larga y lenta como Wonder Woman, aunque no tenga el humor de Doctor Strange. Y sí, aunque no sea ortodoxamente feminista por lo menos muestra en pequeñas cantidades amistad, sororidad y compañerismo entre mujeres y una heroína que no se asusta ante nada.



Dirección: Anna Boden, Ryan Fleck
Guion: Anna Boden, Ryan Fleck, Geneva Robertson-Dworet.
Música: Pinar Toprak
Fotografía: Ben Davis.
Intérpretes: Brie Larson, Samuel L. Jackson, Jude Law, Annette Bening, Ben Mendelsshon

viernes, 14 de julio de 2017

Cine: Wonder Woman de Patty Jenkins (2017)

Yo le reprocho a esta película que sea excesivamente larga. Entiendo que es la primera dedicada al personaje y que el director, el productor o el guionista hayan decidido que, desde el principio, tenemos que saber de dónde viene la protagonista y hacia dónde va, pero podían haberlo acortado un poco. 

Visualmente es espectacular, como corresponde a una peli de superhéroes, especialmente en las escenas de pelea, pero la pareja protagonista cae frecuentemente en recursos muy manidos. Caritas, morritos, ojitos y tartamudeos varios han servido para componer a estos protagonistas, pero yo me quedo con la interpretación de Elena Anaya como doctora Poison.


Respecto a la interpretación de Chris Pine como el piloto estadounidense Steve Trevor, no aporta nada nuevo. Es el americano simpático, un poco canalla pero de buen corazón, dispuesto a meterse en líos por el bien de la humanidad. Demasiado parecido al personaje que interpreta en Star Trek.


Gal Gadot es la princesa Diana de Temiscira, una amazona. Las amazonas que yo conocía formaban parte de una tribu de guerreras mortales que una vez al año mantenían relaciones con otra tribu vecina para evitar su extinción. Los niños varones nacidos no tenían un buen destino, pero las niñas eran integradas a la tribu de las amazonas para comenzar su adiestramiento como guerreras.


En esta película, sin embargo, las amazonas han sido creadas por Zeus como seres inmortales destinados a controlar a Ares, dios de la guerra y a tratar de refrenar el instinto de destrucción de los hombres. Diana es hija de Zeus y de la reina Hipólita y es la única amazona que ha nacido en su tribu, por esto sus poderes son especiales y la convierten en Wonder Woman. Como hermanastra de Ares será la única amazona capaz de destruirle. Pero cuando lo haya hecho ¿desaparecerá también el instinto de destrucción de la humanidad?



Parte de las buenas críticas que ha obtenido la película se han centrado en destacar el papel de Diana de Temiscira como un icono feminista. Yo no lo considero así. Existen distintas tendencias en el feminismo, pero todas deben de compartir algo esencial, la preocupación por las otras mujeres. Algo que Wonder Woman no hace porque está más preocupada por salvar a la humanidad. Más bien me parece que es lo que es, un icono estadounidense. Una parte esencial de su mitología donde lo principal es la lucha y el triunfo individuales, el sacrificio por la patria o por el bien de la humanidad. Demasiado bonito para ser verdad. 


Dirección: Patty Jenkins
Guion: Allan Heinberg sobre los cómics de Wonder Woman
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Matthew Jensen
Intérpretes: Gal Gadot, Chris Pine, David Thewils, Danny Huston, Elena Anaya. 

miércoles, 28 de junio de 2017

Cine: La princesa prometida de Rob Reiner (1987)

La princesa prometida ya fue un éxito durante su estreno en 1987 pero la verdad es que envejece bien y cada vez se la ve mejor. Sigue manteniendo el encanto de los cuentos infantiles ilustrados, de piratas, princesas y bosques encantados, pócimas, venganzas y magia. Y es que traspasa la pantalla y nos sentimos como el niño enfermo (y muy muy repelente porque ya está llegando a la preadolescencia) al que su abuelo le está contando un cuento, hasta que los personajes salen de las páginas y ocupan la realidad ficticia de una pantalla de cine. 



Es una novela de William Goldman adaptada por él mismo al cine y fue dirigida por Rob Reiner. La historia es muy simple. Un triángulo amoroso en el que un vértice tira más que los otros dos; esto se combina con la venganza de Iñigo Montoya por la muerte de su padre y un gigante para poner fuerza en cualquier momento que haga falta.



En esta película perdonamos todo, no sé por qué. Perdonamos que el castillo parezca una maqueta de Exin Castillos a punto de derrumbarse o que las rocas sean de cartón piedra y menos consistentes que el papel de fumar. Perdonamos incluso que la hermosa protagonista se llame Buttercup. ¿Quién querría llamarse copa de mantequilla? Salimos de nuestro error, en cuanto buscamos el significado de buttercup en el diccionario inglés-español/español-inglés de la EGB, pero el resultado es peor… ¿quién querría llamarse Ranúnculo? Tenemos que seguir saliendo de errores pero esta vez buscando en Google (¡bendito sea!); fácil y en un segundo encontramos imágenes de un ranúnculo. Esto es un ranúnculo, hermoso, ¿no?



Ya podemos respirar tranquilos porque sabemos que la hermosa campesina Ranúnculo, después de un casi matrimonio por el que se convierte en princesa, terminará casándose con su amor pirata. Aquel adolescente que trabajaba en su casa y al cual no tenía ningún escrúpulo en torturar con su insolencia, su arrogancia, su belleza y su amor.



Íñigo Montoya lleva toda su vida buscando al hombre que asesinó a su padre y marcó su cara con la espada. Juró sobre la tumba de su padre vengarle y desde entonces sólo ha querido encontrar al asesino y decirle: “Soy Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir”. Toda una vida es mucho tiempo para buscar venganza pero Íñigo es persistente y lo conseguirá. Lo que no sabe es que en ese camino se encontrará con prodigios y aventuras que a veces tendrá que tragar con un buen vaso de vino. No sé si en el año 2016 sería políticamente correcto que un abuelo le leyese este cuento a su nieto. Se ve que en 1987 los niños y las niñas teníamos una piel de elefante más gruesa.


Sin embargo, algo echábamos en falta cuando veíamos esta película. Yo entonces no supe identificar qué era. Pero ahora que he vuelto a verla ya no me cabe ninguna duda. Me faltaba Errol Flynn como Robin de los Bosques, con el arco y las flechas, y aquel ridículo sombrero con una pluma, y quizá también lady Marian. Así, por un momento, todos los héroes de la infancia reunidos. Esto debería pasarnos a todos, por lo menos una vez en la vida.


Director: Rob Reiner
Guion: William Goldman
Música: Mark Knopfler
Fotografía: Adrian Biddle
Intérpretes: Robin Wright, Cary Elwes, Mandy Patinking, Chris Sarandon, André the Giant. 

jueves, 8 de junio de 2017

Cine: Piratas del Caribe. La venganza de Salazar de Joachim Ronning y Espen Sandberg (2017)

Hace ya 14 años que comenzó la saga de Piratas del Caribe y para algunos ya presenta síntomas de agotamiento. Es cierto que el recurso a los piratas y buques fantasmas está ya un poco visto, pero el histrionismo y la incompetencia de los piratas vivos siguen tan frescos como siempre. Yo confieso que tengo debilidad por Jack Sparrow y sus maneras afectadas y que, en esta película, he echado de menos una intervención más intensa de su lerda tripulación. 

Esta vez el malo no es un pirata pero, como en otras ocasiones, tiene una cuenta pendiente con Jack que parece que, durante toda su vida, se ha dedicado a hacerse enemigos. Por culpa de Jack, Salazar vaga como un alma en pena por los mares a bordo de El holandés errante, un barco que tiene la capacidad de triturar al adversario, y ha jurado no dejar con vida ni a un solo pirata (un oficial de la Armada Española, destinado en el Caribe, no podía hacer otra cosa, ¿no?). Para escapar de este peligro, Jack necesita encontrar el tridente de Poseidón que da el poder de gobernar los mares a quien lo posee. Pero, claro, solo y borracho no puede hacer mucho.

La Perla Negra
Para ayudarle en su tarea, se incorporan nuevos y viejos personajes. Barbosa se encarga de poner la tripulación y el barco, La gaviota moribunda; la inteligencia, el equívoco y la paciencia corren a cargo de Carina Smyth, una joven que está a punto de ser ahorcada por bruja varias veces y que demuestra una pasión ardiente por las ciencias y en particular por la astronomía. El galán joven es Henry, el hijo de Will Turner y Elizabeth Swan que, al final de la película harán una brevísima aparición, y que tiene un motivo especial y noble para querer el tridente de Poseidón.

El joven Jack Sparrow
Así pues, todos quieren el tridente por motivos más o menos confesables y para conseguirlo, antiguos y nuevos enemigos, tienen que unirse porque enfrente se encuentran a un enemigo común muy muy cabreado y mucho más fuerte que ellos. Salazar y su tripulación zombi que incluye a tiburones zombi también, y que está interpretado magníficamente por Javier Bardem.


La parte que menos me ha gustado es el enamoramiento soso, ñoño, bobo y previsible entre Carina y Henry. Por lo demás Bardem, aunque oculto entre tanta tecnología, resulta aterrador (no lo vi en versión original y me he perdido su voz con matices espectrales) y, al final, descubrimos también que Barbosa conserva algo de decencia y ética. Y ya veremos qué ocurre con Jack Sparrow.


No sé si habrá una nueva entrega. Si no has visto las anteriores en el cine ésta resulta espectacular y muy bien complementada con una buena banda sonora, pero lamentablemente es repetitiva. Por una parte, consigue cerrar las tramas que quedaron abiertas en las entregas anteriores pero por otra, los nuevos personajes, Henry y Carina, no me parece que adquieran personalidad suficiente para proseguir la saga y continuarla con Jack Sparrow llevaría a un callejón sin salida.


Aunque las tres primeras películas son las más divertidas de la saga, también recomiendo ésta, para un rato entretenido. 


Directores: Joachim Ronning y Espen Sandberg
Guion: Jeff Nathanson 
Música: Geoff Zanelli
Fotografía: Paul Cameron 
Intérpretes: Johnny Depp, Javier Bardem, Brenton Thwaites, Kaya Scodelario, Geoffrey Rush. 

lunes, 20 de febrero de 2017

Cine: Don Quijote de la Mancha de Rafael Gil (1947)

Aprovechando la conmemoración del quinto centenario de las muertes de Cervantes y Shakespeare, la Filmoteca de Zaragoza ha programado un ciclo de adaptaciones de sus obras. Por lo que toca a Cervantes casi todo el ciclo se dedica a las adaptaciones del Quijote. La primera de todas ellas es la que en 1947 se rodó en España siendo su director Rafael Gil. 

Se trata de una superproducción de CIFESA, Compañía Industrial de Film Español, S.A., durante su tiempo de esplendor, rodada en estudio y también en exteriores con diversas localizaciones en La Mancha. Un gran vestuario y dirección artística, la interpretación de los actores más importantes de la época, una buena fotografía en blanco y negro, que recuerda a las ilustraciones de Gustavo Doré y la música compuesta expresamente por Ernesto Halffter, discípulo de Manuel de Falla. Aunque también he de decir que, por momentos, resulta apabullante.




El director, y también escritor, Rafael Gil ya había adaptado otras obras literarias para el cine, pero sin duda, este fue su proyecto más ambicioso. Condensar en 137 minutos las dos partes del Quijote no es una tarea a la que todo el mundo se atreva. La adaptación se puede considerar de las más fieles a la obra de Cervantes.



La película tiene ritmo, esperanza, melancolía, humor, crueldad y gran parte de los enredos de la novela. El bálsamo de fierabrás, la aventura de los galeotes, los molinos (por supuesto), los crueles duques y el caballo clavileño, Sancho convertido en gobernador y su perspicacia y sentido de la justicia, para llegar al final, el arrepentimiento, la derrota y la conmovedora muerte de don Quijote.


Rafael Rivelles interpreta a don Quijote. Por entonces era un gran actor teatral que había conseguido mantener una compañía propia y que también se había trasladado a Hollywood para rodar La mujer X (1931) y El proceso de Mary Dugan (1931). Juan Calvo es Sancho, Sara Montiel es la sobrina de don Quijote y Fernando Rey el bachiller Sansón Carrasco. Manolo Morán como la Princesa Micomicona resulta excepcional. Dulcinea está ausente, como corresponde a cualquier ideal inalcanzable.


Vista hoy parece un poco acartonada, los actores casi demasiado enfáticos, pero aun así merece la pena verla. Historia del cine español. Del bueno.




jueves, 26 de enero de 2017

Cine: Assassin's Creed de Justin Kurzel (2016)

La palabra asesino significa consumidor de hachís y es de origen árabe. El viejo de la montaña estableció en la fortaleza de Alamut, en el actual Irán, una comunidad religiosa musulmana muy estricta, de raíz ismaelita que se convirtió también en orden militar, extremadamente violenta en tiempos de las cruzadas. No sólo atemorizaban a los cristianos sino también a los musulmanes y entre ellos, especialmente, a los chiíes. 

Basándose en esta historia, se diseñaron unos videojuegos de aventura, Assassin’s Creed, ahora adaptados al cine, parece ser que fielmente. Básicamente se trata del enfrentamiento entre el bien y el mal, pero esta vez, paradójicamente el bien son los Asesinos y el mal los Templarios. Aunque los templarios fueron disueltos hacia 1300, para esta película siguen vivos, encarnados en la Santa Inquisición española del siglo XV.


Por supuesto, el enfrentamiento ha llegado hasta el siglo XXI, pero de una manera encubierta. Asesinos y Templarios buscan el fruto del edén. Supuestamente el fruto del edén puede controlar la voluntad humana y eliminar el libre albedrío, con lo cual se eliminaría también esa gran capacidad para la violencia que el humano tiene contra sí mismo y contra los demás.


En el año 2016, los Templarios se ocultan en Abstergo, una organización científica, radicada en Madrid, que investiga y experimenta con recuerdos genéticos. Recuerdos de nuestros antepasados que siguen figurando en nuestra cadena de ADN. Sincronizando estos recuerdos se pueden revivir situaciones del pasado a través de una máquina llamada Ánimus.


Michael Fassbender interpreta a Callum Lynch, un joven que desde la muerte de su madre y la desaparición de su padre ha vivido en varios orfanatos, correccionales y cárceles, hasta terminar condenado a muerte. Él no sabe que es descendiente directo de Aguilar de Nerja, un caballero asesino del siglo XV, que sabe dónde está oculto el fruto del edén. La doctora Sophia Rikkin y su padre Alan Rikkin, presidente de Abstergo, lo reclutan para revivir a Aguilar de Nerja. Pero las cosas no saldrán como ellos esperan.


La película es de pura acción digitalizada. Reproduce la estética del videojuego. Un escenario oscuro, mucha violencia, peleas y saltos perfectamente coreografiados, banda sonora hipnótica y, como dicen en algunas críticas de cine, cuando la acción decae Michael Fassbender se quita la camiseta. 


A veces resulta un poco pesado ver tanto salto y cabriola y se ve como un producto exclusivo para adolescentes. Pero tiene su gracia. Sobre todo porque una gran parte de los Templarios ya no buscan el fruto del edén, saben que no lo necesitan. Como su lideresa, interpretada por Charlotte Rampling, dice acertadamente, la gente ya no quiere ser libre, no necesitan ideologías que les prometan el poder, la libertad o la justicia. Se conforman con tener un poco de dinero para poder consumir. Esa es hoy la verdadera ideología esclavizante, el consumo. Así, si los seres humanos quedan reducidos con total naturalidad a comer y cagar, ya no se necesitan ni tanques ni el miedo al infierno para que estén dominados. Los Templarios del siglo XXI han ganado, al menos, hasta que Callum Lynch conecta con su antepasado Aguilar de Nerja.


Me extraña que, en las críticas que he leído, no se haga referencia a la actuación de Javier Gutiérrez. En mi opinión, uno de los mejores actores españoles hoy. Conocido por su papel de Satur en Águila Roja y por otros muchos más, el más reciente en 1898. Los últimos de Filipinas (excepcional también). Interpreta, en una aparición breve pero contundente, al único personaje que parece de carne y hueso, el inquisidor Torquemada. Atención al fotograma de Torquemada entre los Reyes Católicos. Película entretenida y casting impresionante.  

Director: Justin Kurzel
Guion: Adam Cooper, Bill Collage y otros (videojuego)
Música: Jed Kurzel
Fotografía: Adam Arkapaw
Intérpretes: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Jeremy Irons, Javier Gutiérrez.