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miércoles, 27 de abril de 2022

Novela: Tres luces de Claire Keegan (2010)

La autora.-

Claire Keegan es una destacada escritora de cuentos irlandesa. Otras obras suyas: los libros de relatos Antártida y Recorre los campos azules y su última novela Pequeñas cosas como esas. 


Mi opinión.-
Habría que analizar esta novela desde dos puntos de vista diferentes pero complementarios. Por una parte, me ha decepcionado porque es una novela que crea expectativas de un gran misterio y luego no las cumple. Pero, por otra parte, es una microhistoria con un cierto interés. Para mí no mucho interés.

Es la Irlanda rural, es la Irlanda católica, es la Irlanda pobre, es la Irlanda de siempre. A mí, sinceramente me cansa esta ambientación. En un momento determinado, una familia pobre, con muchos hijos decide “prestar” a una de sus hijas a una familia menos pobre y que no tiene hijos. La niña, sin ninguna capacidad de decisión, puede entonces comparar la vida en su casa donde todo es trabajo con su otra vida en una casa “donde hay tiempo para pensar”. Este “préstamo” será temporal hasta que la madre dé a luz a un nuevo bebé. Así la niña se convierte en moneda de cambio y ni siquiera lo sabe.

Además de no entenderlo cuando ya empieza a adaptarse a la nueva vida tiene que volver con su familia de origen y, sensatamente, decide que esa vuelta se produzca cuanto antes para que se termine pronto el sueño, las cosas compradas, los libros, el cepillo, la ropa, el jabón, los lujos que su “segunda familia” ha podido darle. Mejor olvidar cuanto antes la suavidad de esta nueva familia, frente a la aspereza que le espera en su hogar.

Decía que existe una trama de misterio que se concentra en la muerte del único hijo de la familia menos pobre; pero este misterio se diluye sin apenas tener repercusión en la trama principal. Lo cual resulta decepcionante. También es cierto que la novela podría considerarse un relato largo y que no existe espacio para desarrollar más este misterio. El final de la novela queda abierto y resulta un poco tramposo y que te coloca en la posición de la niña, con un poso de tristeza por no ser capaz de comprender la situación.

Reconozco la habilidad de la autora para presentar el mundo a través de una niña pequeña, la elegancia a la hora de describir cómo ella es la protagonista pasiva de una nueva experiencia que no comprende y que podría resultar aterradora pero que, por una vez, no lo es. Pero por otra parte, resulta difícil de creer que una niña pequeña se exprese con tanta profundidad. No sé si la recomendaría o no. Quizá para entusiastas del mundo rural irlandés desde una perspectiva intimista, no sé.

Por otra parte, a mí me distrae mucho de la lectura el hecho de que el traductor de la obra haya sido argentino porque introduce palabras no habituales en el castellano de España. Es enriquecedor pero a mí me distrae. Esta edición, no obstante, tiene a su favor que el mismo traductor introduce notas a pie de página explicando conceptos ajenos al lector o lectora castellanoparlante.


Claire Keegan
Tres luces
Trad. Jorge Fondebrider
Eterna Cadencia Editora




miércoles, 16 de junio de 2021

Relatos: Mi marido es de otra especie de Yukiko Motoya (2016)

La autora.-
Yukiko Motoya es una joven escritora japonesa, galardonada en su país con los premios Yukio Mishima y Kenzaburo Oe entre otros. También estudió arte dramático y fundo una compañía teatral donde interpreta sus propios textos. Este libro, compuesto por una novela corta y tres relatos, también recibió el Premio Akutagawa. De momento no hay ninguna otra obra traducida. 

Mi opinión.-
Los cuatro textos que componen este libro comparten una mirada irónica y surrealista, pero sobre todo sorprendente, sobre la realidad de la existencia y de las relaciones humanas y, además, propugnan una especie de vuelta a la naturaleza salvaje como la solución a los problemas. Empieza con la novela corta que da título, Mi marido es de otra especie que, casi se convierte en una pirueta, en una manera de traspasar los límites para volverse a encontrar con los mismos límites una y otra vez.

La protagonista, San, es una mujer joven que dejó su trabajo al casarse y pasó exclusivamente a ser ama de casa. Vive en un hogar típico con un marido pasivo y alienado por su propia existencia y preocupado únicamente por su trabajo; un matrimonio que la autora llega a definir como “una bola de serpientes” (página 45). Esa imagen del ouroboros doble resulta muy inquietante, además está llevado hasta el extremo: hasta considerar que ambos cónyuges son dos serpientes que se engullen mutuamente, empezando por la cola hasta que llegan a la cabeza y ambas desaparecen.

San descubre mirando fotos que cada día se va pareciendo más a su marido y no sólo físicamente. El marido representa la imagen de la rutina y el tedio profundamente aborrecibles. San también siente esta abulia. Sin embargo, aunque se arrepiente de haber dejado su trabajo y caído en la trampa del confort, tampoco parece muy dispuesta a hacer nada para remediarlo. Además para rizar el rizo, el marido empieza a cambiar desde el momento en que descubre su pasión por cocinar asumiendo, en cierta manera, un rol más femenino en la pareja. Este intercambio de roles debería acercarles, pero no sucede así. Toda la novela recuerda en algún momento a La vegetariana de Han Kang pero todavía llevada más al extremo; de manera que el final resulta absolutamente surrealista.

En Los perros la deshumanización no se produce en un ambiente urbano ni por ninguna guerra de sexos. Al contrario, es la soledad elegida por la protagonista, que habita una cabaña a las afueras de un pueblo, el detonante de su pérdida de identidad y el inicio de su transformación. También en este texto, la autora crea un clima inquietante mezclando elementos oníricos en una narración realista. Sin embargo, a mí me resulta mucho más turbadora la misantropía del personaje principal, aislado y dedicado con esmero a copiar una obra de arte que, además, no es suya, que la relación que establece con los perros blancos. También resulta chocante que el hito temporal mencionado en el relato sea la Navidad, seña de identidad inequívoca de Occidente. Y aunque no dudo de que haya japoneses cristianos, claramente el mundo occidental, en este caso la medición del tiempo, se ha impuesto globalmente a las diferentes culturas del mundo. Lo mismo sucede con referencias a comidas como el baumkuchen, pastel típicamente alemás, del siguiente relato o los spaguetti a la carbonara que comen los protagonistas. 

El baumkuchen de Tomoko, para mí reproduce la atmósfera de peligro, sospecha y sobre todo amenaza de Casa Tomada de Cortázar. Un ama de casa se siente amenazada por algo o por alguien incorpóreo pero del que siente su presencia, mientras está cocinando. Normalmente, para sentirse segura, sólo tiene que oler el pelo de su hijo mayor y tirar del dedo de su hijo pequeño. Pero esta vez eso no le funciona. Tal y como se presenta la amenaza desaparece pero para ella las cosas ya han cambiado definitivamente.

En Un marido de paja vuelve a presentarnos la complejidad de la vida de pareja. Esta vez el título no es una metáfora, aunque en la narración no se considere la existencia de maridos de paja como una extravagancia. De hecho, en las primeras páginas describe una vida totalmente normal con un marido un poco abusivo. Sin embargo, la peculiaridad de este marido de paja es que empieza a desintegrarse y entre las briznas de paja se le escapan pequeños instrumentos musicales. En los dos últimos cuentos, la protagonista se llama Tomoko, pero no llegamos a saber si es la misma persona o no. Todo bastante surrealista, ¿no?


Mi marido es de otra especie
Yukiko Motoya
Traducido por Keiko Takahashi y Jordi Fibla
Alianza Editorial

miércoles, 20 de enero de 2021

Cuentos: Nueve cuentos malvados de Margaret Atwood (2019)

 
La autora.-
Margaret Atwood es de sobra conocida. Es escritora, activista social y política, también ha sido profesora. Pertenece también a Amnistía Internacional y ha sido durante muchos años, y espero que algún día lo consiga, candidata al Premio Nobel. En 2008 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y años antes también había recibido el Premio Booker, por El asesino ciego. Es también la autora de El cuento de la criada, la distopía más famosa de principios del siglo XXI. Otras obras suyas son: Por último, el corazón, Nada se acaba, La maldición de Eva.

Mi opinión.-
Lo comento siempre que tengo que escribir sobre un libro de cuentos. No me gustan los libros de cuentos. En bastantes ocasiones no encuentro cual es el denominador común entre ellos y yo creo que deben de tenerlo y luego, cuando uno de los cuentos me gusta, me sabe a poco. En éste no ha sido así. El hilo conductor figura ya en el título. La maldad, la maldad humana. Pero tratada de un modo muy particular. Con mucha gracia, mucha ironía y mucha mala leche dirigidas, casi siempre, a la crítica de la masculinidad.

Los tres primeros Alphinlandia, El aparecido y La dama oscura tienen una clara conexión. Ofrecen la triple perspectiva de una relación amorosa. Cada uno de los protagonistas fue uno de los vértices del triángulo adulterino y expone, indirectamente, cómo ese suceso sigue repercutiendo en su vida pasados más de treinta años. Pero no se queda sólo en esto. Además, dos de los protagonistas son consumados escritores, dedicados a géneros distintos; con lo cual, la autora, aprovecha para despacharse a gusto sobre la impostura literaria, la preeminencia de unos géneros literarios sobre otros y sobre el oficio de escribir. Pura delicia.

En El aparecido, Él, Gavin, es un gran poeta que desprecia a las mujeres y, especialmente, a Constance, que fue la única mujer que le abandonó. Aunque después de una vida dedicada a la alta literatura descubre, poco antes de morir, que no suscita tanto interés en los estudios como creía. Descubre que, en realidad, los críticos prefieren estudiar la obra de Constance.

Constance, después de su ruptura con Gavin, dedicó su vida a la ciencia ficción y ha tenido mucho éxito en el gran público. Cosa que a Gavin le parece muy secundaria porque él prefiere un público más erudito al que tomarle el pelo. En Alphinlandia vemos la vida de Constance y cómo compatibilizó la creación de su mundo con sus tareas de esposa y madre. Y podemos imaginarla escribiendo a escondidas, en la mesa de su cocina, cuando los hijos pequeños ya se habían ido a la cama y el marido estaba viendo un partido de fútbol en la televisión.

Entonces creó un mundo completo y perfecto, donde cada cosa estaba en su sitio y en el que la gente malvada recibía su merecido. Un mundo alternativo para escapar de su realidad que, al final, resultó ser un mundo más real y gratificante que la vida misma. Ella era la diosa de ese mundo, la señora sobre la vida y la muerte. En La dama oscura, Jorrie, la causante de la ruptura entre Gavin y Constance, tiene que enfrentarse a ésta durante el entierro de Gavin. Allí saldarán cuentas y descubrirán que podrían haber sido amigas. Jorrie perdió su vida, en cuanto Gavin se cansó de ella y sólo tuvo como refugio la relación con su hermano gemelo.

Lusus Naturae rompe abruptamente con esta trilogía de cuentos estupendos. Y nos muestra la vida de una niña distinta. Una niña monstruosa a la que temer sólo porque es distinta, sin ningún otro motivo. Es el cuento que menos me ha gustado y es por lo que comentaba antes. No le veo la relación con el resto. El novio liofilizado y Sueño con Zenia, la de los colmillos rojo brillante son muestras de masculinidades ridiculizadas, pero con mucho cariño. La mano muerta te ama me ha parecido magistral. Es un ejercicio de literatura dentro de literatura en el que la autora vuelve a criticar la clasificación de la literatura por géneros. En este caso, una novela de serie B llega a convertirse en sucesivas versiones de películas de serie B, generando unos considerables ingresos para su autor. Ingresos que puntualmente debe de repartir con sus antiguos compañeros de piso que le sirvieron de inspiración para crear a sus personajes. En un momento determinado, el autor quiere terminar con esta situación de una manera sangrienta pero en lugar de eso se encuentra con unos carcamales y un viejo amor que no han podido olvidarle. Si en algún momento pudo vengarse de ellos, está claro que ya pasó esa oportunidad. Humor, fina ironía y savoir faire por parte de Atwood.

Colchón de piedra es el cuento más amargo. No hay lugar para el ridículo en él y sí para poner de manifiesto cómo hechos traumáticos siguen teniendo repercusión pasados los años. Pero también es una reescritura de la femme fatale

Y respecto a A la hoguera con los carcamales podría decir que podría tratarse de una distopía que tenemos a la vuelta de la esquina. Y eso hace que sea descorazonador. La violencia contra los seres no productivos, la falta de respeto y amor por aquéllos que suponen una carga y el egoísmo individualista pueden llegar a ser los signos característicos de una sociedad opulenta como la nuestra. Ahora que un nuevo virus ha hecho tambalearse a nivel mundial estas sociedades nuestras, tenemos una oportunidad para reflexionar sobre lo que es importante y lo que no. La literatura de Margaret Atwood es muy recomendable. Siempre, siempre.




Nueve cuentos malvados
Margaret Atwood

Trad. Victoria Alonso Blanco
Ed. Salamandra


miércoles, 19 de agosto de 2020

Cuentos: Manderley en venta de Patricia Esteban Erlés (2019)


La autora.- Patricia Esteban Erlés es una reconocida cuentista, además de profesora de literatura y columnista del Heraldo de Aragón. Ha recibido varios premios por sus libros de cuentos y también ha participado en antologías con otros autores. Otras obras suyas son: Azul ruso, Las madres negras, Abierto para fantoches o Casa de muñecas. También se confiesa domófila y es muy activa en redes sociales. 

Mi opinión.- Si algo se puede decir de estos cuentos es que, dentro de su sencillez, dentro de la cotidianeidad, buscan lo insólito y lo insólito, la mayoría de las veces, conduce al terror. Las casas, mejor dicho, el interior de las casas es el escenario perfecto. Aparentemente son seres inanimados, inocentes aunque, en la realidad, ocultan todo aquello que no se quiere ver. Y es que, uno de los grandes logros de esta literatura, es que lo insólito surge de lo habitual. Ya la ilustración de portada nos da una pista. Una casa con piernas para correr. Pero además existen otros hilos comunes entre estos cuentos. En algunos ese hilo común es el fetichismo. Esto sucede con los dos primeros, dos de los que más me han gustado.


En Una y otra se da una duplicación de la mujer fatal, de la mantis religiosa dispuesta a devorar al macho y un macho que, aparentemente podía controlarlo todo, termina así devorado por su propio deseo. Culo de manzana es una muestra clarísima de reificación de una mujer. Que, por deseo y venganza del hombre y en un ejercicio literario de jibarización, queda reducida a un culo. Un hermoso culo.


Habitante es un cuento que me ha producido terror. Me recuerda a un cuento que no he podido localizar, creo que era de Cortázar. Era un cuento sobre un jersey asesino. Yo creo que en Habitante, sí que se cumple con el dicho de que el hábito hace al monje, porque el traje de baño olvidado por la antigua dueña o inquilina del piso, parece convertirse en la nueva piel de la habitante del piso que termina por asumir el nombre y la personalidad de la antigua. Escalofriante.


El otro hilo conductor que he podido detectar ha sido ese precisamente. La identidad; el doble; y, todavía más, el doble siniestro aquel que usurpa nuestra identidad y nos quita todo, poco a poco, incluso los hijos y la vida. Como en Ada Newman. En Línea 40, lo insólito proviene del trasvase de identidad entre dos personajes. Como si las almas fuesen saltimbanquis que pueden pasar de un cuerpo a otro sin que el dueño del alma pueda hacer nada por evitarlo. Este también me ha recordado a otro cuento de Cortázar. Sí que recuerdo el título Lejana.


En la más bella del baile, sin embargo, no he encontrado esta afición por lo insólito. Aquí lo que destaca es la crueldad de unos machorretes que no tienen otra cosa qué hacer que reírse de las feas. Para mí, este cuento, que está muy bien, desentona respecto al resto de ellos. En realidad, no sé cuál es el criterio que utilizan los editores para seleccionar unos cuentos para un libro y otros no. Es algo que me gustaría poder preguntarle algún día a la autora.



Patricia Esteban Erlés
Manderley en venta
Ed. Páginas de Espuma

jueves, 28 de mayo de 2020

Cuentos: Supervivientes de Java Rosenfarb (2004)


La autora.-
Java Rosenfarb está considerada como la escritora en yiddish más importante del siglo XX. Sobrevivió al Holocausto después de pasar por el gueto de Lódz y varios campos de concentración. Terminó viviendo en Canadá donde, completamente dedicada a la escritura, intentó rehacer su vida. No se ha traducido ninguna de sus otras obras al castellano: The tree of live, Bociany, Of Lodz and love. 

Mi opinión.-
Editar un libro de relatos debe ser bastante difícil. Creo que debe encontrarse una unidad temática, en este caso la hay, pero también debe haber una unidad de estilo que, para mí, en este caso no se cumple. El libro lo componen seis cuentos, aunque el último sería más una semblanza biográfica, y todos ellos tienen como denominador común que su protagonista es un superviviente. Sin embargo, no todos ellos tienen el mismo estilo ni siquiera una longitud similar. Resultan, de esta manera, poco armónicos entre sí. Respecto a la traducción, existen algunas palabras en polaco, alemán o yiddish que tienen su explicación en la correspondiente nota al pie de página, pero otras no y no sé a qué se debe esta diferencia de trato.

El uniforme despersonalizador

En El novato se relata el difícil proceso de reincorporarse a una vida cotidiana y banal como la que solemos llevar todos. Un superviviente de los campos de concentración aprende nuevamente a trabajar, a hablar con sus compañeros, a negociar un contrato laboral. Sin embargo sigue sintiendo frío a pesar de llevar un abrigo fuera de temporada y de trabajar en un taller de planchado de ropa.

Las literas inmundas
Último amor es la historia de Amalia, enferma terminal de tuberculosis y su marido Gabriel, un escultor con cierta fama. Regresan a París donde se conocieron para cumplir la última voluntad de Amalia. Los únicos motores de su vida han sido la supervivencia y la pasión erótica, por eso, pretende vivir una última experiencia sexual con un hombre más joven, con un desconocido al que Gabriel tendrá que convencer. Jean Pierre será el tercer vértice del triángulo y verá su vida afectada gravemente por esta mínima relación con Amalia. Es el cuento más largo y produce tantos cambios de protagonista que resulta demasiado confuso para desembocar en un final que yo considero estrafalario.

La vajilla que se permitió llevar a los condenados
Un viernes en la vida de Sarah Zonabend muestra la soledad de una superviviente a pesar de haber rehecho su vida, estar casada y tener dos hijos. Sigue siendo inestable emocionalmente. Seguimos su divagar y llora sin motivo, odia y se enamora al mismo tiempo de un cartero al que no conoce, quiere escapar de su casa y finalmente decide continuar escribiendo su diario. Después de leerlo queda una sensación de amargura: haber sobrevivido al exterminio para llevar una soledad existencial absoluta.

La olla para cocinar los comistrajos
El comienzo de La venganza de Edgia me ha parecido terrible. Parece existir una ley perversa que gobierna la psique de los supervivientes y que les impide salir del campo de exterminio. En el campo sólo existe el deseo de supervivencia a cualquier coste, incluso convirtiéndose en kapo, en cómplice de los torturadores. El campo se había convertido en el único universo posible y los guardas eran los dioses. Cuando el campo termina, los kapos tienen miedo de que se les reconozca y esperan ser víctimas de una venganza que quizá no llegue.

Las maletas para viajar hasta el exterminio

En Pajarillo rojo la protagonista se enfrenta al drama de haber sobrevivido a su pequeña hija y de verla revivir en cualquier niña que conoce. Sus alucinaciones le hacen descuidar su vida actual y perder la única posibilidad de rehacer su existencia.

Las máscaras para que los guardianes no se envenenaran
El último poeta de Lódz no es un cuento de ficción. Lódz fue el segundo gueto más grande de Polonia después del de Varsovia. Sobrevivió casi hasta el final de la guerra y fue un goteo constante de deportados hacia los campos de exterminio. Aun así, la gente se acostumbró a sobrevivir allí y los poetas como Shayevitch siguieron escribiendo, conscientes de que su obra se perdería y de que el único medio de resistencia en esas condiciones brutales del gueto es cuidar del espíritu propio.

El gueto de Lódz

Las fotografías de este post están tomadas de exposición Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos que vi en Madrid en Mayo de 2018. Conviene recordar siempre.








Java Rosenfarb
Supervivientes
Xordica Editorial

Trad. de Daniel Gascón


lunes, 25 de mayo de 2020

Novela: La biblioteca de agua de Clara Obligado (2019)


La autora.-
Clara Obligado nació en Argentina y tuvo que exiliarse en España en 1976, debido a la persecución de la Dictadura militar. Es licenciada en Literatura y también organiza talleres de escritura creativa. Recibió el Premio Setenil por El libro de los viajes equivocados. También colabora habitualmente en presa escrita. Otras obras suyas: La hija de Marx, Petrarca para viajeros, ¿De qué se ríe la Gioconda?

Mi opinión.-
Creo que es en La muerte juega a los dados donde un personaje habla de una espiral logarítmica. Eso es lo que este libro me recuerda. Una profunda espiral que busca hacia abajo, cada vez más abajo, el origen de las cosas; o una espiral ascendente que, cada vez más, muestra las consecuencias las cosas. En definitiva, que todo está explícitamente conectado, que el pasado vuelve y se enlaza con el presente en forma de objetos o de imágenes, aunque no nos demos cuenta ni sepamos su origen.

Plaza Mayor, Madrid. Escenario de la Inquisición
Clara Obligado sigue en estos dieciocho cuentos o capítulos de novela esa misma estructura de profundización, de indagación y de búsqueda del origen, pero esta vez aplicada a la biografía de una ciudad, de un barrio, del Barrio de las letras en Madrid. Se repite también en este libro la recomendación de leer de principio a fin o desde el final hacia el principio. Yo hice los dos recorridos y no sabría decir cuál me gustó más.

Jardín vertical, Caixa Forum
Y es que estamos acostumbrados a que el hilo narrativo tenga un principio y un final y que se desplace, lenta o rápidamente, pero siempre en horizontal. Otras culturas sin embargo han tenido un sentido del tiempo circular o en espiral, ascendente o descendente pero siempre en espiral. De manera que los objetos, los espacios y quienes los han ocupado pueden volver y reencontrarse en una danza infinita. Esto es lo que propone Clara Obligado pero ceñido al Barrio de las Letras en Madrid.

El molinillo de café
Así resucitan personajes que, en su momento, pasaron desapercibidos y que, después de siglos, vuelven a encontrar su lugar en el mundo. En definitiva, se trata de entender que una vida y una ciudad se construyen verticalmente y en ese proceso las oportunidades vuelven sin cesar. Reaparecen siempre los zapatos rojos; habrá nuevos inquilinos que se apoyarán en la pared de las caricias; y el molinillo de café seguirá funcionando porque no depende de electricidad ni de pilas.

Los zapatos rojos
Hay también espacio para la crítica feminista y para recuperar las voces de aquellas mujeres que no han tenido la importancia que debían tener. Volvemos a escuchar a Sor Isabel y Sor Marcela, hijas de Cervantes y Lope de Vega respectivamente, y también a Cecilia, la exiliada. También a una anónima mujer musulmana a la que su padre obligó a vestir de hombre toda su vida, una vida de agravios; incluso el Hispanotherium matritense es hembra. 

Hispanotherium matritense
El libro es una cartografía de sentimientos y por eso, esta edición va acompañada de un plano del Barrio de las Letras preparado por Alejandro Fernández Banegas y Julieta González Obligado. Para la autora han sido varios años de investigación y eso se nota. Muy recomendable y en una edición preciosa.




La biblioteca de agua
Clara Obligado
Ed. Páginas de Espuma

Ilustrado por 
Alejandro Fernández Banegas
Julieta González Obligado


















lunes, 11 de mayo de 2020

Novela: La muerte juega a los dados de Clara Obligado (2015)


La autora.-
Clara Obligado nació en Argentina y tuvo que exiliarse en España en 1976, debido a la persecución de la Dictadura militar. Es licenciada en Literatura y también organiza talleres de escritura creativa. Recibió el Premio Setenil por El libro de los viajes equivocados. También colabora habitualmente en presa escrita. Otras obras suyas: La hija de Marx, Petrarca para viajeros, La biblioteca del agua

Mi opinión.-
La autora está muy interesada en la experimentación literaria y así presenta un libro híbrido donde cada uno de los textos puede leerse como texto independiente en una colección de cuentos o como capítulo de una novela corta; también pueden leerse de principio a fin o desde el final hacia el principio. Es una escritura que más que por un laberinto espacial desplegado en la superficie está conformada por un laberinto temporal que indaga en el pasado y vislumbra el futuro donde los personajes alcanzarán su azaroso destino.

Buenos Aires, 1936

Este libro que explora los límites de los géneros literarios, de la novela y el cuento junto con El libro de los viajes equivocados (que tengo pendiente de leer) y su último libro publicado, La biblioteca del agua, componen una trilogía dedicada a la exploración de los límites en la narrativa y del lenguaje. Son a la vez dieciocho cuentos íntimamente enlazados y profundamente independientes. También en La biblioteca del agua hay dieciocho capítulos, no sé si este número tendrá un significado especial para la autora.

Las pajaritas de Nada útil
Para enriquecer todavía más la experiencia lectora, la autora nos propone una mezcla de géneros. Matices surrealistas, literatura intimista, cuentos de huidas, poliédricos como una ilustración de M.C. Escher; todos ellos alcanzan cobijo bajo la apariencia de una investigación criminal.

Place des Vosges, Paris

Es la historia de una saga argentina iniciada por el varón dominante y varias mujeres relacionadas con él de diferente manera: unas más próximas en el tiempo y otras más lejanas. Esposa, criada, hija, nietas asumen su vida condicionadas por su origen. La microhistoria de estas mujeres abrumadas es arrollada por la rueda de la macrohistoria de las ciudades americanas y europeas donde han vivido.

La heladera Siam de El efecto coliflor
Este es un libro de mujeres y de sus vidas tan condicionadas por el sexismo y la violencia que, en cada época, tienen sus propias características diferenciadoras. Pero también es un libro de migraciones. De personajes favorecidos por la riqueza y la suerte que estando en el sur quieren ir al norte o que desde el oeste suspiran por viajar al este; y, en el sentido contrario, personajes que viven en la miseria y que tratan de mejorar sus vidas migrando del norte al sur y del este al oeste. Un sinfín de trasvases de personas, palabras y culturas que parece no tener fin.

Leonora
En este libro curioso, incluso, uno de sus personajes se permite ponerle título. En el capítulo nombrado El efecto coliflor, el abandono conyugal de la mujer del policía encargado de la investigación del asesinato, queda paliado por el regalo de la heladera Siam. Ella, Amalia, harta de la obsesión de su marido pr el cajo Lejárraga, sensata y sabia con esa sabiduría milenaria de algunas mujeres, es quien menciona que la muerte juega a los dados porque Lo fundamental no es la solución de los grandes enigmas, sino la vida de todos los días. Novela o colección de cuentos muy recomendable.


Clara Obligado
La muerte juega a los dados
Ed. Páginas de espuma

jueves, 30 de abril de 2020

Novela: Las madres negras de Patricia Esteban Erlés (2018)


La autora.-
Patricia Esteban Erlés es una reconocida cuentista, además de profesora y columnista del Heraldo de Aragón. Ha recibido varios premios por sus libros de cuentos y también ha participado en antologías con otros autores. Otras obras suyas son: Azul ruso, Manderley en venta, Abierto para fantoches. Las madres negras es su primera novela y ha recibido el IV Premio Dos Passos. 

Mi opinión.-
Lo que más me sorprende de esta novela, no es su tono gótico, sino su estructura formal. Los capítulos podrían funcionar perfectamente como cuentos individuales pero la autora ha preferido dotarles de un hilo narrativo que termina vinculándolos. Este hilo narrativo bien podría ser la fatalidad y el dolor de ser distinto. Heridas que se incrustan en el alma y la van pudriendo poco a poco.

Estas madres negras viven instaladas en el dolor. Cada una de ellas ha sufrido el desprecio y la violencia y eso las ha hecho invulnerables al dolor de los demás. Las otras habitantes de Santa Vela son niñas casi deshumanizadas. Vestidas con harapos, desnutridas, apaleadas y con sus pequeñas cabezas desposeídas del cabello que nutrirá las cabezas de muñecas con las que nunca jugarán. Víctimas de distintas violencias y con las mismas posibilidades de ser adoptadas o abandonadas.


Hay otros personajes en la novela con distintos grados de protagonismo pero, para mí, destaca sin ninguna duda la misma Santa Vela. La casa que alberga a las niñas blancas y a las madres negras y que ha sido testigo de las violencias desde siempre, con su larga memoria de piedra (pg. 27). La casa y todos sus objetos crujen, respiran y vigilan. Es una casa inabarcable inspirada en la Mansión Winchester y marcada también por la violencia y el miedo, por la enfermedad y la decrepitud y por la inmensa soledad de cada uno de los personajes, niñas y madres.

Casa Winchester

Esta novela me ha parecido muy interesante. Sin embargo, la estructura no me acaba de convencer. Para mí hay demasiados personajes que, individualmente, tienen sentido pero que no aportan mucho a lo que debería haber sido la historia central. No obstante, la recomiendo y recomiendo también leer todos los cuentos de la autora.





Patricia Esteban Erlés
Las madres negras

Ed. Galaxia Gutenberg

jueves, 9 de enero de 2020

Cuento: El verdadero final de la Bella Durmiente de Ana María Matute (1995)


La autora.-
Ana María Matute fue calificada como la mejor novelista de la posguerra. Era miembro de la Real Academia Española y también Premio Cervantes. A los 5 años escribió su primer cuento y a los 17 ya recibe su primer contrato de una editorial. Fueron 3.000 pesetas en 1942. La torre vigía, Olvidado Rey Gudú y Aranmanoth conforman su trilogía medieval. Otras obras suyas son: 
Demonios familiares, Primera MemoriaParaíso inhabitado y una gran cantidad de cuentos con la infancia como protagonista. 

Mi opinión.-
Ana María Matute llegó a tener el aspecto de una hada traviesa que se divirtiese poniéndonos a todos en un aprieto. Le gustaba sacar punta a las cosas, buscar los tres pies al gato y remover Roma con Santiago, con tal de ofrecer otro punto de vista de las cosas.


Ella reivindicaba constantemente el sentido del humor como elemento indispensable de la literatura y de la vida. Después de haber padecido una grave depresión durante varios años, el humor era algo consustancial con la naturaleza de Ana María Matute. Por eso y porque los cuentos para niños son, en realidad, cuentos para aterrorizar a los niños, se propuso reescribir algunos de ellos trufándolos con pequeñas perlas de ironía y buen humor.


Este es el caso de El verdadero final de la Bella Durmiente. Porque después del casorio y del vivieron felices y comieron perdices puede que no todo sea tan feliz. En este caso Bella Durmiente se encuentra sola en medio de una situación muy conflictiva para ella y sus hijos (sí, ha tenido ya dos hijos, porque desde que se casó hasta que llega a su nuevo reino, el cortejo se va demorando y demorando y demorando, por lo felices que son). Y ¿de dónde surge ese conflicto posterior? Pues por una parte de la ausencia del Príncipe Azul, al que no se le ha ocurrido otra cosa que irse a batallar por esos mundos (aunque no tuviese muchas ganas, su madre se lo pidió y él es un hijo obediente); y por otra parte, de la relación con su suegra (¡cómo no!).


La Reina Madre es hermosa, pálida y delicada y, además, vegetariana. Provenía del reino de los Abundios. Que, aunque es una palabra no recogida por el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, todo el mundo sabe que es sinónimo de simple, de tonto (“más tonto que Abundio” dice el refrán). Un reino que, en principio, estaba arruinado pero que gracias al matrimonio del rey con la Princesa Floresta (los padres de la Reina Madre) empezó a prosperar. Nadie sabía por qué; pero nadie tenía ninguna intención de indagar en esa buena suerte recibida que les permitía enriquecerse. Bueno, Floresta sí lo sabía. Floresta era una bruja, pero una bruja buena.


Floresta y el rey tuvieron una hija, la princesa Selva. Y lo de la princesa ya fue otro cantar. Selva nació preciosa, con una carita llena de pelusilla y unos ojazos que lo veían todo y un cabello hermoso y lleno de caracolillos. Sin embargo, cuando sonrió todos se dieron cuenta de que había nacido ya con todos sus dientes. Dientecillos afilados como agujas. Fue imposible para las nodrizas intentar alimentarla. Ni siquiera los biberones soportaban las acometidas de los dientes. Así que empezaron a darle de comer carne cruda. Y así siguió durante años y años hasta que se casó y tuvo que empezar a ocultar estos pequeños vicios.


Así que tras su aparente vegetarianismo se escondía su cualidad de caníbal. Porque no sólo es que comiese carne es que tenía toda la intención de comer carne humana y de rechupetear los huesecillos y ternillas. Y en éstas, llegaron al castillo Bella Durmiente y sus tiernecillos hijos para convertirse en objetivo de la ogresa. Aunque gracias a unos criados, capaces de engañar a la bruja, esa circunstancia nunca se llega a producir.


La Bella Durmiente, cuando estaba sumida en este conflicto, podría haber dicho "despertarse de un sueño de 100 años para esto, ¡joder!", pero creo que era una mujer valiente y supo seguir adelante. Resulta paradójico que su vida haya sido un sinvivir y un regateo constante de brujas y desgracias, pero a veces no se puede elegir; ni siquiera las princesas pueden hacerlo. Al final, esta vez sí, fueron felices y comieron… vete tú a saber qué. El libro además está muy bien ilustrado por Albert Asensio. Aviso: no es un cuento para niños. 




El verdadero final de la Bella Durmiente
Ana María Matute

Ilustrado por Albert Asensio

Ed. Destino










Quién mejor que la autora para hablar de su libro. 



lunes, 25 de noviembre de 2019

Cuentos: Invasión de David Roas (2018)


El autor.-
David Roa es especialista en literatura fantástica y de terror y ha escrito varios ensayos sobre teoría de la literatura. También es profesor de literatura en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha publicado varios libros de cuentos y microrrelatos. Otras obras suyas: Bienvenidos a Incaland, Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico, 201. Lado B, La realidad oculta. Cuentos fantásticos españoles del siglo XX. 

Mi opinión.-
Invasión es un pequeño libro con una variedad de cuentos y microcuentos dentro de él. Todos ellos están traspasados por la sorpresa que puede provocar la cotidianeidad. Las relaciones entre objetos o personas o situaciones que, aparentemente, pueden parecer normales son distorsionadas por la misma normalidad.

Estos diecinueve relatos están dominados por la paradoja, el humor y el trampantojo. Su extensión también es variable, de manera que el autor parece que se haya esforzado en buscar las diferencias, para así despistar todavía más al lector, en lugar de presentar una obra más homogénea. Desde mi punto de vista, me parece una manera muy sugerente de jugar al ratón y al gato con el pobrecillo lector o lectora.

Cerezo rosa
Ha aprovechado también para hacer varios homenajes. Uno de ellos es para uno de los maestros de la literatura fantástica, H.P. Lovecraft, con su relato La casa vacía. Este es el cuento más largo y si tuviera que relacionarlo con una imagen sería con cualquiera de los grabados de M.C. Escher y como ejemplo pongo esta imagen. Es una videoinstalación que encontré en la última exposición de M.C. Escher en Madrid. Y yo estoy en ella, yo estoy en ella, yo estoy en ella, yo estoy en ella, yo estoy en ella. Creo que podéis haceros una idea.


En otros cuentos el terror surge de la inocencia infantil si es que los niños son alguna vez inocentes. Un niño zombi juega en un parque y espera y espera y espera a que el último habitante de un edificio se convierta en su comida. En Trabajos manuales un niño siniestro crea pequeños ataúdes para animalillos y muñecas; pero los ataúdes cada vez son más grandes. Un niño grande juega con muñecas en Amor de madre. Muñecas que su madre le regala y que se rompen y son sustituidas frecuentemente. En Hambre, el sarcasmo toma el relevo del humor negro y un editor de best-sellers de baja calidad tiene que optar literalmente por alimentarse de ellos o devorarse a sí mismo. Otro homenaje es para Mary Shelly y Frankenstein. Agua oscura se llama el cuento.

Mary Shelley, Ilustración de Fernando Vicente.

Mi cuento preferido ha sido sin duda Mitos omitiéndose. Y éste sí que es una broma para el lector. Es un cuento de apenas cinco líneas. Lo lees en un minuto, pero a los diez minutos vuelves a leerlo y entonces lo entiendes y te ríes, ríes, ríes y ríes. Cerezo Rosa, sin embargo no provoca risa pero una vez leído ya nunca volverás a mirar la dentadura de un anciano de la misma manera. Esta colección de cuentos de David Roas es muy interesante. Espero tener tiempo para leer alguno de sus ensayos.




Invasión
David Roas

Ed. Páginas de Espuma.