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martes, 28 de julio de 2020

Novela: Se busca persona feliz que quiera morir (2019) de Mariano Gistaín


El autor.-
Mariano Gistaín es periodista y escritor de ficción. Nació en Barbastro pero vive actualmente en Zaragoza. Otras obras suyas: El entierro de Líster, La mala conciencia. 

Mi opinión.-
Cuando las distintas dimensiones de la ciencia nos ofrecen cierto tipo de descubrimientos, de aquéllos en los que no queda muy claro si resultarán ser un avance o no, recurrimos a la literatura para espantar miedos. Así lo hicieron algunos autores y autoras de renombre como Mary Shelley que, visto el poder de la electricidad recién descubierta, se inspiró en ella para dar vida/resucitar a su monstruo, que no se llamaba Frankenstein, y que se ha encargado de aterrorizar a mucha gente durante los últimos dos siglos, entre otras cosas porque esa misma gente no se ha molestado en leer el libro.

Todo empieza en la calle Bolonia
Algo parecido ha hecho Gistaín con la posibilidad de criogenización de todo el cuerpo, de sólo la cabeza o sólo el cerebro, o sólo los recuerdos, o una simple digitalización y posterior ocupación del cuerpo de un comatoso. En fin que hay distintas versiones para todos los bolsillos. Y todo ello con mucho humor y mucha retranca.

Criogenización de cuerpo entero

Además ha situado la acción en Zaragoza y eso siempre está bien y también ha introducido frases y expresiones propias y eso hace mucha gracia. ¿Qué quieres, pollico? A mí me hace mucha gracia.

Los inversores mexicanos se parecen a él.
El protagonista está harto de su vida y responde a un anuncio por casualidad. Un anuncio que ha sido diseñado para él por el célebre método de “crear ficciones para producir realidades” (me pregunto si los historiadores catalanazis conocen este método). Así se embarca en una aventura que no saldrá mal del todo. Además su madre está casi en estado vegetativo como consecuencia del Alzheimer y participando en ese experimento conseguirá unas pastillas que le darán una nueva y juvenil vida, una nueva vida de narcomadre. Además el prota ligará, ligará mucho y con mujeres muy majas y muy inteligentes.

En la calle Zurita tiene su despacho el detective cultural,
junto a su otro negocio de limpiezas
De esta trama surge otra trama subordinada que deriva en una novela de investigación policíaca con la participación del detective cultural Luciano Gracia. Se trata de localizar un cuento escrito en los años 1970 y que tiene la capacidad de transportar a quien lo lee a un bar donde se puede encontrar con los escritores inmortales. Lógicamente son inmortales aquellos escritores a los que se sigue leyendo. Entre ellos está, Mary Shelley. ¡Qué imagen tan bonita ésta de un bar donde pueden encontrarse los escritores porque hay alguien que todavía los lee y los sigue recordando! Sólo por esa imagen ya vale la pena leer la novela. Muy recomendable.


Se busca persona feliz que quiera morir
Mariano Gistaín

Ed. Limbo errante

lunes, 20 de julio de 2020

Novela: No me pesa quererte de Corín Tellado

Bueno, sí. He leído mi primera novela de Corín Tellado. La culpa la tienen los expurgos de las bibliotecas públicas de Zaragoza; si no, yo no encontraría cosas así. No creo que repita la experiencia, pero tengo que reconocer que no es tan diferente al fenómeno 50 sombras de Grey; aunque no haya sexo explícito en Corín Tellado, algo de “recochura” no falta. Cito textualmente: “Quedó erguido, enfundado en el pijama, con la pechuga al aire, velludo y fuerte”. Pues eso, “recochura” ¡Pobre Corín!, viviendo la posguerra española supongo que le fue imposible abordar más abiertamente el deseo libidinoso. 

El argumento de No me pesa quererte lo podéis imaginar: historia de amor con carrera de obstáculos. Janis y Guido, exóticos nombres, son un joven matrimonio, enamorado y apasionado, al que la madre de ella (que finge una enfermedad para no quedarse sola) le hace la vida imposible. Hay final feliz… y divertido. 

Corín Tellado murió hace poco tiempo, en el año 2009. Durante 50 años se dedicó a escribir, siempre en el género rosa-más-rosa-más-rosa-de-todo-lo-rosa; fueron unos 4.000 títulos. ¡4.000 libros! Bien es cierto que repetía siempre la misma trama y que las novelas, por lo menos la que yo he conseguido, se leen en 20 minutos (es una miniatura de libro de apenas 120 páginas y de 10x15 cm.). Pero aun así son 4000 títulos. En el año 2000, todavía publicó una novela en internet y algunos de sus libros fueron también al cine. 

Andrés Amorós, catedrático en la Universidad Complutense e historiador de la literatura española, escribió un libro analizando diez novelas de Corín Tellado, Sociología de una novela rosa. En este ensayo empieza hablando de la cultura de masas y de la idea (errónea) de que la cultura es algo sagrado y cubierto de polvo, encerrado en una urna y destinado a no-se-sabe-qué tipo de culto. Para él, la cultura también debe tener sitio en la calle y afirma que la división entre literatura culta y literatura popular, que nos parece un invento de mitad del siglo XX, ha existido siempre. Lo novedoso es la difusión que ahora tiene la literatura popular, que se va incrementando exponencialmente. Hoy ya no podemos decir que las 50 sombras de Grey, sean literatura popular, porque el fenómeno ha pasado a ser literatura de difusión planetaria. 

Decía el profesor Amorós, en su libro, que las lectoras podían reconocerse con toda facilidad, en estos personajes que sufrían mucho y obtenían su recompensa en el capítulo final. Y que probablemente por esto tenían tanto éxito. Es literatura de pura evasión para la frustrante rutina de muchas mujeres españolas, en los años 50, 60 y 70 del siglo XX. Teniendo en cuenta esto, habría que agradecerle a Corín Tellado que pusiera un poco de color e ilusión en unas mujeres, difuminadas entre la grisura del franquismo.

Sin embargo, a pesar de su gran éxito, yo no he podido encontrar a nadie que (reconozca que) haya leído estas historias. He preguntado a mis primas mayores y a las hermanas mayores de mis amigas (por si fuese cuestión de edad) y ninguna de ellas ha leído a Corín Tellado. ¿Qué pasa? Probablemente la mayor parte de las ventas fuesen en Latinoamérica, pero también puede ser que nos sonrojemos al reconocer que la hemos leído. 

Yo creo que no debemos avergonzarnos nunca de lo que leemos; otra cosa es que nos aburra y lo dejemos. Todo esfuerzo por escribir, merece tener un lector comprensivo. Os lo digo yo, que sólo hace unos meses que llevo este blog y sufro para poder escribir una entrada semanal. No os animo a leer a Corín Tellado, pero ... qué me decís de la portada.


No me pesa quererte
Corín Tellado

Editorial Rollán S.A.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Cine: Tiempo después de José Luis Cuerda (2018)

Tiempo después, qué pocas cosas han cambiado para las mujeres. Esto es lo primero que pensé cuando vi el cartel de la película, donde tienen incluso menor protagonismo que las ovejas. Es cierto que tampoco para los hombres parecen haber cambiado mucho en el año 9177, mil años arriba, mil años abajo. Pero los hombres siempre han estado en posición privilegiada, incluso los más empobrecidos.


En esta distopía absurda nos enfrentamos a un mundo constituido únicamente por un edificio, el Edificio Representativo para privilegiados con trabajo, y unos arrabales donde subsisten con muchas dificultades el resto de la humanidad. El problema surge cuando los desempleados desarrapados, especialmente uno de ellos, se empeñan en acceder al Edificio Representativo para vender una riquísima limonada y romper el equilibrio establecido y su aparente tranquilidad. Y es que como el conserje dice queda excluida toda posibilidad de vender puesto que si el parado pudiese vender y consiguientemente trabajar se desnaturalizaría en sí mismo.

Los parias de la tierra
Pero en el Edificio Representativo también hay problemas. Celos y envidias, amores no correspondidos, un rey incompetente, una monja y un monje que viven en auténtica recochura, asesinatos y ovejas, muchas ovejas y también una pareja de la Guardia Civil. También hay gente que quiere salir y unirse a los habitantes de los arrabales. En fin, una locura de Cuerda, José Luis Cuerda. Pero que nadie busque compararla con Amanece que no es poco. No tienen nada que ver, ni deben de tenerlo. Amanece ya es un clásico y a Tiempo después le falta eso, tiempo.

El barbero envidioso y asesino

Creo que no es suficiente verla una sola vez; se necesita más tiempo para poder apreciar los diálogos absurdos que, entre el palpable humor, alguna sensatez deben de tener. Cómo si no puede entenderse que todos los parroquianos de un bar se pongan a corear y dar palmas al unísono diciendo: taxidermia, taxidermia, taxidermia. Algún sentido debe de tener.

Las fuerzas vivas del Edificio Representativo

También hay espacio dentro de esta película atípica para la crítica a un tiempo pasado en el que se perdieron grandes oportunidades para el cambio real. Fue esa época que condujo directamente a la situación actual y empezó cuando todos los valores tradicionales de la izquierda cayeron al precipicio por culpa de un desarme ideológico esterilizante y una praxis política insultantemente pragmática… Pues eso, el acabose. ¡La que se puede liar por una limonada!

El rey

Lo mejor de la película: los diálogos y la dirección de actores y también la estética que en algún momento me recuerda a El Gran Hotel Budapest de Wes Anderson. Lo peor: tendré que descubrirlo en el próximo visionado. Es adaptación de la novela del mismo José Luis Cuerda, por si alguien quiere comparar diálogos. Visionado imprescindible. 


Dirección y guion: José Luis Cuerda, sobre su propia novela 
Música: Lucio Godoy
Fotografía: Pau Esteve Birba
Intérpretes: Innumerables

jueves, 15 de febrero de 2018

Novela: Miss Fifty de Rosa Ribas (2015)

La autora.-
Rosa Ribas nació en el Prat de Llobregat en 1963. Estudió Filosofía Hispánica y se trasladó a Alemania donde sigue viviendo. Es muy conocida por sus series de novela negra. Una de ellas escrita en colaboración con Sabine Hofmann y protagonizada por Ana Martí. Son tres novelas que constituyen la Trilogía de la España de los Años 50. Pero también cultiva otros géneros representados por Pensión Leonardo o Miss Fifty. Su última novela es La luna en las minas. 

Mi opinión.-
Leí hace unos meses Pensión Leonardo y me encantó. Tengo además pendiente leer Don de lenguas, una de sus novelas negras. Para el verano, me he decidido por Miss Fifty. Me la habían recomendado varios amigos y no me defraudado. Eso sí, hay que tener en cuenta que no se parece en nada a ninguna de sus otras novelas.

Miss Fifty en acción
¿Qué ocurriría si del tratamiento contra el cáncer de mama surgiera algo bueno? Pues al principio, estaríamos muy desorientados. Sería difícil relacionar una cosa y otra. Adaptarse a los cambios daría lugar a distorsiones y las consecuencias en la vida familiar y personal tampoco serían muy asumibles. Esto le ocurre a Marta Ferrer.

La radioterapia
Como resultado de la radioterapia adquiere superpoderes que la hacen parecerse a cualquiera de los superhéroes de cómic y cine que viven en nuestra imaginación. Pero estos superpoderes también le hacen sufrir una transformación. Primero tiene que conocerlos, luego saber utilizarlos y al final, integrarlos totalmente en su vida personal y familiar. Así Marta Ferrer, una funcionaria de 54 años y de buen ver, tiene que sobreponerse al trauma de haber sufrido un cáncer y además reorganizar su vida en función de los superpoderes adquiridos, teniendo en cuenta que su marido vive todos estos cambios con la preocupación de que Marta se ha agenciado un amante mucho más joven que él. Marta se enfrenta a esta nueva situación, superpower, tirando de humor aunque su amiga Raquel, que trata de superar su excesivo racionalismo y sus limitaciones emocionales, tiene que recordarle constantemente que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

En la Estación de Francia de Barcelona se esconde uno de los supervillanos
Pero ser superheroína tiene también la contrapartida de tener que enfrentarse constantemente a supervillanos. A lo largo de la novela, Miss Fifty se encontrará con algunos de ellos, cada cual peor y más cómico. Desde la envidiosa Yodaína, hasta el turista meón, pasando por La hormiga atómica, hasta llegar a la Bola platónica formada por un matrimonio de jubilados, amargados, maledicentes y que siembran la discordia a troche y moche, que además no tiene ni siquiera la más mínima idea de ser “… un villano contaminante inconsciente de su toxicidad”.

Yodaína, supervillana
Miss Fifty también encontrará a otros superhéroes como ella que le ayudarán en sus misiones y también se ganará el respeto del inspector Jordi Gurruchaga. Si algo no me ha gustado de esta novela ha sido la poca relevancia de este inspector porque sólo con ese nombre que trasciende nacionalismos, en estos tiempos turbios de naZionalismo, podría haber dado mucho juego. Me quedo con la duda de cuál sería su segundo apellido. Quizá esta poca relevancia tenga su razón de ser. Cuenta la autora que la idea para esta novela surgió de una conversación con una amiga convaleciente de un tratamiento contra el cáncer. Comentaron la poca relevancia de las mujeres de más de 40 años en las novelas, cine, cómics, etc. Así esta superheroína cincuentona, cincuentañera surgió de la idea de enfrentarse a la adversidad y a una enfermedad mortal y de la invisibilidad que la sociedad patriarcal otorga a determinadas mujeres.

En la estación de metro abandonada "Fernando" se esconde la Hormiga Atómica
La novela se ha editado cuidadosamente por Reino de Cordelia y además está ilustrada por María Espejo. Muy recomendable.


lunes, 21 de noviembre de 2016

Cine: Un día perfecto de Fernando León de Aranoa (2015)

Tragicomedia de lo absurda que es la guerra. Criticada porque no profundiza ni en las causas del conflicto ni en las motivaciones de los cooperantes; pero es que ésta no sería la tarea de la película. Simplemente, León de Aranoa pone la cámara delante de una situación absurda y ahí nos deja, para que la miremos de frente. Y nos quedamos con amargura porque lo poco que puede hacer la gente de buena voluntad, con pocos recursos y arriesgando su vida queda diluido por la mala leche y el empecinamiento de quienes quieren seguir matando y matándose.


Un grupo de cooperantes debe de asegurarse de que la población rural, en algún lugar de los Balcanes arrasados por la guerra, disponga de agua potable. Pero el único pozo de la zona está “ocupado” por un cadáver gordo y lustroso. Todo lo lustroso que puede ser un cadáver y lo suficientemente gordo para que se rompan todas las cuerdas con las que intentan sacarlo.


A partir de aquí asistimos al desvarío total en busca de una cuerda, en un territorio donde escasean porque no dan abasto para ahorcar a la gente. Unos ahorcan a los otros; otros a los unos y, a veces, todos se ahorcan al mismo tiempo para que no quede nadie. Absurdo.


El conflicto de los Balcanes fue algo que Europa no esperaba ni supo prever. Nadie podía pensar que en la sensibilizada Europa, ejemplo cultural para el mundo, esto pudiera volver a pasar. Las viejas identidades asesinas, reverdecidas por el caos surgido de la descomposición de la ex Yugoslavia, salieron con verdaderas ganas de matar, a todo y a todos; en todas direcciones, como si un ciego disparase una ametralladora.


En ese contexto se mueven los personajes. Pertenecen a una ONG civil pero están bajo mando militar. Los militares tampoco pueden hacer gran cosa porque el alto el fuego es muy frágil. Sin embargo, estos cooperantes se embarcan en localizar una cuerda lo suficientemente fuerte para que pueda subir al gordo cabrón muerto. No sabemos gran cosa de los personajes ni nos hace falta porque los verdaderos protagonistas son el absurdo y también el azar, la casualidad e incluso la lluvia que acabará resolviendo un problema creando otro.


Allá van en busca de una cuerda: la joven idealista que se acaba de incorporar a la misión de paz; el hombre curtido y un poco desesperanzado que está a punto de abandonar; el loco sin familia, sin pasado y sin futuro; la burócrata, metódica y organizada que intenta encajar en su informe la espontaneidad de la vida. A estos cooperantes se unen el intérprete que intenta vivir a caballo entre el horror y el absurdo, y un niño que sólo quiere volver con sus padres, sin saber que ya han sido ahorcados por una de esas cuerdas tan necesarias. Todos los esfuerzos que hacen por solucionar el problema son ineficaces. Por más que se desvivan por ayudar, hay otros, combatientes o no, (muchos más) que viven para perjudicar; al final los seres humanos quedan retratados como lo que son seres frágiles, a los que la lluvia pone en su lugar y una vaca puede arruinarles el día.


Lo mejor de la película los actores, que con apenas unas pinceladas hacen creíbles a sus desbaratados personajes, la música y el humor. No es un humor (excesivamente) negro ni manipulador ni tampoco hiriente. Humor trágico, pero para seguir adelante. Muy recomendable.


Director: Fernando León de Aranoa
Guion: Fernando León de Aranoa, Diego Farias (Novela Paula Farias)
Fotografía: Alex Catalán
Música: Arnau Bataller
Intérpretes: Tim Robbins, Benicio del Toro, Olga Kurylenko, Mélanie Thierry, Fedja Stukan, Eldar Residovic. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Cuento: Parson's Pleasure de Roald Dahl (1960)

El autor.-
Fue un escritor de cuentos británico de origen noruego. Famoso por sus cuentos para niños. También escribió en prensa y mantuvo una fuerte polémica por sus opiniones contrarias al estado de Israel, a veces con cierto sesgo antisemita. Intervino en la II Guerra Mundial y también fue espía británico con Ian Fleming (sí, el de Bond, James Bond). Cuando murió en 1990 fue enterrado entre chocolatinas tras un funeral vikingo. Otras obras suyas: Charlie y la fábrica de chocolate, Mathilda, Relatos de lo inesperado. También escribió guiones para cine, Chitty Chitty Bang Bang o Sólo se vive dos veces. 

Mi opinión.-
Un cuento sencillo y divertido y que pone de manifiesto algunos de los tics de los ingleses. La picaresca, el esperpento, el sarcasmo y el abuso. El protagonista es un anticuario, Cyril Boggis, un listillo que recorre la campiña inglesa buscando gangas y al que, al final, le sale el tiro por la culata. Y es que, después de inventarse una Sociedad para la Conservación de Muebles Raros y vestirse de clérigo para inspirar confianza, el final no podía dejar de ser un disparate. Lleva años abusando de los incautos lugareños que le venden por cuatro perrillas o cuatro peniques lo que él después revende en Londres a buenas libras, hasta que los últimos incautos que encuentra se comportan como mucho más palurdos de lo que parecían. Muy british, ¿no?

Imaginas al pobre Boggis cuando vuelve a la casa de los catetos en busca de su ganga y se encuentra con aquello, right under his nose, y los lugareños riéndose y sacando la lengua a través de los huecos de los dientes que les faltan. ¡Pobre Boggis! Él que se creía tan listo y elegante by heavens!. He leído el cuento en su inglés original y con audio y es una delicia. Además de enterarme que pícaro en inglés se dice mischievous, también me he quedado con un montoncillo de vocabulario sobre muebles que, enseguida, olvidaré lamentablemente.



La historia está relacionada con una cómoda Chippendale de caoba (mahogany en inglés; suena bonito); es la cuarta que fabricó el ebanista del mismo nombre, pero Boggis pretendía rebautizarla como la Cómoda Boggis, of course. Chippendale en el siglo XVIII creó un estilo inspirado en el rococó. Sus muebles tenían patas curvas o acanaladas y también utilizó profusamente las rejillas.



Ha habido adaptaciones de televisión de este cuento en 1965 y en 1980. Esta última interpretada por John Gielgud. Divertido y excéntrico. 

Parson's Pleasure 
Roald Dahl

Pons Idiomas 

lunes, 7 de marzo de 2016

Novela: Una última cuestión de Carmen Moreno (2015)

La autora.-
Joven escritora nacida en Cádiz. Licenciada en Filología Hispánica y con un variado currículum laboral como pasa en los últimos años en España. Ha trabajado en cosas diversas: desde ser asesora del Ministerio de Igualdad hasta guionista de un programa de televisión o profesora de creación literaria. Tiene varios premios de relatos cortos y de poesía. Otras obras suyas son: Principito debe morir, Cástor y Pólux. Adora a Cristina Fallarás y a Julio Cortázar. Y sus personajes favoritos son Sherlock Holmes y La Maga. Está preparando una segunda novela, continuación de ésta. Suficientes razones para adorarla. 


Mi opinión.-
Una última cuestión es la primera novela de la autora y además ha decidido estrenarse con una novela negra. Es un punto de partida ambicioso, teniendo en cuenta además que el personaje principal se sale de lo normal. Verónica Lago es limpiadora en El Corte Inglés y tiene 62 años. Cuando está en su casa, la mayoría del tiempo viste su pijama de felpa con la lengua de los Rolling Stones y bebe toda la cerveza que su cuerpo con sobrepeso puede asimilar. Una lengua fuera puede ser una burla hacia la sociedad biempensante o un síntoma de vivir asfixiado.

Es lectora de Fred Vargas y de Rosa Ribas. Quería ser algo en la vida, algo que estuviera relacionado con el arte, hasta que un espermatozoide se cruzó en su camino e hizo diana. Tiene tres hijos que la ignoran y un exmarido argentino que hace poco tiempo empezó a resultarle realmente cargante y aburrido. Verónica se lleva muy bien con Aurora, la portera de su edificio, que también tiene gustos peculiares para vestir: el chándal oficial del centenario del Barça. Descritos así parecen personajes pensados por Pedro Almodóvar o Alex de la Iglesia. Tienen un punto esperpéntico y cabroncete. Sandra Olivé vive en el mismo edificio que Verónica. En realidad vivía porque Verónica y Aurora encuentran su cuerpo despachurrado. Para la policía es posible que sea un suicidio.


Pero para Verónica y un inspector de policía, doliente por un error que cometió y con el mismo carácter sarcástico que ella, el microcosmos del edificio es dónde debe de estar el asesino. Así que se pasean planta por planta del edificio de un buen barrio de Madrid para descubrir las miserias de los vecinos. Una galería de personajes representativos y también un poco estrafalarios. Con las historias y mentiras de cada uno y hasta con las referencias a un pasado difícil de digerir, el policía y Verónica tejen sus hipótesis hasta resolver el crimen.

Una novela respetuosa con el género, pero también con mucho humor y su dosis correspondiente de costumbrismo y de análisis de caracteres. Con una intriga bien elaborada y que va dejando pistas para que el lector pueda llegar a la misma conclusión que Verónica. Pero sin duda, el mayor acierto es describir a esta detective aficionada. Verónica. Si las mujeres a partir de los 40 años empezamos a resultar invisibles, a los 62 como tiene ella… ya no sé cómo se podría definir nuestra situación. Sin embargo, esta mujer venida a menos, barrida por la crisis general y por su propia crisis personal, tiene todavía arrestos y atractivo, sorna y somardería suficientes para sobreponerse. Creo que no será la última novela que protagonice y eso me alegrará mucho, porque con ésta he pasado ratos divertidos. Muchas referencias a cine y literatura; crítica también de algunos escritores de best-sellers, del enriquecimiento y de la fama y la fortuna por un pelotazo. Y una historia del pasado contada con mucha amargura y un poco de truculencia. Muy recomendable. 


Una Última Cuestión 
Carmen Moreno

Ed. Cazador de Ratas

jueves, 5 de marzo de 2015

Novela: El silencio de los claustros de Alicia Giménez Bartlett (2009)

La autora.-
Alicia Giménez Bartlett es principalmente conocida por su serie policíaca protagonizada por Petra Delicado y Fermín Garzón, de la que también se hizo una serie de televisión con Ana Belén y Santiago Segura. Se doctoró en Literatura Española con una tesis sobre La narrativa de Gonzalo Torrente Ballester. En 2008 le concedieron el Premio Raymond Chandler y en 2011 fue Premio Nadal por Donde nadie te encuentre, novela histórica sobre un personaje real de la guerra civil, la guerrillera Teresa Plá Meseguer. Otras obras suyas son: Una habitación ajena, Un barco cargado de arroz y Días de amor y engaños. 

Sinopsis.-
El asesinato de un fraile del monasterio de Poblet y el robo de una momia en un convento de monjas de Barcelona, tienen completamente aturdida a Petra Delicado y a su compañero Fermín Garzón. Encuentra muchas pistas y varias líneas de investigación contradictorias que no conducen a resolver el misterio porque a veces lo más evidente pasa desapercibido.

Mi opinión.-
Esta es la octava novela (de nueve, hasta ahora) dedicada a la inspectora Petra Delicado. Hace ya bastante tiempo que leí la primera de ellas, tanto tiempo que ni siquiera recuerdo cuál era. Me dejó bastante sorprendida por el hecho de que la protagonista fuera una mujer policía y no sé por qué no seguí leyendo. También recuerdo hace como 10-12 años la serie de televisión que se hizo y que ahora se puede encontrar en youtube; pero esta adaptación no me convenció. La pareja Ana Belén-Santiago Segura resultaba extraña.

En fin, que sin haberla seguido mucho algo puedo decir de la inspectora. En El silencio de los claustros, Petra Delicado (con ese nombre contradictorio ya estaría todo dicho de ella) se ha casado otra vez. Es la tercera esposa de su tercer marido. Un hombre culto, atento y enamorado locamente de ella y que además aporta al matrimonio 4 hijos y dos exesposas. Creo que la autora aprovecha esta situación peculiar para distraernos de la trama policíaca. Introduce así situaciones más relajantes, con más humor y también expone más abiertamente el carácter de Petra y sus contradicciones: es cínica y no sabe relacionarse con sus hijastros (de 18, 12 y 6 años), pero vive preocupada por la (mala) influencia que pueda tener en ellos.

Está muy inquieta también porque su tercer matrimonio vuelva a fracasar. A pesar de todo el amor y la madurez que ambos aportan, la falta de tiempo y las tensiones de su absorbente trabajo hacen que Petra muestre su lado más vulnerable. Para colmo de males tiene que bregar también con las exesposas y madres (un pelín histéricas) de los niños. A todas estas zozobras se añade el caso del monje asesinado y la momia desaparecida.

El subinspector Fermín Garzón que también ha cambiado su estado civil, ahora felizmente casado, es el encargado de darle estabilidad a Petra, en el trabajo. Sensatez, paciencia y calma es lo que aporta a la relación laboral.

La novela se me ha hecho un poco larga; se abren demasiadas líneas de investigación que no conducen a ningún sitio. Y luego, en los últimos capítulos, aparecen personajes nuevos que dan claves para la solución por otro camino que no había sido ni siquiera insinuado durante toda la novela. Me ha parecido un final precipitado y demasiado artificial; un poco tramposo. Novela entretenida, pero no de las mejores de la autora. 


El silencio de los claustros
Editorial Destino 

jueves, 8 de mayo de 2014

Cine: Ocho apellidos vascos de Emilio Martínez Lázaro

Sí que han debido de cambiar las cosas en España para que Ocho apellidos vascos se la película más taquillera. Hace unos años un éxito así hubiera sido impensable. Yo, personalmente, estaba ya cansada de que los estereotipos cómicos del país fuesen los andaluces y, lo que todavía me parecía peor, los aragoneses belloteros.

No me extraña que haya sido criticada por la izquierda abertzale y por la derecha españolista, las dos tendencias igual de excluyentes, expansionistas e intolerantes. Eso me hace pensar que es una película de humor inteligente. Lo mejor de estos aspavientos de señorones tan serios y metódicos es que la película no trata de política y mucho menos de terrorismo. Sólo es una comedia romántica, de manual. De estas de chico-chica-problemas-chica-chico, donde el equívoco, esta vez, surge de las "diferencias" culturales. En realidad no hay tanta diferencia, lo kitsch del norte se encuentra con lo kitsch del sur y ya veremos qué pasa.

Ya hay rumores de que filmarán una segunda parte, ambientada en Cataluña. No habrá que perdérsela.

Amaia (Clara Lago) se va a Sevilla con sus amigas a celebrar que la han dejado plantada ante el altar. Amaia es brava y esto ya es un comienzo de película tormentoso. Allí conoce a Rafa (Dani Rovira), un señorito andaluz engominado y “grasioso” que se enamora perdidamente de ella. Son como agua y aceite, difíciles de mezclar, pero después de una noche de borrachera, todo se ve de otra manera y Dani decide ir al País Vasco a buscar a la chica. Allí también se encontrará con el padre de Amaia (Karra Elejalde), todavía más difícil de conquistar que ella. En su empeño por enamorar a Amaia, encontrará la ayuda de Merche/Anne (Carmen Machi), viuda de un guardia civil, que lleva viviendo toda su vida allí y aún no se ha acostumbrado a la cultura.

Koldo, el futuro suegro es de armas tomar y necesita comprobar el pedigrí vasco de Rafa. Así que entre Merche, Rafa y Amaia, enredarán bien las cosas para que podamos disfrutar de momentos de pura comedia: Amaia vestida de novia corriendo detrás de Rafa; Merche, borracha, seduciendo a Koldo; y Koldo despertándose en una habitación cargada de iconos españolistas, la bandera, el toro de Osborne, el retrato del guardia civil y no lo recuerdo, pero seguro que había alguna estampita de la Vírgen.

Tenemos ganas y necesitamos reír y lo mejor reírnos de nosotros mismos o del vecino que es lo mismo. Y nos reímos de los flequillos cortados con hacha de “los vascos y las vascas”. Y también de los tupés engominados de “los andaluces y las andaluzas”. No me escandalizo porque yo no le tengo tanto apego a la tierra y no puedo entender que nadie lo tenga. Ni a la tierra ni a nada. Si tuviéramos que quedarnos siempre en el mismo sitio no nos harían falta las piernas.

Y sobre todo que poniendo esas dos culturas, tan aparentemente tan distintas, así juntitas, te das cuenta de que Koldo, el padre vasco de la chica vasca, es tan pedorro-super-mega-protector con su hija y borde-ridiculizador-pedante-macho-alfa-a-punto-de-ser-destronado por el futuro yerno como cualquier otro padre español.

Pues eso, que si los andaluces y las andaluzas van de “pescaíto frito y fino”, los vascos y las vascas optan por las “cocochas y el chacolí” (y no lo escribo con tx porque no quiero). ¡A ver quién encuentra la diferencia! Y es que lo de las identidades acaba siendo muy cansino.



Director: Emilio Martínez-Lázaro
Intérpretes: Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde y Carmen Machi
Guión: lo mejor de lo mejor de Borja Cobeaga y Diego San José




viernes, 4 de enero de 2013

Queridos Reyes Magos


Queridos Reyes Magos, bueno mejor rectifico,

Queridos Lectores que me habéis seguido durante estos meses sin conocerme, no sé quiénes sois, pero me gusta que me leáis. 

Este blog empezó siendo un ejercicio de clase y mira ahí sigo, intentando postear algo todas las semanas. Ya sabéis, cosas que me han parecido interesantes, libros y películas hasta ahora. Aunque en principio mi intención era abarcar más, con el tiempo lo haré. 

Me ha gustado mucho esta experiencia. Apenas conocía nada de redes sociales o blogs y ahora totalmente enganchada y haciendo descubrimientos interesantes todos los días. Es una sensación extraña no saber quién te lee ni porqué lo hace,  parece que la comunicación es más de ser humano a ser humano, sin prejuicios, sin identidades. A veces edad, sexo, condición social o ideología política, etc., pueden ser límites, censuras que uno mismo se impone. 

Aunque siempre he sido más de seguir el calendario escolar, me apetece ahora hacer balance del último año. Muchas actividades y personas nuevas en mi vida, reales y virtuales. Mi principal reto es intentar aprobar 8 asignaturas de sociología hasta junio de 2013. Me gusta la sociología, cada vez más, el comportamiento del ser humano como integrante de un colectivo es menos predecible que el comportamiento individual. Pero, aunque ahora mismo no trabajo, 8 asignaturas a veces desbordan a mi pobre cerebro de 50 años. 

Me preguntan siempre por qué volví a estudiar. Sencillo, la sociología me gusta y siempre he leído sobre ese tema; cuando decidí estudiar otra vez estaba trabajando y como el trabajo no era agotador fue simplemente un hobby. Ahora que hace un tiempo que ya no trabajo, puede que terminar la carrera de sociología me dé otra salida laboral diferente, ¡ojalá fuera así!. Si lo piensas un poco fríamente no es tan raro. Aunque termine dentro de 2 años, tal y como se están poniendo las cosas (retrasando la edad de jubilación), tendré por delante todavía 15-18 años de vida laboral, mucho tiempo. Pero eso es algo en lo que no pienso ahora,  sólo tengo que concentrarme en las 8 asignaturas de este año y en disfrutar de la vida. 

Disfrutar de la vida, eso es. Esto para mí incluye sin ninguna duda, leer; una absoluta voracidad lectora. Ya habéis visto el tipo de lecturas, aunque he leído más libros este año de los que he comentado en el blog, a un ritmo de 2-3 libros al mes, es bastante. 


  • La novela más literaria y conmovedora: El final del desfile de Ford Madox Ford.
  • La más dolorosa: Never let me go de Kazuo Ishiguro 
  • El libro más esclarecedor sobre la crisis: La doctrina del shock de Naomi Klein
  • La más tierna: The curious incident of the dog in the night-time, de Mark Haddon
  • La que más rabia me produjo: Los pájaros amarillos de Kevin Powers
  • Un clásico español: Fortunata y Jacinta de Pérez Galdós
  • Un clásico francés: Germinal de Émile Zola
  • La peor novela: una de las 50 sombras de Grey, de no-recuerdo-quién
  • La rescatada de la infancia: Frankenstein de Mary Shelley
  • Y siempre Sherlock Holmes


Y ya tengo preparado un montoncito para el 2013: Los hermanos Karamazov, La vida es un tango, El hombre del salto, Calibán y la bruja, El intocable, La guerra de las mujeres, Maravilla en el país de las Alicias. Aunque sería mejor que no hiciese una lista, porque luego se cruzan otras lecturas recomendadas por amigos o que empiezan a hacerse insistentes a través de la red y me desvío del camino planificado. No está mal desviarse tampoco. 

Y el cine. Muchas pelis también para ver: Ana Karenina, Star Treck, la última de Almodóvar, Amor, Django desencadenado, etc, etc. Y las series de televisión, sobre todo, la tercera temporada de Sherlock, de la BBC. Y por favor que alguna cadena española emita Parade's End.

En fin, Queridos Lectores espero que nos sigamos viendo por aquí, muchas gracias por aguantarme, os dejo y sigo con lo que hoy es importante … 

Queridos Reyes Magos,
Me he portado bien y todo eso y sólo os pido tres cosas, que teniendo en cuenta que sois magos no son muchas (poniéndolo fácil): un novio nuevo, una casa nueva y un trabajo nuevo. 

Y si eso no es posible, al menos, la Nancy Tres Deseos: Princesa, Hada y Gimnasta. (¡Cómo sufre a veces mi feminismo recalcitrante!).

Gracias,