miércoles, 16 de abril de 2014

Cine: Enemy de Denis Villeneuve

Al principio de la película se dice: Todas las cosas grandes de la vida se producen dos veces, la primera vez son una tragedia y la segunda una farsa. Esta es la pista fundamental para entender lo que se cuenta en ella.

Adam Bell es un profesor universitario de historia que lleva una vida de lo más normal. Tiene una novia rubia platino y visita a su madre de vez en cuando. Su apartamento no es lujoso y tampoco vive en una buena zona de la ciudad.

Tiene una vida tan aburrida que le vemos dando la misma clase a dos grupos diferentes de alumnos, en días diferentes. Así que en uno de los ratos perdidos entre clase y clase, por casualidad un compañero de trabajo le recomienda que vea una película; una comedia sin trascendencia. Sólo para que se divierta.

En la película descubre a un actor secundario muy parecido a él. Y aquí empieza la intriga. No sabemos si se trata de un actor que se inventa un personaje o si es un profesor universitario aburrido que sufre alucinaciones o un fenómeno paranormal o una pesadilla. Yo, por el tono amarillento de la fotografía en la película, creo que trata de las alucinaciones de un hombre aburrido que se siente culpable.

Lo que más sorprende es que, desde el primer momento, Adam Bell se toma la existencia de su doble como una amenaza. Podría haber pensado que se trataba de un actor muy parecido, pero no, desde el primer momento sufre la angustia de estar viviendo una situación inexplicable. Es un thriller que no deja resquicio para una explicación racional. No son hermanos separados al nacer. No son parecidos, son exactos. Tienen las mismas cicatrices, la misma barba descuidada, la misma voz y las mismas fotografías en sus diferentes casas. Adam tiene la necesidad de contactar con su doble y al mismo tiempo le produce pánico. 

El actor es Daniel Saint-Clair; aunque tampoco ese es su verdadero nombre. En realidad se llama Anthony y está casado con una hermosa rubia platino (muy parecida a la novia de Adam) que está embarazada. No sabemos mucho más de Anthony. Vive un poco mejor que Adam, ha hecho varias películas como secundario y tiene una vida sexual un poco turbia (¿o es parte de la alucinación?). Y también visita a su madre de vez en cuando.

Adam es un personaje soso, con una cara sosa, y su doble, Anthony, tiene su misma cara, pero es una cara perversa; cada uno mantiene una relación con una mujer rubia platino, muy parecidas entre ellas; uno tiene un trabajo seguro pero aburrido; el otro tiene un trabajo precario y fascinante. Cuando por un día intercambian sus vidas, las mujeres se dan cuenta del engaño. Pero, ¿por qué tienen los dos la misma fotografía? Una fotografía que aparece rota en casa de uno de ellos ¿Y las arañas? ¿Y la madre? Yo creo que tienen la misma madre y que ni ella misma lo sabe. Alucinaciones.

Tendré que volver a verla porque todavía me falta encajar alguna pieza. Desde luego que la película capta la atención del espectador en todo momento. Por eso debe ser lo de las arañas. Porque al final nos quedamos atrapados en la pegajosa tela de araña, con cara de tontos y más preguntas que respuestas. No digo más.


Director: Denis Villeneuve
Guion: Javier Gullón, basado en la novela El hombre duplicado de José Saramago
Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Mélanie Laurent, Sarah Gadon e Isabella Rossellini

jueves, 10 de abril de 2014

Cine: Her de Spike Jonze

En Her el futuro es casi presente. Está aquí a la vuelta de la esquina. La gente no vive en ciudades inhóspitas; tiene familia y tiene amigos; se enamora, se casa, quiere tener hijos, sufre el desamor y se divorcia, igual que hoy. 

Esa ciudad del futuro es luminosa, de colores cálidos y con una atmósfera envolvente. Tiene una playa apacible. La gente viaja en transporte público, no viven con prisa. Trabajan, pasean y quedan a comer con sus amigos. Una descripción que encaja con cualquier ciudad de la parte buena del mundo de hoy en día. 

En esa ciudad vive y sufre su pena de desamor Theodore. Trabaja como escritor en una gran empresa que se dedica a escribir cartas para otros. No es que los otros no tengan tiempo de escribir cartas, es que prefieren que las escriba un profesional que siempre se expresa mejor. Algunos son clientes desde hace años, muchos años, y Theodore ya les conoce perfectamente. Sabe cómo se enamoraron, cuándo se casaron, cuántos hijos tienen. Les ha escrito cartas de amor para sus parejas, cartas de felicitación para sus hijos, cartas de pésame para sus muertos. 

Es paradójico que Theodore se gane la vida expresando los sentimientos de los demás y que su esposa le haya dejado porque no ha sabido conectar con ella. 

En medio de esa deriva emocional, Theodore instala un sistema operativo de nueva generación: inteligencia artificial eficaz, eficiente y simpática. Ella es Samantha. Capaz de procesar información a velocidad de vértigo, de aprender según sus necesidades y las de su ¿dueño?, con una memoria prodigiosa y una curiosidad infantil. Pero lo que hace que este sistema operativo sea de verdad novedoso es que Samantha también experimenta emociones, dudas, deseos; llega a ser capaz de desarrollar sentimientos y de provocarlos en otros también. Tiene su propia personalidad y también puede sentir sus miedos e inseguridades; por un momento, le angustia no tener cuerpo, pero en otro disfruta la aparente sensación de una existencia sin límites. Es muy ... humana. 

Theodore y Samantha pasan por todas las fases del enamoramiento, el amor y la decepción. Además no son los únicos. Hay otras personas que también han conseguido congeniar con sus sistemas operativos.

Y esto es algo que empieza a considerarse normal. Está claro que a finales del siglo XX y principios del XXI, la innovación más rompedora y la que, no me cabe ninguna duda, está aquí para quedarse, es la gran variedad de modelos de relaciones y de familias que coexisten actualmente: familias recompuestas; familias monoparentales; parejas del mismo sexo con hijos o sin hijos; monogamias sucesivas. Algunos pensamos que con el incremento de la esperanza de vida, es imposible pensar en una pareja para toda la vida. Esto a los conservadores les pone los pelos de punta y se rasgan las vestiduras diciendo que la familia está en crisis, cuando en realidad está más revitalizada que nunca, lo único es que no sigue un modelo estándar.  

Lo que quiero decir es que cualquier cambio de lo establecido nos parece una ruina vital y nos causa tal zozobra que nos parece insoportable. Pero, al final acabamos adaptándonos. Quizá dentro de 50 años no sea tan extraño plantearse una relación con un sistema operativo. Porque, ¿qué es lo básico en una relación? Si no tenemos cuerpo, ¿donde se engancha nuestra identidad? El sistema operativo, ¿es el alma?



Director: Spike Jonze
Intérpretes: Joaquín Phoenix, Theodore; Scarlett Johansson, Samantha;

jueves, 3 de abril de 2014

Novela: El valle del terror de Arthur Conan Doyle

El autor.-
Arthur Conan Doyle (1859-1930) fue médico y escritor escocés. Él mismo confesó que empezó a escribir los relatos y  novelas de Sherlock Holmes, porque en su consulta de oftalmología no entraba nadie y se aburría. Escribió novela, teatro y ensayo. Y como es sabido terminó tan harto del personaje que había creado que decidió matarlo, pero la “presión popular” le obligó a resucitarlo. En los últimos años de su vida también estuvo muy interesado por el espiritismo e incluso escribió un libro sobre el asunto de las hadas de Cottingley, El misterio de las hadas, sobre unas misteriosas fotografías de unas niñas en compañía de hadas etéreas, evidentemente trucadas. Aunque una de las protagonistas de esas fotos mantuvo hasta su muerte que todas eran falsas excepto una. 

Sinopsis.-
Sherlock Holmes recibe una carta de Porlock, alguien relacionado con Moriarty (el archienemigo del detective), con un mensaje cifrado en el que aparecen las palabras Douglas y Birlstone. Poco después el inspector McDonald de Scotland Yard, le comunica que el señor John Douglas de Birlstone ha sido asesinado de una manera horrible. Holmes y Watson, se ponen en camino hacia Sussex para ayudar a la policía a resolver ese violento crimen. La mansión donde ha sucedido el asesinato está rodeada por un foso lleno de agua y al anochecer, se tiene por costumbre levantar el puente levadizo para que nadie pueda entrar ni salir de la casa ¿Cómo ha sido posible el crimen?

Mi opinión.- 
El valle del terror se publicó por primera vez como libro en 1915, aunque antes ya había salido como novela por entregas en el Strand Magazine. Es una de las cuatro novelas largas que escribió Conan Doyle, con el personaje de Sherlock Holmes. Su estructura es, además, similar a Estudio en escarlata, otra de las grandes novelas del canon sherlockiano: un relato dentro de otro relato.

El primero de ellos, La tragedia de Birlstone, es clásico dentro de las novelas de Sherlock Holmes. Se trata de una novela enigma, donde hay un asesinato inexplicable en una tranquila zona rural inglesa, Birlstone en Sussex. La policía pide ayuda a Sherlock Holmes, que acude acompañado por el Dr. Watson, para descubrir cómo ha sido posible y quién es el asesino. Tras sus habituales pesquisas dará con la solución del enigma. Su acción transcurre en los años 1900.

El segundo relato, Los batidores, es completamente diferente y muy interesante a la hora de analizar el resto de la obra de Conan Doyle. Los críticos claramente lo consideran precursor de la novela negra clásica e inmediato antecesor de Cosecha Roja de Dashiell Hammett. 

El Dr. Watson comienza el relato de esta segunda parte, invitando a los lectores a que le acompañen a un espacio y un tiempo diferentes, concretamente “varios miles de millas hacia el Oeste” y unos 25 años atrás. Lo que sigue es el manuscrito de un hombre perseguido, McMurdo que en 1875 llega a la cuenca minera del Valle de Vermissa, en Estados Unidos. Encuentra un ambiente de explotación, corrupción, sociedades secretas y crimen organizado. 

Está inspirado en un hecho real como fue la infiltración de James McParlan, detective de la Agencia Pinkerton de Filadelfia, en “Los hijos de Molly Malone”, una sociedad secreta/sindicato del crimen que estaba en guerra abierta contra los dueños de las minas. Torres Dulce, en un apéndice escrito para esta novela, mantiene que el enfrentamiento no se debía a motivos laborales propiamente, sino que más bien se trataba de impedir una fuerte coalición entre los Molly Malone y otras sociedades secretas irlandesas. Esto es algo que Conan Doyle no tiene en cuenta en su novela. Él hace hincapié en el interior de una organización brutal, sectaria y sanguinaria, más al servicio del enriquecimiento de sus dirigentes y del control de la ciudad por parte del hampa. 

Es de las obras menos conocida de Conan Doyle, por lo menos para mí. Hasta ahora me había pasado totalmente desapercibida, aunque tengo la colección completa de los relatos de Sherlock Holmes, desde hace muchos años. Quizá la razón por la que es menos conocida es por la violencia brutal de la segunda parte de la novela, muy justificada, pero que no se ajustaba a los gustos de los fieles lectores de Sherlock Holmes. 

Al final se conoce la relación entre John Douglas, Jack McMurdo y Birdy Edwards. Pero con eso no queda solucionado el caso, porque otro crimen pone punto final a la historia.

El valle del terror
Arthur Conan Doyle 
Traducción de Juan Manuel Ibeas
Ed. Cátedra

viernes, 28 de marzo de 2014

Novela: El país del miedo de Isaac Rosa

El autor.- 
Nació en Sevilla en 1974. Es también columnista habitual de eldiario.es. Con El país del miedo ganó el Premio Fundación José Manuel Lara en 2008. En 2013 ha publicado la novela La habitación oscura que ha obtenido también el Premio Cálamo. 

Sinopsis.-
Sara y su marido son una pareja española de clase media. No viven en un barrio muy selecto, pero tampoco es un arrabal. Tienen un hijo preadolescente y una vida normal. Sara empieza a notar que le falta dinero y otras pequeñas cosas también desaparecen de su casa. El miedo se instala en sus vidas.

Mi opinión.-
Inquietud es la primera palabra que se me vino a la mente en cuanto terminé de leer esta novela. Y también rabia y un profundo desprecio por el personaje principal y su cobardía.

No me gusta pensar que vivimos en una sociedad del miedo. Pero aunque sea así, no me queda claro si podemos o si queremos hacer algo para salir de ese vértigo. El miedo es útil. En principio, debería servirnos para evitar riesgos de los que no sacaríamos nada. Pero puede ser también una cárcel o puede convertir al miedoso en alguien brutal. Por otra parte, también resulta cómodo dejarse llevar por el miedo y que otro nos solucione los problemas. En todos estos casos, ¿hacemos algo? La mayoría de las veces, nada. Le cambiamos el nombre al miedo y no pasa nada. Le llamamos prudencia o indiferencia y ya podemos padecerlo sin ningún pudor y con toda tranquilidad. 

Isaac Rosa explora todas estas posibilidades en la novela. Dibuja el mapa del país del miedo. Hay dos historias relacionadas: en unos capítulos conocemos la vida cotidiana de Sara, su marido y su hijo, una vez que el miedo se ha instalado en su casa; en capítulos alternos, a través del marido, conocemos todo lo que tenemos que conocer sobre el miedo en general y sobre sus miedos en particular. Las causas del miedo; la violencia, las armas y todas las maneras de herir, infligir dolor y matar; el miedo reverencial; la cartografía del país del miedo, sus espacios, itinerarios, situaciones; la literatura del miedo; instrucciones para delinquir; el origen de los miedos y su aprendizaje. 

También hace que nos enfrentemos a otra cosa que en la novela se dice claramente: “Las respuestas defensivas al miedo generan más miedo”. Una vez que el miedo ha germinado, necesita poco para crecer y hacerse fuerte. Si te colocas frente al miedo, cada vez que das un paso atrás, el miedo da dos pasos al frente. Cualquier cosa lo alimenta: un ruido, una mirada, una palabra soez o amable, da igual. El miedo ya no te necesita para existir, tiene vida propia y se apodera de la tuya. Invade tu mente, tu cuerpo, tu voz. Inhalas miedo, exhalas miedo; masticas miedo, tragas miedo; transpiras miedo; contaminas a los demás con tu miedo y te contaminas con el miedo de los demás. Naces, creces, vives y mueres en una espiral de miedo. 

Es una novela agotadora y excelente porque consigue meterte el miedo en el cuerpo. Desde luego no la recomiendo para leer un ratito en la cama antes de ir a dormir. Te derrota por la sensación de desasosiego, de impotencia ante la cobardía del protagonista; cómo se va dejando dominar por el miedo. Te recuerda los miedos que has sentido y que, todavía, no has superado y el tiempo que pierdes con ellos. 


El país del miedo
Isaac Rosa

Seix Barral

jueves, 20 de marzo de 2014

Cine: Desayuno con diamantes de Blake Edwards

Desayuno con diamantes se basa muy libremente en Breakfast in Tiffany’s de Truman Capote. Si no recuerdo mal el relato de Capote tenía matices importantes de sordidez. Dejando aparte las comparaciones, la película es una comedia romántica deliciosa. Supongo que son los productores los que aplican este tipo de censura tan sutil que impone a los directores los finales felices. De todas maneras, algunos de ellos consiguen esquivar esa censura con muchísima elegancia. Así pasa en esta película: Holly Golightly (Audrey Hepburn) mantiene relaciones con hombres ricos. Son su fuente de ingresos pero abiertamente nunca se dice qué es lo que ella da a cambio. 

El caso es que la manera de vivir americana, el famoso American way of life, se basa, aunque nadie lo diga abiertamente, en la exclusión de la mayoría de la población. Sí que es cierto que para su mitología nacional esa exclusión (que viene de serie) puede evitarse aprovechando las supuestas oportunidades que la vida nos brinda. Otra cosa sería evaluar sí existe en realidad esa igualdad de oportunidades.

Así que esta es la historia de gente joven buscándose la vida. Chico y chica que se encuentran, exclusión y búsqueda de oportunidades vitales, con desarrollo y finales diferentes entre la película y el relato. En la película todo es amor, glamour, diversión, tristeza de la que te ayuda a crecer y algún problemilla que se soluciona rápidamente. Para el relato queda la desesperanza, la sordidez, el fracaso y la separación.

Holly Golightly no es su nombre real, pero es el que ha elegido para vivir su nueva vida en Nueva York. Antes vivía en una granja perdida de un pueblo perdido de un estado perdido en el centro de los Estados Unidos. Estaba casada con un hombre viudo y sus hijastros tenían casi su misma edad.

Cuando se encuentra con Paul, su nuevo vecino, está en un momento crucial. Ha estado viviendo del dinero de los hombres y es consciente que alguna vez ese tipo de vida se acabará; a partir de ahora debe aprovechar cualquier ocasión para hacer una buena boda. Paul Varjak (George Peppard) es un escritor que también está buscándose la vida y necesita un empujón. Empujón que pueden darle sus relaciones con mujeres mayores, también a cambio de dinero. Esta vez el director, Blake Edwards, sí que es explícito.

Pero en esta carrera de obstáculos para conseguir una vida mejor, Paul y Holly chocan con la realidad. Se enamoran y el amor tira por tierra todos sus planes. En ese ambiente de comedia romántica, con sus enfrentamientos y riñas y con sus reconciliaciones y sobre todo con un final feliz, todo lo anterior es sustituido por el amor. Con mucha elegancia; pero también para el que sepa leer entre líneas, con mucha acidez y mordacidad.

Sin embargo, hasta una cierta ñoñería es perdonable sólo por ver a Audrey Hepburn. Luce espectacularmente el vestuario de Givenchy, las pamelas, los guantes y el rojo de labios; aunque destroce (literalmente) la canción emblemática de la película, MoonRiver de Henry Mancini, todo lo hace con una inmensa ternura. 







jueves, 13 de marzo de 2014

Novela: En la orilla de Rafael Chirbes

El autor.-
Rafael Chirbes es valenciano. Nació en 1949. Estudió Historia Moderna y Contemporánea en Madrid y ejerció la crítica literaria durante unos años. En la orilla va a ser adaptada a teatro. Otras obras suyas son Crematorio (Premio de la Crítica año 2007); Mimoun, Finalista del Premio Herralde en 1988.

Sinopsis.- 
Esteban ha trabajado durante toda su vida en la carpintería con su padre. Es un anciano insatisfecho y frustrado. Mira a su alrededor y encuentra que la actual situación de ruina tiene sus raíces en tiempos mucho más lejanos. 

Mi opinión.- 
La novela empieza con el hallazgo de un cadáver en el marjal. Un marjal es una zona pantanosa, próxima al mar que, especialmente en la Comunidad Valenciana, ha sufrido una gran presión urbanística. Creo que el autor, por esto, lo ha elegido casi como otro protagonista más de la novela. En el marjal, sitio de gran riqueza vegetal y animal, también se puede ocultar la muerte y la podredumbre. 

Aprovechando la crisis sufrida, el autor se ha propuesto mostrar las miserias de una manera de vivir, miserias que vienen de muy lejos. Se remonta a la guerra civil y sobre todo a la posguerra, que resultó mucho más demoledora. Los vencedores y los vencidos trasmiten a sus hijos el éxito y el fracaso; independientemente de las decisiones que tomen, los hijos están condicionados, para bien y para mal, por la vida que los padres han llevado.

A la crisis económica-financiera se une la crisis de estos personajes. A veces parece que se trata de una historia de muertos, de gente que nació ya muerta. Que sean el epílogo de la actual crisis sólo es una coincidencia, no una consecuencia. Todos los personajes son sólo voces, que ocupan la mente de Esteban, hijo de un perdedor de la guerra civil; ahora, es un anciano arruinado con la crisis. En este ajuste de cuentas (tardío) con la posguerra, Esteban pone de relieve lo falsa que fue la reconciliación posterior entre los hijos de los vencedores y de los vencidos. 

De alguna manera, Rafael Chirbes pone en el mismo escenario el blanquear dinero o blanquear apellidos o blanquear biografías. Es cierto que nadie debería heredar las culpas de los padres, pero sí tomar consciencia de que su ventaja es injusta. 

Es Esteban el que va hilando los diferentes discursos de los personajes, apenas hay diálogos. Estamos constantemente dentro de su cabeza y él va saltando de un recuerdo a otro. Recordando lo que le dijo su padre, recordando a su tío, a sus hermanos. Todas las voces dentro de su cabeza, todas al mismo tiempo compartiendo el mismo fango.

Hay mucha reflexión doliente, que da qué pensar pero a veces también fatiga. El autor dice que el ritmo de un libro es muy importante; éste sin duda es una espiral hacia abajo, hacia el hundimiento, que atrapa también al lector y no le deja salir. 



Rafael Chirbes
En la Orilla
Anagrama. Narrativas hispánicas

jueves, 6 de marzo de 2014

Cine: Monuments Men de George Clooney

No me ha gustado la película. Sólo salvaría la banda sonora y a Hugh Bonneville. George Clooney es el director, protagonista, coguionista, productor. Parece que ha querido abarcar demasiado y esta vez no le ha salido bien. Es una película que se ha quedado a medio camino de todo; podría ser una comedia, pero le falta ritmo; para alegato sobre los valores fundamentales del ser humano, le falta profundidad; tampoco llega a desarrollar una posible historieta de amor que se queda en un par de guiños insinuantes. 

Parece mentira que con un presupuesto aceptable y ese elenco, Clooney no haya sabido sacar más partido de la historia. Nada funciona. 

Los personajes son muy planos. No tienen historia que contar, no tienen pasado. De una descripción apresurada podemos intuir que se conocían de antes, pero no sabemos qué relación habían tenido; existen piques entre ellos pero tampoco sabemos por qué. Por más que se base en una novela, basada en hechos reales, no tiene carne. Es un guion escrito muy deprisa. Los únicos personajes que tienen una cierta entidad son los de Hugh Bonneville y Cate Blanchet. 

Hugh Bonneville interpreta al teniente Jeffries, y consigue trasmitir un poco de su zozobra interior, sus problemas con la bebida y su redención final en una carta conmovedora que escribe a su padre. Cate Blanchet es Claire Simone, trabaja para los nazis y colabora con la resistencia. Eso la colocaría en una posición excepcional para poder aportar más a la película, pero no es así. 

Los demás actores están muy desaprovechados; en realidad no veo a los personajes, veo a los actores que se pasean por escenarios muy logrados. Hay conatos de comedia a los que les falta intensidad; no hay suspense, no hay riesgo. Al final la película resulta entretenida, pero porque es George Clooney y su plantel de amiguetes. Y porque de alguna manera, a los que tenemos una cierta edad, nos recuerda a las películas de los años 50, que veíamos en la televisión las tardes del sábado comiendo pipas. Esas películas de Gary Cooper (que estás en los cielos, como diría Pilar Miró) o Burt Lancaster; que después nos hemos enterado que estaban financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, como propaganda, para que los espectadores a la salida del cine, comprasen bonos de guerra, ¡ay! 

El planteamiento de la película sería muy bueno, pero el resultado no me lo parece. George Clooney, el teniente Stokes, consigue convencer al presidente de los Estados Unidos de que salvar las principales obras de arte de Europa es igual que salvar a la humanidad. Porque en las pinturas y en las esculturas de los últimos veinte siglos está lo mejor del ser humano. 

Pero debería haber insistido más en la que, según mi opinión, es la principal idea de la película: la absoluta, previsible, incondicional e inexorable vulgaridad de los palurdos nazis, borrachos de poder. Robando a saco no porque sepan apreciar el arte en sí mismo, sino porque seguramente les han dicho que vale mucho dinero. Está claro, nadie me podrá convencer de otra cosa, que no eran grandes amantes del arte. Nadie que desprecie al ser humano como lo hacían los nazis, pueden apreciar una pintura o una escultura por su valor, sino por su precio. Si no fuera así, hubiesen sabido respetar el talento de los artistas que llamaron “degenerados”,  en lugar de quemar sus obras como hacían con los libros, ¡maldición eterna para los palurdos!