lunes, 1 de mayo de 2017

Museo Diocesano de Huesca

El Museo Diocesano de Huesca está situado junto a la Catedral y ocupa el antiguo claustro gótico o del Papa Luna y también una pequeña parte que subsiste del primitivo claustro románico. En realidad es una pequeña iglesia que se incrustó dentro del claustro gótico, ya que las obras de este claustro se paralizaron y nunca llegó a existir.


Es un museo pequeño pero que tiene cosas muy interesantes. Tiene tres salas principales dedicadas a pintura y escultura y una pequeña sala en la primera planta donde se ha trasladado parte de la sillería del coro. Y aunque la sillería queda deslucida por el escaso espacio que ocupa, por lo menos se puede ver y no está almacenada de cualquier manera. Quedan 55 sillas de las 85 originales, realizadas entre 1577 y 1591.


En las salas del renacimiento y del barroco sobresalen dos retablos. Uno de ellos en plata data de los siglos XVII y XVIII. Pero el más interesante, desde mi punto de vista es el retablo del Juicio Final. Procede del castillo-abadía de Montearagón, fundado por Sancho Ramírez como residencia y origen de la Casa Real de Aragón. Este retablo fue esculpido en alabastro por Gil de Morlanes, el viejo, entre 1506 y 1511. Es de las primeras muestras de escultura renacentista en Aragón. En este enlace se puede ver el castillo-abadía:
http://www.aragonvirtual.es/_panotours/castillo_montearagon/?s=pano8698



Otra de las piezas que más me llamó la atención fue una escultura, no muy grande, de una magdalena penitente y voluptuosa, recostada en el suelo del desierto, semidesnuda y con una abundante caballera que más que cubrirla todavía resalta más la desnudez de sus senos. Es de madera policromada y data de aproximadamente de 1700. Sin duda una imagen más que turbadora.


En lo que queda del primer claustro románico se han instalado las salas de arte medieval. Pintura y escultura, aunque también hay un púlpito adornado con yeserías mudéjares.


En el Retablo de San Román hay una imagen de San Miguel derrotando al diablo y pesando las almas. Y será que yo soy muy mal pensada pero el alma que va condenada al infierno se presenta desnuda y con el cuerpo de una mujer y el alma que va destinada al paraíso es un hombre vestido con un hábito blanco. Y ahora me decís que la Iglesia católica, y el resto de iglesias, no es machista.


 

Esta maravillosa virgen del siglo XII, que pertenecía a la Iglesia de “La Malena” también puede verse allí. Y también este niño de la ermita de Nuestra Señora del Castillo de Rodellar, tallado de una manera muy elegante.



Al final, cuando me iba ya del museo (sin haber podido ver la catedral porque estaban celebrando misa mayor), me encontré con este personaje. No pude preguntarle a nadie quién era. Esta en la parte exterior del claustro románico que ahora está en obras de rehabilitación. Mira de reojo hacia el interior y se tapa la boca, ¿a quién espiará? 


Museo Diocesano de Huesca
Plaza de la Catedral, 4

jueves, 27 de abril de 2017

Visita cultural: Jardines de Piedra - Aventourarte (2017)

No existen demasiados ejemplos de arquitectura modernista en Zaragoza, aunque a principios del siglo XX, con el nuevo ensanche hacia el paseo de Sagasta y la transformación de la zona del mercado central, se construyeron bulevares y algunos edificios, según las necesidades y el gusto de la burguesía, que adoptaba las nuevas modas de París y sobre todo del modernismo catalán. 

Paseo Sagasta a principios siglo XX. 
En Zaragoza, lo que más destaca de este movimiento es la profusa decoración de fachadas, especialmente con flores y plantas tan detalladas que, en la mayoría de los edificios pueden distinguirse claramente. Además, aunque la visita guiada organizada por Aventourarte se llama Jardines de piedra, hay que incluir también una excelente labor de forja en balcones, ventanas, galerías y miradores. Dejamos para otro día el itinerario centrado en el Paseo de Sagasta y nos fijamos especialmente en los jardines del Casco Histórico de Zaragoza.

Calle Refugio esquina calle San Jorge


El primer edificio que vimos está situado en la calle Refugio, en la esquina con la calle San Jorge. Tiene una variada decoración en las ventanas y también forja en los balcones. Destacaban claramente las anémonas nemorosas que rodeaban las ventanas y en los balcones, una decoración de coup de fouet, latigazo, típica del modernismo y que imita a las ramas curvadas de la hiedra. El edificio fue proyectado por Julio Bravo Folch.

Anémonas nemorosas


El edificio de la calle don Jaime I en la esquina con Espoz y Mina también es otro de los jardines más representativos. Fue proyectado por Francisco Albiñana por encargo de los doctores Marín Corralé y disponía de un pequeño jardín en la terraza. Nos interesa más el jardín de piedra compuesto, entre otras, por girasoles y castaños de indias, rosas y, aunque no parece una planta muy elegante o armoniosa, yo diría que hay también un cardo alcachofero.

Girasoles, castaños de indias y debajo rosas

Cardo alcachofero, ¿no?


En la calle Manifestación número 16 se encuentra otro de los edificios. Actualmente es un hotel y éste destaca, especialmente, por la labor de forja en los balcones y galerías acristaladas, en las fachadas y chaflán. Al principio fue atribuido a Ricardo Magdalena, pero su arquitecto fue Julio Bravo Folch, el mismo del edificio en la calle Refugio.


Detalles del edificio de calle Manifestación 16


Coup de fouet
El último edificio visitado fue el Mercado Central. Desde el siglo XIII, sucesivos edificios y dependencias han ocupado ese solar como mercado. La plaza era conocida como plaza de Lanuza por ser el lugar donde fue ejecutado el último Justicia de Aragón, antes de que el Estatuto de Autonomía recuperase esta figura al menos nominalmente. Una placa lo recuerda. El nuevo mercado modernista fue obra de Félix Navarro Pérez y formaba parte de una actuación mayor para transformar todo el barrio que no se llegó a terminar. Es un edificio ligero, donde se combinan ladrillo y piedra con hierro y cristal. Los motivos decorativos están en consonancia con su uso.

La lápida que recuerda la muerte de Juan de Lanuza

Detalles del Mercado Central de Zaragoza



Hay otros edificios que no he incluido y que debo dejar para otra visita. La Casa Molins en calle Alfonso, el edificio del Casino Mercantil en el Coso o la casa de la calle Prudencio. No me quedó tiempo para más. Espero que Elena, la guía de Aventourarte, se decida a hacer una segunda parte. Jardines de Piedra. Aventourarte



lunes, 24 de abril de 2017

Cine: La próxima piel de Isaki Lacuesta e Isa Campo (2016)

Los primeros fotogramas de esta película son muy simbólicos. El deshielo en el Pirineo vuelve a mostrar la roca debajo de la nieve. Así en la vida de la gente el hielo mantiene las cosas ocultas pero al mismo tiempo frescas y dispuestas a salir con el primer rayo de sol. 

La pieza clave de esta película es el regreso de un adolescente, Gabriel, al que se le dio por desaparecido cuando tenía 8 años. Las dudas sobre su identidad, las suyas propias y las de su madre y el resto de la familia, pasan a un segundo término enseguida y toma protagonismo la recuperación de la identidad pérdida.


Nos embarcamos en el mismo viaje que la madre. Ella no tiene espacio para dudas ni para ambigüedades porque arrastra una carga mucho más pesada. Hechos del pasado, escondidos y mal resueltos. Emma Suárez ya hace mucho tiempo que es una actriz muy solvente, pero en este papel transpira vulnerabilidad por todos sus poros y, precisamente, en esa vulnerabilidad ha encontrado su fuerza, durante todos los años que su hijo estuvo perdido, para mantener el hogar a costa de perder su propia vida.


Sergi López, es el cuñado y tío de Gabriel. Es quien más desconfía de la identidad de Gabriel y tiene razones de peso para hacerlo. Un hombre muy arisco que esconde una gran violencia, siempre a punto de estallar. Casi durante toda la película lleva una escopeta de caza; en los últimos años ha mantenido una relación escondida con su cuñada. Posiblemente desde que murió su hermano o quizá desde antes.


Álex Monner interpreta a Gabriel, el niño perdido que vuelve convertido en un adolescente. Se integra enseguida en la pandilla de adolescentes del pueblo, sus antiguos amigos, y comienza a recordar cosas, pero no puede recordar nada sobre la muerte de su padre. Como adolescente es bravucón y fantasioso; pero en este caso, no podemos estar seguros de que parte de lo que dice no haya sido verdad. En los últimos años ha vivido en Francia, en un centro de acogida y allí los informes son secretos, ni siquiera se pueden revelar a la familia. Sus tatuajes dicen mucho de él y su capacidad para autolesionarse y oir (o recordar) voces también.


La película me ha gustado mucho. Se rodó en el pirineo aragonés, en catalán, castellano y francés. Yo he cometido el error (involuntario) de verla en versión doblada y es imprescindible verla en versión original. Siempre he dicho que deberíamos hacer el esfuerzo de ver cine en versión original, pero mucho más si (únicamente) una parte de la película es en catalán. Otra cosa me parece un auténtico despropósito.


Por lo que he leído de las críticas, en esta película, el idioma es utilizado como vehículo para la recuperación de la identidad. Gabriel ha pasado los últimos años viviendo en Francia y se expresa en francés pero con acento catalán; el hecho de mostrar este acento, este detalle hace que puedan localizar a su posible familia. Así que cuando vuelve a su pueblo, empieza a perder el acento francés y a relacionarse en catalán como estaba acostumbrado a hacerlo. Además, su madre, que había nacido en un pueblo del sur, hablaba con él en castellano y así es como recuperan su relación. Salí enfadada del cine porque todo esto lamentablemente se pierde en la versión doblada. Se pierde, por pereza intelectual, la parte más interesante de la película. Una pena.


Por lo demás, una muy buena película. Con una fotografía muy adecuada, fría y áspera, como corresponde al paisaje del Pirineo, pero, como con el deshielo, con la posibilidad de renacer. 


Dirección: Isaki Lacuesta, Isa Campo 
Guion: Isa Campo, Isaki Lacuesta, Fran Araújo
Música: Gerard Gil
Fotografía: Diego Dussuel
Intérpretes: Álex Monner, Emma Suárez, Sergi López, Bruno Todeschini

jueves, 20 de abril de 2017

Visita cultural: Casa Solans. Avenida Cataluña 60, Zaragoza (2017)

La Casa Solans fue proyectada por el arquitecto zaragozano Miguel Ángel Navarro por encargo de Juan Solans, industrial harinero de la ciudad. Se construyó entre 1918 y 1921 y fue ocupada por la viuda del industrial, Rafaela Aísa. Después sus herederos la vendieron a una inmobiliaria que dejó que la casa se deteriorase durante veinte años hasta límites preocupantes y que fuese ocupada por indigentes y drogadictos que no tenían reparo en encender hogueras para calentarse en invierno.

Llegó a estar mucho más deteriorada

En el año 2000 fue adquirida por el Ayuntamiento de Zaragoza y catalogada como Bien de Interés Cultural en 2002. La rehabilitación comenzó poco después y fue un proceso muy laborioso y cuidado que terminó en el año 2006. Todo el mobiliario original de la casa se había perdido y también las pinturas y el retablo del oratorio; las vidrieras fabricadas por La Veneciana han sido sustituidas por simples cristales.

Detalle del techo del despacho

Techo de la escalera principal
En cuanto a la decoración exterior, se perdió parte del recubrimiento del mosaico de las columnas y también de las cenefas ornamentales pero en lugar de reproducir las teselas se optó por pintarlas. Se conserva una única bola ornamental original amosaicada.

Fachada interior 

Durante los últimos años después de la rehabilitación ha estado ocupada por el Secretariado del Agua de Naciones Unidas y, nuevamente desocupada hasta encontrar un nuevo uso, el Ayuntamiento de Zaragoza ha organizado visitas guiadas, todos los sábados.

Suelo a punto de cruz
Juan Solans y Rafaela Aísa eran originarios de Farasdués, en las Cinco Villas y allí tenían tierras de cultivo destinadas al cereal. Cuando decidieron trasladarse a Zaragoza, fue para ampliar su negocio y fundar una harinera, La Nueva Harinera, en lo que fue el primer polígono industrial de Zaragoza y cerca de su negocio decidieron construir también su vivienda rodeada de amplios jardines que hoy ya no existen.

Oratorio

El edificio se puede considerar de estilo ecléctico. Si bien en su ornamentación exterior es modernista, en el interior se aprecian techos de escayola de inspiración en el renacimiento y el mudéjar aragoneses. Tiene tres plantas. La planta baja estaba dedicada al trabajo, tanto del servicio como del señor de la casa y también a la zona de estar, el salón y el comedor principales. En la primera planta, los dormitorios de invitados y principal, salas de estar, el oratorio y una pequeña terraza. Además, el dormitorio principal tenía incorporado un baño completo. La última planta, actualmente está diáfana, pero en su momento tenía los dormitorios y las dependencias del servicio que incluían también un baño por cada dos dormitorios. Paradójicamente el dormitorio de invitados es bastante pequeño y no quedan vestigios de que tuviera un baño exclusivo. A la planta del servicio no pudimos subir.

Última planta

Como ya he dicho el mobiliario se ha perdido, pero todavía quedan detalles en el interior de la casa, muestra de su esplendor. Aunque se pensó como vivienda habitual Juan Solans murió antes de ocuparla y parece que su viuda decidió entonces decorarla a su gusto. Es posible que a la señora le gustase mucho la costura y el bordado porque los suelos tienen esa apariencia. Parecen plantillas de flores para bordar a cruceta. También el muro de la fachada principal donde se representan cuatro de los doce signos del zodíaco es una maravilla.


Fachada principal

Durante muchos años se la conoció como la Casa de los Azulejos. Y aunque al principio la señora Aísa no quería ocuparla, prefería vivir en el Paseo de Sagasta, al final la ocupó hasta su muerte, en 1965. No se permite hacer fotos en el interior de la vivienda, así que espero que editen un libro con la historia de la restauración. 

Detalle del zodíaco

Recientemente visité la exposición del Centro de Historias sobre Simón Loscertales Bona y su pasión por el mobiliario. No me parece que la Casa Solans fuese un mal sitio para instalar un pequeño museo dedicado a los muebles-joya de Loscertales. Ahí lo dejo. 

Salón y comedor principales

lunes, 17 de abril de 2017

Cine: Dulcinea de Vicente Escrivá (1962)

Dulcinea fue dirigida por Vicente Escrivá en 1962. Está basada en una obra teatral de Gaston Baty, un escritor francés muy influido por el expresionismo y conocido por haber adaptado la novela Madame Bovary al teatro. 

Vicente Escrivá trabajó como guionista y director y en sus últimos años también creó alguna serie de televisión. Fue guionista de muchas películas entre las que destacan Agustina de Aragón y también de La leona de Castilla, ese tipo de superproducciones históricas de CIFESA, que tanto éxito tenían en los años 1950. Pero esta película se sale de ese estilo. No es heroica ni mucho menos complaciente con el espectador.

Aldonza y el ventero
Basándose en los personajes del Quijote el autor, y posteriormente el director, imaginan la vida de una mujer, una “moza del partido”. Una moza del partido o moza de fortuna (en este caso de mala fortuna) era, en el siglo XVI una prostituta callejera. Una pobre mujer, posiblemente abandonada al nacer, que no tenía donde caerse muerta. 


Por caridad (esa repugnante y abusiva caridad revestida de engreimiento) se permitía a estas mujeres trabajar en las ventas, como criadas y como putas. Aldonza es una de estas mujeres, deslomada de acarrear agua y explotada por su ventero durante todo el día y molida a golpes por los puteros por la noche. Es una joven hermosa y muy devota de la virgen, aunque, por caridad, también le esté prohibido entrar a la iglesia.


En la venta donde trabaja, todos hablan del caballero don Quijote. Incluso unos títeres representan sus historias. Aldonza se refugia en la fantasía de justicia que el caballero representa. Como Cervantes escribe, Sancho había salido en busca de Dulcinea para entregarle una carta de don Quijote. Una carta hermosa en la cual empieza llamándola Dulcísima señora, esperanza de mi herido corazón. Nadie podría negarse a una carta así. Como Sancho no sabe quién es Dulcinea o quizá porque es un vago redomado, entrega la carta a la primera mujer joven y hermosa que ve. La apaleada Aldonza recibe la carta como una señal de cambio en su vida que le impulsa a salir en busca del caballero.

Sancho ve a Aldonza y la convierte en Dulcinea
En esa búsqueda vivirá su propia aventura, trágica y amarga. Se encuentra con personajes tan miserables como ella y tan acostumbrados a sufrir el abuso como ella y por esto, terminará por creer que su tarea es redimir a los humillados, a los enfermos y a los mendigos, aunque éstos pretendan también abusar de ella, y combatir las injusticias como hizo don Quijote. A partir de aquí la película recuerda a Viridiana de Buñuel y El proceso de Juana de Arco de Robert Bresson. La fotografía en blanco y negro, muy contrastada, expresa toda la dureza del paisaje inhóspito de la Mancha.


Es una película muy interesante que supongo se revalorizará con el tiempo porque en su momento no tuvo mucho éxito. Yo la vi en la Filmoteca de Zaragoza, programada en el ciclo dedicado a Cervantes y a Shakespeare, por el cuarto centenario. Como curiosidad la actriz que interpreta a Dulcinea es Millie Perkins, famosa por haber encarnado también a otra heroína trágica, Ana Frank.


Dirección: Vicente Escrivá
Guion: Vicente Escrivá y Ramón Faraldo
Música: Giovanni Fusco
Fotografía: Godofredo Pacheco
Intérprete: Millie Perkins, Folco Lulli, Walter Santesso, Vittoria Prada, Pepe Rubio, Antonio Ferrandis.