jueves, 31 de julio de 2014

Cine: El extraordinario viaje de T.S. Spivet de Jean-Pierre Jeunet

T.S. Spivet es un niño inventor de 10 años. Vive en un aislado rancho en Montana. Incomprendido por su familia y por su entorno escolar, no se desanima y envía sus artículos científicos a revistas especializadas. Estar inmerso en sus experimentos e invenciones, no le quita tiempo para observar también a su peculiar familia.

La película está dividida en 3 partes: el oeste, el viaje y el este. En la primera se describe a los personajes principales. Gracie es la hermana mayor de T.S., adolescente con pretensiones de actriz y que desea con todas sus fuerzas abandonar Montana y viajar a Nueva York o Hollywood; Layton, su hermano gemelo, es todo lo que T.S. admira y no será nunca; es el preferido de su padre. Después de su muerte toda la familia tendrá que reorganizarse. Los padres de T.S. son tan distintos que parece imposible que se hayan podido enamorar. Él es un rudo vaquero, de pocas palabras, nostálgico de la épica de otros tiempos, botas de montar y espuelas, lazo y whiskey; ella una entomóloga, tan absorta en su dolor por la pérdida del hijo, que colecciona tostadoras quemadas.

La segunda parte de la película es el viaje. El prestigioso Instituto Smithsonian de Washington D.C. le concede un premio por el descubrimiento de la “máquina del movimiento perpetuo” y T.S decide dejar su casa, en Montana, y recorrer 3000 kilómetros hacia el este para recogerlo. Ese extraordinario viaje será su manera de curar el dolor por la muerte de su hermano. Es la parte de la película que menos me convence. Demasiado edulcorada, con personajes extraños que ejercen casi de ángeles guardianes. 


En fin, T.S. llega sano y salvo al este y aquí es donde se despliega todo el humor de la película. El contraste entre la lógica, inteligencia e ingenuidad de T.S. con la codicia, la hipocresía y el papanatismo de los adultos, aunque sean prestigiosos científicos. Aparentemente T.S. ha ideado la máquina del movimiento perpetuo, pero él mismo se encarga de desmentirlo ingenuamente, dejando a los adultos con la bocaza abierta y llena de moscas. En cualquier caso, el premio deja de ser el objetivo del viaje muy pronto. 

Esta película es una adaptación de la primera novela escrita por Reif Larsen que supuso un fenómeno literario hace unos 3 años. Los editores se disputaban publicar esta primera novela y eso es algo que no sucede muy a menudo. El libro es precioso y eso que yo tengo la edición de bolsillo. Está ilustrado en los márgenes con los supuestos dibujos e inventos del pequeño genio. Este es el sitio oficial del libro: http://tsspivet.com

El director de la película también se ha ocupado de que visualmente sea muy bonita, con una estética de los años 50, aunque la acción se sitúa en la actualidad. Tiene un aire muy nostálgico, con colores muy intensos, saturados. Es el mismo director de Amélie, Jean-Pierre Jeunet y parece que ha encontrado su sello personal. 

Una road movie pero de cuento infantil. Unos paisajes espectaculares y una banda sonora emocionante. Podría resultar ñoña pero la inteligencia de T.S. Spivet y su especial sentido del humor hacen que resulte muy agradable de ver.


Director: Jean-Pierre Jeunet
Intérpretes: Helena Bonham-Carter, Callum Keith Rennie, Kyle Catlett
Fotografía: Thomas Hardmeier 
Música: Denis Sanacore

jueves, 24 de julio de 2014

Exposición Fotografía: Antihéroes. An Instagram Project de Susana Blasco

En Antihéroes se expone un tipo de fotos pensado únicamente para Instagram y según cuenta en una entrevista la autora el proyecto surgió por casualidad, si es que la casualidad existe. Más bien parece fruto de un encuentro típicamente surrealista. “La idea surgió seleccionando fotos antiguas para un collage. Las tenía todas extendidas en la mesa y me tomé un descanso para comerme unas nueces. Una de ellas cayó y justo fue a parar encima de la cara de un militar con mil condecoraciones. Me hizo gracia y la subí a Instagram”.

Con esta foto parece que empezó el proyecto

Instagram es un programa para compartir fotos que permite aplicar, a las fotografías tomadas con teléfono móvil, diversos filtros parecidos a los utilizados con las antiguas cámaras Polaroid. De estas fotos polaroid también permanece el formato cuadrado y de puntas redondeadas característico de las Instagram actuales.

De ese comienzo surrealista, surge el equívoco, el juego y la paradoja. Esos son los efectos que producen estas fotografías. Asociaciones tan extrañas, sorprendentes y que a veces provocan sorpresa y otras grima: una señora con un antifaz que es una cabeza de pescado, una  llave puede ser la cabeza de un osito colocada sobre un cuerpo de niño. Me recuerda mucho a los poemas visuales de Chema Madoz, pero en este caso todas las fotografías son retratos.
Esta foto sí que me da grima


En esta serie de Antihéroes, la autora trabaja a partir de fotografías antiguas, encontradas en mercadillos y rastros, asociadas a objetos que nada tienen que ver con ellas: llaves, espinas de rosal, pinzas, botones, alfileres. Una vez realizado el montaje fotografía con el iphone y publica en Instagram con el filtro earlybird. Juega, alterando la expresión de los retratados, actuando, principalmente sobre los ojos. Sin duda debe haber una interpretación psicoanalítica, pero yo no me atrevo a darla.


Comenzó este proyecto en 2012 y continúa publicando con el hashtag #antiheroes_sb y cada vez consiguiendo más seguidores en Instagram, como @descalza. En esta exposición del Centro de Historias se pueden ver las fotografías publicadas en Instagram y también las fotografías originales y los objetos utilizados para alterarlas. Una exposición muy interesante y divertida.

Los objetos
Las fotos originales 

Susana Blasco es diseñadora gráfica e ilustradora.

Exposición Antihéroes. An Instagram project
Centro de Historias
Plaza San Agustín, 2, Zaragoza

Hasta el 24 de agosto 2014

jueves, 17 de julio de 2014

Cine: X-men. Días del futuro pasado de Bryan Singer

La última película de la saga X-men se basa en una premisa muy atractiva. Localizar en el pasado el momento en el que se tomó una decisión que en el futuro se presenta como catastrófica y viajar en el tiempo para intentar cambiarla y cambiar así el futuro. Algo que si estuviera al alcance de la mano daría posibilidades fascinantes, aunque el principal problema que habría es saber exactamente cuándo se tomó esa decisión equivocada.

Además se añade otro elemento perturbador. Tal y como está planteado en la película, no se trata de un viaje “corporal” sino de transportar la conciencia de un personaje (en este caso Lobezno) para que “resida” temporalmente en su mismo cuerpo (cuerpazo) pero 50 años más joven. Hubiese sido más interesante que las dos conciencias coexistieran, pero en este caso la conciencia del futuro se apodera del cuerpo del pasado, así no hay enfrentamiento entre las dos personalidades dentro del mismo cuerpo. Aunque, en el caso de Lobezno (Hugh Jackman), este enfrentamiento sería mínimo, puesto que es un personaje con las ideas bastante claras.

El punto de partida de toda la saga X-men es el rechazo de la sociedad hacia los mutantes; una sociedad que no está preparada ni quiere estarlo para aceptar a los que son diferentes. En realidad, lo que más preocupa, en la película y en la vida real, es que la diferencia sea superioridad y que provoque la extinción de los seres humanos no mutantes. 

Consideran desde el principio a los mutantes como enemigos, pero en realidad los candidatos a superenemigos de la humanidad podrían ser varios. Superados los momentos más críticos de la guerra fría, el enemigo dejó de ser el comunismo y sus “secuaces” (aunque para Esperanza Aguirre sigan siéndolo). Por otra parte, la amenaza extraterrestre es patrimonio de otras sagas, como la de Star Trek. Así que lo único que nos queda para hincarle el diente es el enemigo interior. Ese que es mucho más peligroso porque es más difícil de detectar. Está escondido entre nosotros y tiene una cara amable. Generalmente en las pelis, novelas, comics, etc., estadounidenses es una corporación (el vil capital) liderada por un científico un poco pasado de vueltas. En este caso es Bolívar Trask, interpretado por Peter Dinklage, muy conocido por Juego de Tronos, una serie que no he visto nunca y que debería sacar tiempo para ver.

Asomarse al abismo del saber, del conocimiento científico, sin una formación humanista sólida, trae consecuencias trágicas. Parece que más que la codicia, la avidez de conocimiento (eso sí, con un objetivo bastante turbio: controlar a la humanidad) puede ser la motivación de Bolívar Trask. Él acaba pagando cara su osadía y la humanidad también. Ya se sabe que, desde aquel problema del jardín del edén y su árbol de la ciencia del bien y del mal, no es conveniente desafiar los límites al conocimiento impuestos por el Todopoderoso.

En esta entrega son dos los personajes que cogen más fuerza. Por una parte, está el Profesor X (James McAvoy), que tiene la oportunidad de enfrentarse a sí mismo en una breve escena destacada por su intensidad. Este viejo profesor recuerda el miedo que pasó y la decisión equivocada que tomó y el joven profesor desencantado y frustrado toma conciencia de que necesita volver a creer.

El segundo personaje destacado esta vez es Raven/Mística (Jennifer Lawrence). No soy seguidora de los comics, pero tengo la sensación de que allí es un personaje desaprovechado y que en las películas tiene una dimensión más profunda. Resulta un personaje muy atrayente por su ambigüedad. Ya que su superpoder es la metamorfosis, que puede ser indistintamente hombre o mujer, es lógico pensar que sea bisexual. Y así pasa en los comics, aunque no en las pelis (sería demasiado rompedor para la industria del cine). Aquí muestra su ambigüedad de otra manera. Está en el momento de tomar decisiones cruciales y la violencia que se ejerce contra los mutantes será determinante en su elección. Es la tradicional elección entre el bien y el mal. Creo que si las mujeres, actrices, directoras, productoras, tuvieran más poder frente a la industria cinematográfica habría ya una serie de películas con Mística como protagonista. Porque el personaje lo vale.

Lo que menos me ha gustado de la peli es la presencia de algunos otros mutantes secundarios. Es escasa, no aportan mucho y crean demasiada dispersión. Lo mejor, la escena de Quicksilver/Maximoff y la estética setentera. Ya esperando la siguiente entrega.


Director: Bryan Singer
Intérpretes: Hugh Jackman, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Patrick Stewart, Ian McKellen y Peter Dinklage
Guión: Simon Kinberg
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Música: John Ottman

jueves, 10 de julio de 2014

Exposición Fotografía: Historia. Miradas de Artistas. PhotoEspaña 2014

La segunda exposición de PhotoEspaña 2014 en el Centro de Historias de Zaragoza, se llama Historia. Miradas de artistas. Ocho artistas a través de la fotografía y el vídeo se acercan a acontecimientos históricos, principalmente conflictos violentos más o menos recientes, y recrean la historia. Creo que no tratan de entenderla o de explicarla sino sólo de documentarla, de que no caiga en el olvido.

Eric Baudelaire es uno de ellos. Sólo se expone una de sus fotografías, The dreadful details de 2006, en la que reconstruye en un estudio de cine hollywoodiense una escena de la invasión de Irak, por parte del ejército estadounidense. Esta imagen creó una gran polémica porque se presentó en un festival dedicado al fotoperiodismo. Pero para Baudelaire, su trabajo es una reflexión sobre la construcción de la realidad. Sus críticos dijeron que debemos considerar una fotografía como un documento y si consideramos que un documento debe ser fiel a la realidad, qué sentido tiene crear en el siglo XXI una especie de “tableau vivant”, una puesta en escena, con actores representando a militares y a víctimas, en definitiva un documento ficticio. Yo creo que el sentido que el autor quería darle era hacernos dudar; cuestionar siempre aquello que se nos presenta como real.

The dreadful details

Otro fotógrafo que me impactó fuertemente ha sido Eduardo Nave, con su trabajo A la hora, en el lugar. Son varias fotografías, de diferentes sitios que no destacan por su belleza, tomadas a distintas horas del día. Paisajes nocturnos, paisajes urbanos, bosques, carreteras. Vistas sólo así, resultan inquietantes por su aparente inconexión. Pero cuando lees las cartelas de cada foto, entiendes por qué resultan tan inquietantes. A esa misma hora, en ese mismo lugar, murieron algunas de las víctimas de atentados de ETA. En una conferencia del autor él explica el laborioso proceso de documentación de cada atentando y subraya la diferencia entre las muertes en los años 80, los años de plomo y los 90. En los años 1980 las muertes eran tan frecuentes, más de 100 muertes al año,  que apenas dejaban rastro en la prensa; en los 1990, ya era diferente. Aquí se puede ver el trabajo completo:  www.alahoraenellugar.com
21.30 h. 12 de febrero de 1983 Calle Andía. Joaquina Patricia Llanillo Borbolla

Cristina Lucas, es una videoartista. La liberté raisonnée, 2009. Parte de una recreación de La libertad guiando al pueblo de Delacroix. La libertad en movimiento. Una reflexión sobre el destino fatal que tiene siempre la libertad, incidiendo además en su representación a través de una mujer, desnuda, desprotegida, brutalmente asesinada por los camaradas que deberían defenderla. No deja de ser un símbolo de la (ausencia de) libertad de las mujeres en los tiempos de Gallardón. 



PhotoEspaña 2014: Historia. Miradas de artistas.
Centro de Historias
Plaza San Agustín 2, Zaragoza
Hasta el 24 de agosto

jueves, 26 de junio de 2014

Danza: Luna de Oriente

La danza oriental, raks sharquí, es lo que aquí llamamos danza del vientre. Esta denominación de danza del vientre se hizo popular a partir de la exposición Universal de París de 1889, donde se recreó una calle de El Cairo incluyendo sus danzas callejeras. Bailarinas que ejecutaban, casi desnudas, movimientos considerados procaces y muy distintos a los de la danza clásica europea. Fue todo un escándalo. A mí me gusta más llamarla danza oriental. Por dos razones: primera, no se sabe exactamente dónde está su origen, pero en el Mediterráneo Oriental seguro y segunda, en la danza oriental no se sólo se mueven el vientre y la cadera.

Por lo que respecta a su origen, por supuesto es un baile popular. No está muy claro si es una danza egipcia o turca. Ambos países se disputan ser su lugar de nacimiento. Desde luego, es una danza mediterránea, de mujeres y según la tendencia más mística, ligada a ritos de fertilidad. Se supone que en el pasado más remoto de la humanidad, existieron matriarcados y sociedades de mujeres más tarde aplastadas y sustituidas por cultos masculinos. No hay evidencia científica de que haya sido así, pero los partidarios de esta teoría afirman que subsistieron cultos a la Diosa Madre de los que la danza oriental sería una muestra.

Yo no soy nada mística en este aspecto. Bailar es bailar y nada más. Cuando estuve en Alepo (Siria), hace unos años, fui a un hammam. [Hago un paréntesis para decir que es una vergüenza cómo se está comportando la comunidad internacional con el pueblo sirio, masacrado desde hace años, sin que pueda arbitrarse de ninguna manera un alto al fuego. Vergonzoso]. Bueno, pues en Alepo estuve pasando una tarde en un hammam, que no sólo es para darse baños, es también un lugar de relación y ocio. Allí, en el salón del hammam, había un grupo de mujeres jóvenes y adultas, supongo que familiares y amigas, comiendo pasteles, riendo y bailando. Celebraban algo para ellas mismas y bailaban aisladas del mundo.

Es decir que la danza oriental no es sólo un espectáculo. Es diversión. Bailar es pasárselo bien. Pero es una danza por y para mujeres. Me gustó mucho ver a esas mujeres bailando para ellas mismas. Porque la cadera de la Diosa cuando danza hace girar al mundo.

Y respecto a cómo es la danza en sí. Hay que perderse en los movimientos ondulantes. Son profundamente armónicos, continuos, fluidos, pero a la vez separados, segmentados. Es una danza muy especial, difícil de practicar y desde luego de dominar. No sólo implica mover la cadera. Los brazos, los hombros y las manos son muy importantes, también. La sonrisa, los guiños y la picardía de la bailarina son la guinda de la danza.

Este año me decidí a empezar a practicarla y ha sido una experiencia que pienso continuar. Como parte del final de curso (de mi grupo y de otros), la profesora, Irene Arroyo, decidió montar un espectáculo: Luna de Oriente. Que espero que durante el verano repita en algún sitio.

Muy bonito, muy cuidado, presentado con mucho cariño, pasión e ilusión. Una mezcla de diferentes estilos: flamenco fusión, danza oriental, bollywood, con coreografías más clásicas y otras rompedoras. Aquí os dejo una muestra. 

domingo, 22 de junio de 2014

Exposición Fotografía: Testigos de las revoluciones árabes. PhotoEspaña 2014

Este año en el Centro de Historias de Zaragoza, hay dos exposiciones pertenecientes a PhotoEspaña 2014: Testigos de las Revoluciones Árabes e Historia. Miradas de Artistas.

La primera de ellas, Testigos de las Revoluciones Árabes, es una muestra de fotoperiodismo clásico en situación de conflicto. Imágenes impactantes, en blanco y negro, icónicas. Son fotografías destinadas a documentar, a mostrar la realidad sin intervenir en ella, si eso fuera posible. Pero pocas de ellas lo consiguen.

Dos fotógrafos me han interesado especialmente: Manu Brabo y Maysun.

Manu Brabo lleva años trabajando como fotógrafo freelance para diversas ONG. Ha cubierto catástrofes, levantamientos, revoluciones y conflictos de todo tipo. Ganó el premio Pulitzer en 2013. En esta exposición se incluyen fotografías del conflicto en Siria, especialmente de Alepo. No conozco suficientemente la situación de la guerra en Siria, pero Alepo es una ciudad estratégica y por esto los combates son especialmente intensos allí. Existe una amplia comunidad cristiana, no sé si esto influirá también. Recuerdo cuando estuve allí que fui a tres misas en un día: una católica, otra grecoortodoxa y otra armenia.

Era una ciudad preciosa, con un zoco cubierto medieval y grandes caravasares. La ciudad vieja es Patrimonio de la Humanidad desde 1986, parte de ella ha sido destruida por la guerra.

He leído en alguna entrevista suya que es partidario de hacer fotos desde muy cerca, porque si no es como si no se estuviera allí. Bastante distancia pone ya el objetivo de la cámara. No es tampoco partidario de ver su trabajo con romanticismo, sólo es un oficio, un puto oficio que deja constancia breve en nuestras acomodadas retinas occidentales de horrores lentos y duraderos en países no tan lejanos.

Fotografía de Manu Brabo

Maysun también es una fotógrafa freelance especializada en Próximo Oriente. Para ella el periodismo debe ser una forma de compromiso ético, de ser responsable con el mundo que nos toca vivir. Su origen palestino es fuente de este compromiso vital. También es pintora.

Sus fotografías expuestas aquí tratan de documentar la vida de las mujeres egipcias durante el conflicto, y su lucha por conseguir más derechos y poder dentro de su sociedad. Son mujeres que lloran, que gritan pero que no se rinden. Según Amnistía Internacional desde febrero de 2011 a hasta junio de 2012, las activistas fueron objeto de violencia sexual por parte del ejército y de la política no registrada hasta entonces. Pruebas de virginidad obligatorias. En noviembre de 2012, con el gobierno Morsi, también se denunciaron atrocidades contra mujeres manifestantes en la plaza Tahrir. Las cosas no cambian o cambian muy despacio para las mujeres egipcias. Pero aquí queda el testimonio de Maysun. Actualmente está trabajando en Ucrania. 

Fotografía de Maysun
PhotoEspaña 2014: Testigos de las Revoluciones Árabes
Centro de Historias
Plaza San Agustín 2, Zaragoza
Hasta el 20 de julio 

jueves, 19 de junio de 2014

Cine: The Invisible Woman de Ralph Fiennes

La mujer invisible está basada en la biografía novelada de Nelly Ternan, amante clandestina de Charles Dickens, escrita por Claire Tomalin. Es el segundo trabajo como director de Ralph Fiennes, y donde también interpreta el papel de Dickens, aunque ha dado mucha más importancia al punto de vista de Nelly.

Desde la primera escena, vemos una mujer joven y vigorosa, asfixiada. Una mujer diminuta, vista desde lejos, paseando con paso enérgico por una playa. Después sabemos que han pasado varios años desde la muerte de Dickens, pero todavía continúa sufriendo.

Nelly conoció a Dickens de 45 años, cuando apenas tenía 18. Él estaba casado y tenía 10 hijos. Ella era una actriz, no muy buena, la hija pequeña de una respetable familia de actrices (su madre y sus dos hermanas). La madre (Kristin Scott-Thomas) vivía preocupada por ella, porque consideraba que no tenía suficiente talento para el teatro. No tenían mucho dinero, ni un hombre que velase por ellas. Por esto, la opción de que la hija pequeña se convirtiese en la amante de un hombre rico y famoso era digna de consideración. En la película esto está muy bien tratado, no resulta sórdido. Es una elección pragmática que, en cierta manera, su familia toma por ella.

Pero ella, a pesar del amor que sentía por Dickens, tuvo que aceptar como una imposición, la clandestinidad. Y es algo que mucho tiempo después seguía pesándole como una losa. Sólo, bastantes años tras la muerte de Dickens, felizmente casada por segunda vez y con hijos, cuando ¡por fin! confiesa su amor y su relación, sólo entonces puede volver a respirar.

Han pasado más de un siglo de aquello y ahora se le da visibilidad a esta mujer invisible. Claire Tomalin, en una entrevista, describe cómo fue el proceso de escribir este libro. No pudo recurrir a documentos de los protagonistas de la historia, puesto que Dickens, quiso preservar su imagen y le ordenó a Nelly que quemase todas sus cartas. Existen referencias a Nelly en algún documento de los hijos de Dickens y otras referencias indirectas. Pero ambos fueron muy cuidadosos en no dejar huellas de su vida. Pudor, vergüenza o discreción. En cualquier caso, asfixia.

Felicity Jones interpreta a Nelly y ha sido capaz de transmitir esa sensación de ahogo contenido que vivieron (y viven) muchas mujeres maniatadas y amordazadas por las buenas costumbres y las buenas maneras de muchos hombres hipócritas y de doble moral. Para las mujeres la situación de adulterio era un suicidio social; para los hombres, diversión.

Dickens también fue ese hombre de doble moral. Se separó de su esposa, pero sin embargo no quiso divorciarse para casarse con Nelly. En la película se le presenta como un niño grande, divertido, jovial, lleno de vida y de entusiasmo por todo. Yo creo que, en el apogeo de su fama y riqueza, podría haber sido más crítico con las morales hipócritas, pero no quiso o no se atrevió a serlo. 


Director: Ralph Fiennes
Intérpretes: Ralph Fiennes, Felicity Jones, Kristin Scott-Thomas
Música: Illan Eshkeri
Fotografía: Rob Hardy