lunes, 26 de noviembre de 2012

Expiación



Sinopsis.- 
Verano de 1935. Cecilia Tallis y Robbie Turner han vuelto de la universidad. Cecilia es la hija mayor de una familia burguesa y Robbie el hijo de su criada y protegido de la familia. Han crecido juntos, pero ahora su relación se ha vuelto “inapropiada”. Briony, la hermana pequeña de Cecilia, ha llegado a la adolescencia entre la indiferencia y el abandono de sus padres. Ahora tiene prisa por llegar a ser adulta y comenzar su carrera de escritora. En la casa de verano de los Tallis se produce una violación. La imaginación de esta niña desorientada no será cuestionada por ninguno de los adultos que la rodean. 

El autor.- 
Ian McEwan, 1948. The Times le considera como uno de los 50 escritores más brillantes desde 1945, perteneciente a los Young British Novelist y ha sido premiado con el premio Booker en 1998. Otras obras: Amsterdam (1998), Sábado (2005), Solar (2010). Escribió Expiación en 2001.

Mi opinión.-
Leí Expiación hace varios meses, antes del verano pero es de esas historias tan intensas que hay que dejar reposar antes de dar una opinión sobre ellas. 

La novela está dividida en cuatro partes. En las tres primeras un narrador omnisciente relata la historia desde distintos puntos de vista y en la última, es la anciana Briony quien toma la palabra para, aparentemente, cerrar la historia.

En la primera parte, me gusta mucho cómo el autor se refiere a los caracteres de las hermanas, a través de la descripción de sus dormitorios: Cecilia, es el impulso, la emoción y el caos, es “… libros sin cerrar, ropas sin doblar, cama sin hacer…” y Briony es el orden, la severidad y el control, “… un santuario erigido a su demonio dominante… un espíritu ordenado y … la pasión por los secretos”. 

El vestido de seda verde
El narrador omnisciente, habla con todo detalle, del calor sofocante, de los cambios en el cielo y la vegetación, de la vida aparentemente idílica de esta familia hasta aquella noche de verano, en la que Briony, por primera vez, será protagonista de la vida. 

La segunda parte se desarrolla en 1940, durante la evacuación de los soldados británicos en Dunkerque. Robbie después de pasar unos años en la cárcel por la acusación de Briony, se alista en el ejército y es destinado a Francia. Durante la evacuación, conocemos su versión sobre lo sucedido años antes, su experiencia de la cárcel y cómo la guerra le ha servido para escapar de ella y cómo la esperanza de rencontrarse con Cecilia, le sirve para escapar del horror de la guerra; su sentido del compromiso y de la ética, su compasión por las vidas rotas de las víctimas, al mismo tiempo que recuerda su vida rota. 

La tercera parte también está ambientada durante la guerra. Briony ya ha cumplido dieciocho años y ha roto toda relación con su familia. Está estudiando enfermería y es destinada a un hospital en Londres. Vive el dolor, la suciedad, la enfermedad y la muerte, como castigo por la falsa acusación contra Robbie. Se sumerge en la fragilidad humana, con la única esperanza de recobrar las fuerzas suficientes para enfrentarse a su hermana y a Robbie y esperar su perdón. La férrea disciplina del hospital y el trabajo extenuante le dejan poco tiempo para pensar, aunque al final del día siempre vuelve el desasosiego. Lo único que puede hacer para sobreponerse es escribir. Es en esta tercera parte, donde el autor, a través de Briony hace una reflexión sobre la escritura y el proceso de creación: “… Penetrar en una mente y mostrarla en acción … y hacerlo con un designio simétrico, constituía un triunfo artístico…”.

La cuarta parte aparentemente cierra las otras tres, pero en realidad es una vuelta a empezar. Briony ha arrastrado la culpa durante toda su vida y ya anciana y con los primeros síntomas de senilidad, decide escribir la verdad de lo que pasó con Cecilia y Robbie. ¿Pero qué parte es verdad y cuál invención literaria?Confiesa que decidió reescribir, reinventar la historia, pero ni siquiera podemos estar seguros de que ésta sea la última versión. Reviviendo la historia y a sus personajes, distorsionando los recuerdos, inventando memorias, reflexionando una y otra vez sobre su culpa ha buscado durante toda su vida la expiación sin llegar a alcanzarla nunca. 

Todo surge de un malentendido. Briony acusa a Robbie, no sabemos si lo hace por celos, por imprudencia, por maldad. Sólo sabemos que tiene trece años y los adultos que la rodean la creen; una alta burguesía, aparentemente abierta y liberal, pero predispuesta a creer que los que no pertenecen a su clase, siempre se dejan llevar por sus bajos instintos y terminan siendo una amenaza para su tranquilidad. 

Hay un principio fundamental en sociología que es el Teorema de Thomas. Más o menos dice que “si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias”. Es decir, si un grupo de personas supone que hay un delito (aunque no sea así) y tratan a una persona como delincuente y le hacen sufrir las consecuencias, crean el delito que no ha existido. La violación no existió pero las consecuencias para el "supuesto culpable si". Esta novela es todo: es una reflexión sobre la escritura, una novela de amor imposible, una novela de costumbres de la alta burguesía y también es una novela de guerra.

En 2007, Joe Wright dirigió una versión para el cine, protagonizada por Keira Knightley, James McAvoy y Vanessa Redgrave. Es una muy buena película; merece ser vista otra vez por muchas cosas, especialmente por el plano-secuencia de la evacuación de Dunkerque y el vestido de seda verde de Cecilia Tallis.




Expiación 
Ian McEwan
Traducción Jaime Zulaika
Ed. Anagrama

lunes, 19 de noviembre de 2012

El Hobbit


Sinopsis.-
Entre la “Edad de las hadas” y la “Edad del dominio del hombre”, Bilbo Bolsón vive feliz “en un agujero en la tierra”. Un día recibe la visita del mago Gandalf, un antiguo conocido, que le convence para iniciar una aventura acompañado de trece enanos. Todos juntos tratarán de recuperar el tesoro custodiado por el dragón Smaug. Un año emocionante en la tranquila vida de Bilbo Bolsón.

El autor.-
J.R.R. Tolkien (1892-1973) nació en Sudáfrica y se crió en Inglaterra. Su madre se convirtió al catolicismo en 1900 y fue rechazada por su familia protestante; después de su muerte en 1904, Tolkien y su hermano quedaron bajo la tutela de un sacerdote católico. Combatió en la I Guerra Mundial.

Durante sus estudios de filología en Oxford inventó un idioma, el élfico. Tolkien estaba también muy interesado en la literatura medieval inglesa y en las sagas mitológicas escandinavas y germana. Trabajó como profesor de lengua y literatura inglesa en su antigua universidad.  

La saga.-
Utilizó todos estos conocimientos en la creación de la saga mítica compuesta por El Silmarillion, El Hobbit y El Señor de los Anillos; éste es su orden cronológico, pero aunque sus historias están relacionadas, pueden leerse independientemente. Proyecto épico, sin duda. 

El Silmarillion fue el primero que leí y el que me resultó más complicado; se nota que es una recopilación de relatos publicada por el hijo de Tolkien, siguiendo sus instrucciones, cuando éste ya había muerto. Después leí El Señor de los Anillos, que me cautivó por su dimensión simbólica, y el último ha sido El Hobbit donde aparece por primera vez el anillo de poder que será el hilo conductor de todas las historias desarrolladas más tarde, ya con un lenguaje más adulto, en El Señor de los Anillos.

Mi opinión.- 
El Hobbit es un cuento de aventuras, narrativa fantástica en estado puro. Bilbo Bolsón pertenece a la raza de los hobbit. Son personajes sencillos y afables; de estatura pequeña y pies muy grandes y peludos; les gusta comer,  fumar y hacer aros con el humo de los cigarros; la jardinería, las fiestas y las bromas; y sobre todo no les gusta nada complicarse la vida, ni son dados a las aventuras. Pero Bilbo es diferente; se dice que un antepasado suyo se casó con una hada.

Dice Isabel Romero Tabares en su libro En el corazón del mito. La dimensión espiritual de El Señor de los Anillos, que los cuentos de hadas cumplen tres funciones: renovar, evadir y consolar. Teniendo en cuenta que Tolkien, escribió El Hobbit, entre 1920 y 1930, cuando acababan de salir de una guerra, que él padeció directamente, y se fraguaba la siguiente, no es de extrañar que el mundo necesitase renovación, evasión y consuelo. Pero hay que añadir también, que los cuentos tienen una dimensión de aprendizaje.

El Hobbit se publicó en 1937 pero no se sabe exactamente cuando lo escribió. En realidad, era un libro para entretener a sus hijos pequeños, así que me lo puedo imaginar contándoles la historia una y mil veces antes de ponerla sobre papel. Horas y horas, pensando y reelaborando el mundo que después desarrollaría en El Señor de los Anillos. Está escrito con un lenguaje muy sencillo y descriptivo, llegando al detalle e involucrando constantemente al lector en la historia, dialogando con él con frases como: “… y vaya desatino, pensaréis vosotros…" o “Si ahora deseáis saber algo de Smaug, deberéis …”. Además del viaje fantástico de Bilbo, incluyó poesía, acertijos y también las ilustraciones. ¡Cuánto talento y cuánta dedicación!

Aunque al estar destinado a un público infantil, no tiene la profundidad de El Señor de los Anillos, sí que despliega un cierto simbolismo, relacionado con lo que decía antes de que los cuentos tienen una dimensión de aprendizaje: un protagonista inocente que vive apaciblemente, una designación “casi divina”, un viaje iniciático, toda clase de pruebas y fatigas, Gollum y su combate de acertijos y la derrota del dragón, la madurez y la vuelta a casa. Símbolos, símbolos y más símbolos.

Además de disfrutar con la literatura fantástica de Tolkien, me resulta fascinante su capacidad y su talento para crear todo un mundo, habitado por diferentes razas; inventar un lenguaje y sus reglas gramaticales y sintácticas; dibujar paisajes y plasmarlos en mapas que los propios personajes utilizan en sus aventuras. Juega a ser dios creador.

Lo recomiendo para disfrutar un buen rato. Además estoy deseando ver la peli con mi querido Martin Freeman (Love actually, The office, Sherlock); se estrena en diciembre. Aunque creo que una trilogía sobre El Hobbit es alargar demasiado. 









El Hobbit
J.R.R. Tolkien
Anotado por Douglas A. Anderson
Traducción Manuel Figueroa
Ed. Minotauro



lunes, 12 de noviembre de 2012

La hora de las sombras


Sinopsis.-
Jens Davidsson tiene 6 años y pasa una temporada en casa de sus abuelos, en la isla sueca de Öland. Nils Kant es un vecino de la isla, admirador de Hitler y que se cree destinado a grandes cosas que no llegan. Jens desaparece un día de espesa niebla. 20 años más tarde Gerlof, abuelo de Jens, recibirá nuevas pistas sobre lo que ocurrió aquel día. 

El autor.-
Johan Theorin es un periodista y escritor sueco, nacido en 1963. Ha escrito varias novelas de misterio, todas situadas en la isla de Öland, en el mar Báltico, de donde es originaria su familia. La hora de las sombras es la primera novela de El cuarteto de Öland, cada una de ellas dedicada a una estación. Ésta es la de otoño.

Mi opinión.- 
He empezado a asistir a un taller de lectura dedicado a la novela negra y este es el primer libro recomendado. Hay entre los asistentes, discrepancias sobre lo que debe y no debe ser considerado novela negra. 

Por una parte, las características de la novela negra clásica son violencia en un ambiente de bajos fondos, envenenado por la corrupción política, gánsteres, femmes-fatales y por último detectives cínicos y de vuelta de todo; por otra, puede ser interesante considerar que lo esencial es la resolución de un misterio y despojarla de esos elementos que pueden resultar folklóricos. No me preocupan mucho las clasificaciones con límites tan definidos y tengo que reconocer que La hora de las sombras no se corresponde con la definición de novela clásica negra, pero sí es capaz de mantener la tensión hasta la resolución del misterio. Y eso la hace una excelente novela. 

Está estructurada de una forma muy original. En capítulos alternos desarrolla dos tramas situadas en diferentes momentos: la vida de Nils Kant desde 1936 y la investigación realizada por Gerlof y Julia, abuelo y madre de Jens, a mediados de los 90. Ambas tramas se cruzan en 1972, en el momento de la desaparición del niño. Tanto Julia como su padre Gerlof, viven desde entonces atormentados por la culpa, alejados uno de otro sin mantener ninguna relación. 

El autor recrea muy bien el ambiente de misterio a través de las descripciones del paisaje, del lapiaz, de una niebla inusual, claustrofóbica; un entorno de oscuridad y sombras. También aprovecha que es una zona rica en leyendas de monstruos, trasgos y apariciones fantasmales. Es alucinante como con palabras logra  mantener la inquietud y el desasosiego en el lector: “Las huellas de barro seco de un par de botas ascendían por los peldaños del sótano hasta Julia”.

El lapiaz
En Öland, a pesar de que ahora es un destino turístico en Suecia, todo es gris, opaco y desapacible, también las relaciones humanas. Desaparece un niño y los habitantes quieren suponer que se ha ahogado, pero en realidad saben que el criminal es uno de ellos. Una nueva pista hace que Julia vuelva a su pueblo y junto con Gerlof descubrirán una sociedad profundamente violenta y codiciosa, que ha preferido enterrar episodios siniestros desde la Segunda Guerra Mundial y que se siente incómoda ante esta nueva investigación. A pesar del riesgo, las veladas amenazas y las siguientes muertes, Julia y Gerlof continúan  porque afrontar afrontar el dolor de la desaparición es la única manera de recuperarse del trauma.

Durante toda la novela podemos ir “apostando” sobre cuál es el motivo de la desaparición. El más obvio, la maldad de un individuo perturbado, pero el autor va insinuando que pueden existir otros motivos ocultos; aclarando las tinieblas de esa sociedad opaca como la densa niebla, hasta llegar al inesperado e inquietante final, para mí un poco forzado. 

Desde las primeras páginas, los lectores sabemos que Nils y Jens, un ser violento y un niño de 6 años, se encontraron aquel día de espesa niebla y desde que Julia y Gerlof lo averiguan llega “el momento de contar historias espantosas.” 

Siempre hemos tenido en España, la sensación de que las sociedades nórdicas eran un ejemplo de civismo, buena conducta y desarrollo social, cultural y económico, pero cada vez más descubrimos que, como el resto de sociedades, no es así; tienen sus zonas oscuras y están sometidas a la codicia y a comportamientos miserables; al alcoholismo y a la violencia de género; sin olvidar tampoco un pasado de colaboración con el nazismo. 


La hora de las sombras
Johan Theorin
Traducción Carlos del Valle
Editorial: Literatura Mondadori

martes, 6 de noviembre de 2012

El curioso incidente del perro a medianoche


Sinopsis.-
Christopher es un adolescente con síndrome de Asperger. Una noche que no puede dormir, sale a pasear y encuentra muerto a Wellington, el caniche de su vecina. Investigará el incidente hasta descubrir el terrible secreto que oculta su padre.

El autor.-
Mark Haddon es un novelista y poeta inglés; también ha trabajado con discapacitados y como ilustrador de sus propios libros para niños y adolescentes. Esta fue su primera novela para un público adulto.

Mi opinión.-
No había oído hablar del síndrome de Asperger hasta que empecé este libro. Es un trastorno relacionado con el autismo, de base genética, que dificulta la interacción social. Supone una especie de ceguera emocional que impide reconocer gestos faciales o cualquier otra forma de comunicación no verbal. 

La novela es muy fácil de leer. Distribuida en capítulos cortos y ordenada según el listado de números primos porque al protagonista le gustan los números primos, la lógica y las matemáticas y no le gusta nada que le abracen. Se siente perdido en un mundo demasiado retorcido, lleno de dobleces y malentendidos.

Como es obligatorio en una novela de misterio, la intriga se despliega en las primeras páginas. Christopher encuentra a Wellington, el perro de su vecina, muerto. A partir de aquí empieza a escribir en un diario el curso de sus investigaciones, de manera clara y metódica, inspirándose en Sherlock Holmes, su personaje favorito. Incluye también en el libro (y es lo más importante) explicaciones, anécdotas sobre sus profesores y compañeros de clase y recuerdos de su vida que nos ayudan a conocerle y a entender como funciona su mente. 

Christopher no consiente que le abracen o le toquen; esto es algo que le inquieta profundamente y cierra los ojos, se tapa los oídos y grita para aislarse del mundo agresor que se escapa a su lógica. Sin embargo, la creatividad del ser humano es siempre sorprendente y ante los límites y trabas a la expresión de las emociones que supone este síndrome, padres e hijo inventan maneras de comunicarse:



“… Levantó su mano y desplegó sus dedos como un abanico. Levanté mi mano y desplegué mis dedos como un abanico e hicimos que nuestros dedos se tocaran. Hacemos esto porque a veces Padre quiere darme un abrazo, pero no me gusta que me abracen, así que hacemos esto, y significa que Padre me quiere”. 




De una manera no explícita, esta novela también es el relato de la frustración y el cansancio de los padres, enfrentados al trastorno de comportamiento de su hijo que deteriora su relación de pareja. La enfermedad afecta no sólo al individuo, sino también a todo su entorno.

Está claro que definir qué comportamientos son enfermedad o síndrome depende de la cultura en la que se vive. A veces llego a pensar que en occidente tenemos un exceso de enfermedades que se ponen de moda y pasados varios años desaparecen o se integran en la normalidad. 

Hoy la manera de pensar y sentir de Christopher es un síndrome que trastorna nuestra “normalidad”; a principios del siglo XX eran las feministas las consideradas enfermas. Quizá dentro de unos años hayamos aprendido a comunicarnos de otras formas y este trastorno se considere "normal", pero hasta entonces, la vida para la gente diferente es más complicada. Por casualidad, ayer leí un artículo sobre una familia de Estados Unidos, todos diagnosticados como Asperger. Esta es su fotografía, creo que nada en ella nos hace pensar que no puedan ser tan capaces y felices como el resto. 


Merece la pena acercarse a esta novela, por la ternura con la que está escrita y porque tampoco falta un suave sentido del humor. 




The curious incident of the dog in the night-time
El curioso incidente del perro a medianoche 
Mark Haddon 
Vintage

lunes, 29 de octubre de 2012

Blancanieves, la peli



Sinopsis.- 
Antonio, famoso torero, sufre una grave cogida cuando su mujer, embarazada, está viéndole en la plaza. La mujer muere en el parto y Antonio, tetrapléjico por las cornadas, rechaza a Carmencita su hija recién nacida. 

Mi opinión.- 
Carmencita no eligió el mejor día para nacer y ese destino de luto le acompañará toda su vida. Sin embargo, a pesar del abandono pasará una infancia llena de luz, hasta la muerte de su abuela. El nuevo luto tiñe de negro su vestido de comunión.

Reconozco que iba a ver la película con prejuicios por todo aquello del toreo y  la mantilla, ¡otra vez!, pero es preciosa. Todo un homenaje al primer cine europeo y algo más. Una apuesta muy original y arriesgada que podría parecer oportunista después de que The Artist ganara un Óscar. Pero nada más lejos, situar el cuento de Blancanieves en el mundo del toreo es un acierto. Pocos escenarios tan adecuados para enfrentar la pulsión de la vida y la muerte; la tragedia, el fatalismo y el humor; lo grotesco y la desmesura. 

El hecho de que sea una película muda potencia la expresividad de miradas, gestos y primeros planos; en definitiva una experiencia sensorial. Y la excelente banda sonora de Alfonso Vilallonga, muy potente, complementa perfectamente la ausencia de diálogos.

Pero lo que más me ha gustado, sin duda, es la fotografía de Kiko de la Rica (La comunidad y Lucía y el sexo). La fotografía en blanco y negro, para mí, tiene un atractivo especial. No sé si es la iluminación, el contraste entre diferentes grises o la textura de la película, pero hace que casi la puedas tocar. Los rostros de los espectadores, en la plaza de toros, traspasan la pantalla y parecen sacados de las fotos de Val del Omar sobre las misiones pedagógicas o de la España Oculta de Cristina García Rodero.

Val del Omar 
La película mantiene un tono de pesadilla como le corresponde a un “cuento de hadas”. Va oscureciendo a medida que Carmencita va creciendo y al final también aparecen morbo y frikismo. Todos los personajes desfilan para fotografiarse con el torero muerto. Eso es morbo, ¿o no?



De las interpretaciones por supuesto, Maribel Verdú que afila y perfecciona su maldad durante toda la peli: es “inocente” enfermera, elegante dominatrix, anfitriona de la alta sociedad, madrastra castradora y homicida e intrigante ávida de poder. Y es que aunque es la mala malísima a veces hasta podemos simpatizar con ella.

Destacaría a otro de los personajes y este sí que es la maldad oscura: el apoderado don Carlos interpretado por Josep María Pou. Un individuo turbio, codicioso, dueño de Blancanieves-Carmencita en la vida y en la muerte. Incluso desaparecida la madrastra, esta niña no para de sufrir y es don Carlos quien se aprovecha ahora de su situación, exhibiéndola morbosamente de feria en feria. Ya definitivamente convertida en Blancanieves, inconsciente e indefensa, rodeada de sus enanitos y sin que aparezca el Príncipe. No sabría describir el abuso al que es sometida sin destripar el final de la película, pero sí que, viendo la última escena, recordé Viridiana de Buñuel y especialmente el final de La Regenta (otra Blancanieves de pesadilla) que encaja aquí perfectamente: 

…reconoció a la Regenta desmayada. Celedonio sintió un deseo miserable, una perversión de la perversión de su lascivia: … inclinó el rostro asqueroso sobre el de la Regenta y le besó los labios. Ana volvió a la vida … había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo”.

En otra entrada de este blog he intentado comprender el cuento de Blancanieves desde otra perspectiva; tratando de evitar la visión de los celos de una mujer que empieza a envejecer por la belleza de una joven, y considerando que el conflicto entre ambas es simplemente una lucha por el poder. En el mundo de los hombres, las mujeres excluidas utilizan todas las armas para conseguir un poco de poder y ante la amenaza, lo defienden con uñas y dientes o con manzanas y veneno. Evidentemente se le puede reprochar a la madrastra su mala leche y su perversidad; pero si ella escribiera la historia seguro que podríamos comprenderla. 

Es de las mejores películas que he visto últimamente. Las luces y las sombras sustituyen a los colores; los gestos a la palabra; y el desasosiego y la tragedia a los finales felices. Eso, ¡la vida y la muerte!

Viridiana



Blancanieves
Guión y Dirección: Pablo Berger
Fotografía: Kiko de la Rica
Música: Alfonso de Vilallonga
Vestuario: Paco Delgado
Intérpretes: Maribel Verdú, Macarena García, Sofía Oria, Ángela Molina y Josep María Pou

jueves, 25 de octubre de 2012

Blancanieves, el cuento


¿Por qué ha habido tantas pelis de Blancanieves en tan poco tiempo? 

Nuestra principal tarea en este mundo es encontrarle sentido a la vida. Dice Bruno Bettelheim, en su libro “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”, que el niño encuentra ese sentido en los cuentos de hadas. Cuentos de hadas que repetidos, reinventados, versionados y decantados durante siglos, son leídos y releídos por niños y adultos en una espiral sin fin. Parece, entonces, que podríamos encontrar en los cuentos la manera de enfrentarnos a nuestros conflictos más íntimos. 

Un rey y una reina desean tener una hija y su deseo se cumple. A medida que la niña crece se consolida el triángulo amoroso: padre-hija-madre. Hasta que la madre, celosa, muestra sus deseos homicidas. 

El punto de partida de Blancanieves es terrorífico ¿no?, pero ya en las primeras versiones escritas empieza el proceso de dulcificación. La madre muere de parto y es la madrastra quien se encarga de amargarle la vida (y la muerte) a la pobre Blancanieves. Respecto al padre hay diferentes opciones: o muere o está sometido a la madrastra o impedido de alguna otra manera. En definitiva, es un padre ausente o débil.

Así el triángulo desaparece y comienza el combate entre las dos mujeres. En teoría, por un hombre; en realidad, por el poder. Bettelheim dice que Blancanieves y su madrastra simbolizan tanto los conflictos entre madre e hija como “las tendencias incompatibles dentro de una misma persona”.

El cuento sigue con el intento frustrado de homicidio, el abandono en el bosque y el encuentro con los enanitos; pero este inicio de vida independiente y adulta se trunca cuando el conflicto no resuelto del pasado vuelve en forma de manzana envenenada. 

El conflicto sexual latente entre las dos mujeres se manifiesta. Blancanieves es una adolescente fácil de tentar y esta vez la madrastra se encargará personalmente de ello (está visto que no puede confiar algo tan importante a un hombre). Sin embargo, no le hará falta matarla; la dejará paralizada en una preadolescencia eterna. Catatónica, enterrada en vida en un ataúd de cristal, será más fácilmente de controlar. Al menos eso cree la madrastra. En realidad para Bettelheim, “el sueño letárgico es un periodo de gestación que prepara para la madurez”.

Después llegará el príncipe y se fijará en una inmadura y catatónica Blancanieves ¿por qué? No lo sabremos nunca. Sólo sabemos que su intervención es crucial para que Blancanieves despierte. En el cuento original el príncipe no la besa; en las versiones más edulcoradas sí. En definitiva es lo mismo, Blancanieves renace a su nueva vida de adulta, gracias a la intervención del príncipe. Termina el cuento con la salvación por el amor, el castigo mortal a la madrastra y la felicidad eterna. 

Madres castradoras impidiendo el desarrollo de sus hijas, parece una explicación muy sexista y anticuada. Y el resto de enseñanzas que se me ocurre que podemos sacar de este cuento, tampoco me convencen nada:
- ¿completar nuestro desarrollo sexual a escondidas para no desafiar a la madrastra?
- ¿esperar inmóviles a que un príncipe nos rescate?

Pues eso, nada convincentes. En fin, que quería dar mi opinión aquí sobre la nueva peli, pero me he ido por las ramas. En mi próximo post: Blancanieves de Pablo Berger. Adelanto que el último plano es desasosegante. 


¿Qué diría la madrastra si hubiese podido escribir el cuento?


Psicoanálisis de los cuentos de hadas
Bruno Bettelheim
Ed. Crítica Grijalbo Mondadori

viernes, 19 de octubre de 2012

Germinal


Sinopsis.- 
Hace 150 años los obreros mendigaban trabajo por los caminos, de pueblo en pueblo, hambrientos y vagabundos, confundidos con los delincuentes. Étienne Lantier ha sido despedido por abofetear a su jefe. Así llega a la mina y conoce a la familia de Maheu. Encontrará allí la miseria, la solidaridad, el egoísmo y su toma de conciencia para la mejora de las condiciones laborales de los mineros. Francia, 1866.

El autor.- 
Émile Zola (1840-1902), es el primer representante del intelectual comprometido y de la novela naturalista francesa. Hijo de un emigrante italiano que llegó a ser oficial del ejército de Napoleón y que murió joven dejando a la familia en una situación económica precaria. Murió intoxicado y nunca quedó claro si había sido o no asesinado.

Mi opinión.- 
Empiezo este curso 3º de sociología y me he propuesto leer los clásicos del siglo XIX que reflejen la sociedad en la que surgió la primera de las Ciencias Sociales. He elegido este clásico francés y, aunque recomendarlo sería una obviedad, aquí os dejo mi opinión. 

La novela naturalista pretendió ser una descripción imparcial pero creo que apasionada de las conductas humanas. No trató de hacer juicios morales, ni tampoco pretendía proponer remedios; pero su hiperrealismo conmocionó de alguna manera a la sociedad de su época. Con una gran influencia del evolucionismo consideraba a los seres humanos determinados por su herencia genética y su entorno social.

Así Zola utiliza todos estos recursos para “fotografiar” con precisión, los pensamientos y las conductas de los personajes, incluidos los animales, y también de la mina. 

Desde el momento que el autor elige un solo narrador que describe a todos los personajes y también su mundo interior, adopta un punto de vista neutral, no se decanta ni por mineros ni por burgueses; se sumerge en la condición humana más íntima para reproducirla con objetividad documental. Sin embargo, creo que su condición de hijo de inmigrante le hace perder esa neutralidad y tener simpatías por los mineros y especialmente por las mujeres mineras, doblemente abusadas, por ser pobres y ser mujeres, y así lo narra a través de Étienne que ve pasear a las chicas mineras con sus enamorados “…derrengadas de fatiga, que todavía eran lo bastante idiotas para fabricar … carne para el trabajo y para el sufrimiento … engendrando muertos de hambre” o cuando describe a Catherine abusada por su novio “… con la resignación pasiva de las chicas que sufren al macho desde hora temprana”.

Y la mina es una “…bestia malvada … perturbando el aire con su penosa digestión de carne humana” y llevando “…hacia el abismo a los hombres que las fauces del agujero parecían beberse”.

Describe la indigencia escrupulosamente, hasta los detalles más míseros (la suciedad, la promiscuidad sexual, la traición); pero aún en esa sordidez en lugar de considerar culpables a los mineros, les ve reducidos a una condición de animalidad, heredada o impuesta; resignados a sufrirla con un fatalismo del que es imposible que escapen. Pero manteniendo su dignidad.

Por muy emponzoñada o tóxica o violenta que sea una situación, Zola encuentra como conmover al lector. Cuando un nuevo caballo se incorpora al trabajo dentro de la mina, Émile Zola nos cuenta lo que Batalla, el viejo caballo de carga que lleva años sin salir de allí, “siente”: "…se acercó y alargó el cuello para olfatear a aquel compañero que caía de aquel modo de la tierra… encontraba en su compañero el buen aroma del aire libre, el aroma olvidado del sol en las hierbas. Y de pronto estalló en un relincho sonoro, de una música llena de alegría donde parecía haber el enternecimiento de un sollozo. Era la bienvenida, la alegría por aquellas cosas antiguas de las que le llegaba una bocanada, y la melancolía de aquel prisionero que no volvería a subir sino muerto”. 

He leído esta novela para acercarme a la sociedad del siglo XIX y me deja un gusto amargo y la sensación de que cuando las cosas cambian para los trabajadores, casi siempre es a peor. Que las crisis son excusas para dejarnos sin derechos que costó alcanzar más de 150 años de lucha obrera. Que debajo de las teorías económicas, de la productividad, de la flexibilidad laboral, de la competitividad no está más que la explotación por codicia.

Algunos economistas del siglo XVIII, entre ellos David Ricardo, propusieron la “Ley de Bronce de los Salarios”: los salarios deben tender de forma natural al nivel mínimo para que el obrero únicamente pueda subsistir y reproducirse. Esto recuerda a aquel médico de un campo de concentración nazi que había calculado la cantidad de calorías que un prisionero debía ingerir para ser productivo y estar lo suficientemente débil para no poder rebelarse contra la tortura.



Germinal
Émile Zola
Traducción: Mauro Armiño
Alianza Editorial