lunes, 5 de septiembre de 2016

Museo Alma Máter de Zaragoza

Poco antes del verano el Museo Diocesano de Zaragoza se ha presentado como una nueva apuesta, una nueva forma de ver no sólo el patrimonio religioso provincial de la Iglesia Católica, sino también de mostrar la historia del propio edificio. También ha cambiado de nombre, desde ahora es el Museo Alma Máter.


La apuesta resulta muy interesante. Yo recuerdo haber ido al Museo Diocesano hace años y no recuerdo nada de lo que había allí. Ahora, es diferente. Se presenta con muchas actividades para niños y familias, lo cual está muy bien y además accesible para personas con discapacidad. Supongo que habrán elegido para exhibir las piezas más destacadas; pero también la disposición de las salas y el montaje es muy cuidado.


Se comienza con un audiovisual proyectado en la capilla de la parte más antigua del edificio sobre la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza. No podía ser de otra manera. Es una sala pequeña con diferentes tallas de la virgen. El tema de la siguiente sala es la propia evolución del edificio: primero basílica romana y después palacio cristiano, comenzado en el siglo XII, construido junto a la mezquita mayor de la ciudad.
San Valero o San Blas de Martín Bernat
Después una selección de pinturas y esculturas. Son pinturas de los santos y mártires más importantes para Zaragoza realizadas a partir del siglo XV. Los pintores que destacan son Martín Bernat (gótico hispano-flamenco), Tomás Giner y Antonio Bisquert que es ya un pintor barroco.

La liberación de San Pedro de la Cárcel. Goya
Martín Bernat fue un importante pintor de retablos que colaboró también con Bartolomé Bermejo. De los dos se conservan obras en el Museo del Prado. En este museo, se puede disfrutar de la tabla San Valero o San Blas entre San Vicente y San Lorenzo, todos con sus instrumentos de martirio y también de otra pintura más pequeña que recuerda a las fantasías y locuras de El Bosco, las Tentaciones de San Antonio Abad, donde el pobre santo sigue atormentado por diablos y monstruos fantásticos que casi le impiden caminar.
Tentaciones de San Antonio Abad de Martín Bernat
Tomás Giner también es un pintor hispano-flamenco pero más naturalista. Llegó a ser pintor de Fernando el Católico. Una muestra de su pintura es la table de San Martín de Tours y Santa Tecla, menos solemnes que las obras de Martín Bernat, pero también muy delicadas.

San Martín de Tours y Santa Tecla de Tomás Giner
Después hay otras salas dedicadas a capiteles de las iglesias románicas de Zaragoza, la mayoría de ellas desaparecidas; también un cuadro de Goya la Liberación de San Pedro de la cárcel 765-1766) que pertenece al Real Seminario de San Carlos. Algunos calvarios tallados en madera y también un precioso techo mudéjar; báculos y dalmáticas, custodias y otras muestras de orfebrería que no me han resultado especialmente interesantes.

San Martín de Tours y Santa Tecla. Detalle 
Mi pieza favorita ha sido una talla de madera conocida como Nuestra Señora de Zaragoza la Vieja. Un ejemplo de virgen trono que sostiene a su hijo con el gesto clásico de bendecir a todo el que la vea. A pesar de la rigidez de su postura, los pliegues de la ropa y del velo le dan un aspecto más maternal y sus grandes ojos oscuros una gran expresividad. Creo recordar que es de finales del siglo XIII y estaba en una ermita de El Burgo de Ebro.

Nuestra Señora de Zaragoza la Vieja


Ahora además se pueden contemplar dos exposiciones temporales: El legado artístico del Real Seminario de San Carlos de Zaragoza y La mirada del pintor de Natalio Bayo. En la primera destaca un manuscrito de los Sonetos y Canciones de Petrarca fechado entre 1475-1500 y un Niño Jesús de Pasión de autor desconocido de principios del siglo XVII. El Manuscrito de Petrarca formaba parte de la colección reunida por Manuel de Roda, aragonés que llegó a ser ministro de Carlos III y que en su testamento se preocupó de que su biblioteca no se perdiese, legándola a los jesuitas de Zaragoza. Una biblioteca es lo único que merece la pena dejarse en herencia. Estas exposiciones temporales están hasta el 11 de septiembre. No conviene perdérselas.

Museo Alma Máter 
Paseo Echegaray y Caballero 102
Zaragoza


jueves, 1 de septiembre de 2016

Documental: El Bosco. El jardín de los sueños de José Luis López-Linares (2016)

El Bosco pintó este cuadro hacia el año 1500, parece ser que por encargo de la casa Orange-Nassau que gobernaba en los Países Bajos. Después con las guerras de Flandes el cuadro fue confiscado y al final terminó en manos de Felipe II que lo destinó a El Escorial en 1593. En 1939, fue depositado en el Museo del Prado. 

Es un tríptico misterioso y ha servido de inspiración a muchos pintores. Es fácil reconocer esta inspiración en los cuadros de Dalí, por ejemplo. Los dos paneles laterales todavía pueden cerrarse sobre el central y contrasta la luminosidad de la pintura principal con las grisallas exteriores.


El documental no es un análisis del cuadro. Son las impresiones que esta pintura produce en algunos intelectuales. Escritores como Salman Rushdie y Nélida Piñón, pintores como Barceló o Isabel Muñoz, una de mis fotógrafas favoritas, filósofos, músicos y científicos también, expresan las sensaciones o el vértigo que les produce el cuadro. Ninguno puede dar claves sobre la interpretación de esta pintura, ninguno las sabe. No recuerdo quién de ellos dice que quizá ese sea su propósito. Que quizá este cuadro esté pensado para provocar el debate, la discusión y el intercambio de ideas o una simple conversación; pero además Nélida Piñón dice que para explicar este cuadro “deben inventarse las palabras”.




Representa la creación como un mundo caótico, orgánico e hipersexualizado. Donde la inestabilidad parece ser la norma; una danza confusa de la vida, donde nada parece ser lo que es: peces que parecen pájaros y vuelan, pájaros y frutas más grandes que los seres humanos.


El primer panel es El jardín del Edén y hacia la mitad del cuadro a la derecha hay una roca que parece un rostro de perfil pintado por el mismo Dalí. El panel central es El jardín de las delicias. Hay unas frutas gigantescas, peces volando, unas edificaciones extrañamente simétricas y una cabalgata de seres humanos a lomos de cerdos, cabras, grifos, unicornios; hasta hay un personaje que caga flores. En la parte baja del cuadro parece que los placeres empiezan a convertirse en torturas. Y ya en el panel de la derecha se consolida El infierno donde las torturas ya son reales y no queda ni un vestigio de los placeres.


Para mí parte el atractivo de este cuadro está en mirarlo con calma e intensidad, únicamente para tratar de encontrar ese detalle que nadie más haya percibido. Es una especie de competición. A ver quién encuentra el hombre tumbado que tiene como cabeza una fruta azul, el pájaro de tres cabezas o el unicornio.



Este documental forma parte de la exposición preparada por el Museo del Prado como conmemoración del quinto centenario de la muerte del autor. También hay una videoinstalación para experimentar el cuadro y acercarse a la sensación de vivirlo desde dentro. Yo todavía no he podido ir a la exposición pero no me la pienso perder. 



Dirección y fotografía: José Luis López-Linares
Sonido: Juan Carlos Cid Torrejón 
Montaje: Cristina Otero, Pablo Blanco, Sergio Deustua. 

lunes, 29 de agosto de 2016

Novela: La cola de la serpiente de Leonardo Padura (2011)


El autor.-
Leonardo Padura, ensayista y escritor de ficción. También periodista. Hispano-cubano. Ha recibido muchos premios de novela negra y también el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza en 2014 y el Princesa de Asturias de las Letras en 2015. Otras novelas suyas son: La novela de mi vida, El hombre que amaba a los perros. De la serie de Mario Conde: Herejes, Adiós Hemingway y la tetralogía de las Cuatro Estaciones.

Mi opinión.-
Es el segundo libro que leo de Leonardo Padura; los dos son novelas negras protagonizadas por Mario Conde. Aunque las tramas de las dos novelas están separadas por varios años, Conde, en La cola de la serpiente, ya es un hombre melancólico que recuerda sus primeros años en la universidad y sus primeros amores. También se siente frustrado por la corrupción y el arribismo que campan a sus anchas por Cuba, pero en ningún momento se le pasa por la cabeza abandonar; herido de muerte por las mujeres que no le quieren y por la literatura. Todavía no ha dejado la policía (en La neblina del ayer, el primer libro que leí de la serie, ya trabajaba de detective privado y era un bibliófilo letraherido), pero creo que le falta poco para hacerlo. En fin, que la melancolía que parecía cosa de la edad, en realidad le viene de serie.


Mario Conde es un héroe trágico que ve lo que va a suceder un poco antes de que suceda pero que nunca puede adelantarse y curarse en salud. Padura le obliga aceptar su destino.


Esta es una novela donde el protagonista principal es el desarraigo y la aparente inserción de los inmigrantes en una nueva sociedad. La emigración china de principios del siglo XX a Cuba ya sufría abusos y tropelías por parte de los traficantes (aunque entonces no se llamaban así), era explotada también ocupando los peores trabajos y también rechazada por la población de acogida. Al final todos terminaban en el barrio chino y aunque había incluso matrimonios mixtos, la integración no era total. En el desarraigo se mezclaban los ritos y las costumbres chinas con los de las religiones atávicas africanas y se fortalecían los lazos personales, tanto para el delito como para la supervivencia. En esta novela, el muerto es un chino, Pedro Cuang, y eso le sirve a Padura para introducirnos en el Barrio Chino de La Habana y en toda la nostalgia y melancolía de una generación de inmigrantes como Juan Chion y Francisco Chiú, que va desapareciendo.


Tengo que reconocer que esos héroes trágicos me atraen, por su rebelión ante la vida que les toca y por su esperanza en que las cosas cambien, aunque claramente se vea que no es así. Sin embargo, poniéndome las gafas violeta, tengo que decir que, estos héroes mantienen actitudes hacia las mujeres intolerables. Mario Conde tiene una verdadera obsesión por los traseros de las mulatas; y además, está deseando templarse (follarse) a una mulata chino-africana. Y mira tú por donde que tiene la oportunidad de hacerlo, porque tiene compañera policía que casualmente es chino-africana y tiene un trasero muy competente. Y además es hija de Chion y ahijada de Chiú y le pide que investigue el asesinato de Pedro Cuang. Todos pensaréis que Mario Conde, al final, va a cumplir su sueño de templarse a la chino-africana; pero no será así, porque es Patricia, la chino-africana, la que se templa a Mario Conde. La novela no pasa el Test de Bechdel.


Algo más que anima a leer esta novela corta son las múltiples referencias a otras novelas de Mario Conde, con lo cual la puedes utilizarla para seguir las andanzas del policía detective bibliófilo y su obsesión por los culos caribeños. Recomendable, aunque La neblina del ayer es mucho mejor. 



La cola de la serpiente
Leonardo Padura 

Ed. Tusquets

jueves, 25 de agosto de 2016

Exposición de Pintura: Caillebotte. Pintor y jardinero (2016)

Caillebotte fue famoso por sus cuadros del París de finales del siglo XIX. Un París renovado por el urbanista Hausmann que trataba de dar cabida en la ciudad a una creciente población atraída por las posibilidades laborales y que debían encontrarse en un entorno más limpio, higiénico y moderno que el de mitad del mismo siglo. Era el París de la burguesía y la prosperidad que el propio Caillebotte representaba. Una vez que heredó una considerable fortuna de su familia, pudo dedicarse por entero a sus dos pasiones, la pintura y la botánica, reflejadas en esta exposición; aunque también aprovechó para financiar la obra de algunos de sus compañeros no tan afortunados.



Como pintor urbano incluía en sus obras una perspectiva más exagerada, a veces muy criticada, pero que da mucha fuerza a sus escenas. Además, los cielos grises, fríos y lluviosos de París, paradójicamente, no resultan tristes sino brillantes y plateados. Es una lástima que en esta exposición no esté una de sus pinturas más famosas y que sólo podamos apreciar un boceto de la misma, Calle de París, tiempo lluvioso. Pasa lo mismo con Los acuchilladores de parquet, sólo en boceto. Esta última también fue criticada porque el tema no parecía relevante. Pero Caillebotte trataba de representar una nueva clase trabajadora alejada de los tópicos de campesinos y pescadores. Lo mismo ocurre con el cuadro Pintores en un edificio.


Yo no conocía su faceta como pintor rural y ahí sí que puede verse claramente la búsqueda y la experimentación para plasmar el estallido de colores en los jardines de sus casas de Yerres o Gennevilliers o los reflejos en el agua del Sena, en cuadros de pequeño formato, íntimos y casi para su uso exclusivo. También en esta serie de pinturas arriesgaba con la perspectiva, como en El Sena y el puente del ferrocarril de Argenteuil o Remero con sombrero.



En su casa de Petit Gennevilliers construyó un gran estudio para pintar y rediseñó el jardín y el huerto que, a partir de entonces, deberían haberse convertido en protagonistas absolutos de su trabajo. Sin embargo, murió poco después.


Los cielos grises de París eran tan luminosos como los prados verdes y los parterres de flores. 






Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado 8 
Del 19 de julio al 30 de octubre de 2016

lunes, 22 de agosto de 2016

Ballet: Frankenstein de Liam Scarlett (2016)

Procuro no perderme ninguna adaptación de Frankenstein, la novela de Mary Shelley. Esta vez le ha tocado el turno a un ballet. No sé por qué me había hecho la idea de que la coreografía sería más de danza contemporánea, más agresiva y desesperanzada, pero no. Evidentemente la obra sigue siendo un drama, una tragedia pero queda embellecida en puro ballet clásico.


Liam Scarlett ha sido el coreógrafo y ha preferido la narración lineal, fiel al texto de la escritora. La historia comienza felizmente para Elizabeth, joven huérfana adoptada por la familia Frankenstein. Después, ya como adulta está interpretada por Laura Morera, española, primera bailarina del Royal Ballet. Evidentemente Elizabeth y Frankenstein se enamoran desde niños. El joven Frankenstein, interpretado por Federico Bonelli, pierde a su madre poco antes de ir a estudiar medicina. Y su única obsesión a partir de entonces será devolver la vida a los muertos a través de un nuevo invento, la electricidad. Como colofón a sus experimentos, "nace" La Criatura, interpretado por Steven McRae. Ha nacido de la muerte y eso es desafiar a Dios; pero Frankenstein sólo piensa en la posibilidad de devolver a la vida a su madre, ni siquiera el amor de Elizabeth es suficiente. Además, para subrayar todavía más su egoísmo y su locura, Frankenstein abandonará a su inocente Criatura, en un mundo que no conoce y que le desprecia.


Frankenstein pasará varios años sumido en una profunda depresión por sentirse frustrado y a la vez culpable de la existencia de la Criatura, hasta que un día un nuevo golpe sacude a su familia y Frankenstein intuye que esta nueva desgracia también es obra suya. La Criatura ha reaparecido, alimentada por el odio y la venganza hacia su creador, aquél que le abandonó a su suerte. El día de la boda de Frankenstein y Elizabeth todo terminará por fin.


Este es el desarrollo del ballet. El coreógrafo ha optado por la interpretación más clásica de la historia. Apenas se ha centrado en el sufrimiento de la Criatura, que es lo que más me atrae a mí. Un desarrollo tradicional, desde la felicidad a la muerte que, como obra clásica, ha tenido muchas interpretaciones. Mary Shelley escribió el libro en 1816; este año ha cumplido 200 años. En el hemisferio norte, fue un año sin verano, oscuro y desapacible, y en Suiza, podíamos decir que en una oscura y tormentosa noche surgió el germen de este libro del que hay tres versiones. La primera de 1817 debida enteramente a Mary, después en 1818 Percy Bhysse Shelley preparó una edición corregida y ya en 1831, Mary reescribió completamente el libro.  


En esta producción los escenarios y el vestuario son muy elegantes, del siglo XIX. El aula de la universidad es perfecta y el nacimiento de la Criatura te deja pegado al asiento. Una historia romántica y muy intensa, en la que la Criatura sale perdiendo (incluso tiene poco protagonismo en el ballet), sigue siendo el monstruo que quiere destruir todo en lugar de ser visto como el monstruo destruido por el engreimiento y la imprudencia de Frankenstein.


Frankenstein (Federico Bonelli) es el absoluto protagonista en esta versión mientras que Elizabeth (Laura Morera) y la Criatura (Steven McRae) acaban supeditados a él, sin poder desarrollar su propia personalidad y sus emociones.


Vi la retransmisión en directo desde el Royal Ballet de Londres en un cine de mi ciudad. Y está muy bien porque en los entreactos pudimos escuchar entrevistas con el director de orquesta y el compositor de la música. Muy pedagógico e interesante. 


jueves, 18 de agosto de 2016

Teatro: Pedro de Urdemalas de Cervantes (2016)

Pedro de Urdemalas es un personaje de tradición pícara que Cervantes utiliza en esta comedia, en la que se juntan personajes típicos de la época y que pueden resonar hoy también. Amores contrariados, engaños, alcaldes corruptos y poco inteligentes, hijos ilegítimos y pequeños abusos de poder. Todos los personajes despliegan los vicios y virtudes de la condición humana, pero no se puede evitar tenerles cierta simpatía.


Pedro es “hijo de la piedra” no ha tenido familia, ni tiene oficio, ni dinero; sólo cuenta con su talento y picardía para salir de los enredos o para tramarlos y salir beneficiado. Existen referencias anteriores a la obra de Cervantes que lo sitúan como un personaje aragonés. Así que partiendo de no ser nada sólo le queda el engaño para llegar a ser algo, inventarse y reinventarse, tal y como le predice un adivino, y para ello no duda en convertirse en actor. Un actor sin otra obra que representar, que la que le ofrece cada día su propia vida. Como amigo de Clemente, un pobre que no tiene donde caerse muerto, procura que éste pueda casarse con su amada, hija de un rico del lugar; como criado del alcalde corrupto, le dará consejos para disimular su incapacidad en el ejercicio del cargo; después, por amor a una gitana, se unirá a una troupe de gitanos. Pero el rey que también pretende a la misma gitana, tendrá que desistir de su empeño cuando se descubre que la gitana es una sobrina ilegítima de la reina. Pedro también se hace pasar por ciego dedicado a rezar por los muertos de los ricos y así poder estafar a una viuda avara, que sólo gasta su dinero en misas para sus difuntos.


Todos los actores interpretan a varios personajes y constantemente coinciden en el escenario incrementando la sensación de confusión, alboroto, juego y alegría propia de la picaresca. En esta versión López Mozo ha incluido como personaje también al propio Cervantes, que se pasea por el escenario y asiste a los tinglados que montan sus personajes sin poderles detener.


El escenario era el Corral de Comedias de Almagro. No podía haber lugar más indicado para este montaje de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico. Los actores no necesitaron ningún decorado adicional. Eran suficientes las puertas de la planta baja y los balcones de la alta para que entrasen y saliesen constantemente, recitando versos, cantando, riendo e involucrando al espectador en su caótica vida. La Joven surgió en los años 1990 y como escuela de formación intenta que los jóvenes actores puedan acceder a textos clásicos, que los teatros más comerciales no podrían o no querrían abordar. El resultado es excelente. En general, no estamos acostumbrados a seguir una obra en verso, pero el gran trabajo de los actores facilita mucho la comprensión del texto.


Cervantes y también Shakespeare han sido los protagonistas absolutos de la 39 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Cervantes tuvo éxito como dramaturgo, pero no todo el que él mismo esperaba. Lope de Vega conectaba más con el público y ofrecía obras más dinámicas y menos moralistas y los empresarios y el público le preferían.


Antes de la representación, en la fachada del Ayuntamiento de Almagro, se proyectó un espectáculo de luz y sonido dedicado también a Cervantes, La luz de Cervantes, Espero volver el año que viene.





Dirección: Denis Rafter

Versión: Jerónimo López Mozo
Reparto: (Por orden alfabético)
Benita, Silerio - Cristina Arias
Clemente, labrador, escudero - David Castillo
Pedro - Jimmy Castro
Clemencia, reina, Hornachuelos - Carolina Herrera
Maldonado, autor, Redondo - Natalia Huarte
Martín Crespo, sacristán - Aleix Melé
Belica, Lagartija - Silvana Navas
Rey, Tarugo - Kev de la Rosa
Cervantes, Marcelo, alguacil - Daniel Alonso
Inés, viuda - Sara Sánchez
Pascual, Sancho Macho - David Soto

Ficha Técnica / Artística:

Iluminación - Manuel Luengas
Vestuario - Adela Velasco / Mª José Peña
Canto - Juan Pablo de Juan
Asesor de verso - Vicente Fuentes
Movimiento escénico - Helena Ferrari
Ambientación - Víctor Navarro 

lunes, 15 de agosto de 2016

Exposición de pintura: Caravaggio y los pintores del norte (2016)

Caravaggio vivió apenas 40 años y llegó a ser el pintor más famoso de Roma a finales del siglo XVI. Parece ser que fue borracho y pendenciero y estuvo envuelto en más de una trifulca, hasta que mató a un joven caballero de buena familia y tuvo que salir huyendo. Llegó a Malta y se refugió con los Caballeros de la Orden de Malta. Allí pintó La decapitación de San Juan Bautista y algunos retratos de caballeros de la orden, aunque ninguno de ellos está en esta exposición, pero también fue expulsado por mala conducta. Regresó a Roma y siguió pintando e influyendo a otros pintores. Tenía mucho miedo de morir asesinado y por eso dormía con sus armas. No se sabe de qué murió puesto que el cadáver nunca fue hallado.

David vencedor de Goliat. Caravaggio

David con la cabeza de Goliat y dos soldados, Valentin de Boulogne
De su vida intensa y nocturna pudo haberse inspirado para ser el pintor de la oscuridad. El pintor que, en sus cuadros, consiguió que la sombra definiese a la luz. Tenía también un talento especial para plasmar a sus personajes en momentos críticos y para realzar la expresividad de sus rostros, aunque fuesen grotescos o feos. Se le acusó de no querer idealizar la figura humana en sus pinturas y de ser excesivamente naturalista.

Coronación de espinas. Van Baburen

Flagelación de Cristo.Stom
En esta exposición se exhiben sus pinturas junto con las de otros pintores que siguieron sus pasos. Pintores de diferentes países y escuelas que en algún momento de su vida coincidieron en Roma con él y aprovecharon las enseñanzas de un nuevo tipo de pintura: Rubens, Brugghen, Baburen, Vignon, Vouet o Louis Finson. Son obras religiosas y también escenas profanas de jugadores de cartas o músicos. Se repiten los temas, la pasión y muerte de Cristo, el martirio de algunos santos, Judit y Holofernes o David y Goliat, desarrollados por los distintos autores, con mayor o menor inspiración en las obras de Caravaggio. Es una gran ocasión para ver estas pinturas compartiendo espacio, porque habitualmente están en diferentes museos.

La cena de Emaús. Stom
La cena de Emaús. Brugghen
El primer cuadro de la exposición es La buenaventura de Caravaggio. Un cuadro luminoso y alegre que, en realidad, es una alegoría del engaño y la seducción. El joven caballero incauto, quizá recién llegado a la ciudad, se deja leer el futuro en la mano por una joven gitana que aprovecha para quitarle un anillo sin que se dé cuenta.

La buenaventura, Caravaggio.
Y le sigue El sacrificio de Isaac en el que, en una diagonal perfecta, vemos las tres expresiones completamente diferentes de los personajes: la dulzura del ángel, la resignación de Abraham y el grito de terror del niño que va a ser sacrificado.

El sacrificio de Isaac. Caravaggio


Si algo se puede reprochar a esta exposición es haber olvidado el Judit decapitando a Holofernes de Artemisia Gentileschi que perfectamente podía haber encajado en ella y que para las feministas tiene una significación muy especial. En 1612, el proceso judicial por violación de Artemisia contra su maestro Tassi fue muy famoso y no porque la justicia se pusiera de parte de ella. Durante el juicio Artemisia fue torturada por el Tribunal para asegurarse de que su testimonio era cierto y una vez verificado condenaron a Tassi a un año de prisión. Poco después ella empezó a pintar ese cuadro donde destaca la determinación de las dos mujeres colaborando para asesinar a Holofernes. Por otra parte, se ha incluido un cuadro, recientemente atribuido a Caravaggio, aunque con dudas, El sacamuelas y una alegoría de Louis Finson, Los cuatro elementos, un cuadro muy extraño que podría pasar por ser pintura del siglo XX y del que no he podido encontrar muchas más referencias. 

Los cuatro elementos. Finson
El sacamuelas. Caravaggio
Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado 8 - Madrid
Del 21 de junio al 18 de septiembre de 2016

Judit decapitando a Holofernes. Artemisia Gentileschi