lunes, 20 de abril de 2020

Novela: Los tiempos del odio de Rosa Montero (2018)

La autora.-
Es periodista y escritora y, en su juventud, trabajó como actriz en algunos grupos de teatro independiente. Publica regularmente colecciones de sus artículos aparecidos en prensa, libros de cuentos y novelas. También ha recibido reconocimientos en el ámbito académico y docente y algunas de sus obras han sido adaptadas a teatro y cine. Ha sido Premio Nacional de las Letras Españolas en 2017. Parece que ahora se está preparando una serie de TV con la trilogía de Bruna Husky: Lágrimas en la lluvia, El peso del corazón, Los tiempos del odio. Otras obras suyas: Crónica del desamor, La carne, El corazón del tártaro. 


Mi opinión.-
Si algo caracteriza a Bruna Husky es su pasión por la vida y su rabia y su miedo ante la muerte. En esta nueva novela Husky asumirá por fin que no es un monstruo entre los monstruos, que su obsolescencia programada quizá le acera más al resto de humanos que cualquier otra de sus características. Al fin y al cabo, los humanos también tienen fecha de caducidad, aunque no la conozcan.

Madrid, 2110
Bruna es más vulnerable que nunca pero por eso mismo es mucho más fuerte y está mucho más determinada a enfrentarse a la vida y a la muerte. Especialmente, si es la muerte de alguien a quien ama. Durante las tres novelas su relación con Paul Lizard ha estado llena de vaivenes e idas y venidas. Lizard responde muy bien a su apellido, lagartija, y es un personaje muy escurridizo; Husky también hace honor a su apellido y como el husky siberiano es independiente y escurridiza, pero también muy afectuosa y leal.

Un autömata atribuido a Juanelo, 1565

Sin embargo cree que su excesiva dependencia emocional hacia Lizard ha estropeado su relación. La pobre Husky no sabe que todas las relaciones humanas se estropean igual, que el hecho de que ella sea una tecnohumana no empeora nada.


En esta tercera novela se verá lo que Husky es capaz de hacer por Lizard, siempre rodeada de su troupe familia. Yiannis, Gabi, Mirari, Maio, Oli y Bartolo, siguen siendo sus compañeros de fatigas, pero esta vez será Lizard el que esté en peligro y su ausencia supondrá para Husky un profundo dolor. Se descubrirá a sí misma que aunque siempre haya pretendido vivir sin amor porque sin amor se vive sin miedo, los humanos no pueden prescindir del amor.


Respecto a la trama propiamente policíaca tengo que decir que me parece la más sofisticada de las tres novelas. Trata de enlazar la persistencia de sociedades secretas de poder nacidas en el siglo XVI con el monopolio de las macrocorporaciones mercantiles y financieras del siglo XXII, como muestra de que pocas cosas cambian, y El entierro del Conde de Orgaz o los autómatas de Juanelo que sólo encubren el deseo humano de ser dios, de ser omnipotente e inmortal. Un sueño casi posible para ricos.

El entierro del Conde de Orgaz, El Greco.
Y es que el mundo de Bruna Husky no se nutre de una fantasía surgida de la inteligencia de Rosa Montero sino que es una proyección del mundo actual; una hipertrofia de algunas de las características del mundo actual: la violencia, el abuso de poder o el populismo son claramente visibles hipertrofiados en el mundo de Bruna Husky. Aunque, al final, también podrán ser contrarrestados por la solidaridad (tecno)humana, la honestidad y algunos restos de moral que todavía quedan.


Hay que reconocerle a Rosa Montero también la maestría con la que se mueve en la narración y prueba de ello es la emoción y honestidad que traspasa las últimas páginas de esta novela. Las tres novelas pueden leerse independientemente y tampoco es necesario que sea en el orden de publicación. Pero eso requiere una serie de repeticiones y aclaraciones que están muy bien distribuidas por cada uno de los textos, sin que resulten repeticiones innecesarias. Lo mejor de la serie es que todavía no ha acabado.




Los tiempos del odio
Rosa Montero

Ed. Seix Barral

jueves, 16 de abril de 2020

Narrativa: Biografía del hambre de Amélie Nothomb (2004)


La autora.-
Amélie Nothomb nació en Kobe y en alguno de sus libros ha contado cómo sufrió el racismo japonés en su propia piel. Cumple rigurosamente con su propia tradición de publicar una novela cada año y generalmente, escribe vestida con un mono contra fugas radioactivas. Forma parte de la Academia de la Lengua y Literatura Francesa de Bélgica. Otras obras suyas: Petronille, Metafísica de los tubos, El crimen del conde Neville. 

Mi opinión.-
Amélie Nothomb me parece una escritora con un gran talento para vestir la amargura con fina ironía y humor. Este libro es un gran ejemplo de esto. No es una biografía al uso, pero dice mucho de sí misma, de sus sentimientos y frustraciones..


Kobe, Japón.
Paradójicamente, para una mujer que tuvo problemas de anorexia el hambre son las ganas de vivir. El deseo de vivir. Aquéllos que lo tienen todo se muestran hartos y apáticos. No buscan, no tienen curiosidad, no pelean y no dejan huella. Pero los que tienen hambre, tienen hambre de todo. Algunos, los más afortunados y también los más dolientes sienten la superhambre, el hambre más difícil de colmar. Y, junto a la superhambre, está la potomanía, la supersed y el hambre de literatura.

Las clases de ballet
El tiempo, no obstante, nos va quitando el hambre, las ganas. Nos amarga, si no sabemos apreciar la realidad tal cual es. A medida que la niña crece, el libro se vuelve más amargo. La adolescente Amélie se tiene que enfrentar a problemas que la niña Amélie ni siquiera imaginaba que existieran. La ironía, entonces, ya no es suficiente, ya no puede tapar determinadas cosas. Ya no puede tapar una violación, desencadenante de la anorexia posterior.

La banda de los cuatro

Sin embargo, no se trata de un libro metafísico sino que trata de la vida cotidiana de una niña hasta su primera juventud, desde su nacimiento en Japón a su regreso. En medio una vida por Laos, Birmania, República Popular China, Estados Unidos o Pakistán, entre los años 1970 y 1980; en la que se vislumbra cierta crítica política desde cierta superioridad. Asistimos a sus descubrimientos vitales, a la relación estrecha con su madre y con su hermana y más fría con su padre y su hermano.


Si el cambio de China a Estados Unidos fue impactante para ella, no lo es menos el cambio de Estados Unidos a Pakistán, donde sí que se encontrará cara a cara con el hambre de verdad. Verá y olerá el hambre que hace agonizar y morir a la gente tirada en la calle, aunque ella siga siendo una privilegiada que vive protegida por la condición de embajador de su padre.

Golfo de Bengala

La prosa de Amélie Nothomb es muy sencilla pero, a veces, utiliza términos demasiado técnicos, cultos y que, incluso no están reconocidos por la RAE, como facóquero o potomanía, y resulta un poco redicha. A mí me gusta mucho ese manejo del lenguaje, sus descripciones poéticas El lenguaje era cerebro en movimiento, y sobre todo la musicalidad de algunos palabras. Que fuera el primer ministro de un gobierno deletéreo… Me parece magistral la sorpresa producida por calificar a un gobierno corrupto y miserable con la musicalidad de la palabra deletéreo. Sublime. 



Biografía del hambre
Amélie Nothomb

Traducción: Sergi Pàmies
Ed. Anagrama

lunes, 13 de abril de 2020

Novela: Lágrimas en la lluvia de Rosa Montero (2011)

La autora.-
Es periodista y escritora y, en su juventud, trabajó como actriz en algunos grupos de teatro independiente. Publica regularmente colecciones de sus artículos aparecidos en prensa, libros de cuentos y novelas. También ha recibido reconocimientos en el ámbito académico y docente y algunas de sus obras han sido adaptadas a teatro y cine. Ha sido Premio Nacional de las Letras Españolas en 2017. Parece que ahora se está preparando una serie de TV con la trilogía de Bruna Husky. Otras obras suyas: Crónica del desamor, La carne, El corazón del tártaro. 

Mi opinión.-
Apenas me ha costado 15 días terminar las tres novelas protagonizadas por Bruna Husky. Así de absorbente ha sido su lectura. Lágrimas en la lluvia, El peso del corazón y Los tiempos del odio son los tres títulos publicados hasta ahora.

Esta es Bruna Husky
En una entrevista escuché a Rosa Montero decir que le gusta la literatura resbaladiza, es decir, aquélla que queda enmarcada como un determinado género pero que, al mismo tiempo, lo desborda. Esta novela sería un ejemplo muy claro. Es una novela, aparentemente, de ciencia ficción pero también la más realista que ha escrito la autora; puede funcionar como novela negra y como novela de crítica social; y, por supuesto, es una novela de crecimiento y de reflexión sobre la identidad y el alma humanas porque, en definitiva, aborda la cuestión crucial de qué es lo que nos hace ser humanos. Es también una reflexión sobre la democracia y sobre el problema de sustituirla por otra cosa.

Madrid, año 2109

En esta primera novela la autora nos introduce en el mundo del siglo XXII, año 2109, de una manera muy original. Será Yiannis, un viejo herido, desencantado e inocente, amigo de Bruna y editor del Archivo Central de los Estados Unidos de la Tierra, quien, al facilitarnos el acceso a la historia política y social del país, detectará que alguien está tratando de reescribir esa historia.

Yiannis, fiel amigo y colaborador
El mundo se está recuperando de las guerras robóticas pero sigue siendo muy inestable. Los Estados Unidos de la Tierra han sustituido a la conflictiva división en estados conocida desde el siglo XVII. Eso no quiere decir que el mundo sea mejor, ni más justo. El aire es irrespirable y se debe de pagar por él; se necesita una autorización para tener coche propio porque el combustible es muy escaso y porque, para los grandes desplazamientos, existe la teleportación; las aceras se han sustituido por cintas rodantes para que los ciudadanos puedan ir más deprisa hacia no se sabe dónde.

El tatuaje y las pupilas verticales
Hay una verdadera obsesión por la salud y por mantenerse joven; la cirugía estética es obligatoria y la seguridad social ha sido sustituida por carísimos seguros privados. Junto a los humanos y los tecnohumanos hay también otros seres extraterrestres sintientes. Pero en realidad, existen todas las formas posibles de discriminación, abuso y violencia aunque, eso sí, amplificadas por la tecnología. Y especialmente sigue existiendo la amenaza del fascismo, allí donde los ciudadanos empiezan a estar cansados de la corrupción democrática.

La complicada relación con Paul Lizard
En ese mundo que parece no haber mejorado nada, Bruna Husky es una tecnohumana, una replicante, una androide o despectivamente una muñeca. Ha nacido de un cultivo de células madre (hasta la tercera novela no sabremos quién ha sido la donante-madre genética de Bruna y será una verdadera sorpresa); genéticamente mejorada para superar a los humanos en todo, especialmente en las tareas  más peligrosas (en Blade Runner, la película que dio origen a los replicantes y que recibe un homenaje en el título de esta novela, se les definía como más humanos que los humanos).

El sexo como ansiolítico o ¿será algo más?
Estos replicantes nacen ya como adultos después de unos pocos meses de gestación y con unos implantes de memoria sobre su infancia que constituyen su identidad básica y que contribuyen a hacerlos más estables. Pero Husky es especial. Es una sofisticada tecnohumana de combate que ya ha cumplido con los dos años obligatorios de milicia y puede desarrollar su vida libremente. La gran diferencia entre humanos y tecnohumanos es que éstos últimos saben la fecha exacta de su muerte. Sólo pueden vivir 10 años. Ese es el contrato que les ha sido impuesto.

Oli y su bar hacen pensar inmediatamente en el Café de Rick, Casablanca.
Decía que Bruna Husky no es una replicante más. Ahora trabaja como detective privado pero tiene inquietudes que el resto de los androides ni siquiera se plantea. Su memorista, el ingeniero que diseña los recuerdos artificiales para los tecnohumanos, ha hecho un trabajo excepcional. Le han implantado recuerdos que suscitan sus dudas existenciales, la angustia de vivir y la agonía de conocer la fecha de su muerte. Ha vivido una gran historia de amor y pérdida. En definitiva, puede apreciar el goce y el sufrimiento, es decir, una  vida más completa, de otra manera mucho más profunda que el resto de replicantes. Pero el hecho de no poder escapar de su obsesiva cuenta atrás la hace ser mucho más rabiosa y violenta.

Pablo Nopal, el memorista, ¿es su creador o es ella misma?
En esta novela deberá investigar una trama internacional que, mediante la implantación de memas ilegales, provoca el enloquecimiento de los replicantes y su  utilización como bombas para atentar contra los humanos. Parece que hay alguien muy interesado en resucitar las guerras robóticas y el enfrentamiento entre seres sintientes. En el transcurso de su investigación, Husky irá incorporando en su vida a seres tan necesitados de amor y atención como ella misma, conformando una sólida troupe familiar de desarraigados. Un thriller existencial muy recomendable.

Maio, el bicho
Las fotografías pertenecen a la adaptación al cómic, guion de Damián Campanario Hernández. No me imaginaba a Bruna Husky exactamente así pero, en la tercera novela, quizá pueda cambiar de aspecto.

Rosa Montero
Lágrimas en la lluvia
Ed. Seix Barral


                            



jueves, 9 de abril de 2020

Novela: Antojo de violetas de Martine Bailey (2015)

La autora.-
Martine Bailey tiene tres grandes pasiones: la comida, la historia y los viajes. Además de escritora de novela histórica es cocinera y fue Campeona de postres de Gran Bretaña. Antojo de violetas fue su primera novela y la única traducida al castellano hasta ahora. Otras obras suyas: The Penny Heart, The Almanack. 

Mi opinión.-
No está de más reconocer que compré este libro porque me gustó (y mucho) la portada y que no es el tipo de novela que suelo consumir. Pero no estoy nada arrepentida de haberlo hecho. Me he terminado las 500 páginas en tres días. No está mal.

El tontillo daba algunos problemas si no tenias costumbre de llevarlo

Me ha encantado el personaje de Biddy Leigh. Es una joven ayudante de cocina del último cuarto del siglo XVIII. Vive en la Mawton Hall. Es despierta, está llena de vida, no se avergüenza de su condición aunque aprovechará todas las oportunidades que le ofrecerá la vida para mejorar su situación. En definitiva, es una mujer que no tiene miedo o si lo tiene sabe muy bien controlarlo. Es pizpireta y espontánea y sabrá ser elegante y seductora.

La receta

Además, Biddy, ya en el siglo XVIII, ha desarrollado su conciencia de clase y siempre se propone ayudar a los suyos, los criados. Es decente, leal y honesta pero esto no impedirá que se vea involucrada en un monumental lío que, a una velocidad vertiginosa se va resolviendo en las últimas cien páginas. Biddy se conocerá a sí misma y a los demás a lo largo de un viaje que comienza en el norte de Inglaterra y terminará en la Toscana, en una abandonada y destartalada villa perteneciente al tío de su señora, Lady Carinna. Además, pasarán por París y Biddy mencionará el Procope. Yo he estado allí. Allí he comido la mejor sopa de cebolla del mundo, con el mayor gratinado de queso del mundo (¿no es alucinante que, desde el año 1686, todavía exista?). 

Yo estuve allí

Lady Carinna es todo lo contrario a Biddy, a pesar de que sean de la misma edad. Es egoísta, malcriada y caprichosa. Aunque tiene razones para serlo. Ha sido casada con un viejo rico sifilítico, para sacar a su familia de la pobreza y, excepto por Biddy, vive rodeada de personajes adustos y siniestros. Cuando Lady Carinna decide abandonar a su marido emprende el viaje hacia la Villa Ombrosa acompañada por un pequeño séquito.

El itinerario

El señor Pars es el administrador de su esposo sifilítico (repito): rácano con el dinero y maltratador verbal. Jesmire es la vieja doncella: resentida y revanchista. Y el señor Loveday, el lacayo negro de buen corazón que se hará amigo de Biddy y que, secundariamente, relatará su historia y cómo fue capturado por tratantes de esclavos. Por supuesto que, escapar de su marido sifilítico con quien no ha consumado el matrimonio, no es el único motivo para emprender el viaje. ¡¡¡¡Spoiler!!! Hay también un embarazo inconveniente.

En el siglo XVIII, el Grand Tour para los primeros turistas
Biddy aprovechará el viaje para iniciar su transformación. A lo largo del trayecto olvidará a Jem, su primer novio que, a la primera de cambio, se casó con otra; también se olvidará de Kitt, el señorito que sólo puede ofrecer problemas; y, se reencontrará epistolarmente con la señora Garland, la cocinera que le ha enseñado todo lo que sabe y con quien discutió poco antes del viaje. No tratará de fingir ser una persona que no es, sino de desarrollar al máximo todas sus cualidades; y eso lo aprenderá en el viaje. De manera que, al final de la novela, tendrá su recompensa en un final muy muy muy feliz. Al mismo tiempo que los adustos y siniestros tendrán su justo castigo.

La Reina de Inglaterra

La novela mezcla en su justa medida, como en un buen guiso, el romanticismo, el libro de viajes, el recetario y, al mismo tiempo, es una novela de aprendizaje. ¡Qué más se puede  pedir! La edición del libro también es preciosa. En papel rugoso, con ilustraciones e incluso con un mapa del itinerario. También se incluyen las recetas que Biddy va aprendiendo a hacer, recreadas como se imprimían a finales del siglo XVIII. Si pudiera pedirle algo más, sería un retrato de la signora Bibiana Cellini o ¿será la dama del cartel de La Reina de Inglaterra? Misterio.

La autora
Antojo de violetas
Martine Bailey
Trad. Valentina Reyes

Ed. Bóveda

lunes, 6 de abril de 2020

Memorias: Apegos feroces de Vivian Gornick (1987)


La autora.-
Vivian Gornick nació en Nueva York en 1935, en una familia de emigrantes socialistas y judíos de origen polaco. Es periodista y escritora. Ha sido una destacada activista feminista durante los años 1970. Otras obras suyas, lamentablemente no traducidas: Essays on Feminism, The end of the novel of love, Emma Goldman: Revolution as a way of life. 

Mi opinión.-
A veces he pensado que en las grandes ciudades no puede haber vida de barrio. Todo son rascacielos, oficinas y garajes, tráfico y prisas, polución y soledad. Pero no. Al menos no en el Nueva York de Vivian Gornick. En ese Nueva York es posible pasear. Y también es posible ir andando a un concierto o a una exposición. Y estar sola, pero no aislada.

En el Nueva York de la infancia de Vivian Gornick, además, las vecinas se conocían y se trataban como si fuesen de la familia. Una familia, a veces, mal avenida. Como todas. Los niños iban y venían de su casa a casa de algunas de las vecinas, merendaban allí y se informaban de lo que sus madres no querían que supieran. Fundamentalmente, de todo aquello relacionado con el sexo y los primeros novietes.

Nueva York, 1930
Manhattan hoy

Es una ciudad de emigrantes donde se lavaba la ropa a mano y restregándola contra una tabla. De esas tablas que yo recuerdo haber visto en mi infancia, en mi casa y en casa de mis tías. Y que cuanto más vieja era, mejor lavaba. En realidad, eran las manos de las mujeres las que lavaban mejor. Unas manos de doloridos dedos sarmentosos como las de mi abuela.

Tabla de lavar desgastada por el uso

Pero sobre todo en el Nueva York de la infancia, de la adolescencia, de la juventud, de la madurez y de la ancianidad, está siempre la presencia de la madre de Vivian Gornick. La madre, la hija y su relación conflictiva… y llena de amor. De un amor que, a veces, es más zarpazo que caricia. Pero que siempre está ahí.

Actual sede del Partido Comunista de EEUU
Es un Nueva York, en el que las mujeres de clase baja y sus hijos podían ir de vacaciones en verano, mientras los maridos seguían trabajando y quedándose de “Rodríguez”, como en España en los años 1960, pero en los Estados Unidos poco después de la Gran Depresión. Se juntaban quince mujeres y alquilaban habitaciones para todas ellas y sus hijos. En las montañas Catskill.

Vacaciones en matriarcado

Allí, en Catskill, compartían la cocina, los cotilleos, las críticas, la ayuda y también una especie de solidaridad entre mujeres. Quizá, sería esto lo que inspiró a sus hijas, las feministas de los años 1970 para poner en marcha el concepto de sororidad. Esa sororidad embrionaria sin duda habría nacido, sin querer, en las vacaciones de los años 1930. Un matriarcado temporal que se interrumpía los fines de semana, cuando los maridos y padres llegaban.

Cementerio en Queens

Este libro de memorias puede incluirse en la categoría de libros de paseantes. Esos paseantes del siglo XIX que, inmersos en la frondosa naturaleza, reflexionaban sobre la vida, sobre la filosofía y sobre la muerte y anotaban, con dedicación, todos sus pensamientos en voluminosos diarios. Gornick ha sido más breve y la naturaleza por donde camina es urbana, hostil y cambiante; pero le sirve para reflexionar sobre su vida y, también, sobre las nuestras a partir de los conflictos y anécdotas que vive con su madre.

Williamsburg bridge

Conflictos que surgen entre dos mundos, el mundo de los emigrantes y el de sus hijos nacidos en el país de acogida; el mundo de las esposas y amas de casa, casi analfabetas, y el mundo de las mujeres universitarias con ambiciones profesionales y el deseo de una vida sexual plenamente independiente. Una profunda brecha generacional que apenas puede ser salvada por el amor.

City College

Ahora que mis padres están muertos siento mucho no haberles preguntado más cosas sobre su infancia y juventud; sobre sus padres y hermanos. Dolorosa infancia la que vivieron, traspasada por la Guerra Civil y la Posguerra. Gornick nos regala en este libro su propia experiencia. Cómo a través de los años y de esos paseos neoyorquinos, volvió a conocer a su madre y, también, a sí misma. Muy recomendable.



Apegos feroces
Vivian Gornick
Trad. Daniel Ramos Sánchez

Ed. Sexto Piso

miércoles, 1 de abril de 2020

Novela: Las horas subterráneas de Delphine de Vigan (2009)

La autora.-
Delphine de Vigan es una escritora de mucho éxito en Francia. También es guionista y directora de cine. En algunos de sus libros parte de experiencias autobiográficas obligando al lector a participar en el juego de determinar qué es biografía y qué es ficción. Otras obras suyas: No y yo, Nada se opone a la noche, Las lealtades, Basada en hechos reales. 

Mi opinión.-
En Las horas subterráneas Vigan denuncia no sólo el acoso laboral, sino también el aislamiento que nuestro actual ritmo de vida nos produce y que nosotros contribuimos muchas veces a intensificar.


Mathilde y Thibaut son dos personajes que acarrean su vida y sus frustraciones por París. Son de clase media alta pero están viviendo momentos decepcionantes, están perdidos y solos. Mathilde es una ejecutiva brillante con una vida sentimental paralizada desde la muerte de su marido y que está siendo acosada en el trabajo y Thibaut es un médico que no se siente respetado en el ejercicio de su profesión y que vive también una etapa de frustración sentimental.


Las dos historias se desarrollan en paralelo por la ciudad de París, aunque la autora ofrece a los personajes la posibilidad de que sus vidas puedan converger en algún momento, en alguna estación de metro o en algún bistrot de París. Pero, ¿serán los personajes capaces de reconocerse en su deriva? ¿Serán capaces de salir, de levantar los ojos del pavimento y encontrarse en los ojos del otro?


Lo más característico de Mathilde y Thibaut es que están cansados de tanto luchar. Aunque la acción de la novela se produce únicamente durante un día, el 20 de mayo, los personajes nos cuentan las pequeñas batallas libradas durante toda su vida, pequeñas batallas que, como la mayoría de nosotros, han perdido. De ahí surge su cansancio.


Vigan se expresa con un estilo seco y contundente y algo muy interesante en esta novela es que está escrita como un thriller en el que a medida que se va aproximando el final se nos va entrecortando la respiración. ¿Se encontrarán o no? ¿Se reconocerán o no? ¿Se salvarán o no? Porque, al fin y al cabo, eso es lo que están buscando. La salvación, el 20 de mayo.



Las horas subterráneas
Delphine de Vigan

Traducción: Juan Carlos Durán

Ed. Suma de letras