Las fallas de los Pirineos se celebran en más de 60 pueblos
de Aragón, Cataluña, Andorra y Francia, durante el solsticio de verano, en junio, y fueron
declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Cada pueblo
tiene sus variantes propias pero todos comparten una misma raíz. Se trata de
robar el fuego de los dioses de la montaña y entregarlo a los habitantes de los
valles, para que dancen a su alrededor y recorran el pueblo
purificando el aire.
Al fondo, Erill la Vall
En Erill la Vall, en el valle de Bohí, las fallas se hacen
con un buen palo de avellano y a su alrededor se atan estacas de pino, formando
una especie de escoba. Se dejan preparadas meses antes de la celebración para
que la madera se seque y arda bien. Al anochecer se enciende una gran fogata,
el faro, en uno de los puntos más altos de la montaña y allí se disponen todas
las fallas hasta que empiezan a arder. Entonces es el momento de descender de
la montaña y correr por las calles del pueblo soltando pavesas hasta depositar
las fallas en otra hoguera para que se extingan.
Una falla de Tahull
Una falla de Erill
Yo, mientras veía este sahumerio, no podía parar de
imaginarme que pasaría si dentro de cada falla se escondiera un porro gigante.
Bromas aparte, la fiesta resulta muy interesante y me gustaría saber más sobre
su valor antropológico. Además, cuando los falleros o fallaires bajan la
montaña se forma una serpiente de fuego estéticamente preciosa, que en estas
fotos no pude captar bien pero sirven para hacerse una idea. Más información y
mejores fotos aquí.
Empieza la fiesta
Cada punto de luz es un fallaire y se van aproximando al pueblo. Les cuesta más de una hora.
Iglesia de Santa Eulalia
Siempre es interesante aprovechar la visita para conocer algo más de románico. En Erill la Vall,también se puede visitar la Iglesia de Santa Eulalia, declarada Monumento histórico-artístico en 1962. Su campanario tiene 6
pisos y es un precioso ejemplo de románico lombardo. Dentro de la iglesia está el
Centro del Románico del Valle del Bohí. Se encontraron en la sacristía de esta iglesia unas esculturas en
madera del siglo XII que representan las figuras principales de un Descendimiento que actualmente se
encuentran divididas entre el Museo Nacional de Arte de Cataluña y el Museo
Episcopal de Vich. En la iglesia, pues, sólo se pueden ver las reproducciones. Sería deseable que las piezas originales se mantuvieran en
su sitio, pero en un museo también se encuentran más protegidas y se pueden
disfrutar por un mayor número de personas.
El Descendimiento
Lo mismo ocurre con la Iglesia de San Juan de Bohí. Estuvo profusamente
decorada con pinturas románicas, dedicadas a las profecías de Daniel, un
bestiario moralizante y al martirio de San Esteban, que actualmente también se
encuentran en el MNAC. Lo que me resultó más chirriante en esta iglesia fue el
colorido de las reproducciones. No dudo de que en su origen serían así, pero
imagino que las pinturas originales que se encuentran en el museo y que no he
visitado todavía tendrán coloraciones más suaves como corresponde a su
envejecimiento.
San Juan de Bohí
Bohí ha conservado también su trazado medieval de pequeñas
callejas empedradas y con pasos alzados entre las viviendas para evitar pisar
la calle en invierno. La iglesia también tiene una torre campanario pero más
pequeña que la Iglesia de Santa Eulalia. Esto es debido a que en el siglo XIII
la iglesia sufrió un gran incendio y se conservaron únicamente los dos cuerpos
bajos de la torre, añadiéndose un tercero que actúa como campanario. Además en
una puerta lateral se conservan también restos de pinturas románicas.
Curioso personaje con una prótesis
Conviene aprovechar la ocasión para visitar otras cosas de
la zona. Paseando por el Alto de Bonansa se llega al Mirador del Isábena para
tener unas vistas como éstas, espectaculares. Es un sendero adaptado para
personas con movilidad reducida y lleva a la Garganta de Obarra, en una zona de
especial protección para las aves, la Sierra de Sis. También hay avellanos y
este Lilium Martagon. Una ruta para volver en otoño. Y entre dos picos, sobre
un tozal, se puede ver el pueblo de Neril, donde está la Piedra de los tres obispos, el antiguo límite entre las diócesis de
Lérida, Seo de Urgell y Barbastro.
Mirador del Isábena
Neril
Un buen sitio para terminar una excursión paseando por sus
jardines es el Balneario de Caldes de Bohí. Pero a nosotros aun nos quedaba una
última excursión. Montañana.
Montañana
Montañana es un viaje a la Edad Media en el Valle del
Noguera Ribagorzana. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1984 y la
primera mención escrita que se conserva es del año 987. Era entonces un castrum perteneciente a la Orden de los
Hospitalarios para defender el territorio de las incursiones musulmanas. En la parte baja
se encontraban las huertas, aunque hoy el riachuelo apenas lleva agua. Se sigue
manteniendo el puente de San Juan de época muy posterior, siglo XVI; en la
parte alta se sitúa la Iglesia de Santa María de Baldós, con una portada
románica muy interesante.
Nuestra Señora de Baldós
En el tímpano se puede ver este pantocrátor dentro de una mandorla
sujeta por dos ángeles. Tanto los pliegues de la túnica de Cristo como las alas
de los ángeles son de gran calidad. Dentro de la iglesia también se conservan
unas pinturas románicas. Pero ya no puede admirarse in situa El retablo de los Gozos de Nuestra Señora del siglo XV de Pedro García de Benabarre. En su centro estaba la talla de la
Virgen de Baldós. Hasta principios del siglo XX este retablo gótico estuvo en
la iglesia pero fue vendido en 1928 por 15.000 pesetas por el Obispado de Urgel
para llevar a cabo unas reparaciones. Hoy las diferentes tablas están dispersas
por varios museos y colecciones particulares, pero la talla de la virgen se
perdió.
El puente
Se puede visitar también el horno público y una casa típica,
la ermita de San Juan y la torre de la cárcel. Para volver.
Bohí
Pinturas de San Juan de Bohí, reproducciones
Detalles de El Descendimiento en Santa Eulalia, reproducciones
Nuevamente he ido a ver otro montaje de Madama Butterfly
pero esta vez ha sido en directo, en el Auditorio de Zaragoza. Teniendo en
cuenta que el auditorio no está diseñado para ser un teatro de ópera no tenemos
más que una o dos producciones al año, pero con creatividad e ingenio se pueden
superar todos los obstáculos.
El escenario es pequeño, sí, y apenas queda sitio para la
orquesta, los cantantes y el coro, por eso esta vez la orquesta ocupaba la
parte central y se ha diseñado un pequeño escenario a la izquierda comunicado mediante
una pasarela circular que rodeaba a la orquesta. Ha sido obra del director de
escena Emilio López. Un poco complicado pero muy original. Se complementaba
también con proyecciones en la parte frontal de la escena. De verdad, muy
original.
La Orquesta Reino de Aragón se fundó en el año 2011 y entre
sus objetivos estaba precisamente éste, interpretas óperas en directo para el
público zaragozano. Desde entonces se ha seguido consolidando como todo un
referente, tanto nacional como internacionalmente. El coro Amici Musicae estuvo
perfecto especialmente en el coro a boca cerrada. Carmen Solís y Vicent Romero
interpretaron a Butterfly y a Pinkerton. Isaac Galán interpretando a Sharpless
también hizo un gran trabajo y Jorge Franco se llevó grandes aplausos en su
papel del casamentero Goro.
Todos nos fijamos en el personaje de Butterfly pero debe de
ser muy difícil también interpretar a Pinkerton porque es un personaje repulsivo
por el que ni el público ni el intérprete pueden sentir ninguna simpatía. Esta
ópera se estrenó en 1904 y está ambientada en Nagasaki. Puccini, el autor no
podía saber lo que ocurriría en la ciudad 41 años después. No se conocía
todavía la energía nuclear y mucho menos su aplicación a la guerra.
Pero sí que los estadounidenses ya mostraban maneras más
propias de matones colonizadores. Ya despreciaban las culturas diferentes y se
arrogaban derechos que nadie les había dado sobre países, territorios, riquezas
e, incluso, seres humanos. A este tipo de gente pertenece Pinkerton. Destinado
en Nagasaki para entretenerse y pasar el rato decide comprar una esposa, una
niña que ha caído en la desgracia y la pobreza por el suicidio de su padre. No tiene
más remedio que ser geisha o concertar un matrimonio sin amor.
Pinkerton se aprovecha de esa situación y después la
abandona. Butterfly ha abandonado a su familia, a su religión y a sus
antepasados. Se considera ciudadana estadounidense y por ello cree estar
protegida por sus leyes. Para mostrar todavía más su cinismo y su arrogancia,
cuando Pinkerton vuelve con su esposa estadounidense y se entera de que ha
tenido un hijo, no duda en querer llevárselo para educarlo en occidente ¿Se
puede ser más cabrón? Sin duda, se podría pero sería difícil.
Pinkerton es el príncipe encantado abusador. Aquel que no
necesita humillar porque la situación de pobreza y abandono de una mujer en un
contexto conflictivo ya la empuja indefectiblemente hacia él. Así que si un
borracho, abusador, egoísta, racista, pedófilo (no olvidemos que ella tiene 15
años) y probablemente paleto e ignorante es la salvación de una niña, sólo se
puede gritar ¡socoooooooorro!
Virginie Despentes causó sensación con la adaptación de su
novela Fóllame al cine. Es una de los
diez miembros de la Academia Goncourt, creada por disposición testamentaria de
los hermanos Goncourt en 1862 para otorgar un premio literario en su nombre. Durante
su adolescencia turbulenta comienza a escribir y hoy es una de las voces
literarias imprescindibles en Francia. Acaba de publicar la última novela de su
trilogía sobre Vernon Subutex. Otras
obras suyas: Perras sabias, Lo bueno de verdad, Bye Bye Blondie.
Mi opinión.-
Lo primero que se conoce de Virginie Despentes es su vida un
poco desordenada. Su ingreso en un psiquiátrico cuando era adolescente, su vida
rebelde y contrasistema, su trabajo como puta, su violación, etc. Ahora, a sus
más de 50 años parece estar en paz consigo misma, aunque siempre menciona en
las entrevistas, la imposibilidad de librarse de una gran rabia interior.
En este libro, con grandes dosis de libertad individual, ironía
y también ternura, ella se define como “proletaria de la feminidad”, es decir,
como alguien que sólo posee su feminidad, aunque sea una feminidad no
normativa. Y como alguien libre que utiliza su feminidad como ella quiera.
La "verdadera mujer" es un producto artificial que la civilización fabrica como antes se fabricaban los castrados; de El segundo sexo
En 7 capítulos se ocupa de dar caña a todos y a todo,
incluso a ella misma, pero especialmente al orden social burgués en el que
todos vivimos. A los hombres, porque nos tienen miedo; a las mujeres, porque
estamos esperando que otros nos saquen las castañas del fuego, Nos falta seguridad con respecto a nuestra
legitimidad para irrumpir en lo político… Como si otros se fueran a ocupar
correctamente de nuestros problemas (pg. 28); al estado, porque nos
infantiliza y utiliza la normatividad sexual como instrumento de control social;
a los ciudadanos, porque por comodidad nos dejamos infantilizar. Pero no es
excesivamente cruel. En realidad, lo que hace es sacudir para despertar conciencias.
Camille Paglia. Una feminista estadounidense muy controvertida
Critica también que se relacione la industria del porno con
el aumento del número de violaciones. Ella afirma que ya existía violencia
sexual antes del porno. Es posible que no esté relacionado positivamente, que
no haya aumentado la violencia por el incremento del consumo del porno. Pero,
sí que se esperaba una relación negativa entre una mayor libertad y educación
sexuales y el consumo del porno. Yo no llego a entender como, a pesar de un
ambiente de libertad sexual, sigue existiendo el porno, especialmente el porno
violento que, yo estoy convencida, sirve de inspiración a muchas violaciones. Y,
para mí, no hay duda de que el bukkake
fue una inspiración para los violadores de la
manada en Sanfermines. Aquí las Towanda
Rebels explican lo que es el bukkake.
Es curioso ver que este libro, escrito en 2006, describe
perfectamente las reacciones del poder frente a una violada superviviente.
Sobrevivir a una violación va en contra de la propia violada. A partir de la
violación, escóndete, no vivas, no estudies, no te rías, no disfrutes del sexo.
Porque como se afirma también en Violadas
o muertas de Isabel Valdés, la violada ideal es María Goretti que prefirió
morir a ser violada. Pues, NO. Bien alto y bien claro. Hay que sobrevivir a una
violación y volver a vivir.
Relaciona también la violación sufrida con los mecanismos de
indefensión aprendida. Y desde ese punto de vista la preeminencia de los
hombres ya no está en su fuerza, sino en la debilidad de las mujeres. Ella
cuenta que llevaba siempre una navaja y que sabía utilizarla, sin embargo, el
día de su violación sólo pensaba en que los violadores no la encontrasen para
que aquello no fuese peor. Sabemos defendernos en la teoría, pero para la
práctica todavía nos queda mucho.
Angela Davis
Sin duda, lo más polémico es su defensa de la prostitución,
como un trabajo libremente elegido por mujeres en ciertas ocasiones. El
problema con sus afirmaciones es que etiqueta/etiquetamos con el mismo
sustantivo, realidades profundamente diversas. Llamar prostitución a un cierto
tipo de comercio sexual, elegido y realizado libremente, controlando en todo
momento el producto y los beneficios, no tiene nada que ver con la prostitución
derivada del tráfico de mujeres pobres, inmigrantes, explotadas por mafias.
Deberían de tener diferentes nombres y yo propongo para la segunda de estas actividades, esclavitud sexual. Es mucho más ilustrativo.
Es lógico que, al definirse como proletaria de la feminidad,
considere que la mujer tiene derecho a explotar su sexualidad en el sentido que
quiera, incluso cobrando por ello. Y que no permitirle hacerlo en un marco legal adecuado, es prohibir a la
clase femenina enriquecerse y sacar ventaja de su propia estigmatización. En definitiva, un libro para pensar, criticar y sacudir
conciencias; y también, para releer periódicamente. Muy recomendable.
He leído por ahí que la película Aladdin debería llamarse Jasmin. Así están cambiando las cosas;
aunque sean cambios superficiales porque, en realidad, en el cuento la princesa
se llama Badroulbadour; un nombre
bastante más complicado que Jasmin. Es cierto que, en esta nueva adaptación,
Jasmin tiene un papel distinto, distinta relevancia. Sigue siendo princesa pero
se ha dedicado a estudiar y prepararse para ser la sucesora de su padre, la
nueva sultana. Aladdin no ha cambiado, es un ladronzuelo de Bagdad, de buen
corazón y cualidades humanas que enamoran a Jasmin.
Yo lo primero que hubiese cambiado de esta película es los
nombres ya que prefiero los nombres tradicionales de Aladino y Jazmín (entiendo
que Badroulbadour quedó descartado desde el principio). Aladino y la lámpara maravillosa pertenece a la recopilación de
cuentos tradicionales medievales de Las
mil y una noches, aunque fue incorporada posteriormente, en el siglo XVIII
por su traductor francés. Antoine Galland había escuchado estas historias en
Alepo. Y es que la recopilación tiene muy distintos orígenes. Hay cuentos
eróticos, morales, historias de amor, cuentos políticos y de simple entretenimiento. Lo
que supongo que los autores nunca habían previsto es que se considerasen
cuentos infantiles.
El hilo narrativo que une a estos cuentos tiene su origen en
la crueldad de un rey. Sahriyar se entera de que su mujer le es infiel. Así que
decide matarla y casarse cada día con una nueva esposa que, para evitarse unos
nuevos cuernos, invariablemente terminará ejecutada después de la consumación
del matrimonio. Sin embargo, no tiene en cuenta el ingenio de la bella Sherezade.
Sherezade encandilará al rey contándole cuentos durante la noche. Unos cuentos
que siempre quedarán incompletos hasta la noche siguiente. Cuando pasan las mil
y una noches, el rey ya no será capaz de ejecutarla, entre otras cosas, porque ya
ha tenido tres hijos con ella. Uno de estos cuentos es el de Aladino.
A mí esta nueva adaptación me ha parecido muy entretenida.
La historia de Aladino, pasada por la industria de Hollywood pierde casi todo
su contenido pero por lo menos está revestida de música y fotografía que
resultan espectaculares. Las canciones ya eran conocidas por la versión animada
aunque sea un grave error escucharlas en la versión doblada; además se ha
incluido una canción nueva, Speechless,
toda una declaración de intenciones para la nueva princesa rebelde que espera
ser escuchada aunque la tradición diga que Solo
podrás oír, ver y callar, pero esa historia se acaba. Speechless sin duda
acaba eclipsando a esa tontez de Un mundo
ideallllllllll.
Aladino es el protagonista
en los primeros minutos en que la película se parece a El ladrón de Bagdad con sus encantadores de serpientes, vendedores
de manzanas, cortinas, balcones, persecuciones y apresamientos. Pero después de
eso, Jasmin y sus expectativas eclipsan incluso al genio de la lámpara interpretado,
como sabemos por Will Smith. Además el malo de la película tampoco está mal. Pequeños cambios, bienvenidos sean.
Dirección: Guy Ritchie Guion: John August y Guy Ritchie Música: Alan Menken Fotografía: Alan Stewart Intérpretes: Mena Massoud, Naomi Scott, Will Smith, Chico Kenzari, Billy Magnussen
Publiqué esta entrada en octubre de 2016, cuando se estrenó la película. Ahora, julio 2019, se emite en formato Serie TV por televisión. Los lunes a las 22.00 h. en La 2, RTVE, Cuatro estaciones en la Habana. Muy recomendable.
Siempre recomiendo todas las novelas de Leonardo Padura,
aunque sólo haya leído dos cuyo protagonista es Mario Conde: La neblina del ayery La cola de la serpiente. Especialmente
la primera de ellas, es novela negra de gran calidad. De aquélla que sirve para
diseccionar una sociedad y analizarla fríamente y cuya trama policial acaba
siendo secundaria.
Esta película es la adaptación de la segunda novela de la
Tetralogía de las cuatro estaciones y funciona como episodio piloto del resto
que serán adaptadas para televisión. Es extraño que se haya estrenado primero
la segunda y tampoco sé si se emitirán por RTVE o por Movistar, habrá que estar
atenta para que no se escape. En los guiones han intervenido el propio Leonardo
Padura, el director Félix Viscarret y Lucía López Coll.
Una profesora del Instituto Preuniversitario de la Víbora, donde estudió Mario Conde, es asesinada. Conde descubrirá que la que debía ser una nueva sociedad postrevolucionaria tiene los mismos vicios que las decadentes sociedades occidentales.
La película resulta correcta y responde, como la novela, al
canon clásico de cine negro, con una ambientación decadente y nostálgica, adecuada al espíritu de los
libros. Trata de reflejar la añoranza por una Habana esplendorosa (al menos para algunos) que se
combina con la derrota moral de los protagonistas. Mario Conde es el principal
protagonista y en la película se le llama únicamente Conde porque en España
sigue recordando a un personaje poco recomendable. Mario Conde nació en los
años 1960, pertenece, pues, a la nueva generación de la revolución, aquélla
destinada a reformar al país, la que recibió la mejor educación de toda la
historia de Cuba y del resto de Latinoamérica; una generación sin la corrupción de las sociedades occidentales. Se verá, a lo largo del desarrollo de la película, que se repiten las mismas carencias y abusos, especialmente en las relaciones de género.
Se esperaban grandes cosas entonces: una sociedad sin clases
y sin privilegios que alentase una nueva solidaridad nacida del pensamiento de
izquierdas. Nada de eso se produjo y pasados los 50 años, esa generación es la
generación de la derrota moral. Ese pesimismo y esa añoranza es lo que nutre a
Mario Conde. Soñaba con ser escritor (como Hemingway) y se quedó en policía. Sin
embargo, mantiene todavía algo de esperanza y una ingenuidad que le hará
sufrir.
Karina se encargará de despertar esa esperanza y de hacerle
sufrir. Karina es la mujer fatal. Y a
partir de aquí, me pongo las gafas de color violeta para criticar desde un
punto de vista feminista. Como lectora ferviente de novela negra creo que tengo
derecho a exigir, especialmente a buenos escritores como Leonardo Padura, Princesa de Asturias de las Letras en el año 2015, que
transgredan los cánones clásicos del género, especialmente en lo que concierne
a las mujeres fatales que, como
Karina, sólo tienen de fatal los ojos de quienes las miran.
Karina, interpretada por Juana Acosta, es una mujer pelirroja y espectacularmente normal. No esconde
ningún secreto, no tiene ningún misterio inconfesable, no arruina la vida de nadie,
no engaña y no manipula. No es fatal. En la novela no lo sé porque no la he
leído, pero en la película figura como simple objeto, objeto de deseo. Y no es una
excepción. Los tres personajes principales de mujeres actúan como objeto:
objeto madre-cocinera, objeto de violencia (Mariám Fernández, la profesora
asesinada, actúa principalmente de cadáver) y objeto de deseo. No conozco mucho
la sociedad cubana, pero la acción de la película se desarrolla en los años
1990 y creo que sería creíble y exigible la existencia de otro tipo de mujer, especialmente en una sociedad postrevolucionaria, como ya he mencionado antes.
Pero parece que Leonardo Padura y el director Félix
Viscarret no lo creen así. Y ahora me refiero a una escena tórrida entre Conde y
Karina que resulta, de las más increíbles, que he visto en el cine. Conde y
Karina están abrazados en una cama, ¿no le parece a nadie más chirriante que
Conde esté vestido de los pies a la cabeza y Karina esté en tanga? Ver a Juana
Acosta en tanga es muy agradable aunque no se sea lesbiana ni hombre, pero
resulta extremadamente ridículo en una escena así. Parece que sólo haya sido un
capricho del director. Berlanga decía que había situado la acción de La escopeta nacional en los años 1970
para poder poner en minifalda a Bárbara Rey. Pues lo mismo, pero en los años
2010, ya es injustificable.
Sigo con la crítica feminista. Como cincuentañera con
sobrepeso y hostigada socialmente (cada vez menos) para mantener no sé qué
línea o juventud perpetua (como la cadena), quiero que los hombres cuiden un
poco más su aspecto, que vigilen y controlen sus gorduras y sus canas
amarillentas. En esta película Jorge Perugorría hace una gran interpretación
pero presenta el mismo aspecto decadente que La Habana. Un hombre que vivió
tiempos mejores y ya ha olvidado cuando. No dudo de que al personaje, incluso el
sobrepeso, le vaya bien pero yo lo imaginaba de otra manera. Por supuesto, más
esbelto pero especialmente más estoico, quizá porque el Mario Conde que yo he conocido tenía unos años más de
experiencia y de desilusión por la vida.
Ahora bien, quitándome las gafas de color violeta no puedo evitar sentir
debilidad por el Conde y su sonrisa de bobo enamorado, dónde estuviste mujer que no te había visto antes. Los personajes secundarios también son estupendos, sobre todo su cuadrilla de amigos nostálgicos que funcionan muy bien como retrato de una generación, y facilitan el paisaje emocional del Conde. La película es muy
recomendable, aunque no pase el Test de Bechdel y la serie espero no perdérmela.
Director: Félix Viscarret
Guion: Leonardo Padura, Lucía López Coll y Félix Viscarret
Intérpretes: Jorge Perugorría, Juana Acosta, Yoima Valdés, Mariam Fernández, Wladimir Cruz, Carlos Enrique Almirante, Alexis Díaz, Mario Guerra.
Fred Vargas es una reputada escritora francesa de novela policíaca, arqueozoóloga
e historiadora; también es destacada ecologista. Tiene dos series policíacas
principales; la primera protagonizada por el comisario Adamsberg y otra por
los tres evangelistas, historiadores
que se dedican a desvelar misterios.
También escribe ensayos de su especialidad
profesional con su verdadero nombre, aunque ninguno de ellos ha sido publicado
aquí: Frédérique Audoin-Rouzeau. Trilogía de los tres evangelistas: Que se levanten los muertos, Más allá a la
derecha y Sin hogar ni lugar. Es
Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018.
Mi opinión.-
Empiezo este verano la trilogía de los tres evangelistas y
no sé por qué creo que me va a gustar más que la serie del comisario Adamsberg
(aquí mi reseña sobre L’homme à l’envers).
En el jardín de Sofía aparece plantada un haya.
Los tres evangelistas son treintañeros licenciados en
historia, que apenas se conocen pero están pasando por una mala racha: laboral,
emocional y económica. Así que deciden compartir un caserón en mal estado, la baraque pourrie, a cambio de un
alquiler módico y de ocuparse de las reparaciones necesarias para hacerlo
habitable. Ocuparán un piso cada uno, en orden cronológico y, además, en la
última planta se instalará Armand Vandoosler, expolicía, tío y padrino de uno
de ellos y que es el encargado de bautizarles como los tres evangelistas.
Los tres evangelistas viven en París.
Mathias Delamarre es especialista en prehistoria y como el
hombre prehistórico le gusta ir desnudo. Es el cazador-recolector de movimientos
rápidos y siempre al acecho. Un hombre de pocas palabras, más intuición y
emoción que razón. Es rubio, es alto, es fuerte. Marc Vandoosler es el especialista en la Edad Media. Es un
caballero andante. Delgado, de estatura media y, a menudo, es vencido por sus
propios impulsos. Mantiene unas relaciones tensas con su tío y padrino. Lucien Devernois es el historiador de la I Guerra Mundial
por eso los otros no le consideran un verdadero historiador, sino un cronista.
Viste siempre de traje y corbata y tiene pinta de ser un poco relamido. Es la
eficacia tecnológica y militar; es la precisión pero demasiado idealista. Y,
además, parece que es un retrato un poco fraternocruel
del hermano de la autora.
La baraque pourrie donde viven los tres evangelistas podría parecerse a ésta.
Esta primera novela sirve de presentación de los
evangelistas y sus diferentes personalidades y modos de analizar la realidad que
se complementarán para resolver los casos. No todos tendrán el mismo
protagonismo. En Que se levanten los muertos
Marc Vandoosler llevará las riendas de la investigación según lo que él
mismo llama la tectónica de los
pensamientos. Deslizamientos, choques, separaciones bruscas, su mente es un
caos que, en un momento determinado, encuentra su sentido y la resolución del
caso. Pero hasta que eso llega no puede evitar ese bullir de su pensamiento.
Lucien es más pragmático y sabe desconectar y Mathias es la calma por encima
del caos.
Los tres evangelistas y el expolicía inmersos en su momento
de cambio tendrán también que hacer frente al problema que su vecina Sofía les
plantea. Al fin y al cabo, investigar la historia es su trabajo. De la
desaparición de Sofía, surgirán nuevos asesinatos que remiten a un pasado
próximo lleno de celos, envidia y venganza.
Más que novela negra se trata de novela policíaca o quizá
más bien entraría en la clasificación de novela enigma. Planteado un misterio y
presentados los intervinientes queda para el lector el desafío de adivinar qué
y por qué ha ocurrido. Yo casi lo consigo.
Es una novela muy bien
trabada y elegante y me gustaría que se adaptase a cine o televisión como ha
ocurrido con algunas novelas del comisario Adamsberg. Pero tengo que comentar
que la traducción no me ha parecido buena. No estoy segura pero creo que se
llama loísmo cuando se utiliza el pronombre lo
en lugar de le, confundiendo el
objeto directo con el indirecto. He encontrado muchos ejemplos de esto en la
novela y me ha resultado muy molesto. Creo que una editorial como Siruela debería poner atención en estos
detalles. A Mathias lo disgustaba… (pg.
55); Lo divertía (62); … al gordo Georges no se lo veía mucho (118); ¿Puedo
ayudarlo en algo? (127). Y así bastantes más. Espero que las otras dos
novelas tengan una traducción más cuidada.
Que se levanten los muertos Fred Vargas Trad. Helena del Amo Ed. Siruela