miércoles, 10 de febrero de 2021

Novela gráfica: El tesoro del Cisne Negro de Paco Corral y Guillermo Corral (2018)

Los autores.- Paco Roca es un ilustrador y autor de cómics que empezó en el mundo de la publicidad. 

Otras obras suyas: Arrugas (ganadora del Premio Nacional del Cómic 2008 y adaptada al cine), Memorias de un hombre en pijama,  y como ilustrador La metamorfosis de Franz Kafka.

Guillermo Corral van Damme es diplomático de carrera desde el año 1997, destinado en Turquía, Tanzania o Bruselas y ha ejercido siempre en el ámbito cultural. También realiza exposiciones como fotógrafo. Otras obras suyas: Mientras crece el bosque (relatos). El tesoro del cisne negro es su primer libro como guionista de cómic. 

Mi opinión.- El tesoro del cisne negro se inspira en hechos reales y muy desagradables, aunque, al final, hayan tenido un cierto final feliz. La fragata de guerra Nuestra Señora de las Mercedes fue botada en 1786, para cubrir la ruta comercial entre las colonias americanas y España. Estas naves eran frecuentemente hostigadas por buques de Reino Unido a pesar de que no había una declaración formal de guerra, para quedarse con su carga. El 5 de octubre de 1804, el convoy en el que navegaba la fragata Mercedes junto con otros buques, fue atacado a traición en el Cabo de Santa María, muy cerca de la costa gaditana. La Mercedes se hundió pero el resto de los navíos fue apresado, su carga confiscada y su tripulación trasladada a la Pérfida Albión como prisioneros de guerra. Este fue uno de los hechos que empujaron a Godoy a ponerse de parte de Napoleón con las funestas consecuencias que conocemos.

Pero la narración del cómic empieza cien años después modificando alguno de los nombres. En el año 2007, la empresa cazatesoros Ithaca (en realidad es Odissey Marine Exploration) transporta desde Gibraltar a Estados Unidos una gran cantidad de monedas de plata y oro, recuperadas de un barco que ellos llaman El cisne negro. Pero el gobierno y los historiadores navales españoles sospechan que se trata del tesoro de la Mercedes.

El verdadero argumento de la historia son, en realidad, los esfuerzos de diplomáticos, funcionarios del ministerio de exteriores, investigadores e historiadores españoles por demostrar la propiedad del pecio y de todo su contenido. Así el gobierno de España plantea una demanda en Florida contra esta empresa cazatesoros y después de una ardua batalla legal-naval, gana, consiguiendo que el tesoro llegue por fin a España cien años después.

Como no soy muy de cómics quizá no aprecie este trabajo en lo que vale. Sí que el guion me parece muy interesante y ameno; se va moviendo desde la novela histórica y de aventuras a la de misterio, incluyendo la intriga político-judicial y aprovecha también para mostrarnos el trabajo y los tejemanejes dentro de un ministerio que, lamentablemente, no es considerado todo lo prioritario que debería ser. La imagen me parece adecuada aunque muy esquemática, semejante al Tintin de Hergé. Los colores ayudan a situar el contexto de la narración: gamas de azules grisáceos para las escenas marítimas; pardos para el ministerio; y colores más cálidos para las escenas en las que chico encuentra a chica, chica dice que no, chico y chica vuelven a reencontrarse y, al final, chica dice que sí.

Esta novela gráfica me ha parecido muy interesante porque pone al alcance de muchos lectores una historia real que podía habérseles pasado desapercibida, aunque tuvo una gran cobertura mediática a partir del triunfo judicial. No obstante, también es una historia muy peliaguda porque plantea cuestiones todavía no solucionadas entre colonizadores y colonizados. Hubo voces que pidieron devolver el oro de las Indias a los actuales países de origen, aunque en el momento en el que el barco zarpó no existiesen. A partir de entonces algunos países latinoamericanos prefieren pactar la explotación de esos tesoros con las empresas cazatesoros estadounidenses o mixtas, no muy respetuosas de la historia y de la cultura y que tampoco consideran los pecios como tumbas de tripulantes y pasajeros, antes de colaborar con las autoridades españolas que, de alguna manera, se seguirían beneficiando del oro de las Indias.

Resentimientos aparte, no podemos ser tan ingenuos de pensar que los estados surgidos de la independencia de las colonias son más herederos y continuadores de los colonizadores que de los colonizados. La verdad es que no sabría cómo solucionar este asunto. Quizá sería el momento de crear una institución independiente que de verdad valorase las culturas nativas de América o de potenciar una institución ya existente como la UNESCO, para la gestión de esos fondos.

En este caso, la novela gráfica termina con el cierre de una cámara acorazada y con el Ministerio de Cultura recibiendo las gracias y felicitaciones por su triunfo pero nada más, y el tesoro, ¿qué fue de él? Para saber más aquí. Además, se está preparando serie de TV. Bien. 


El tesoro del Cisne Negro
Paco Roca y Guillermo Corral 
Astiberri ediciones

miércoles, 3 de febrero de 2021

Memorias: Espejo de sombras de Felicidad Blanc (1977)


Las autoras.-
Felicidad Blanc nació en el Barrio de Salamanca, epicentro de la burguesía madrileña, en 1913. Una burguesía culta y cuyos impulsos renovadores se vieron, definitivamente, truncados por la Guerra Civil y el franquismo. Escribió algunos cuentos, reunidos en el libro La ventana sobre el jardín. Aunque su principal ocupación fuese la de ser ama de casa y madre de familia. 

Natividad Massanés no figura como autora de este libro aunque se encargó de darle forma en 1977. En realidad, Felicidad Blanc nunca quiso escribir su biografía, pero le propusieron someterse a una entrevista casi sociológica, grabada y dirigida por Massanés, en la que ésta ejercía de “interlocutora objetiva, que orienta sólo la narración allí donde el relato se dispersa o resulta oscuro” tal y como ella reconoce en el prólogo. Pero, aunque al no disponer de las grabaciones originales no podemos saber el grado de participación de Massanés, creo que en una conversación entre dos personas la autoría es conjunta.

Mi opinión.-
Felicidad Blanc alcanzó cierta popularidad en 1976, cuando se estrenó la película de Jaime Chávarri, El desencanto. En esta película, una familia ajustaba cuentas consigo misma. Los tres hijos del poeta Leopoldo Panero y su viuda, frente a frente. Leopoldo Panero, literariamente, perteneció a la Generación del 36 y fue un personaje controvertido. Durante la guerra fue arrestado por ser rojo y después se afilió a la Falange; durante la posguerra fue agregado cultural y director del Instituto Español en Londres, pero, desde su puesto se esforzó por contactar con los intelectuales exiliados. No sé si esto significa que estaba más comprometido con las personas que con las ideas. Aun así, lo que se desprende de la película es que fue un marido y un padre ausente y, a veces, violento y que, en su madurez, cuando estaba cambiando de actitud, murió.

En cualquier caso, este es el libro de Felicidad Blanc. Es su “historia de vida”, en la que además de sus peripecias personales podemos vislumbrar la historia de una clase social. Su auge y decadencia. Una burguesía española, ilustrada y competente; dedicada a los negocios pero también, o quizá principalmente, a adquirir competencias intelectuales. Médicos, abogados y literatos; casi exclusivamente hombres y políticamente conservadores. Pero completamente diferentes a los franquistas, fuerza bruta que se impondría socialmente después.


Felicidad Blanc fue hija de un cirujano prestigioso. Su padre descendía de dos familias importantes de Barbastro, en Huesca, pero al mismo tiempo, supo labrarse su carrera médica sin ayuda de nadie. Así, cuando nació ella, la última de sus cuatro hijos, la situación económica de la familia era boyante y pudieron trasladarse desde la Gran Vía al Barrio de Salamanca.





























Sin embargo, Felicidad apenas recibió educación reglada. Sus primeros conocimientos se los debe a institutrices en su hogar; una alemana y otra francesa. El poco tiempo que asistió al colegio, San Luis de los Franceses, estuvo dominado por el miedo a sus compañeras y a las profesoras. Supongo que porque se sentía más ignorante que ellas. Después una vida de fiestas, encuentros con jóvenes burgueses extremadamente educados, los primeros noviazgos y pocas amistades femeninas. Esto me ha resultado muy chocante. Apenas habla de sus amigas y llega un momento en que a las únicas mujeres que conoce son a las novias de sus amigos o a las hermanas de sus novios. Su vida está constantemente determinada por los hombres. Incluso mantiene una relación más estrecha con su hermano que con sus hermanas. La Guerra Civil le sirve, también, para estrechar lazos con su padre. Un hombre cariñoso pero que siempre se había mostrado demasiado ausente. Entonces empieza a trabajar de enfermera en el hospital y da muestras de su valía.


Después el noviazgo definitivo y la boda con Leopoldo Panero. Desde el principio, habla del abismo emocional que les separa pero sin culpar a nadie. Sin embargo, sigue adelante con la boda. Y con los embarazos que afectan gravemente a su salud y con los abortos y la lejanía emocional y la violencia de su marido. Se traslada a Londres con él y eso supone un poco de aire fresco; un amor blanco con Luis Cernuda que dura pocos meses y con el que no se reencontrará nunca más en su vida. Ni siquiera por carta.



Ella tampoco se describe de una manera muy emocional. Por supuesto nunca hace referencia a las relaciones sexuales; pero tampoco profundiza en la relación que mantuvo con sus hijos. Durante la infancia de los niños, les considera su vida; pero, en la adolescencia, también se mantienen alejados. Por la influencia del padre y, yo creo que también, por esa pasividad emocional de la propia Felicidad.


Me queda la imagen de Felicidad como una mujer pasiva y triste, lejana, fría emocionalmente. Con una frialdad que, incluso, se dedica a sí misma. Una mujer ausente de todo y de todos; sin comprometerse con nadie. Dejándose llevar por la vida que le había tocado en suerte. Cuando ya estaba viuda retomó su vida, volvió a escribir y mantuvo una relación más adulta con sus hijos, hasta su muerte en 1990. Aun así, en el capítulo 7 del libro, titulado Yo misma, gran parte del protagonismo se lo lleva su hijo Leopoldo María. Ella misma se define como una dama del siglo XIX, traspasada de romanticismo y de literatura, y yo creo que de allí viene su languidez, nostalgia y extremada tristeza.



Felicidad Blanc
Espejo de sombras
Ed. Cabaret Voltaire

miércoles, 27 de enero de 2021

Novela: Lectura fácil de Cristina Morales (2018)

La autora.-

Cristina Morales es una joven escritora y licenciada en Derecho y especialista en Relaciones Internacionales, considerada como una de las de mayor talento de su generación. También pertenece a la compañía de danza contemporánea Iniciativa Sexual Femenina. Empezó a publicar en el año 2008 y ha levantado polémicas por algunos de sus comentarios más incendiarios. Otras obras suyas: La merienda de las niñas, Malas palabras, Terroristas modernos. 

Mi opinión.-

Lo primero que hay que advertir sobre este libro es que contradice su título. Su lectura no es tan fácil como aparenta. La historia está narrada desde cuatro puntos de vista diferentes. Es la evolución vital de cuatro mujeres adultas discapacitadas, emparentadas, dos son hermanas y las otras dos primas hermanas de las anteriores, que comparten un piso tutelado en Barcelona.

Son cuatro voces diferentes aunque una de ellas Marga, eje central de la narración, apenas tenga voz. Y estas voces diferentes utilizan distintas estrategias narrativas y también diferentes estilos literarios para crear una historia poliédrica, en la que se alteran y mezclan los tiempos vitales de cada una de ellas.

Ángels está escribiendo una novela a través de un grupo de WhatsApp. Por ella sabremos qué significa lectura fácil: un modo de expresarse inclusivo, adaptable a cualquier circunstancia y que tiene por objeto que la persona discapacitada entienda claramente lo que lee. Ángels es la mayor de todas. Después de la muerte de su madre fue a vivir con su tío y después de esto estuvo interna en varias instituciones, para terminar viviendo en un piso tutelado por la Generalitat de Cataluña en Barcelona, junto con sus tres primas. Es la que tiene menor grado de discapacidad y, en su novela, revela toda su inocencia. Al tomar las instrucciones de la lectura fácil al pie de la letra pone en jaque la hipocresía y la falta de miras de las propias cuidadoras y también de su familia.

Patri tiene 33 años y padece logorrea. En la novela Patri cuenta su historia y la de Marga a través de sus declaraciones ante la juez encargada de decidir si Marga debe ser sometida a una esterilización involuntaria. Patri habla, habla y habla sin poderse contener y su intervención podría incluirse en cualquier película de Almodóvar.

No me queda claro si su hermana Nati era una superdotada que sufre una gran crisis en la universidad cuando está preparando el doctorado o es algo que se inventa ella para justificar lo que llama el “síndrome de las compuertas”. Un síndrome ficticio que la hace comportarse como una clarividente en política, con un discurso apabullante, brutalmente crítica contra el patriarcado, el anarquismo, la falsa inclusión, el buenismo, los hombres, las mujeres, el sexo, en fin, que cuando sufre sus crisis no deja títere con cabeza. Pero que también se expresa, igual de brutalmente, a través de la danza. Es una manipuladora acostumbrada a ganar en los debates intelectuales.

Finalmente, Marga es quien desencadena la crisis que termina con el hogar compartido entre las cuatro. Marga despliega un gran deseo sexual que preocupa a sus amigas y también a las cuidadoras. Padece también una depresión y apenas escuchamos su voz. Sin embargo, su iniciativa hace que asistamos a las reuniones y el levantamiento de actas de un grupo de okupas que también podría tener un sitio excepcional en una película del primer Almodóvar. Las actas son desternillantes, irónicas y ridiculizantes para el movimiento okupa.

En conjunto la novela sorprende aunque, a veces, sea difícil de seguir. En algún momento, me ha parecido que podría ser la otra cara de Los santos inocentes. Una cara en la que la voz y el protagonismo lo tienen las discapacitadas y no un narrador neutral, ni mucho menos los antiguos señoritos o la iglesia, ni tampoco las familias o los nuevos señoritos que podrían ser los trabajadores sociales. En ese sentido es una novela muy crítica y brutal, muy anarca; pero también muestra la humanidad de las personas discapacitadas, su derecho a desarrollarse como personas y decidir sobre su propia vida con una mezcla de ingenuidad, picardía y mala leche. Además, en las páginas centrales se incluye un fanzine que tiene una gran importancia en el desarrollo de la novela, así que también podría considerarse como novela gráfica. Muy recomendable.

Por esta novela la escritora ganó el Premio Herralde y también fue muy criticada por su aspecto personal y por unas declaraciones anarcoides que escandalizaron a los biempensantes. A mí me parece que ha ido un paso más allá superando a las sinsombrero y además de quitarse el idem se ha rapado el pelo; pero dentro de unos años, no muchos, votará al PP y en 50 años será considerada una venerable anciana. Por el momento hay que seguir leyéndola porque me parece una escritora que no nos podemos perder. 

Lectura fácil 
Cristina Morales 
Anagrama 


miércoles, 20 de enero de 2021

Cuentos: Nueve cuentos malvados de Margaret Atwood (2019)

 
La autora.-
Margaret Atwood es de sobra conocida. Es escritora, activista social y política, también ha sido profesora. Pertenece también a Amnistía Internacional y ha sido durante muchos años, y espero que algún día lo consiga, candidata al Premio Nobel. En 2008 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y años antes también había recibido el Premio Booker, por El asesino ciego. Es también la autora de El cuento de la criada, la distopía más famosa de principios del siglo XXI. Otras obras suyas son: Por último, el corazón, Nada se acaba, La maldición de Eva.

Mi opinión.-
Lo comento siempre que tengo que escribir sobre un libro de cuentos. No me gustan los libros de cuentos. En bastantes ocasiones no encuentro cual es el denominador común entre ellos y yo creo que deben de tenerlo y luego, cuando uno de los cuentos me gusta, me sabe a poco. En éste no ha sido así. El hilo conductor figura ya en el título. La maldad, la maldad humana. Pero tratada de un modo muy particular. Con mucha gracia, mucha ironía y mucha mala leche dirigidas, casi siempre, a la crítica de la masculinidad.

Los tres primeros Alphinlandia, El aparecido y La dama oscura tienen una clara conexión. Ofrecen la triple perspectiva de una relación amorosa. Cada uno de los protagonistas fue uno de los vértices del triángulo adulterino y expone, indirectamente, cómo ese suceso sigue repercutiendo en su vida pasados más de treinta años. Pero no se queda sólo en esto. Además, dos de los protagonistas son consumados escritores, dedicados a géneros distintos; con lo cual, la autora, aprovecha para despacharse a gusto sobre la impostura literaria, la preeminencia de unos géneros literarios sobre otros y sobre el oficio de escribir. Pura delicia.

En El aparecido, Él, Gavin, es un gran poeta que desprecia a las mujeres y, especialmente, a Constance, que fue la única mujer que le abandonó. Aunque después de una vida dedicada a la alta literatura descubre, poco antes de morir, que no suscita tanto interés en los estudios como creía. Descubre que, en realidad, los críticos prefieren estudiar la obra de Constance.

Constance, después de su ruptura con Gavin, dedicó su vida a la ciencia ficción y ha tenido mucho éxito en el gran público. Cosa que a Gavin le parece muy secundaria porque él prefiere un público más erudito al que tomarle el pelo. En Alphinlandia vemos la vida de Constance y cómo compatibilizó la creación de su mundo con sus tareas de esposa y madre. Y podemos imaginarla escribiendo a escondidas, en la mesa de su cocina, cuando los hijos pequeños ya se habían ido a la cama y el marido estaba viendo un partido de fútbol en la televisión.

Entonces creó un mundo completo y perfecto, donde cada cosa estaba en su sitio y en el que la gente malvada recibía su merecido. Un mundo alternativo para escapar de su realidad que, al final, resultó ser un mundo más real y gratificante que la vida misma. Ella era la diosa de ese mundo, la señora sobre la vida y la muerte. En La dama oscura, Jorrie, la causante de la ruptura entre Gavin y Constance, tiene que enfrentarse a ésta durante el entierro de Gavin. Allí saldarán cuentas y descubrirán que podrían haber sido amigas. Jorrie perdió su vida, en cuanto Gavin se cansó de ella y sólo tuvo como refugio la relación con su hermano gemelo.

Lusus Naturae rompe abruptamente con esta trilogía de cuentos estupendos. Y nos muestra la vida de una niña distinta. Una niña monstruosa a la que temer sólo porque es distinta, sin ningún otro motivo. Es el cuento que menos me ha gustado y es por lo que comentaba antes. No le veo la relación con el resto. El novio liofilizado y Sueño con Zenia, la de los colmillos rojo brillante son muestras de masculinidades ridiculizadas, pero con mucho cariño. La mano muerta te ama me ha parecido magistral. Es un ejercicio de literatura dentro de literatura en el que la autora vuelve a criticar la clasificación de la literatura por géneros. En este caso, una novela de serie B llega a convertirse en sucesivas versiones de películas de serie B, generando unos considerables ingresos para su autor. Ingresos que puntualmente debe de repartir con sus antiguos compañeros de piso que le sirvieron de inspiración para crear a sus personajes. En un momento determinado, el autor quiere terminar con esta situación de una manera sangrienta pero en lugar de eso se encuentra con unos carcamales y un viejo amor que no han podido olvidarle. Si en algún momento pudo vengarse de ellos, está claro que ya pasó esa oportunidad. Humor, fina ironía y savoir faire por parte de Atwood.

Colchón de piedra es el cuento más amargo. No hay lugar para el ridículo en él y sí para poner de manifiesto cómo hechos traumáticos siguen teniendo repercusión pasados los años. Pero también es una reescritura de la femme fatale

Y respecto a A la hoguera con los carcamales podría decir que podría tratarse de una distopía que tenemos a la vuelta de la esquina. Y eso hace que sea descorazonador. La violencia contra los seres no productivos, la falta de respeto y amor por aquéllos que suponen una carga y el egoísmo individualista pueden llegar a ser los signos característicos de una sociedad opulenta como la nuestra. Ahora que un nuevo virus ha hecho tambalearse a nivel mundial estas sociedades nuestras, tenemos una oportunidad para reflexionar sobre lo que es importante y lo que no. La literatura de Margaret Atwood es muy recomendable. Siempre, siempre.




Nueve cuentos malvados
Margaret Atwood

Trad. Victoria Alonso Blanco
Ed. Salamandra


miércoles, 6 de enero de 2021

Novela: Historia del Rey Transparente de Rosa Montero (2005)


La autora.-
Rosa Montero es periodista y escritora y, en su juventud, trabajó como actriz en algunos grupos de teatro independiente. Publica regularmente colecciones de sus artículos aparecidos en prensa, libros de cuentos y novelas. También ha recibido reconocimientos en el ámbito académico y docente y algunas de sus obras han sido adaptadas a teatro y cine. Ha sido Premio Nacional de las Letras Españolas en 2017. Parece que ahora se está preparando una serie de TV con la trilogía de Bruna Husky: Lágrimas en la lluvia, El peso del corazón, Los tiempos del odio. Otras obras suyas: Crónica del desamor, La carne, El corazón del tártaro

Mi opinión.-
Historia del Rey Transparente se mueve en un registro totalmente diferente a la Trilogía de Bruna Husky, que es lo que, hasta ahora, había leído de esta autora. Sin embargo, sí que comparte el protagonismo absoluto de varios personajes femeninos, aunque siguiendo la tradición medievalista no tendría que ser así.

Es cierto que se trata de una Edad Media muy fabulada en la que la autora se ha permitido mezclar acontecimientos y personajes reales, pero sin respetar la cronología real. Hay personajes históricos que se conocen en la novela, aunque en la realidad esto no pudiera suceder. En cuanto a los personajes literarios, quién sabe en un tiempo tan turbulento como el siglo XII, si Leola, la adolescente que sobrevive a una persecución vestida de caballero, hubiese podido existir o no.

En esta novela lleva todo el peso de la narración. Y es que, además de una novela histórica ficcionada o una novela de aventuras, también puede leerse como novela de crecimiento. Abarca unos 30 años, en los que Leola alternará sus identidades de mujer y de hombre según lo favorables que sean las circunstancias. Su viaje se inicia con la pérdida de su padre, su hermano y su amado Jacques y es el deseo de reencontrarse con éste el que la impulsa a vestirse de hombre y viajar.

Así, para comenzar su viaje Leola no sólo deberá vestirse de hombre sino que tendrá que aprender a ser y luchar como un caballero. Y una vez que haya asumido esta identidad, el siguiente viaje será recuperar su identidad de mujer. En esta empresa siempre irá acompaña de Nyneve. Una bruja, hechicera, curandera o simplemente una charlatana capaz de ofrecerle cualquier cosa que necesite en un determinado momento. Es una mujer muy pragmática que incluso, puede luchar con ella como fiel escudero y luego curarle sus heridas. También dice que conoció a Merlín y al rey Arturo.

Las dos se encontrarán con otros personajes a lo largo del tiempo. Nyneve es el conocimiento antiguo, el conocimiento práctico y generoso del matriarcado. Sin embargo, Gastón es todo lo opuesto. Es el conocimiento intelectual propio del patriarcado; es el conocimiento egoísta destinado a la fama y la gloria. Leola se enamorará de Gastón aunque Nyneve le advierta contra él. Ambas vivirán aventuras amorosas, hombres que van y vienen, que les decepcionan y que les aman; pero ellas dos siempre permanecerán unidas. Constituyen una sororidad que no necesita explicarse, que únicamente debe de ser vivida con la libertad y el respeto que cualquiera debería sentir por un semejante.

Me recuerda a la Edad Media fantástica de Ana María Matute, desarrollada también en una Trilogía, La torre vigía, Olvidado Rey Gudú y Aranmanoth. Pero, aunque en Historia del Rey Transparente la protagonista también se enfrenta a situaciones caóticas, a guerras y luchas absurdas y brutales, no tiene el poso de amargura que tienen las novelas de Matute. Rosa Montero es una escritora a la que hay que seguir siempre. Además, esta novela está en una bonita edición en tapas duras y formato pequeño con punto de lectura. Preciosa. 



Historia del Rey Transparente
Rosa Montero 

Santillana 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Novela: Zaragoza de los Episodios Nacionales. Galdós (1873)


El autor.-
Benito Pérez Galdós fue uno de los máximos exponentes de la novela realista en Europa. Aunque su obra fue tan extensa que puede dividirse en varias épocas con el denominador común de haber provisto a sus personajes de una gran profundidad psicológica. En los Episodios Nacionales la historia no sólo pertenece a reyes, militares y políticos, el pueblo llano también tiene su protagonismo. Otras obras suyas: Tristana, Fortunata y Jacinta, Misericordia. 

Mi opinión.-
Zaragoza es la sexta entrega de los Episodios Nacionales y su estilo narrativo es completamente diferente a Cánovas, el último de los Episodios, que ya he leído. Está íntegramente dedicada a narrar el segundo sitio dentro de la Guerra de la Independencia, que tuvo lugar entre enero y febrero de 1809. Un asedio terrible que, incluso el mariscal Lannes después de ver los destrozos en la ciudad, a los combatientes muertos y heridos y al resto de la población civil diezmada por las enfermedades y el hambre, dijo “Vencer así da pena”.

Y es que los zaragozanos y zaragozanas decidieron defenderse con uñas y dientes aunque su causa estuviera muy pronto perdida. La guerra se libró calle por calle, casa por casa, habitación por habitación y eso lo describe muy bien Galdós. Además, cuando se terminaban las hostilidades sobre la superficie, la guerra continuaba en los sótanos. Quedan huellas todavía en los sótanos del Albergue de Zaragoza, en la calle Predicadores, en La bóveda, actualmente una sala de música, y en otras localizaciones cercanas de una red de túneles que comunicaban todos los edificios.

En los diez primeros Episodios Nacionales el protagonista, el que ejerce de hilo conductor de la historia es Gabriel de Araceli. Llega a Zaragoza escapando de los franceses que ya han conseguido entrar en Madrid. Aquí, no le queda más remedio que enrolarse y defender la ciudad con toda la fuerza que puede.

Pero dentro de esta Gran historia, dentro de los asedios a los que se vio sometida la ciudad, Araceli encuentra también la pequeña historia de los habitantes de la ciudad. Especialmente, el drama se ceba en dos familias que rememoran la historia de Romeo y Julieta. Por una parte, los Candiola padre e hija y los Montoria padre e hijo. Ambas familias ricas, aunque de origen y trayectoria diferente.

El tío Candiola es un personaje difícil de entender. A veces resulta repulsivo. Codicioso y traidor, es la imagen de la cobardía y del interés. Desea que la ciudad caiga de una vez para poder hacer negocios con los franceses e, incluso, les ayuda a entrar por una de sus propiedades cercana a la muralla. La gente le insulta recordándole su origen “hijo de un mallorquín con sangre de judío” y varias veces Galdós le describe contando monedas, como un auténtico avaro. Sin embargo, su hija, Mariquilla es todo lo contrario. Sólo desea ayudar a los soldados y a la gente de Zaragoza. Está enamorada de Agustín Montoria.

Los Montoria también son ricos. Agustín, al ser el hijo menor, está destinado a ingresar en la Iglesia católica aunque al estallar la guerra es el primero en coger las armas y defender la ciudad. Su padre, el tío Montoria es todo lo contrario a Candiola. Aguerrido y valiente, brutal cuando dice “Hay hombres que sólo por perder pierna y media ya se acobardan…”.

Galdós introduce el habla popular y se documenta exhaustivamente para nombrar los lugares más emblemáticos donde se produjeron los encontronazos entre franceses y zaragozanos. Incluye también a personajes reales, como Casta Álvarez, una de las bravas mujeres que se merecen un post o el General Palafox, del que tengo pendiente leer alguna biografía y con el que comparto un apellido (¿Seremos familia? Me gusta pensar que sí.) Leer a Galdós siempre es muy recomendable. Siguiendo con la ocupación francesa de Zaragoza, voy a buscar algún libro que nos cuente algo sobre la vida de esos años y si es posible de algún autor francés. 

Aquí mi opinión sobre la Exposición de Galdós realizada en Febrero de 2020, antes de la pandemia, en la Biblioteca Nacional. Una verdadera lástima que tuviera que suspenderse.


Zaragoza
Episodios Nacionales
Benito Pérez Galdós

Club Internacional del Libro

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Ensayo: Alatriste. La sombra del héroe de Varios Autores. (2009)


El capitán Alatriste es un mito. De eso no cabe duda. Sólo a un mito se le dedicaría un libro compuesto por varios ensayos, desde diversas perspectivas y cada uno de ellos más interesante que el siguiente, y que ocupa aproximadamente un total de 500 páginas. Y es que el capitán Alatriste da para mucho análisis. 



Parece, a simple vista, un simple héroe de literatura juvenil de aventuras. Pero con sus andanzas y tragedias, su serena y atractiva figura y su ética tan particular, puede captar también para su causa, a los adultos más inquietos. Así, Alatriste se pasea por una serie de novelas de capa y espada, novela de aventuras e histórica, dando también un repaso a la literatura más consagrada.

Alatriste es un héroe trágico, amargo. Tocado por las muchas guerras y sus miserias pero también es un hombre culto, amante de las letras y amigo de los escritores de su época, con cuyas obras reflexiona sobre la vida que le ha tocado vivir. Alatriste también es un padre para Íñigo Balboa, el joven adolescente que se cría con él y que, en su  madurez, escribirá las aventuras del llorado capitán Alatriste.

Este libro intenta desmitificar al héroe, pero lejos de conseguirlo lo que alcanza es la remitificación de Alatriste como hombre cabal, de carne y hueso, disciplinado, leal hasta la muerte y también cruel, sanguinario e implacable cuando hace falta.

Me ha interesado mucho el ensayo de Marie-Thérèse García, de la Universidad de Sud Toulon-Var, titulado Los juegos de la reescritura en El oro del rey. Analiza cómo Pérez-Reverte escribe a la manera barroca, cómo introduce al lector en los grandes y pequeños autores del Barroco, haciendo gala de una gran erudición. Coloca, así, pistas para los lectores más avezados; pistas que los lectores mediocres, como yo, no seríamos capaces de captar. Como ya estoy avisada, tendré cuidado cuando lea El oro del rey, a ver si consigo localizarlas.

También es muy interesante el artículo escrito por José Luis Martín Nogales de la UNED-Pamplona y titulado Personajes singulares de El capitán Alatriste. En este artículo, el autor resalta la casi total coincidencia de los nombres de algunos personajes de la saga Alatriste con personas reales. Con escritores, amigos, conocidos y algún que otro enemigo de Arturo Pérez-Reverte. Algo que también se me pasó por alto.

Como siempre hay algo que reprochar, yo le pediría a Arturo Pérez-Reverte que, para la próxima entrega, pergeñara un personaje de mujer fuerte y culta, tan decidida como prudente, éticamente impecable e intelectualmente insuperable que, me temo, debería ser encarnada por una monja. Porque, me parece, que los personajes femeninos de todos los libros de Pérez-Reverte caen en el mismo arquetipo. Una mujer fatal, de ojos embrujadores y de piernas larguísimas, a veces, enfundadas en vaqueros carísimos y que, tarde o temprano, acaban siendo la perdición de algún hombre. Podría, por una vez, huir de ese arquetipo que en la saga Alatriste está representado por Angélica de Alquézar y, de alguna manera también, por María de Castro.

Aparte de un mito, Alatriste ya es un clásico no sólo porque merezca estudios interdisciplinares, o todo un Congreso Internacional en el año 2007, sino porque sirve para explicar el presente desde la lejanía del siglo XVII.

Con este tipo de libros te das cuenta de que el trabajo literario no empieza por sentarse frente a un ordenador a esperar a la musa. Muchas horas de dedicación son necesarias para crear un libro de la nada; así que para crear una saga de siete títulos muchas más. Espero que el autor nos regale pronto una nueva entrega de Alatriste. Mientras tanto todavía tengo alguno por leer y todos por releer. Hasta ahora, el que más me ha gustado ha sido Corsarios de Levante que en este libro que estoy comentando también ha merecido una dedicación especial. Lo dicho, esperando una nueva entrega.

Alatriste. 
La sombra del héroe

José Belmonte y J.M. López de Abiada (coordinadores).
Alfaguara 

Viggo Mortensen como Alatriste